{"id":1818,"date":"2015-07-03T15:41:50","date_gmt":"2015-07-03T21:41:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ocdmx.org\/?p=1818"},"modified":"2019-07-03T15:46:48","modified_gmt":"2019-07-03T21:46:48","slug":"adoracion-adorar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=1818","title":{"rendered":"Adoraci\u00f3n \/ adorar"},"content":{"rendered":"<p>1. Los t\u00e9rminos \u201cadorar\/adoraci\u00f3n\u201d est\u00e1n poco presentes en los escritos teresianos. Poco presentes tambi\u00e9n los otros vocablos alusivos a las expresiones corporales de adoraci\u00f3n seg\u00fan la Biblia, cuales: \u201cpostraci\u00f3n\/postrarse\u201d (que aparece s\u00f3lo en las r\u00fabricas de las Constituciones), \u201cinclinarse profundamente\u201d, \u201chumillar la frente o la cabeza\u201d (ausentes en sus escritos), \u201carrodillarse\u201d (presente \u00fanicamente en el texto dudoso de la carta 107). Emplea, en cambio, las expresiones \u201cestar de rodillas\u201d, \u201chincarse de rodillas\u201d, etc., postura normal en ella y en la comunidad, tanto en la oraci\u00f3n personal como en momentos especiales de la liturgia. Pero sin relevancia doctrinal.<\/p>\n<p>2. En los escritos teresianos, la adoraci\u00f3n se expresa com\u00fanmente en dos actitudes caracter\u00edsticas del esp\u00edritu: la bendici\u00f3n y el asombro. Bendecir a Dios o a Cristo, y asombrarse ante su presencia o ante las obras de sus manos. Ambos gestos, con abolengo b\u00edblico. Baste recordar a san Pablo: \u201cBendito sea Dios, Padre de nuestro Se\u00f1or Jesucristo&#8230;\u201d, oraci\u00f3n con que comienza la carta a los Efesios. Y su exclamaci\u00f3n en Rom 11,33: \u201c\u00a1Oh abismo de riqueza y sabidur\u00eda de Dios! \u00a1qu\u00e9 insondables sus designios!&#8230;\u201d Flexiones, si no id\u00e9nticas, muy similares en los textos y en el esp\u00edritu de Teresa.<\/p>\n<p>En ella, es frecuente el \u201c\u00a1bendito se\u00e1is!\u201d, \u201c\u00a1bendito por siempre!\u201d, dirigido a Dios o a Cristo o a su misericordia infinita&#8230;, con innumerables variantes (gratitud, alabanza, piropo a la manera popular, anhelo, glorificaci\u00f3n) y con alta densidad de sentido. \u201cSea bendito por siempre, que tanto da y tan poco le doy yo\u201d (Vida 39,6), \u201cBendito sea \u00c9l, que de todas las cosas saca bien, cuando es servido, am\u00e9n\u201d (ib 14). \u2013 (cf Tom\u00e1s \u00c1lvarez, As\u00ed oraba Teresa. Burgos 1982, pp. 190-202, en que se recoge un florilegio selecto de estas bendiciones). Es su forma espont\u00e1nea de \u201cglorificar\u201d, a la manera del \u201cBenedictus\u201d evang\u00e9lico. Una de sus \u00edntimas, Ana de Jes\u00fas, en el proceso de canonizaci\u00f3n de la Santa, atestigua que pese a sus grandes enfermedades, Teresa \u201ccasi nunca dejaba de rezar el oficio divino, y esto con tanta devoci\u00f3n, que cuando \u00edbamos por los caminos y rezaba fuera del coro, siempre rodeaba el salmo de arte que hubiese de decir ella el verso de Gloria Patri&#8230;\u201d (BMC 18, 473).