Vida y escritos espirituales del Venerable Juan Sanz, carmelita

López Melús, R. Mª.,

Vida y escritos espirituales del Venerable Juan Sanz, carmelita

Amacar, Onda (Castellón), 2008, 197 pp.

Rafael María Melús, tiene la costumbre confesada por él, de aprovechar fechas centenarias de personas sobresalientes en la historia, especialmente de la Orden Carmelitana, para dar a conocer con un libro, el personaje o el acontecimiento que se celebra. y ahora, la Revista de Espiritualidad presenta una prueba de esto. Con ocasión de celebrarse el IV centenario de la muerte del Venerable Juan Sanz (1608-2008), Melús nos ofrece este libro, en el que da a conocer la figura y el talante de este Carmelita, que nace en Onteniente en 1557 y muere en Valencia en 1608. El libro tiene tres partes: a) Su vida, b) Sus virtudes y c) Sus escritos espirituales.

En la introducción, Melús hace hincapié en la primera vida sobre Juan Sanz escrita, cuatro años después de su muerte, por el P. Juan Pinto de Vitoria, que vivió algunos años con su biografiado, y que Melús de ella afirma que «todos los demás que escriban de él se limitarán, casi, a citar lo escrito por el padre Pinto» (p.15) y él no es una excepción. Por eso repite el mismo texto de esa vida. Lo confiesa en la presentación que hace de ella en p. 23. y lo que hace y con buen criterio es presentar por separado estos tres aspectos de la personalidad del Venerable Juan Sanz. Lo que el P. Pinto lo ofrece como un todo, Melús lo presenta en esos tres capítulos, de Vida, Virtudes y Escritos. Además la ha enriquecido con títulos que ayudan a su lectura y descubrir con facilidad la materia que subyace en esos títulos. La tercera parte, la dedicada a los escritos espirituales, la forman los famosos Abecedarios, así titulados por el autor, y una serie de cartas a distintas personas desde su función de director espiritual de las mismas.

El libro se cierra con un apéndice con un titulo un tanto ambicioso, «influjo del padre Juan Sanz» y se dedica a recordar autores que hablan elogiosamente del Venerable Carmelita.

La presentación está cuidada, aunque algunas repeticiones podrían haberse omitido. Creemos que el fin buscado por el autor al escribir este libro está suficientemente alcanzado.

– Segundo Fernández.