{"id":2125,"date":"2019-02-22T10:20:48","date_gmt":"2019-02-22T16:20:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ocdmx.org\/?p=2125"},"modified":"2019-07-22T10:24:39","modified_gmt":"2019-07-22T16:24:39","slug":"mentira","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=2125","title":{"rendered":"Mentira"},"content":{"rendered":"<p>El empleo b\u00edblico de la palabra mentira recubre dos sentidos diferentes, seg\u00fan que se trate de las relaciones del hombre con su pr\u00f3jimo o de sus relaciones con Dios.<\/p>\n<p>I. MENTIRA EN LAS RELACIONES CON EL PR\u00d3JIMO. <em>1. En el AT. <\/em>La prohibici\u00f3n de la mentira en la ley atiende en los or\u00edgenes a un contexto social preciso: el del falso testimonio en los procesos (dec\u00e1logo: \u00c9x 20,16 y Dt 5,20; reiterado en \u00c9x 23,1ss.6ss; Dt 19,16-21; Lev 19,11); esta mentira, dicha bajo juramento, es adem\u00e1s una profanaci\u00f3n del nombre de Dios (Lev 19,12). Este sentido restringido subsiste en la ense\u00f1anza moral de los profetas y de los sabios (Prov 12,17; Zac 8,17). Pero el pecado de mentira se entiende tambi\u00e9n en forma mucho m\u00e1s amplia: es el dolo, el enga\u00f1o, el desacuerdo entre el pensamiento y la lengua (Os 4,2; 7,1; Jer 9,7; Nah 3,1). A todo esto tiene horror Yahveh (Prov 12,22), al que no se puede enga\u00f1ar (Job 13,9); as\u00ed el mentiroso va a su p\u00e9rdida (Sal 5,7; Prov 12,19; Eclo 20,25). Incluso Jacob, el astuto que capt\u00f3 la bendici\u00f3n paterna, fue a su vez enga\u00f1ado por su suegro Lab\u00e1n (G\u00e9n 29, 15-30).<\/p>\n<p><em>En el NT <\/em>formula Jes\u00fas la obligaci\u00f3n de una lealtad total: \u00abSea vuestro lenguaje: s\u00ed, s\u00ed; no, no\u00bb (Mt 5,37; Sant 5,12), y Pablo hace de ello su regla de conducta (2Cor 1,17s). As\u00ed vemos reiteradas las ense\u00f1anzas del AT, aunque con una motivaci\u00f3n m\u00e1s profunda: \u00abNo mint\u00e1is ya unos a otros; os hab\u00e9is despojado del hombre viejo y revestido del hombre nuevo\u00bb (Col 3,9s); \u00abDec\u00edos la verdad, pues somos miembros los unos de los otros\u00bb (Ef 4,25). La mentira ser\u00eda una vuelta a la naturaleza pervertida; ir\u00eda contra nuestra solidaridad en Cristo. Se comprende que, seg\u00fan los Hechos, Anan\u00edas y Safira al mentir a Pedro mintieran en realidad al Esp\u00edritu Santo (Act 5,1-11); la perspectiva de las relaciones sociales queda desbordada cuando entra en juego_ la comunidad cristiana.<\/p>\n<p>II. MENTIRA EN LAS RELACIONES CON Dios. 1. <em>Desconocimiento del verdadero Dios. <\/em>Yahveh es el Dios de verdad. Desconocerlo volvi\u00e9ndose a los \u00eddolos enga\u00f1osos es la mentira por excelencia, no la de los labios, sino la de la vida. Los autores sagrados denuncian a porf\u00eda esta impostura, asaeteando con coplas sat\u00edricas (Jer 10,1-16; Is 44,9-20; Sal 115,5ss), an\u00e9cdotas burlonas (Dan 14), epitafios infamantes: nada (Jer 10,8), horror (4,1), vanidad (2,5), impotencia (2,11)&#8230; A sus ojos, toda conversi\u00f3n supone primero que se confiese el car\u00e1cter mentiroso de los \u00eddolos a que se hab\u00eda servido (16,19). As\u00ed lo entiende tambi\u00e9n Pablo cuando intima a los paganos que se aparten de los \u00eddolos de mentira (Rom 1,25) para servir al Dios vivo y verdadero (1Tes 1,9).<\/p>\n<p><em>Pecado de mentira y vida religiosa.<\/em><\/p>\n<p>El AT conoce tambi\u00e9n una manera m\u00e1s sutil de desconocer al verdadero Dios: consiste en aclimatar en la propia vida el h\u00e1bito de la mentira. Tal es la manera de proceder de los imp\u00edos, enemigos del hombre de bien: son astutos (Eclo 5,14), que s\u00f3lo tienen la mentira en la boca (Sal 59,13; Eclo 51,2; Jer 9,2); se refugian en la mentira (Os 10,13), se aferran a ella hasta negarse a convertirse (Jer 8,5), y hasta sus aparentes conversiones son mentirosas (3,10). Es in\u00fatil abrigar ilusiones acerca del hombre abandonado a s\u00ed mismo; es espont\u00e1neamente mentiroso (Sal 116,11). Por el contrario, el verdadero fiel proscribe de su vida la mentira para estar en comuni\u00f3n con el Dios de verdad (Sal 15,2ss; 26,4s). As\u00ed har\u00e1 en los \u00faltimos tiempos el siervo de Yahveh (ls 53,9), as\u00ed como el humilde resto que Dios dejar\u00e1 entonces a su pueblo (Sof 3,13).