{"id":1064,"date":"2016-04-08T00:00:49","date_gmt":"2016-04-08T06:00:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ocdmx.org\/?p=1064"},"modified":"2016-04-28T17:24:10","modified_gmt":"2016-04-28T23:24:10","slug":"presentacion-del-cardenal-schonborn-de-la-exhortacion-amoris-laetitia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=1064","title":{"rendered":"Presentaci\u00f3n del Cardenal Sch\u00f6nborn de la Exhortaci\u00f3n \u201cAmoris laetitia\u201d"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">La tarde del 13 de marzo de 2013, las primeras palabras que el Papa reci\u00e9n elegido, Francisco, dirigi\u00f3 a las personas en la plaza de San Pedro y a todo el mundo fueron: \u201cBuenas tardes\u201d. Tan sencillos como este saludo son el lenguaje y el estilo del nuevo texto del Papa Francisco. La Exhortaci\u00f3n no es tan breve como este simple saludo, pero s\u00ed tan realista. En estas 200 p\u00e1ginas el Papa Francisco habla de \u201camor en la familia\u201d y lo hace de una forma tan concreta y tan sencilla, con palabras que calientan el coraz\u00f3n, como las de aquel <em>buenas tardes<\/em> del 13 de marzo de 2013. Este es su estilo, y \u00e9l espera que se hable de las cosas de la vida de la manera m\u00e1s concreta posible, sobre todo si se trata de la familia, de una de las realidades m\u00e1s elementales de la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para decirlo ya de antemano: los documentos de la Iglesia a menudo no pertenecen a un g\u00e9nero literario de los m\u00e1s asequibles. Este texto del Papa es legible. Y el que no se deje asustar por su longitud encontrar\u00e1 alegr\u00eda en la concreci\u00f3n y el realismo de este documento. El Papa Francisco habla de las familias con una claridad que pocas veces se encuentra en los documentos del magisterio de la Iglesia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes de entrar en el texto, me gustar\u00eda decir, de una manera muy personal, el por qu\u00e9 lo he le\u00eddo con alegr\u00eda, con gratitud, y siempre con gran emoci\u00f3n. En la ense\u00f1anza eclesial sobre el matrimonio y la familia a menudo hay una tendencia, tal vez inconsciente, a abordar con dos enfoques estas dos realidades de la vida. Por un lado est\u00e1n los matrimonios y las familias \u201cnormales\u201d, que obedecen a la regla, en los que todo est\u00e1 \u201cbien\u201d, y est\u00e1 \u201cen orden\u201d, y luego est\u00e1n las situaciones \u201cirregulares\u201d que plantean un problema. Ya el mismo t\u00e9rmino \u00abirregular\u00bb sugiere que hay una clara distinci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo tanto, el que se encuentra en el lado de los \u201cirregulares\u201d tiene que dar por sentado que los \u201cregulares\u201d est\u00e1n en la otra parte. S\u00e9 personalmente, debido a mi propia familia, lo dif\u00edcil que es esto para los que vienen de una familia \u201cpatchwork\u201d. En estas situaciones las ense\u00f1anzas de la Iglesia, pueden hacer da\u00f1o, pueden dar la sensaci\u00f3n de estar excluidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Papa Francisco ha puesto su exhortaci\u00f3n bajo el lema: \u201cSe trata de integrar a todos\u201d (AL 297), porque se trata de una comprensi\u00f3n fundamental del Evangelio: \u00a1Todos necesitamos misericordia! \u201cEl que est\u00e9 libre de pecado que tire la primera piedra\u201d (Juan 8: 7). Todos nosotros, independientemente del matrimonio y la situaci\u00f3n familiar en la que nos encontramos, estamos <em>en camino<\/em>. Incluso un matrimonio en el que todo \u201cva bien\u201d est\u00e1 en camino. Debe crecer, aprender, superar nuevas etapas. Conoce el pecado y el fracaso, necesita reconciliaci\u00f3n y nuevos comienzos, y esto hasta edad avanzada. (AL 297).