{"id":1889,"date":"2015-07-04T17:40:19","date_gmt":"2015-07-04T23:40:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ocdmx.org\/?p=1889"},"modified":"2019-07-04T17:42:21","modified_gmt":"2019-07-04T23:42:21","slug":"pobres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=1889","title":{"rendered":"Pobres"},"content":{"rendered":"<p>En el escalaf\u00f3n de las clases sociales coet\u00e1neas de la Santa (nobleza, clero, tercer estado), los pobres ocupaban un escal\u00f3n todav\u00eda m\u00e1s bajo: eran los marginados, los mendigos, los esclavos, los hospitalizados marginales. Eran los \u00faltimos de la sociedad, pero quiz\u00e1s los m\u00e1s numerosos.<\/p>\n<p>Teresa de Jes\u00fas es oriunda de familia hidalga (grado menor de la nobleza), pero descendiente de mercaderes. En sus inn\u00fameras relaciones sociales, prevalecen los miembros del clero (debido a su condici\u00f3n de \u201creligiosa claustral\u201d), y abundan sus amistades con nobles y mercaderes. Pero se relaciona tambi\u00e9n con los pobres.<\/p>\n<p>a) En su familia recuerda ella que no hab\u00eda cabida para los esclavos: \u201cjam\u00e1s se pudo acabar con \u00e9l [con su padre, don Alonso] tuviese esclavos, porque los hab\u00eda gran piedad\u201d (V 1,1). Hasta el punto de que \u201cestando una vez en casa una [esclava] de un su hermano, la regalaba como a sus hijos. Dec\u00eda que, de que no era libre, no lo pod\u00eda sufrir, de piedad\u201d (ib). En casa de don Alonso hab\u00eda \u201ccriados\u201d (V 1,1) y \u201ccriadas\u201d (V 2,6). Los hab\u00eda tambi\u00e9n en la casa veraniega de Gotarrendura, donde es f\u00e1cil que T tuviese numerosos contactos con el campesinado. Al trazar ella la semblanza de su padre destaca un rasgo de sensibilidad social: \u201cEra mi padre hombre de mucha caridad con los pobres\u201d (V 1,1). Y de s\u00ed misma recuerda que, de ni\u00f1a, \u201chac\u00eda limosna como pod\u00eda, y pod\u00eda poco\u201d (V 1,6). Es quiz\u00e1 la \u00fanica alusi\u00f3n a los mendigos. En los restantes escritos teresianos, apenas si vuelven a comparecer, pese a su alto n\u00famero en la Castilla de entonces (cf E 4,1; cta 246,8). En cambio, el fen\u00f3meno de los esclavos ten\u00eda una segunda dimensi\u00f3n en el hecho epocal de los \u201ccautivos\u201d en el sur del Mediterr\u00e1neo. Teresa conoce ese triste fen\u00f3meno de beligerancia religiosa (cf Conc 3,4 y 3,8). Sabe que \u201cno hay esclavo que no lo arrisque todo por rescatarse y tornar a su tierra\u201d (V 16,8), texto que nos hace evocar espont\u00e1neamente la figura de Cervantes. En los \u00faltimos a\u00f1os de su vida, ante la hip\u00f3tesis de aceptar en el Carmelo de Sevilla a una joven esclava de probable origen africano, la Santa escribe a la Priora, Mar\u00eda de san Jos\u00e9: \u201ccuanto a entrar esa esclavilla, en ninguna manera resista\u201d (cta 198,5).<\/p>\n<p>b) En la evoluci\u00f3n espiritual de Teresa hay un hecho determinante respecto a su sensibilidad por los pobres. En el monasterio de la Encarnaci\u00f3n, ella perteneci\u00f3 durante largos a\u00f1os a la clase de las \u201cdo\u00f1as\u201d, en raz\u00f3n de su dote y de su origen familiar. Cuando ya su vida interior ha cambiado, cuenta ella en uno de sus primeros escritos autobiogr\u00e1ficos: \u201cPar\u00e9ceme tengo mucha m\u00e1s piedad de los pobres, que sol\u00eda. Entiendo yo una l\u00e1stima grande y deseo de remediarlos, que, si mirase mi voluntad, les dar\u00eda lo que traigo vestido. Ning\u00fan asco tengo de ellos, aunque los trate y llegue a las manos. Y esto veo es ahora don dado de Dios, que aunque por amor de El hac\u00eda limosna, piedad natural no la ten\u00eda. Bien conocida mejor\u00eda siento en esto\u201d (R 2,4: de 1562).<\/p>\n<p>Esa nueva sensibilidad le permite una visi\u00f3n cr\u00edtica de aquella sociedad. No s\u00f3lo constata que, en la distribuci\u00f3n de honores en el mundo \u201clos pobres nunca son muy honrados\u201d (Conc 2,11), porque \u201chonras y dineros casi siempre andan juntos\u201d y \u201cpor maravilla hay honrado en el mundo si es pobre\u201d (C 2,6), sino que en Vida nos dar\u00e1 una pat\u00e9tica estampa de aquellas estructuras sociales, en las que los pobres llevaban siempre la peor parte: Dios, dice, \u201cno es como los que ac\u00e1 tenemos por se\u00f1ores, que todo el se\u00f1or\u00edo ponen en autoridades postizas. Ha de haber horas de hablar y se\u00f1aladas personas que los hablen. Si es un pobrecito que tiene alg\u00fan negocio, \u00a1m\u00e1s rodeos y favores y trabajos le ha de costar tratarlo! \u00a1Oh que si es con el rey!, aqu\u00ed no hay tocar gente pobre y no caballerosa&#8230;\u201d (V 37,5). En esa nueva visi\u00f3n de la sociedad, ella se eleva a una evaluaci\u00f3n casi de tipo sociol\u00f3gico. Habla de los ricos de su tiempo: \u201cG\u00f3zanse de lo que tienen. Dan una limosna de cuando en cuando. No miran que aquellos bienes no son suyos, sino que se los dio el Se\u00f1or como a mayordomos suyos, para que partan a los pobres, y que le han de dar estrecha cuenta del tiempo que lo tienen sobrado en el arca, suspendido y entretenido a los pobres, si ellos est\u00e1n padeciendo\u201d (Conc 2,8).<\/p>\n<p>c) En la gesta de las fundaciones por tierras de Castilla y Andaluc\u00eda, desfilar\u00e1n en el cortejo de T arrieros, mercaderes y pobres de solemnidad, pero dignos de todo elogio, como Andrada, Antonio Ruiz y toda una serie de innominados. En la \u00faltima fundaci\u00f3n teresiana, Carmelo de Burgos, ella y sus monjas tendr\u00e1n por fin la experiencia de los pobres hospitalizados o de los desahuciados, en el Hospital de la Concepci\u00f3n. Teresa desenfundar\u00e1 toda su ternura femenina para aliviarlos (cf el relato de su enfermera Ana de san Bartolom\u00e9 en su \u201cDeclaraci\u00f3n en el proceso de beatificaci\u00f3n de la Madre Teresa de Jes\u00fas\u201d, en \u201cObras completas de Ana de S. Bartolom\u00e9\u201d, edici\u00f3n de Juli\u00e1n Urkiza. Burgos 1999, pp. 90-104.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Todos los derechos: Diccionario Teresiano, Gpo. Ed. FONTE<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el escalaf\u00f3n de las clases sociales coet\u00e1neas de la Santa (nobleza, clero, tercer estado), los pobres ocupaban un escal\u00f3n todav\u00eda m\u00e1s bajo: eran los marginados, los mendigos, los esclavos, los hospitalizados marginales. 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