{"id":1974,"date":"2018-07-10T10:02:36","date_gmt":"2018-07-10T16:02:36","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ocdmx.org\/?p=1974"},"modified":"2019-07-10T10:15:47","modified_gmt":"2019-07-10T16:15:47","slug":"autoridad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=1974","title":{"rendered":"AUTORIDAD"},"content":{"rendered":"<p class=\"p1\">AT<\/p>\n<p class=\"p1\">I. \u00abTODA AUTORIDAD VIENE DE DIOS\u00bb<\/p>\n<p class=\"p1\">Este principio, que formular\u00e1 Pablo Rm 13,1, se supone constantemente en el AT: el ejercicio de la autoridad aparece en \u00e9l sometido a las exigencias imperiosas de la voluntad divina.<\/p>\n<p class=\"p1\">1. Aspectos de la autoridad terrenal.<\/p>\n<p class=\"p1\">En la creaci\u00f3n que Dios ha hecho, todo poder procede de \u00e9l: el del hombre sobre la naturaleza Gen 1,28, el del marido sobre la mujer Gen 3,16, el de los padres sobre los hijos Lev 19,3. Cuando se consideran las estructuras m\u00e1s complejas de la sociedad humana, todos los que mandan tienen tambi\u00e9n de Dios la responsabilidad del bien com\u00fan en cuanto al grupo que les est\u00e1 sometido: Yahveh ordena a Hagar la obediencia a su due\u00f1a Gen 16,9; \u00e9l tambi\u00e9n es quien confiere a Hazael el gobierno de Damasco 1Re 19,15 2Re 8,9-13 y a Nabucodonosor el de todo el Oriente Jer 27,6. Si esto sucede entre los mismos paganos Eclo 10,4, con mayor raz\u00f3n en el pueblo de Dios. Pero aqu\u00ed el problema planteado por la autoridad terrenal reviste un car\u00e1cter especial que merece ser estudiado aparte.<\/p>\n<p class=\"p1\">2. Condiciones del ejercicio de la autoridad.<\/p>\n<p class=\"p1\">La autoridad confiada por Dios no es absoluta; est\u00e1 limitada por las obligaciones morales. La ley viene a moderar su ejercicio, precisando incluso los derechos de los esclavos Ex 21,1-6,26s Dt 15,12-18 Eclo 33,30. En cuanto a los ni\u00f1os, la autoridad del padre debe tener por fin su buena educaci\u00f3n Prov 23,13s Eclo 7,22s 30,1. En materia de autoridad pol\u00edtica es donde el hombre propende m\u00e1s a traspasar los l\u00edmites de su poder. Embriagado de su poder, se atribuye el m\u00e9rito del mismo, como por ejemplo, Asiria victoriosa Is 10,7-11.13s; se diviniza a si misma Ez 98,2-5 y se alza contra el Se\u00f1or soberano Is 14,13s, hasta enfrent\u00e1rsele en forma blasfematoria Dan 11,36. Cuando llega a esto se asemeja a las bestias sat\u00e1nicas que Daniel ve\u00eda surgir del mar y a las que daba Dios poder por alg\u00fan tiempo Dan 7,3-8.19-25. Pero una autoridad pervertida en esta forma se condena por si misma al juicio divino, que no dejar\u00e1 de abatirla en el d\u00eda prefijado Dan 7,11s.26: habiendo asociado su causa a la de los poderes malvados, caer\u00e1 finalmente con ellos.<\/p>\n<p class=\"p1\">II. LA AUTORIDAD EN EL PUEBLO DE DIOS<\/p>\n<p class=\"p1\">Todo lo que ha quedado dicho sobre el origen de la autoridad terrenal y las condiciones de su ejercicio, concierne al orden de la creaci\u00f3n. Ahora bien, este orden no lo ha respetado el hombre. Para restaurarlo inaugura Dios en la historia de su pueblo un designio de salvaci\u00f3n, en el que la autoridad terrenal adquirir\u00e1 nuevo sentido, en la perspectiva de la redenci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"p1\">1. Los dos poderes.