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Papa Francisco ha conseguido hablar de todas las situaciones sin catalogar, sin categorizar, con esa mirada fundamental de benevolencia que tiene algo que ver con el coraz\u00f3n de Dios, con los ojos de Jes\u00fas, que no excluyen a nadie (AL 297), que acogen a todos y a todos conceden la \u201calegr\u00eda del Evangelio\u201d. Por eso la lectura de <em>Amoris laetitia<\/em> es tan reconfortante. Nadie debe sentirse condenado, nadie despreciado. En este clima de acogida, la ense\u00f1anza de la visi\u00f3n cristiana del matrimonio y de la familia, se convierte en invitaci\u00f3n, est\u00edmulo, alegr\u00eda del amor en la que podemos creer y que no excluye, verdadera y sinceramente, a nadie. Por eso, para m\u00ed <em>Amoris laetitia<\/em> es sobre todo, y en primer lugar, un \u201cacontecimiento ling\u00fc\u00edstico\u201d, como lo fue <em>Evangelii gaudium.<\/em> Algo ha cambiado en la ense\u00f1anza eclesial. Este cambio de lenguaje se percib\u00eda ya durante el camino sinodal. Entre las dos sesiones sinodales de octubre de 2014 y octubre de 2015 se puede ver claramente c\u00f3mo el tono se haya enriquecido en estima, como se hayan aceptado sencillamente las diversas situaciones de la vida, sin juzgarlas ni condenarlas inmediatamente. En <em>Amoris laetitia<\/em> ha pasado a ser el tono ling\u00fc\u00edstico constante. Detr\u00e1s de esto no hay, por supuesto, solamente una opci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica, sino un profundo respeto ante cada persona que nunca es, en primer lugar, un \u201ccaso problem\u00e1tico\u201d, una \u201ccategor\u00eda\u201d, sino un ser humano inconfundible, con su historia y su camino con y hacia Dios. En <em>Evangelii Gaudium<\/em> el Papa Francisco dec\u00eda que deber\u00edamos quitarnos los zapatos ante la tierra sagrada del otro (EG 36). Esta actitud fundamental atraviesa la entera exhortaci\u00f3n. Y es tambi\u00e9n la raz\u00f3n m\u00e1s profunda para las otras dos palabras clave: discernir y acompa\u00f1ar. Estas palabras no se aplican \u00fanicamente a las \u201csituaciones llamadas irregulares\u201d (Francisco hace hincapi\u00e9 en este \u00a1\u201clas llamadas\u201d!), sino que valen para todas las personas, para cada matrimonio, para cada familia. Todas, de hecho, est\u00e1n en camino, y todas necesitan \u201cdiscernimiento\u201d y \u201cacompa\u00f1amiento\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mi gran alegr\u00eda ante este documento reside en el hecho de que, coherentemente, supera la artificiosa, externa y neta divisi\u00f3n entre \u201cregular\u201d e \u201cirregular\u201d y pone <em>a todos<\/em> bajo la instancia com\u00fan del Evangelio, siguiendo las palabras de San Pablo: \u201cPues Dios encerr\u00f3 a todos los hombres en la rebeld\u00eda para usar con todos ellos misericordia\u201d. (Rom 11, 32).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Obviamente, este principio continuo de \u201cinclusi\u00f3n\u201d, preocupa a algunos. \u00bfNo se habla aqu\u00ed a favor del relativismo? \u00bfNo se convierte en permisivismo la tan evocada misericordia? \u00bfSe ha acabado la claridad de los l\u00edmites que no se deben superar, de las situaciones que objetivamente se definen como irregulares, pecaminosas? Esta exhortaci\u00f3n \u00bfno favorece una cierta laxitud, un \u201c<em>anything goes\u201d<\/em>? \u00bfLa misericordia propia de Jes\u00fas no es, a menudo en cambio, una misericordia severa, exigente?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para aclarar esto el Papa Francisco no deja duda alguna sobre sus intenciones y nuestra tarea: \u201cLos cristianos no podemos renunciar a proponer el matrimonio con el fin de no contradecir la sensibilidad actual, para estar a la moda, o por sentimientos de inferioridad frente al descalabro moral y humano. Estar\u00edamos privando al mundo de los valores que podemos y debemos aportar. Es verdad que no tiene sentido quedarnos en una denuncia ret\u00f3rica de los males actuales, como si con eso pudi\u00e9ramos cambiar algo. Tampoco sirve pretender imponer normas por la fuerza de la autoridad. Nos cabe un esfuerzo m\u00e1s responsable y generoso, que consiste en presentarlas razones y las motivaciones para optar por el matrimonio y la familia, de manera que las personas est\u00e9n mejor dispuestas a responder a la gracia que Dios les ofrece\u201d (AL 35).