El Padrenuestro. Una ayuda para vivir de verdad.

GRÜN, A.

El Padrenuestro. Una ayuda para vivir de verdad

Santander, Sal Terrae, 2010, 142 pp.

Difícilmente podría entenderse el cristianismo sin la oración que Jesús mismo nos enseñó, el Padrenuestro. La Didajé recomendaba a los primeros cristianos rezarla tres veces al día y Tertuliano la define como un verdadero “compendio de todo el Evangelio”, pero, ¿cuánto tiempo hace -si es que aún no lo hemos hecho- que no nos paramos a meditar en la radicalidad que supone cada una de las partes que constituye la oración por antonomasia de los cristianos? Puede que nos hayamos podido acostumbrar a recitarla, pero si procuramos atender de un modo más reflexivo a la riqueza del significado de sus palabras, podemos descubrir en ellas, una ayuda para saber vivir y una guía para recorrer el camino de la fe. Anselm Grün nos recuerda que existen dos versiones del Padrenuestro, la del evangelio de Mateo que es la que hemos conservado más específicamente para rezar litúrgicamente, y la de Lucas, de quién se dice que fue el evangelista que mejor conservó prístinamente las palabras de Jesús. “En Mateo se trata de qué debemos de orar; en Lucas se trata sobre todo de cómo debemos de orar y qué actitud interior debemos adoptar para ello”.

El monje benedictino analiza el Padrenuestro en la primera parte del libro siguiendo a Mateo y encuentra en él tres significados importantes. El primero de ellos nos lleva directamente a la mentalidad de Jesús, es decir, rezar el Padrenuestro consiste en participar en su propia experiencia, en acercarnos a Dios Padre. La segunda dimensión hermenéutica nos introduce en el contenido esencial del Evangelio, en efecto, recitar esta oración nos mueve hacia Dios por medio del Espíritu Santo y nos transfigura en el modo de convertirnos en buenos cristianos. Por último, Grün reconoce la unidad intrínseca que existe entre la oración y la acción que se hacen visibles en el Padrenuestro. El sermón de la montaña no se encuentra en torno a esta oración por accidente. Las ocho bienaventuranzas constituyen en realidad toda una declaración de intenciones sobre las exigencias y las responsabilidades que adopta todo cristiano cuando reza el Padrenuestro.

La última parte del libro se completa con una serie de reflexiones sobre la oración en el evangelio de Lucas y que pueden resultar muy útiles para conseguir, Dios lo quiera, que el Padrenuestro nos configure plenamente como cristianos.

– Pedro José Grande Sánchez.