<\/p>\n<p class=\"p1\">A la cabeza de su pueblo establece Dios apoderados. No son en primer lugar personajes pol\u00edticos, sino enviados religiosos, que tienen por misi\u00f3n hacer de Israel \u00abun reino sacerdotal y una naci\u00f3n santa\u00bb Ex 19,6. Mois\u00e9s, los profetas, los sacerdotes, son as\u00ed depositarios de un poder de esencia espiritual, que ejercen en forma visible por delegaci\u00f3n divina. Sin embargo, Israel es tambi\u00e9n una comunidad nacional, un Estado dotado de organizaci\u00f3n pol\u00edtica. Esta es teocr\u00e1tica, pues el poder se ejerce en ella tambi\u00e9n en nombre de Dios, sea cual fuere su forma: poder de los ancianos que asisten a Mois\u00e9s Ex 18,21ss Num 11,24s, de los jefes carism\u00e1ticos, como Josu\u00e9 y los jueces, finalmente de los reyes.<\/p>\n<p class=\"p1\">La doctrina de la alianza supone as\u00ed una estrecha asociaci\u00f3n de los dos poderes, y la subordinaci\u00f3n del pol\u00edtico al espiritual, en conformidad con la vocaci\u00f3n nacional. De ah\u00ed resultan en la pr\u00e1ctica conflictos inevitables: de Sa\u00fal con Samuel 1Sa 13,7-15 15, de Ajab con El\u00edas 1Re 21,17-24, y de tantos reyes con los profetas contempor\u00e1neos. As\u00ed, en el pueblo de Dios, la autoridad humana est\u00e1 expuesta a los mismos abusos que en todas partes. Raz\u00f3n de m\u00e1s para que est\u00e9 sometida al juicio divino: el poder pol\u00edtico de la realeza israelita acabar\u00e1 por naufragar en la cat\u00e1strofe del destierro.<\/p>\n<p class=\"p1\">2. Frente a los imperios paganos.<\/p>\n<p class=\"p1\">Cuando el juda\u00edsmo se reconstruye despu\u00e9s del exilio, sus estructuras recuperan las formas de la teocracia original. La distinci\u00f3n del poder espiritual y del poder pol\u00edtico se afirma tanto mejor cuanto que este \u00faltimo est\u00e1 en manos de los imperios extranjeros, de los que los jud\u00edos son actualmente s\u00fabditos. En esta nueva situaci\u00f3n, el pueblo de Dios adopta, seg\u00fan los casos, dos actitudes. La primera es de franca aceptaci\u00f3n: de Dios han recibido el imperio Ciro y sus sucesores Is 45,1ss; puesto que favorecen la restauraci\u00f3n del culto santo, hay que servirlos lealmente y orar por ellos Jer 29,7 Bar 1,10s. La segunda, cuando el imperio pagano se convierte en perseguidor, es un llamamiento a la venganza divina y finalmente a la rebeli\u00f3n Jdt 1Mac 2,15-28. Pero la restauraci\u00f3n mon\u00e1rquica de la \u00e9poca macabea origina de nuevo una concentraci\u00f3n equivoca de los poderes que se precipita r\u00e1pidamente en la peor de las decadencias. Con la intervenci\u00f3n de Roma el a\u00f1o 63, el pueblo de Dios se hall\u00f3 de nuevo bajo la f\u00e9rula de los detestados paganos.<\/p>\n<p class=\"p1\">NT<\/p>\n<p class=\"p1\">I. JES\u00daS<\/p>\n<p class=\"p1\">1. Jes\u00fas, depositario de la autoridad.<\/p>\n<p class=\"p1\">Durante su vida p\u00fablica aparece Jes\u00fas como depositario de una autoridad (exus\u00eda) singular: predica con autoridad Mc 1,22 p, tiene poder para perdonar los pecados Mt 9,6ss, es se\u00f1or del s\u00e1bado Mc 2,28 p. Poder absolutamente religioso de un enviado divino, ante el cual los jud\u00edos se plantean la cuesti\u00f3n esencial: \u00bfcon qu\u00e9 autoridad hace estas cosas Mt 21.23 p? Jes\u00fas no responde directamente a esta cuesti\u00f3n Mt 21,27 p. Pero los signos que realiza orientan los esp\u00edritus hacia una respuesta: tiene poder (exus\u00eda) sobre la enfermedad Mt 8,8s p, sobre los elementos Mc 4,41 p, sobre los demonios Mt 12,28 p. \u00bfNo es esto indicio, como \u00e9l mismo lo dir\u00e1, de que le ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra Mt 28,18? Su autoridad se extiende, por tanto, hasta a las cosas pol\u00edticas; en este terreno, el poder que se neg\u00f3 a tener de Sat\u00e1n Lc 4,5ss, lo recibi\u00f3 en realidad de Dios. Sin embargo, no se prevale de este poder entre los hombres. Mientras que los jefes de este mundo muestran el suyo ejerciendo su dominio, \u00e9l se comporta entre los suyos como quien sirve Lc 22,25ss. Es maestro y se\u00f1or Jn 15,13; pero ha venido para servir y para dar su vida Mc 10.42ss p. Y precisamente porque adopta as\u00ed la condici\u00f3n de esclavo, toda rodilla se doblar\u00e1 finalmente delante de \u00e9l Flp 2.5-11.