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Papa Francisco est\u00e1 convencido de que la visi\u00f3n cristiana del matrimonio y de la familia tiene, tambi\u00e9n hoy en d\u00eda, una fuerza de atracci\u00f3n inmutable. Pero exige \u201cuna saludable reacci\u00f3n autocr\u00edtica\u201d: \u201cTenemos que ser humildes y realistas, para reconocer que a veces nuestro modo de presentar las convicciones cristianas, y la forma de tratar a las personas, han ayudado a provocar lo que hoy lamentamos\u201d, (AL 36). \u201cHemos presentado un ideal teol\u00f3gico del matrimonio demasiado abstracto, casi artificiosamente construido, lejano de la situaci\u00f3n concreta y de las posibilidades efectivas de las familias reales. Esta idealizaci\u00f3n excesiva, sobre todo cuando no hemos despertado la confianza en la gracia, no ha hecho que el matrimonio sea m\u00e1s deseable y atractivo, sino todo lo contrario\u201d (AL 36).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Perm\u00edtanme relatarles una experiencia de S\u00ednodo de octubre pasado: Que yo sepa, dos de los trece \u201ccirculi minores\u201d comenzaron su trabajo haciendo que cada participante contase su propia situaci\u00f3n familiar. Pronto se descubri\u00f3 que casi todos los obispos o los otros participantes del \u201ccirculus minor\u201d enfrentaban, en sus familias, los temas, las preocupaciones, las \u201cirregularidades\u201d de las cuales, nosotros en el S\u00ednodo, hab\u00edamos hablado de forma algo abstracta. El Papa Francisco nos invita a hablar de nuestras familias \u201ctal cual son\u201d .Y ahora, lo magn\u00edfico del camino sinodal y de su proseguimiento con el Papa Francisco: Este sobrio realismo sobre las familias \u201ctal cual son\u201d \u00a1no nos aleja para nada del ideal! Por el contrario: el Papa Francisco consigue con el trabajo de ambos S\u00ednodos situar a las familias en una perspectiva positiva, profundamente rica de esperanzas. Pero esta perspectiva alentadora sobre las familias exige esa \u201cconversi\u00f3n pastoral\u201d de la que hablaba <em>Evangelii gaudium<\/em> de una manera tan emocionante. El siguiente p\u00e1rrafo de <em>Amoris laetitia<\/em> recalca las l\u00edneas directrices de esa \u201cconversi\u00f3n pastoral\u201d: \u201cDurante mucho tiempo cre\u00edmos que con s\u00f3lo insistir en cuestiones doctrinales, bio\u00e9ticas y morales, sin motivar la apertura a la gracia, ya sosten\u00edamos suficientemente a las familias, consolid\u00e1bamos el v\u00ednculo de los esposos y llen\u00e1bamos de sentido sus vidas compartidas. Tenemos dificultad para presentar al matrimonio m\u00e1s como un camino din\u00e1mico de desarrollo y realizaci\u00f3n que como un peso a soportar toda la vida. Tambi\u00e9n nos cuesta dejar espacio a la conciencia de los fieles, que muchas veces responden lo mejor posible al Evangelio en medio de sus l\u00edmites y pueden desarrollar su propio discernimiento ante situaciones donde se rompen todos los esquemas. Estamos llamados a formar las conciencias, pero no a pretender sustituirlas\u201d (AL 37).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Papa Francisco habla de una profunda confianza en los corazones y en la nostalgia de los seres humanos. Se percibe aqu\u00ed la gran tradici\u00f3n educacional de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas a la responsabilidad personal. Habla de dos peligros contrarios: El \u201claissez-faire\u201d y la obsesi\u00f3n de querer controlar y dominar todo Por un lado es cierto que \u201cla familia no puede renunciar a ser lugar de sost\u00e9n, de acompa\u00f1amiento, de gu\u00eda\u2026 Siempre hace falta una vigilancia. El abandono nunca es sano\u201d. (AL 260).