<\/p>\n<p>No menos expresivo de su actitud de adoraci\u00f3n es el \u201casombro\u201d, que a veces raya en \u201cestupor religioso\u201d ante la divinidad, ante sus designios en la historia de los hombres o la historia de salvaci\u00f3n de T misma. Es frecuente en ella la alternancia de los dos t\u00edpicos sentimientos religiosos de \u201cfascinatio et horror\u201d. Los expresa a su modo. La fascina que \u00c9l sea u obre como es y obra, cosa que \u201ca m\u00ed me acaba el entendimiento\u201d (V 18,3). Y a la vez el \u201chorror\u201d: \u201c\u00a1Oh largueza infinita, cu\u00e1n magn\u00edficas son vuestras obras! Espanta a quien no tiene ocupado el entendimiento en cosas de la tierra&#8230;\u201d (ib). Las dos modulaciones adorativas (bendici\u00f3n y admiraci\u00f3n) pueden comprobarse en ese pasaje de Vida: \u201c\u00a1Oh Se\u00f1or m\u00edo. Qu\u00e9 bueno sois! \u00a1Bendito se\u00e1is para siempre!&#8230; Pues daros gracias por tan grandes mercedes, no s\u00e9 c\u00f3mo. Con decir disparates, me remedio&#8230;\u201d (18, 3). \u2013 Cf Tom\u00e1s \u00c1lvarez, Admiraci\u00f3n, estupor, espantarse&#8230; en \u201cEstu\u00addios Teresianos\u201d III, p. 313-330.<\/p>\n<p>Igualmente, todas o casi todas las Exclamaciones son oraciones de asombro adorativo, desde los motivos m\u00e1s variados: la vida y la muerte, la vocaci\u00f3n y los pecados, el cielo y el infierno, la pasi\u00f3n y la gloria de Jes\u00fas, sus llagas&#8230;: \u201c\u00a1Oh fuentes vivas de las llagas de mi Dios, c\u00f3mo manar\u00e9is siempre con gran abundancia para nuestro mantenimiento&#8230;!\u201d (Excla\u00admaci\u00f3n 9, 2). En los soliloquios del Camino de Perfecci\u00f3n irrumpir\u00e1 reiteradamente el gesto de admiraci\u00f3n ante el misterio de la Eucarist\u00eda o ante el misterio de las relaciones del Padre Eterno con Jes\u00fas: \u201cVos, Padre Eterno, \u00a1c\u00f3mo lo consentisteis!&#8230; \u00a1C\u00f3mo lo consent\u00eds&#8230;!\u201d (33, 3-4).<\/p>\n<p>Adoraci\u00f3n es la actitud adoptada desde la vida de cada d\u00eda ante \u201csolo Dios\u201d. La convicci\u00f3n de que \u201csolo Dios basta\u201d. Ese sentido del \u201csolo Dios\u201d es la ra\u00edz misma de la vida contemplativa. Quintaesencia de la vida religiosa en el Carmelo de San Jos\u00e9 es la consigna: \u201csolas con \u00c9l solo\u201d. \u201cSu trato (de las Hermanas) es entender c\u00f3mo ir\u00e1n adelante en el servicio de Dios\u201d. \u201cA solas gozar de su Esposo Cristo\u201d. \u201cEsto es siempre lo que han de pretender: solas con \u00c9l solo\u201d (V 36, 25.29).<\/p>\n<p>3. Todo eso adquiere proporciones nuevas a nivel m\u00edstico, en la experiencia de la transcendencia divina. Es en esa experiencia donde a Teresa se le ha agudizado el sentido de la majestad de Dios. \u201cSu divina Majestad\u201d o \u201cVuestra Majestad\u201d, que originariamente era simple versi\u00f3n del vocabulario social en uso, pasa a ser exponente de la transcendencia, de la hermosura, de la verdad de Dios. Ante ella, Teresa adopta la actitud de \u201cacatamiento\u201d. (El \u201cTesoro de la lengua\u201d define: acatamiento \u201cvale honrar y tratar con reverencia y respeto alguna persona, porque la miramos con recato y cuidado de no ofenderla ni aun con la vista\u201d. \u2013 Ese sentido de \u201cacatamiento\u201d aparece desde el primer soliloquio orante del Libro de la Vida: \u201c\u00a1Oh Se\u00f1or m\u00edo!, pues parece ten\u00e9is determinado que me salve&#8230; \u00bfno tuvierais por bien \u2013no por mi ganancia, sino por vuestro acatamiento\u2013 que no se ensuciara tanto posada adonde tan continuo hab\u00edais de morar?