<\/p>\n<p class=\"p1\">2. Jes\u00fas delante de las autoridades terrenas.<\/p>\n<p class=\"p1\">Tanto m\u00e1s significativa es la actitud de Jes\u00fas frente a las autoridades terrenas. Ante las autoridades jud\u00edas reivindica su calidad de Hijo del hombre Mt 26,63s p, base de un poder atestiguado por las Escrituras Dan 7.14. Ante la autoridad pol\u00edtica, su posici\u00f3n es m\u00e1s matizada. Reconoce la competencia propia del C\u00e9sar Mt 22,21 p; pero esto no le cierra los ojos para no ver la injusticia de los representantes de la autoridad Mt 20,25 Lc 13.32. Cuando comparece delante de Pilato no discute su poder, cuyo origen divino conoce, pero destaca la iniquidad de que \u00e9l es v\u00edctima Jn 19,11 y reivindica para si mismo la realeza que no es de este mundo Jn 18,36. Si, pues, lo espiritual y lo temporal cada uno a su manera, dependen en principio de \u00e9l sin embargo, consagra su distinci\u00f3n neta y da a entender que por el momento lo temporal conserva verdadera consistencia. Los dos poderes se confund\u00edan en la teocracia israelita; en la Iglesia no suceder\u00e1 ya lo mismo.<\/p>\n<p class=\"p1\">II. LOS AP\u00d3STOLES<\/p>\n<p class=\"p1\">1. Los depositarios de la autoridad de Jes\u00fas.<\/p>\n<p class=\"p1\">Jes\u00fas, al enviar a sus disc\u00edpulos en misi\u00f3n, les deleg\u00f3 su propia autoridad (\u00abel que a vosotros escucha, a mi me escucha\u00bb, Lc 10,16s) y les conf\u00eda sus poderes Mc 3,14sp Lc 10,19. Pero les ense\u00f1\u00f3 tambi\u00e9n que el ejercicio de aquellos poderes era en realidad un servicio Lc 22,26 p Jn 13,14s. Efectivamente, se ve luego a los ap\u00f3stoles usar de sus prerrogativas, por ejemplo, para excluir de la comunidad a los miembros indignos 1Cor 5,4s. Sin embargo, lejos de hacer sentir el peso de su autoridad, se preocupan ante todo por servir a Cristo y a los hombres 1Tes 2,6-10. Es que, si bien se ejerce esta autoridad en forma visible. no por eso deja de ser de orden espiritual: concierne exclusivamente al gobierno de la Iglesia. Hay aqu\u00ed una innovaci\u00f3n importante: contrariamente a los estados antiguos, se mantiene efectiva la distinci\u00f3n entre lo espiritual y lo pol\u00edtico.<\/p>\n<p class=\"p1\">2. El ejercicio de la autoridad humana.<\/p>\n<p class=\"p1\">Por lo que se refiere al valor de la autoridad humana y a las condiciones de su ejercicio, los escritos apost\u00f3licos confirman la doctrina del AT, pero d\u00e1ndole una nueva base. La mujer debe estar sometida a su marido como la Iglesia a Cristo; pero por su parte el marido debe amar a su mujer como Cristo am\u00f3 a su Iglesia Ef 5,22-33. Los hijos deben obedecer a sus padres Col 3,20s<\/p>\n<p class=\"p1\">Ef 6,1ss porque toda paternidad recibe su nombre de Dios Ef 3,15; pero los padres, al educarlos, deben guardarse de exasperarlos Ef 6,4 Col 3,21. Los esclavos deben obedecer a sus amos, incluso duros y molestos 1Pe 2,18 como al mismo Cristo Col 3,22 Ef 6,5.; pero los amos deben acordarse de que tambi\u00e9n ellos tienen un se\u00f1or en el cielo Ef 6,9 y aprender a tratar a sus esclavos como a hermanos Flm 16. No basta con decir que esta moral social salvaguarda una justa concepci\u00f3n de la autoridad en la sociedad, sino que le da por base y por ideal el servicio de los otros realizado en la caridad.