{"id":1437,"date":"2018-07-16T00:01:22","date_gmt":"2018-07-16T06:01:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ocdmx.org\/?p=1437"},"modified":"2018-07-21T10:38:21","modified_gmt":"2018-07-21T16:38:21","slug":"la-vida-de-cristo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=1437","title":{"rendered":"La Vida de Cristo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #000000;\">LUDOLFO DE SAJONIA<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #000000;\"><em>La Vida de Cristo<\/em><\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Madrid, Universidad de Comillas, 2010, 2 vols., IXXVIII + 766 y 895 p. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Introducci\u00f3n, traducci\u00f3n y notas de EMILIO DE R\u00cdO, SJ<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Los amantes de la espiritualidad del siglo XIV est\u00e1n de enhorabuena al saber que se ha hecho una nueva edici\u00f3n de la <em>Vita Christi <\/em>del \u201cCartujano\u201d, una de las obras m\u00e1s cl\u00e1sicas de toda la historia de la espiritualidad de la edad media, le\u00edda y aprovechada por todos los grandes espirituales del siglo XVI y tambi\u00e9n le\u00edda en los hogares cristianos. La transmisi\u00f3n textual se hizo primero en copias manuscritas y despu\u00e9s difundida por la imprenta en muchas ediciones en la lengua latina original y en traducciones a las lenguas nacionales que no puedo especificar en esta breve recensi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El autor es alem\u00e1n, nacido hacia 1295-1300. Fue primero dominico y despu\u00e9s cartujo en la Cartuja de Coblenza y de Estrasburgo, donde muri\u00f3, probablemente, en 1378, con fama de santidad. Su producci\u00f3n literaria es amplia, pero adquiri\u00f3 fama, sobre todo, por esta obra que presentamos. En castellano existe una edici\u00f3n de principios del siglo XVI, realizada por un cl\u00e1sico de la lengua, el franciscano Ambrosio de Montesino, una verdadera joya de la literatura asc\u00e9tico-m\u00edstica que se estrenaba entonces para exponer los caminos de la espiritualidad y la m\u00edstica para acercarla al pueblo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u00bfDe qu\u00e9 trata esta obra y cu\u00e1les son las condiciones y novedades de esta edici\u00f3n? Basta una somera presentaci\u00f3n para que el lector se haga una idea de ella y se aproveche de su contenido.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El trabajo del editor de esta obra ha sido inmenso. En primer lugar, ha acometido la empresa de traducir de nuevo el texto latino original al castellano actual. El lector, sobre todo conocedor de la cl\u00e1sica traducci\u00f3n del franciscano Ambrosio de Montesino, se preguntar\u00e1 por qu\u00e9 el editor no ha reproducido esa traducci\u00f3n ya cl\u00e1sica, sobre todo porque fue le\u00edda y utilizada por los autores espirituales del siglo XVI, entre otros por san Ignacio de Loyola y santa Teresa de Jes\u00fas. En su favor ten\u00eda el hecho de que en esta edici\u00f3n tiene en cuenta la referencia constante al autor de los <em>Ejercicios Espirituales<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Personalmente, y en principio, fui favorable a la opini\u00f3n de que deber\u00eda haber reproducido aquella edici\u00f3n del siglo XVI por la raz\u00f3n obvia de que era un cl\u00e1sico de espiritualidad y un monumento de la lengua castellana, y, sobre todo, porque es la que leyeron y citaron nuestros autores; pero, en un segundo momento y pens\u00e1ndolo m\u00e1s en profundidad, he llegado a la conclusi\u00f3n de que tambi\u00e9n hay razones, y ahora pienso que m\u00e1s valiosas, para hacer lo que ha hecho el traductor.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La primera es que la traducci\u00f3n de Montesino constaba de cuatro gruesos vol\u00famenes en folio. Y segunda, que no es una traducci\u00f3n literal del lat\u00edn sobrio del original, sino libre, y m\u00e1s bien termina siendo una par\u00e1frasis al texto latino, una redundancia verbal propia de un poeta y embellecedor de la lengua. La traducci\u00f3n de Emilio del R\u00edo se atiene con rigor al texto latino del autor. Si queremos comprobar los textos mismos citados por nuestros cl\u00e1sicos del siglo XVI, habr\u00e1 que acudir a la floreada prosa del franciscano. As\u00ed que el lector de hoy pierde algo, pero tambi\u00e9n gana. Desde entonces no hab\u00eda tenido la suerte de una edici\u00f3n completa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La presente traducci\u00f3n se hace desde la edici\u00f3n latina del siglo XIX, de. L. M. Rigollot, Par\u00eds, 1878. El traductor divide en dos partes la obra original, el volumen primero con 92 cap\u00edtulos (desde la generaci\u00f3n eterna del Verbo hasta la curaci\u00f3n del ciego de Betsaida) y el segundo, de 89 (desde la confesi\u00f3n de fe de Pedro en Cesarea de Filipo hasta el infierno y la gloria).