La espiritualidad esponsal del Cántico Espiritual de san Juan de la Cruz

SEGURA ECHEZÁRRAGA, X.

La espiritualidad esponsal del Cántico Espiritual de san Juan de la Cruz

Ávila, Institución Gran Duque de Alba, 2011, 390 pp

La bibliografía sanjuanista contiene una ingente cantidad de trabajos e investigaciones, pero faltaba un estudio sobre la simbología nupcial o esponsal en la doctrina del santo de Fontiveros. Podemos decir que estamos ante un trabajo serio y profundo, pero también original, sobre la doctrina sanjuanista a la luz del Cántico Espiritual y de la simbología esponsal. No olvidemos que se trata de la misma simbología con la que culmina Teresa de Jesús el final de sus Moradas.

El presente estudio nos ofrece una buena síntesis de los estudios de los últimos años, pero al mismo tiempo, nos presenta nuevas vías para la interpretación del Dr. Místico en diálogo con el mundo actual. Creemos que estamos ante una nueva línea de investigación que abre perspectivas de mucho interés, revalorizando la teología simbólica, y en particular, el símbolo esponsal.

Esta obra nace de una tesis doctoral retocada y adaptada, manteniendo las citas y el aparato crítico, con lo que se sintetiza el trabajo de investigación realizado. Junto a un capítulo de introducción para clarificar brevemente dos temas previos (la simbología esponsal y la cuestión sanjuanista) entramos en el análisis del Cántico. Se parte de un estudio genético del Cántico Espiritual, desde las primeras estrofas escritas en la prisión de Toledo y su culminación con nuevas estrofas, a los comentarios para cada una de ellas, alcanzando la primera redacción (CA) entregada en Granada a Ana de Jesús en el año 1584. También se estudia la evolución hacia la segunda versión del CB, aportando hipótesis originales llenas de sentido común. A continuación se hace un estudio de la doctrina global, tal como queda en la versión definitiva del CB. Se considera la simbología con la riqueza del mensaje poético, pero también los comentarios del autor, con el contenido teológico que va asignando. La investigación está llevada con seriedad, buscando las fuentes en las tradiciones de espiritualidad anteriores, y mostrando las aportaciones de la doctrina sanjuanista, que el estudio atribuye a la peculiar personalidad del santo y al ambiente del Carmelo teresiano en que se inserta.

Una vez realizado el estudio crítico, el capítulo cuarto nos ofrece una renovada visión de la doctrina del Cántico Espiritual sanjuanista. Juan de la Cruz conecta con la tradición eclesial que profundizaba el Cantar de los Cantares, redescubriendo claves de teología y espiritualidad muy ricas y actuales, que quedan resumidas aquí. La espiritualidad del Cántico queda caracterizada como una espiritualidad del amor, del deseo y del placer, una espiritualidad erótica, mística y trinitaria. Uno de los elementos originales y arriesgados de esta obra es el intento, que consideramos exitoso, de rastrear en las obras y la biografía del santo el trasfondo del Cántico Espiritual: la experiencia del autor y el ambiente teresiano-sanjuanista. No deja de ser una pretensión arriesgada, al considerar la personalidad de Juan de la Cruz -bien distinta de la teresiana-, que parece ocultarse en sus obras, pero dejando “un no sé qué que queda balbuciendo”. Tiene especial interés el estudio de la “experiencia genuina” sanjuanista en la noche de la prisión de Toledo, como un momento álgido de la experiencia de Dios de Juan de la Cruz, preparado en la convivencia previa con Teresa y las carmelitas de Ávila, y que después se desarrollará, especial-mente, en la relación con las carmelitas de Beas y Granada.

Al final se clarifica el contenido de la espiritualidad sanjuanista. Con la luz del símbolo esponsal descubrimos la radicalidad de la Encarnación, de cuya humanidad divina recibimos todos los dones de la Redención humana. Dios ya se ha unido a la humanidad en Cristo-Esposo. Falta la respuesta de la Esposa eclesial, que se expresa en cada uno de nosotros (el alma-esposa), que ha de caminar hacia la unión con Dios a través de un proceso de purificación e iluminación. La experiencia de la unión es el mayor deseo, que llena todas las aspiraciones del hombre y la mujer y que desvela, al mismo tiempo, la presencia divina en lo creado.

La espiritualidad esponsal sanjuanista es la invitación a un proceso hacia la unión con Dios que asume los sufrimientos del camino, pero lleno de goces y deleites vividos en medio de la historia, que apuntan a una plenitud, con visos de gloria, fuera de ella.

Llama la atención la respuesta novedosa a los críticos literarios que, en los últimos tiempos, han valorado el erotismo latente de los poemas sanjuanistas: se va mostrando el sentido profundo de la doctrina sanjuanista como experiencia purificadora y unitiva que conduce a un mayor placer y goce de todo lo creado, con la mirada inocente del nuevo Adán redimido en Cristo. Es brillante y valiente la fundamentación de este tema en los pilares fundamentales del cristianismo: la Encarnación y la Redención. A lo largo del trabajo se subraya el interés por la dimensión antropológica de su doctrina espiritual, hundiendo sus raíces en los datos históricos que tenemos, que no son muchos pero sí suficientes. Resulta también muy original la valoración de la dimensión comunitaria, las relaciones personales del santo, el ambiente teresiano-sanjuanista. Son valiosos el diálogo y la compenetración doctrinal que el estudio va mostrando entre la doctrina sanjuanista y teresiana.

Creemos que este trabajo tiene mucho interés, tanto por la investigación propia desarrollada y los resultados obtenidos como por las nuevas perspectivas que se van sugiriendo en su lectura. No es difícil conectar, como el mismo autor sugiere, la espiritualidad del Cántico, con nuevas líneas de espiritualidad esponsal que han aparecido en los últimos años y que han llegado al magisterio eclesial (cf. Catequesis sobre el amor humano de Juan Pablo II; cf. Deus Caritas est de Benedicto XVI, etc.).

– Secundino Castro.