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero la vigilancia puede volverse tambi\u00e9n exagerada: \u201cPero la obsesi\u00f3n no es educativa, y no se puede tener un control de todas las situaciones por las que podr\u00eda llegar a pasar un hijo (\u2026). Si un padre est\u00e1 obsesionado por saber d\u00f3nde est\u00e1 su hijo y por controlar todos sus movimientos, s\u00f3lo buscar\u00e1 dominar su espacio. De ese modo no lo educar\u00e1, no lo fortalecer\u00e1, no lo preparar\u00e1 para enfrentar los desaf\u00edos. Lo que interesa sobre todo es generar en el hijo, con mucho amor, procesos de maduraci\u00f3n de su libertad, de capacitaci\u00f3n, de crecimiento integral, de cultivo de la aut\u00e9ntica autonom\u00eda\u201d (AL 261). Encuentro muy iluminante poner en conexi\u00f3n este pensamiento sobre la educaci\u00f3n con aquellos relacionados con la praxis pastoral de la Iglesia. De hecho, en este sentido el Papa Francisco habla muy seguido de la confianza en la conciencia de los fieles: \u201cEstamos llamados a formar las conciencias, pero no a pretender sustituirlas\u201d (AL 37). La gran cuesti\u00f3n obviamente es \u00e9sta: \u00bfc\u00f3mo se forma la conciencia?, \u00bfc\u00f3mo llegar a aquello que es el concepto clave de todo este gran documento, la clave para comprender correctamente la intenci\u00f3n de Papa Francisco: \u201cel discernimiento personal\u201d, sobre todo en situaciones dif\u00edciles, complejas? El discernimiento es un concepto central de los ejercicios ignacianos. Estos de hecho deben ayudar a discernir la voluntad de Dios en las situaciones concretas de la vida. Es el discernimiento el que hace de la persona una personalidad madura, y el camino cristiano quiere ser de ayuda al logro de esta madurez personal: \u201cno para formar aut\u00f3matas condicionados del externo, tele comandados, sino personas maduras en la amistad con Cristo. Solo all\u00ed donde ha madurado este \u201cdiscernimiento\u201d personal es tambi\u00e9n posible alcanzar un \u201cdiscernimiento pastoral\u201d, el cual es importante sobre todo ante \u201csituaciones que no responden plenamente a lo que el Se\u00f1or nos propone\u201d (AL 6).De este \u201cdiscernimiento pastoral\u201d habla el octavo cap\u00edtulo, un cap\u00edtulo probablemente de gran inter\u00e9s para la opini\u00f3n p\u00fablica eclesial, pero tambi\u00e9n para los medios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debo todav\u00eda recordar que el Papa Francisco ha definido como central los cap\u00edtulos 4 y 5 (\u201clos dos cap\u00edtulos centrales\u201d), no solamente en sentido geogr\u00e1fico, sino por su contenido: \u201cno podremos alentar un camino de fidelidad y de entrega rec\u00edproca si no estimulamos el crecimiento, la consolidaci\u00f3n y la profundizaci\u00f3n del amor conyugal y familiar\u201d (AL 89). Estos dos cap\u00edtulos centrales de <em>Amoris laetitia<\/em> ser\u00e1n probablemente saltados por muchos para arribar inmediatamente a las \u201cpapas calientes\u201d, a los puntos cr\u00edticos. De experto pedagogo el Papa Francisco sabe bien que nada atrae y motiva tan fuertemente como la experiencia positiva del amor. \u201cHablar del amor\u201d (AL 89), esto procura claramente una gran alegr\u00eda al Papa Francisco, y \u00e9l habla del amor con gran vivacidad, comprensibilidad, empat\u00eda. El cuarto cap\u00edtulo es un amplio comentario al Himno de la caridad del 13 cap\u00edtulo de la 1 carta a los Corintios. Recomiendo a todos la meditaci\u00f3n de estas p\u00e1ginas. Ellas nos animan a creer en el amor (cfr. 1 Juan 4,16) y a tener confianza en su fuerza. Es aqu\u00ed que \u201ccrecer\u201d, otra palabra clave del <em>Amoris laetitia<\/em>, tiene su sede principal: en ning\u00fan otro lugar se manifiesta tan claramente como en el amor, que se trata de un proceso din\u00e1mico en el cual el amor puede crecer, pero tambi\u00e9n puede enfriarse. Puedo solamente invitar a leer y gustar este delicioso cap\u00edtulo. Es importante notar un aspecto: el Papa Francisco habla aqu\u00ed con una claridad rara, del rol que tambi\u00e9n las pasiones, las emociones, el eros, la sexualidad tienen en la vida matrimonial y familiar. No es casual que el Papa Francisco cite aqu\u00ed de modo particular a Santo Tom\u00e1s de Aquino que atribuye a las pasiones un rol muy importante, mientras que la moral moderna a menudo puritana, las ha desacreditado o descuidado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es aqu\u00ed que el t\u00edtulo de la Exhortaci\u00f3n del Papa encuentra su plena expresi\u00f3n:<em>\u00a1Amoris laetitia!