A corazón abierto. Encontrar a Dios en la vida diaria

REUTER, M.,

A corazón abierto.
Encontrar a Dios en la vida diaria.

Santander, Sal Terrae, 2011, 173 pp

Este libro se basa en experiencias, las de la autora, las de los demás, las de la Biblia y otros libros. Se estructura en siete capítulos: todo es santo; las parábolas del despertar; hospitalidad: ¿quién llama a mi puerta?; la obediencia: escuchamos, discernimos y respondemos; estabilidad: nos detenemos mientras caminamos; la espectacularidad de lo cotidiano: para los que gimen; vivir en un lugar santo: vivir de una forma contemplativa. Todos estos capítulos se centran en los valores que san Benito puso más énfasis.

Mary Reuter, benedictina, es una artista, “es experta, además de hábil, a la hora de prestar atención a lo extraordinario y a lo ordinario; a la hora de descubrir la presencia de Dios en los acontecimientos de la vida diaria. A través de las conmovedoras y joviales historias de Reuter, y gracias a su comprensión de las Escrituras y de la Regla de san Benito, los lectores también podrán dedicarse a la búsqueda de Dios en lugares insospechados; y al hacerlo verán que sus corazones se abren al amor incondicional de Dios, que todo lo abraza” (cubierta contraportada). Y quien se abre al amor incondicional de Dios ve cómo la esperanza de san Benito se convierte en una realidad más plena en las experiencias cotidianas: “porque en todas las cosas Dios puede ser alabado” (1 Pe 4,11) y es, además, consciente de los milagros que acontecen cada día, en los que se puede palpar la mano de Dios.

La vida cotidiana transcurre a un ritmo vertiginoso que, en muchas ocasiones, no nos permite darnos cuenta de todo lo que vemos y vivimos. Cada día tiene que ser un abrir los ojos a lo nuevo; los encuentros cotidianos nos ofrecen la oportunidad para nuestra transformación de poder ver la riqueza de nuestra existencia. Rahner nos ofrece el mensaje de que “un cristiano auténtico que vive el misticismo de la vida cotidiana posee la confianza inquebrantable, aunque a menudo secreta, en que la vida cotidiana es la esencia de una vida auténtica y de un cristianismo verdadero”. Esta esencia está amasada de todas las experiencias de la vida: felices, dolorosas, alegres, tristes… “De hecho, nosotros tejemos la tela de nuestra vida eterna con nuestros días rutinarios” (Eagan). Cada persona podrá dedicarse a la búsqueda de Dios en los lugares más insospechados; y, al hacerlo, descubrirá al Dios que se revela en cada acontecimiento, por insignificante que sea.

Esta búsqueda de Dios no es estática, es dinámica. San Benito consideraba que la vida es un viaje. Reuter invita a seguir corriendo a corazón abierto. “Somos llamados a avanzar en nuestro viaje, tanto si es caminando, tropezando o corriendo, con un corazón abierto que recibe y ofrece amor… Que nuestro corazón asombrado se una al milagro de Dios cuando vivamos en afirmación de Dios: “¡Qué bueno es todo! ¡Todo es sagrado!” (M. Reuter).

– Eusebio Gómez Navarro.