<\/p>\n<p class=\"p1\">3. Las relaciones de la Iglesia con las autoridades humanas.<\/p>\n<p class=\"p1\">Los ap\u00f3stoles, depositarios de la autoridad de Jes\u00fas, hallan frente a ellos autoridades humanas con las que hay que ponerse en relaci\u00f3n. Entre \u00e9stas, las autoridades jud\u00edas no son autoridades como las otras: tienen un poder de orden religioso y tiene su origen en una instituci\u00f3n divina; as\u00ed los ap\u00f3stoles las tratan con respeto Act 4,9 23,1-5 en tanto no es manifiesta su oposici\u00f3n a Cristo. Pero estas autoridades han contra\u00eddo grave responsabilidad al desconocer a Cristo y hacerlo condenar Act 3,13ss 13,27s. Todav\u00eda la agravan oponi\u00e9ndose a la predicaci\u00f3n del Evangelio; por eso los ap\u00f3stoles pasan por encima de sus prohibiciones, pues estiman que hay que obedecer a Dios antes que a los hombres Act 5,29. Rechazando la autoridad de Cristo han perdido los jefes jud\u00edos su poder espiritual.<\/p>\n<p class=\"p1\">Las relaciones con la autoridad pol\u00edtica plantean un problema diferente. Frente al imperio romano profesa Pablo perfecta lealtad, reivindica su calidad de ciudadano romano Act 16,37 22,25. y apela al C\u00e9sar para obtener justicia Act 25,12. Proclama que toda autoridad viene de Dios y que es dada con miras al bien com\u00fan; la sumisi\u00f3n a los poderes civiles es, pues, un deber de conciencia porque son los ministros de la justicia divina Rm 13,1-7, y se debe orar por los reyes y por los depositarios de la autoridad 1Tim 2,2. La misma doctrina en la primera ep\u00edstola de Pedro 1Pe 2,13-17. Esto supone que las autoridades civiles, por su parte, se someten a la ley de Dios. Pero en ninguna parte se ve reivindicar para las autoridades espirituales de la Iglesia un poder directo sobre las cosas pol\u00edticas.<\/p>\n<p class=\"p1\">Si, en cambio, la autoridad pol\u00edtica, como en otro tiempo el imperio sirio, perseguidor de los jud\u00edos, se eleva a su vez contra Dios y contra su Cristo, entonces la profec\u00eda cristiana anuncia solemnemente su juicio y su ca\u00edda: as\u00ed lo hace el Apocalipsis ante la Roma de Ner\u00f3n y de Domiciano Ap 17,1-19,10. En el imperio totalitario que pretende encarnar la autoridad divina, el poder pol\u00edtico no es ya m\u00e1s que una caricatura sat\u00e1nica, frente a la cual ning\u00fan creyente deber\u00e1 inclinar la cabeza.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Todos los derechos: <em>Vocabulario de teolog\u00eda b\u00edblica<\/em>, X. L\u00e9on-Dufour<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AT I. \u00abTODA AUTORIDAD VIENE DE DIOS\u00bb Este principio, que formular\u00e1 Pablo Rm 13,1, se supone constantemente en el AT: el ejercicio de la autoridad aparece en \u00e9l sometido a las exigencias imperiosas de la voluntad divina. 1. Aspectos de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=1974\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[31],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-vQ","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1974"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1974"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1974\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1975,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1974\/revisions\/1975"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1974"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1974"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1974"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}