<\/p>\n<p>El NT halla este ideal realizado en Cristo (1Pe 2,22). Por eso la renuncia a toda mentira es una exigencia primaria de la vida cristiana (1Pe 2,1). Con esto se ha de entender no s\u00f3lo la mentira de los labios, sino la que est\u00e1 incluida en todos los vicios (Ap 21,8): \u00e9sta no la han conocido jam\u00e1s los elegidos, compa\u00f1eros de Cristo (14,5). Muy especialmente merece el nombre de mentiroso el que desconoce la verdad divina revelada en Jes\u00fas: el anticristo, que niega que Jes\u00fas sea Cristo (Jn 2,22). En \u00e9l la mentira no es ya de orden moral, es religiosa por esencia, al igual que la de la idolatr\u00eda.<\/p>\n<p><em>Los fautores de mentira.<\/em><\/p>\n<p>Ahora bien, para precipitar a los hombres en este universo mentiroso que se yergue delante de Dios en un gesto de desaf\u00edo, existen gu\u00edas enga\u00f1osos en todas las \u00e9pocas. El AT conoce profetas de mentira, de los que Dios se r\u00ede en ocasiones (1Re 22,19-23), pero que m\u00e1s a menudo son denunciados por los verdaderos profetas en t\u00e9rminos severos: as\u00ed por Jerem\u00edas (5,31; 23,9-40; 28,15s; 29, 31s), Ezequiel (13) y Zacar\u00edas (13,3). En lugar de la palabra de Dios aportan al pueblo mensajes adulterados.<\/p>\n<p>En el NT tambi\u00e9n Jes\u00fas denuncia a los gu\u00edas ciegos del pueblo jud\u00edo (Mt 23,16&#8230;). Estos hip\u00f3critas que se niegan a creer en \u00e9l, son mentirosos Jn 8,55). Preludian a los otros mentirosos que surgir\u00e1n en todos los siglos para retraer a los hombres del Evangelio: anticristos (Un 2,18-28), falsos ap\u00f3stoles (Ap 2,2), falsos profetas (Mt 7,15), falsos mes\u00edas (Mt 24,24; cf. 2Tes 2,9), falsos doctores (2Tim 4,3s; 2Pe 2,1ss, cf. 1Tim 4,1s), sin contar a los jud\u00edos que impiden la predicaci\u00f3n del Evangelio (1Tes 2,14ss) y a los falsos hermanos, enemigos del verdadero Evangelio (G\u00e1l 2,4)&#8230; Son otros tantos fautores de mentira con que deben enfrentarse los cristianos, como lo hac\u00eda Pablo en el caso del mago Elimas (Act 13,8ss).<\/p>\n<p>III. SAT\u00c1N, PADRE DE MENTIRA. As\u00ed se divide el mundo en dos campos: el del bien y el del mal, el de la verdad y el de la mentira, en el doble sentido moral y religioso. El primero es concretamente el de Dios. El segundo tiene tambi\u00e9n su jefe: Sat\u00e1n, la antigua serpiente que seduce al mundo entero (Ap 12,9) desde el d\u00eda en que sedujo a Eva (G\u00e9n 3,13) y, separ\u00e1ndola del \u00e1rbol de vida, fue \u00abhomicida desde el principio\u00bb (Jn 8,44). \u00c9l es el que induce a Anan\u00edas y a Safira a mentir al Esp\u00edritu Santo (Act 5,3), y el mago Elimas es \u00abhijo\u00bb suyo (Act 13,10). De \u00e9l dependen los jud\u00edos incr\u00e9dulos que se niegan a creer en Jes\u00fas: son hijos del diablo, mentiroso y padre de mentira (Jn 8,41-44); as\u00ed quieren matar a Jes\u00fas, porque \u00ables ha dicho la verdad\u00bb (Jn 8,40). \u00c9l es quien suscita a los falsos doctores, enemigos de la verdad evang\u00e9lica (1Tim 4,2); \u00e9l, quien para guerrear contra los cristianos (Ap 12,17), da sus poderes a la bestia del mar, el imperio \u00abtotalitario\u00bb, con la boca llena de blasfemias (13,1-8); y la bestia de la tierra que maneja a los falsos profetas para enga\u00f1ar a los hombres y hacerle adorar al \u00eddolo mentiroso, depende tambi\u00e9n de \u00e9l (13,11-17). El eje del mundo pasa entre estos dos campos, e importa que los cristianos no se dejen seducir por los ardides del diablo hasta el punto de corromperse su fe (2Cor 11,3). Para permanecer en la verdad deben, pues, orar a Dios que los libre del maligno (Mt 6,13).<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Todos los derechos: <em>Vocabulario de teolog\u00eda b\u00edblica<\/em>, X. L\u00e9on-Dufour<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El empleo b\u00edblico de la palabra mentira recubre dos sentidos diferentes, seg\u00fan que se trate de las relaciones del hombre con su pr\u00f3jimo o de sus relaciones con Dios. I. MENTIRA EN LAS RELACIONES CON EL PR\u00d3JIMO. 1. 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