<\/em> Aqu\u00ed se entiende c\u00f3mo es posible llegar \u201ca descubrir el valor y la riqueza del matrimonio\u201d (AL 205). Pero aqu\u00ed se hace tambi\u00e9n dolorosamente visible cuanto mal hacen las heridas de amor. Como son lacerantes las experiencias de fracaso de las relaciones. Por esto no me maravilla que sea sobre todo el octavo cap\u00edtulo el que llama la atenci\u00f3n y el inter\u00e9s. De hecho la cuesti\u00f3n de c\u00f3mo la Iglesia trate estas heridas, de c\u00f3mo trate los fracasos del amor se ha vuelto para muchos una cuesti\u00f3n-test para entender si la Iglesia es verdaderamente el lugar en el cual se puede experimentar la misericordia de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este cap\u00edtulo debe mucho al intenso trabajo de los dos S\u00ednodos, a las amplias discusiones en la opini\u00f3n p\u00fablica y eclesial. Aqu\u00ed se manifiesta la fecundidad del modo de proceder del Papa Francisco. \u00c9l deseaba expresamente una discusi\u00f3n abierta sobre el acompa\u00f1amiento pastoral de situaciones complejas y ha podido ampliamente fundarse sobre los textos que los dos S\u00ednodos le han presentado para mostrar c\u00f3mo se puede \u201cacompa\u00f1ar, discernir e integrar la fragilidad\u201d (AL 291).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Papa Francisco hace expl\u00edcitamente suyas las declaraciones que ambos S\u00ednodos le han presentado: \u201clos Padres sinodales alcanzaron un consenso general, que sostengo\u201d (AL 297). En lo que respecta a los divorciados vueltos a casar con rito civil \u00e9l sostiene: \u201cAcojo las consideraciones de muchos Padres sinodales, quienes quisieron expresar que (\u2026) la l\u00f3gica de la integraci\u00f3n es la clave de su acompa\u00f1amiento pastoral (\u2026). Ellos no s\u00f3lo no tienen que sentirse excomulgados, sino que pueden vivir y madurar como miembros vivos de la Iglesia, sinti\u00e9ndola como una madre que les acoge siempre\u201d (AL 299).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero \u00bfqu\u00e9 significa esto concretamente? Muchos se ponen con raz\u00f3n esta pregunta. Las respuesta decisivas se encuentran en <em>Amoris laetitia<\/em> 300. Estas ofrecen ciertamente todav\u00eda materia para ulteriores discusiones. Pero estas son tambi\u00e9n una importante aclaraci\u00f3n y una indicaci\u00f3n para el camino a seguir: \u201cSi se tiene en cuenta la innumerable variedad de situaciones concretas (\u2026) puede comprenderse que no deb\u00eda esperarse del S\u00ednodo o de esta Exhortaci\u00f3n una nueva normativa general de tipo can\u00f3nica, aplicable a todos los casos\u201d. Muchos se esperaban tal norma. Quedar\u00e1n desilusionados. \u00bfQu\u00e9 es posible? El Papa lo dice con toda claridad: \u201cS\u00f3lo cabe un nuevo aliento a un responsable discernimiento personal y pastoral de los casos particulares\u201d. Y de c\u00f3mo puede y debe ser este discernimiento personal y pastoral, es el tema de la entera secci\u00f3n de <em>Amoris laetitia<\/em> 300-312. Ya en el S\u00ednodo del 2015, en el ap\u00e9ndice a los enunciados del <em>circulus germanicus<\/em> fue propuesto un \u201cItinerarium\u201d del discernimiento, del examen de conciencia que el Papa Francisco hizo suyo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cSe trata de un itinerario de acompa\u00f1amiento y de discernimiento que orienta a estos fieles a la toma de conciencia de su situaci\u00f3n ante Dios\u201d. Pero el Papa Francisco recuerda tambi\u00e9n que \u201ceste discernimiento no podr\u00e1 jam\u00e1s prescindir de las exigencias de verdad y de caridad del Evangelio propuesto por la Iglesia\u201d (AL 300).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Papa Francisco menciona dos posiciones err\u00f3neas. Una es aquella del rigorismo: \u201cun pastor no puede sentirse satisfecho s\u00f3lo aplicando leyes morales a quienes viven en situaciones \u00abirregulares\u00bb, como si fueran piedras que se lanzan sobre la vida de las personas. Es el caso de los corazones cerrados, que a menudo se esconden a\u00fan detr\u00e1s de las ense\u00f1anzas de la Iglesia\u201d (AL 305). Por otra parte la Iglesia no debe absolutamente \u201crenunciar a proponer el ideal pleno del matrimonio, el proyecto de Dios en toda su grandeza\u201d (AL 307).