\u201d (1, 8).<\/p>\n<p>Es cl\u00e1sico su texto sobre el se\u00f1or\u00edo y la majestad de Dios: \u201cporque entiendo no es como los que ac\u00e1 tenemos por se\u00f1ores, que todo el se\u00f1or\u00edo ponen en autoridades postizas&#8230; \u00a1Oh Rey de la gloria y se\u00f1or de todos los reyes, c\u00f3mo no es vuestro reino armado de palillos, pues no tiene fin!&#8230; \u00a1Oh Se\u00f1or m\u00edo, oh rey m\u00edo! \u00a1Qui\u00e9n supiera ahora representar la majestad que ten\u00e9is! Es imposible dejar de ver que sois gran Emperador en Vos mismo, que espanta mirar esta majestad&#8230;!\u201d (V 37, 5-7). Est\u00e1 convencida de que, despu\u00e9s de cada arrobamiento, \u201cquedan unas verdades en esta alma (en ella) tan fijas, que cuando no tuviera fe que le dice qui\u00e9n es y que est\u00e1 obligada a creerle por Dios, le adorara desde aquel punto por tal, como hizo Jacob cuando vio la escala&#8230;\u201d (M 6,4,6).<\/p>\n<p>Desde lo hondo de esa experiencia surge en ella la radical sensaci\u00f3n de \u201caniquilamiento\u201d ante Dios, o la incontenible voluntad de aniquilarse para rendir ante \u00c9l la propia existencia o devolverle todo el propio ser, en un gesto absoluto de adoraci\u00f3n. \u201cPorque \u00bfqu\u00e9 hace, Se\u00f1or m\u00edo, quien no se deshace toda por Vos? Y \u00a1qu\u00e9 de ello, qu\u00e9 de ello, qu\u00e9 de ello \u2013y otras mil veces lo puedo decir\u2013 me falta para esto!\u201d (V 39, 6). \u00c9l \u201ces una llama grande, que parece abrasa y aniquila todos los deseos de la vida&#8230;\u201d (V 38,18). \u2013 \u201cCuando yo me llegaba a comulgar y me acordaba de aquella majestad grand\u00edsima&#8230;, y miraba que era el que estaba en el Sant\u00edsimo Sacramento, los cabellos se me espeluzaban, y toda parec\u00eda me aniquilaba\u201d (ib 19).<\/p>\n<p>Pero esa voluntad de aniquilamiento, \u201cser nada\u201d para que \u00c9l sea \u201cel todo\u201d, no tiene tinte sombr\u00edo ni mort\u00edfero. M\u00e1s bien, fluye con una especie de onda l\u00edrica y gozosa en los poemas de Teresa, no s\u00f3lo ante la hermosura divina (\u201c\u00a1Oh hermosura que exced\u00e9is \/ a todas las hermosuras &#8230;!\u201d), sino en el deseo torrencial de \u201cser para El\u201d. Lo reitera en su poema \u201cVuestra soy, para Vos nac\u00ed\u201d:<\/p>\n<p>\u201cVeis aqu\u00ed mi coraz\u00f3n,<br \/>\nyo lo pongo en vuestra palma,<br \/>\nmi cuerpo, mi vida, mi alma,<br \/>\nmis entra\u00f1as y afici\u00f3n&#8230;<br \/>\nDadme muerte, dadme vida&#8230;<br \/>\nQue a todo digo que s\u00ed\u201d.<\/p>\n<p>Es quiz\u00e1 la suprema forma de adoraci\u00f3n del m\u00edstico ac\u00e1 en la tierra.<\/p>\n<p>BIBL. \u2013 T. \u00c1lvarez, As\u00ed oraba Teresa, Burgos 1989.<\/p>\n<p>T. \u00c1lvarez<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Todos los derechos: <em>Diccionario Teresiano<\/em>, Gpo. Ed. FONTE<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1. Los t\u00e9rminos \u201cadorar\/adoraci\u00f3n\u201d est\u00e1n poco presentes en los escritos teresianos. 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