Acercar el cielo

Mas Arrondo, A.

,Acercar el cielo.
Itinerario espiritual con Teresa de Jesús

Sal Terrae, Santander, 2004, 277 pp.

Con retraso presentamos este libro de Antonio Mas Arrondo. El subtítulo nos manifiesta mejor que el título, el contenido central del libro, porque de lo que se trata en sus páginas es de exponer a los lectores la espiritualidad vivida y enseñada por Santa Terea, maestra y testigo de un camino de unión y de trasformación del hombre en Dios, que nos acerca al cielo, donde esa unión y trasformación serán plenas.

El Autor, buen conocedor de los libros teresianos, en especial del libro de Las Moradas, propone a La Santa como guía y acompañante de quienes quieran recorrer el camino de una vida cristiana seria, comprometida y en plenitud. y lo hace, a través de un acercamiento profundo al libro teresiano de Las Moradas.

El contenido se compone de una larga introducción. que titula sugerencias para comprender el itinerario. En ella analiza la situación en la que La Santa se encuentra cuando inicia su tarea de escritora y en la que nos encontramos nosotros en la actualidad; nos ofrece una presentación general del significado, y del contenido del libro, todo él centrado en el seguimiento de Cristo, y las relaciones de acercamiento y unión del alma con El. Esta tarea La Santa le encierra en siete momentos, que son las siete moradas de su Castillo interior; pasa después a exponer sucintamente la estructura de cada morada, subrayando los cinco apartados que están presentes en todas y cada una de las moradas teresianas y que son: Dios, Jesucristo, forma de oración, cambio personal y acción. Finalmente señala una serie de indicaciones para visitar las moradas: moverse en ellas con libertad y alegría tener en cuenta la situación personal en la que se encuentre para acudir con y desde ella a una o a otra hasta hacerlas suyas y vivirlas.

En los siguientes capítulos, cada capítulo responde a cada una de las moradas teresianas, analiza todos los elementos que contiene cada una, y los finaliza bajo el título de recuerde con una serie de valores que sobresalen y deben quedar grabados en la experiencia del alma que ha vivido en esa morada. La oración con la que cierra cada capítulo la forma un texto teresiano de la propia morada. Auxiliado por la teología y antropología contemporáneas, el autor nos propone un itinerario espiritual abierto a todos los hombres, porque «el itinerario del castillo da las pautas necesarias para que cualquier creyente, ayudado por el espíritu santo, viva en plenitud la gracia recibida en el bautismo» (p.20) y hacerlo lo más fiel al camino y al ideario de una mujer tan apasionada y apasionante como Teresa de Jesús. En este afán por proclamar la apertura del mensaje teresiano a todos, se encontrarán afirmaciones que chocan y que no todos estarán de acuerdo que reflejen el verdadero pensamiento teresiano enseñado en Moradas. Encuadradas en el pensamiento general teresiano expuesto por el autor, sobre todo a la luz de la afirmación que hemos recogido más arriba, quedarán un tanto relativizadas y clarificadas. Recogemos alguna de esas frases: las séptimas moradas «deben ser las moradas predilectas de los grandes pecadores…acudirán de inmediato a visitarlas los muertos vivientes, quienes buscaron paraísos artificiales en las drogas o hicieron grave daño al prójimo» (p. 247); «El habitante de las séptimas moradas no por ello ha llegado a la perfección moral» (p. 265) «el itinerario espiritual de santa Teresa está hecho para los pecadores, incluso para los muy pecadores» (p. 59).

La impresión muy cuidada con poquísimas y muy insignificantes erratas.

– Segundo Fernández.