{"id":2029,"date":"2018-07-17T10:26:58","date_gmt":"2018-07-17T16:26:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ocdmx.org\/?p=2029"},"modified":"2019-07-17T10:35:16","modified_gmt":"2019-07-17T16:35:16","slug":"comunion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=2029","title":{"rendered":"Comuni\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>La comuni\u00f3n eucar\u00edstica es uno de los gestos en que el cristiano manifiesta la originalidad de su fe, la certeza de tener con el Se\u00f1or un contacto de una proximidad y de un realismo que est\u00e1n por encima de toda expresi\u00f3n.<\/p>\n<p>Esta experiencia \u00fanica tiene su traducci\u00f3n en el vocabulario: la palabra comuni\u00f3n (gr. <em>koinonia) <\/em>est\u00e1 casi totalmente ausente del AT y en \u00e9l no designa nunca una relaci\u00f3n del hombre con Dios. En el NT, por el contrario, caracteriza las relaciones del cristiano con cada una de las tres divinas personas.<\/p>\n<p>La aspiraci\u00f3n a la comuni\u00f3n con la divinidad no es cosa extra\u00f1a al hombre; la religi\u00f3n aparece con frecuencia destinada a vincular al hombre con Dios; tratar de lograr mediante los sacrificios la comunidad entre el dios y sus fieles, es un tema religioso fundamental. En ciertas comidas sagradas colocaban los romanos entre los comensales estatuas de sus dioses: concepci\u00f3n m\u00edtica, en que se expresa el deseo profundo del hombre.<\/p>\n<p>Si s\u00f3lo Jesucristo, nuestro \u00fanico mediador, es capaz de colmar este deseo, sin embargo, el AT, aun manteniendo celosamente las distancias infranqueables antes de la encarnaci\u00f3n, prepara ya su realizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>AT.<\/p>\n<p>1.\u00a0<em>El culto <\/em>israelita refleja la necesidad de entrar en comuni\u00f3n con Dios. Esto se expresa sobre todo en los sacrificios llamados \u00abde paz\u00bb, es decir, de dicha, en los que una parte de la v\u00edctima corresponde al oferente: comi\u00e9ndola, es admitido a la mesa de Dios. As\u00ed muchas traducciones lo llaman \u00absacrificio de comuni\u00f3n\u00bb (cf. Lev 3). En realidad el AT no habla nunca de comuni\u00f3n con Dios, sino \u00fanicamente de comida tomada \u00abdelante de Dios\u00bb (\u00c9x 18,12; cf. 24,11).<\/p>\n<p>2.\u00a0<em>La alianza. <\/em>Esta aspiraci\u00f3n no pasar\u00eda de ser un sue\u00f1o est\u00e9ril si Dios no propusiera a su pueblo una forma real de intercambios y de vida com\u00fan: por la alianza toma Dios a su cargo la existencia de Israel, toma como suyos, sus intereses (\u00c9x 23,22), quiere que haya un encuentro (Am 3,2) y trata de ganarse su coraz\u00f3n (Os 2,16). Este designio de comuni\u00f3n, resorte de la alianza, se revela en el aparato con que Dios rodea su iniciativa: sus largos coloquios con Mois\u00e9s (\u00c9x 19,20; 24, 12-18), el nombre de la \u00abtienda de reuni\u00f3n\u00bb en que se encuentra con \u00e9l (33,7-11).<\/p>\n<p>3.\u00a0<em>La ley, <\/em>carta de la alianza, tiene por fin ense\u00f1ar a Israel las reacciones de Dios (Dt 24,18; Lev 19,2). Obedecer a la ley, dejarse modelar por sus preceptos, es, pues, hallar a Dios y unirse con \u00e9l (Sal 119); y viceversa, amar a Dios y buscarle es observar sus mandamientos (Dt 10,12s).<\/p>\n<p>4.\u00a0<em>La oraci\u00f3n. <\/em>El israelita que vive en la fidelidad a la alianza, se encuentra con Dios de una manera todav\u00eda m\u00e1s \u00edntima, en las dos formas fundamentales de la oraci\u00f3n: en el arranque espont\u00e1neo de admiraci\u00f3n y de gozo ante las maravillas divinas, que suscita la bendici\u00f3n, la alabanza y la acci\u00f3n de gracias: y en la s\u00faplica apasionada en busca de la presencia de Dios (Sal 42,2-5: 63,2-6), de un encuentro que ni siquiera la muerte pueda romper (Sal 16,9; 49,16; 73,24).<\/p>\n<p>5.\u00a0<em>La comuni\u00f3n de los corazones en el pueblo <\/em>es fruto de la alianza: la solidaridad natural en el seno de la familia, del clan. de la tribu viene a ser la comunidad de pensamiento y de vida al servicio de Dios, que re\u00fane a Israel. El israelita, para ser fiel a este Dios salvador, debe considerar a su compatriota como su \u00abhermano\u00bb (Dt 22.1-4; 23,20) y prodigar su solicitud a los m\u00e1s desheredados (24,19ss). La asamblea lit\u00fargica de las tradiciones sacerdotales es al mismo tiempo una comunidad nacional en marcha hacia el destino divino (cf. N\u00fam 1,16ss; 20, 6-11: 1 Par 13.2), la \u00abcomunidad de Yahveh\u00bb y \u00abtodo Israel\u00bb (1Par 15,3).