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se pone naturalmente la pregunta: \u00bfqu\u00e9 dice el Papa respecto del acceso a las personas que viven en situaciones \u201cirregulares\u201d? Ya el Papa Benedicto hab\u00eda dicho que no existen \u201csimples recetas\u201d (AL 298, NOTA 333). Y el Papa Francisco vuelve a recordar la necesidad de discernir bien las situaciones (AL 298). \u201cEl discernimiento debe ayudar a encontrar los posibles caminos de respuesta a Dios y de crecimiento en medio de los l\u00edmites. Por creer que todo es blanco o negro a veces cerramos el camino de la gracia y del crecimiento, y desalentamos caminos de santificaci\u00f3n que dan gloria a Dios\u201d (AL 305). El Papa Francisco nos recuerda una frase importante que hab\u00eda escrito en <em>Evangelii Gaudium<\/em> 44: \u201cun peque\u00f1o paso, en medio de grandes l\u00edmites humanos, puede ser m\u00e1s agradable a Dios que la vida exteriormente correcta de quien transcurre sus d\u00edas sin enfrentar importantes dificultades\u201d (AL 305). En el sentido de esta <em>\u201cvia caritatis\u201d<\/em> (AL 306) el Papa afirma, de manera humilde y simple, en una nota (351), que se puede dar tambi\u00e9n la ayuda de los sacramentos en caso de situaciones \u201cirregulares\u201d. Pero a este prop\u00f3sito \u00e9l no nos ofrece una casu\u00edstica de recetas, sino que simplemente nos recuerda dos de sus frases famosas: \u201ca los sacerdotes les recuerdo que el confesionario no debe ser una sala de tortura, sino el lugar de la misericordia del Se\u00f1or\u201d (EG 44) y la Eucarist\u00eda \u201cno es un premio para los perfectos, sino un generoso remedio y un alimento para los d\u00e9biles\u201d (EG 44).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfNo es un desaf\u00edo excesivo para los pastores, para los gu\u00edas espirituales, para las comunidades, si el \u201cdiscernimiento de las situaciones\u201d no est\u00e1 regulado de modo m\u00e1s preciso? El Papa Francisco conoce esta preocupaci\u00f3n: \u201cComprendo a quienes prefieren una pastoral m\u00e1s r\u00edgida que no d\u00e9 lugar a confusi\u00f3n alguna\u201d (AL 308). A esta \u00e9l objeta diciendo: \u201cPonemos tantas condiciones a la misericordia que la vaciamos de sentido concreto y de significaci\u00f3n real, y esa es la peor manera de licuar el Evangelio\u201d (AL 311).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Papa Francisco conf\u00eda en la \u201calegr\u00eda del amor\u201d. El amor debe encontrar el camino. Es la br\u00fajula que nos indica el camino. Es la meta y el camino mismo. Porque Dios es amor y porque el amor es de Dios. Nada es tan exigente como el amor. El amor no se puede comprar. Por esto nadie debe temer que el Papa Francisco nos invite, con <em>\u201cAmoris laetitia\u201d<\/em>, a un camino demasiado f\u00e1cil. \u201cEl camino no es f\u00e1cil pero es pleno de alegr\u00eda\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La tarde del 13 de marzo de 2013, las primeras palabras que el Papa reci\u00e9n elegido, Francisco, dirigi\u00f3 a las personas en la plaza de San Pedro y a todo el mundo fueron: \u201cBuenas tardes\u201d. Tan sencillos como este saludo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=1064\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[1],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-ha","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1064"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1064"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1064\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1065,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1064\/revisions\/1065"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1064"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1064"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1064"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}