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La obra de Ludulfo es de valor inmenso; lo fue en el siglo XVI, cuando el laico no pod\u00eda leer las Escrituras en la lengua vulgar, sobre todo a partir del \u00cdndice de Vald\u00e9s, de 1559. Y en esta obra, el privilegiado que sab\u00eda leer y pose\u00eda medios econ\u00f3micos suficientes, ten\u00eda aqu\u00ed no s\u00f3lo la traducci\u00f3n de los textos de los cuatro Evangelios y otros textos del N. y del A. Testamento, sino un ampl\u00edsimo y riqu\u00edsimo comentario de este sabio dominico-cartujo, enriquecido, adem\u00e1s, con comentarios de los santos Padres y escritores medievales. Y presentaba al lector culto, o lectores sencillos, un comentario exeg\u00e9tico de propia cosecha, con mucho ingenio y sentido pastoral, seg\u00fan las normas de los cuatro sentidos, tradicionales desde los SS. Padres: <em>literal-hist\u00f3rico, aleg\u00f3rico-teol\u00f3gico, antropol\u00f3gico-moral, anag\u00f3gico-m\u00edstico<\/em>. De este modo el lector, ten\u00eda ante s\u00ed una verdadera enciclopedia del saber b\u00edblico, de ex\u00e9gesis culta para aquel momento, un encuentro con los Padres de la Iglesia y escritores posteriores y un verdadero manual de vida espiritual.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Quiero insistir tambi\u00e9n en la idea de que la <em>Vita Christi <\/em>es, adem\u00e1s de todo lo que vengo diciendo, un manual para hacer oraci\u00f3n y meditaci\u00f3n, ya que sigue el triple estadio cl\u00e1sico de la <em>Lectio, Meditatio, Oratio<\/em>, que concluye en la <em>Contemplatio. <\/em>Y, a partir del cap\u00edtulo 59 de la parte II, casi todo el relato de la pasi\u00f3n, a\u00f1ade la <em>conformatio<\/em>, me parece que es una novedad en el m\u00e9todo oraci\u00f3n, y que sit\u00faa al orante ante Cristo paciente para sacar conclusiones pr\u00e1cticas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Me parece que se trata de una obra gigantesca que renace ahora de las cenizas y ser\u00e1 \u00fatil no s\u00f3lo para los especialistas en la historia de la espiritualidad y de la ex\u00e9gesis, sino para un cristiano que quiera estar bien informado de un patrimonio cultural de la Iglesia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Los trabajos del editor, adem\u00e1s de la paciencia y los a\u00f1os de trabajo empleados en la traducci\u00f3n, han sido varios. En primer lugar, una jugosa y suficiente \u201cintroducci\u00f3n\u201d (pp. VIIXXVIII), \u00fatil para cualquier lector, tambi\u00e9n para los especialistas, que podr\u00e1n seguir leyendo las citas bibliogr\u00e1ficas utilizadas si lo desean. Y, al final del segundo volumen, unos \u201c\u00cdndices\u201d muy \u00fatiles. I Los textos de los Evangelios y algunos otros libros del N. T. que comenta Ludulfo, con las referencias a la parte y cap\u00edtulos de la obra (pp. 783789). II Citas del A. y del N. Testamento (pp. 791-827), con las mismas referencias. III \u201c\u00cdndice de materias\u201d, abundant\u00edsimo (pp. 829863). IV \u201c\u00cdndice general de la vida de Cristo\u201d (pp. 865-894).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Quisiera resaltar tambi\u00e9n la confrontaci\u00f3n que el editor hace del texto con el uso que de \u00e9l hicieron algunos autores del siglo XVI, especialmente la confrontaci\u00f3n constante con san Ignacio y sus <em>Ejercicios Espirituales<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Por todo ello, me parece que esta obra puede hacer historia en la actual public\u00edstica, tan necesitada de obras antiguas o modernas que de verdad hagan ciencia, ayuden al conocimiento de la historia y tambi\u00e9n a la reflexi\u00f3n y a la oraci\u00f3n meditada. Gracias al editor que ha puesto tanto esfuerzo e ilusi\u00f3n en este trabajo y le deseo que tenga mucha difusi\u00f3n. Que, al menos, no falte en las grandes librer\u00edas y bibliotecas.-<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Daniel de Pablo Maroto.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LUDOLFO DE SAJONIA La Vida de Cristo Madrid, Universidad de Comillas, 2010, 2 vols., IXXVIII + 766 y 895 p. 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