<\/p>\n<p>NT.<\/p>\n<p>En Cristo viene a ser una realidad la comuni\u00f3n con Dios; Jesucristo, compartiendo, incluso en su debilidad, una naturaleza com\u00fan a todos los hombres (Heb 2,14), les concede participar en su naturaleza divina (2Pe 4).<\/p>\n<p>1.\u00a0<em>La comuni\u00f3n con el Se\u00f1or vivida en la Iglesia. <\/em>Desde el comienzo de su vida p\u00fablica se asocia Jes\u00fas doce compa\u00f1eros, que quiere sean estrechamente solidarios de su misi\u00f3n de ense\u00f1anza y de misericordia (Mc 3,14; 6,7-13). Afirma que los suyos deben compartir sus sufrimientos para ser dignos de \u00e9l (Mc 8.34-37 p; Mt 20,22; Jn 12,24ss; 15.18). Es verdaderamente el Mes\u00edas. el rey que forma cuerpo con su pueblo. Al mismo tiempo subraya la unidad fundamental de los dos mandamientos del amor (Mt 22,37ss).<\/p>\n<p>La uni\u00f3n fraterna de los primeros cristianos, soldada en una adhesi\u00f3n al Se\u00f1or Jes\u00fas hecha de fe, de amor, de imitaci\u00f3n, se realiza en primer lugar en la \u00abfracci\u00f3n del pan\u00bb (Act 2,42). Muy pronto la puesta en com\u00fan de los bienes (4,32&#8230;) y las colectas organizadas en favor de los hermanos que se hallaban en la necesidad (Rom 12,13; G\u00e1l 6,6; 2Cor 8,4; Heb 13,16), fueron la expresi\u00f3n de esta uni\u00f3n. Las persecuciones soportadas en com\u00fan hacen la unidad de los corazones (2Cor 1,7; Heb 10,33; 1Pe 4,13), como tambi\u00e9n la parte tomada en la difusi\u00f3n del Evangelio (Flp 1,5).<\/p>\n<p>2.\u00a0<em>Profundidades de esta comuni\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p>a)\u00a0<em>Seg\u00fan san Pablo, <\/em>el fiel que se adhiere a Cristo por la fe y por el bautismo, participa en sus misterios (cf. los verbos compuestos del prefijo <em>syn<\/em>)<em>. <\/em>El cristiano, muerto al pecado con Cristo, resucita con \u00e9l a una vida nueva (Rom 6,3s; Ef 2, 5s): sus sufrimientos, su propia muerte lo asimilan a la pasi\u00f3n, a la resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or (2Cor 4,14; Rom 8,17; Flp 3,10s; 1Tes 4,14).<\/p>\n<p>Esta \u00abcomuni\u00f3n con el Hijo\u00bb (1Cor 1,9) se realiza a lo largo de los d\u00edas por la participaci\u00f3n en el cuerpo eucar\u00edstico de Cristo (10,16) y en la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo (2Cor 13,13; Flp 2,1).<\/p>\n<p>b)\u00a0<em>Seg\u00fan san Juan, <\/em>la comuni\u00f3n con Cristo nos da a la vez la comuni\u00f3n con el Padre y la comuni\u00f3n fraterna entre cristianos (1Jn 1,3). Esta comuni\u00f3n hace que \u00abpermanezcan\u00bb los unos en los otros. Como el Padre y el Hijo permanecen el uno en el otro y forman uno solo, as\u00ed los cristianos deben permanecer en el amor del Padre y del Hijo observando sus mandamientos (Jn 14, 20; 15,4.7; 17,20-23; 1Jn 2,24; 4, 12), por el poder del Esp\u00edritu Santo (Jn 14,17; 1Jn 2,27; 3,24: 4,13). El pan eucar\u00edstico es el alimento indispensable de esta comuni\u00f3n permanente (Jn 6,56).<\/p>\n<p>As\u00ed el cristiano gusta anticipadamente el gozo eterno, sue\u00f1o de todo coraz\u00f3n humano, esperanza de Israel: \u00abestar con el Se\u00f1or, siempre\u00bb (1Tes 4,17; cf. Jn 17,24).<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Todos los derechos: <em>Vocabulario de teolog\u00eda b\u00edblica<\/em>, X. L\u00e9on-Dufour<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La comuni\u00f3n eucar\u00edstica es uno de los gestos en que el cristiano manifiesta la originalidad de su fe, la certeza de tener con el Se\u00f1or un contacto de una proximidad y de un realismo que est\u00e1n por encima de toda &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=2029\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[31],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/s2dsrC-comunion","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2029"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2029"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2029\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2030,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2029\/revisions\/2030"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2029"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2029"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2029"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}