{"id":2381,"date":"2019-08-16T00:01:11","date_gmt":"2019-08-16T06:01:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ocdmx.org\/?p=2381"},"modified":"2019-08-04T12:24:42","modified_gmt":"2019-08-04T18:24:42","slug":"lectio-vie-16-ago-2019","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=2381","title":{"rendered":"Lectio vie, 16 ago, 2019"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"post-title\">\u00a0Mateo 19,3-12<\/h1>\n<h3>1) Oraci\u00f3n inicial<\/h3>\n<p>Dios todopoderoso y eterno, a quien podemos llamar Padre; aumenta en nuestros corazones el esp\u00edritu filial, para que merezcamos alcanzar la herencia prometida. Por nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n<h3>2) Lectura<\/h3>\n<p><b>Del santo Evangelio seg\u00fan Mateo 19,3-12<\/b><br \/>\nY se le acercaron unos fariseos que, para ponerle a prueba, le dijeron: \u00ab\u00bfPuede uno repudiar a su mujer por un motivo cualquiera?\u00bb \u00c9l respondi\u00f3: \u00ab\u00bfNo hab\u00e9is le\u00eddo que el Creador, desde el comienzo, los hizo var\u00f3n y hembra, y que dijo: Por eso dejar\u00e1 el hombre a su padre y a su madre y se unir\u00e1 a su mujer, y los dos se har\u00e1n una sola carne? De manera que ya no son dos, sino una sola carne. Pues bien, lo que Dios uni\u00f3 no lo separe el hombre.\u00bb D\u00edcenle: \u00abPues \u00bfpor qu\u00e9 Mois\u00e9s prescribi\u00f3 dar acta de divorcio y repudiarla?\u00bb D\u00edceles: \u00abMois\u00e9s, teniendo en cuenta la dureza de vuestro coraz\u00f3n, os permiti\u00f3 repudiar a vuestras mujeres; pero al principio no fue as\u00ed. Ahora bien, os digo que quien repudie a su mujer -no por fornicaci\u00f3n- y se case con otra, comete adulterio.\u00bb<br \/>\nD\u00edcenle sus disc\u00edpulos: \u00abSi tal es la condici\u00f3n del hombre respecto de su mujer, no trae cuenta casarse.\u00bb Pero \u00e9l les dijo: \u00abNo todos entienden este lenguaje, sino aquellos a quienes se les ha concedido. Porque hay eunucos que nacieron as\u00ed del seno materno, y hay eunucos que fueron hechos tales por los hombres, y hay eunucos que se hicieron tales a s\u00ed mismos por el Reino de los Cielos. Quien pueda entender, que entienda.\u00bb<\/p>\n<h3>3) Reflexi\u00f3n<\/h3>\n<p>\u2022 Contexto. Hasta el cap. 18, Mateo ha mostrado c\u00f3mo los discursos de Jes\u00fas han marcado las varias fases de la constituci\u00f3n y formaci\u00f3n progresivas de la comunidad de los disc\u00edpulos en torno a su Maestro. Ahora, en 19,1, este peque\u00f1o grupo se aleja de las tierras de Galilea y llega al territorio de Judea. La llamada de Jes\u00fas, que ha atra\u00eddo a sus disc\u00edpulos, sigue avanzando hasta la elecci\u00f3n definitiva: la acogida o el rechazo de la persona de Jes\u00fas. Esta fase tiene lugar a lo largo del camino que lleva a Jerusal\u00e9n (cap.19-20) y al templo, despu\u00e9s de llegar finalmente a la ciudad (cap.21-23). Todos los encuentros que Jes\u00fas efect\u00faa en estos cap\u00edtulos tienen lugar a lo largo del recorrido de Galilea a Jerusal\u00e9n.<br \/>\n\u2022 El encuentro con los fariseos. Al pasar por la Transjordania (19,1) tiene Jes\u00fas el primer encuentro con los fariseos, y el tema de la discusi\u00f3n de Jes\u00fas con ellos es motivo de reflexi\u00f3n para el grupo de los disc\u00edpulos. La pregunta de los fariseos se refiere al divorcio y de manera particular pone a Jes\u00fas en apuros acerca del amor dentro del matrimonio, que es la realidad m\u00e1s s\u00f3lida y estable para la comunidad jud\u00eda. La intervenci\u00f3n de los fariseos pretende acusar la ense\u00f1anza de Jes\u00fas. Se trata de un verdadero proceso: Mateo lo considera como \u201cun poner a prueba\u201d, como \u201cun tentar\u201d. La pregunta es ciertamente crucial: \u201c\u00bfEs l\u00edcito a un hombre repudiar a la propia mujer por cualquier motivo?\u201d (19,3). Al lector no se le escapa la torcida intenci\u00f3n de los fariseos al interpretar el texto de Dt 24,1 para poner en aprietos a Jes\u00fas: \u201cSi un hombre toma una mujer y se casa con ella, y resulta que esta mujer no halla gracia a sus ojos, porque descubre en ella algo que le desagrada, le redactar\u00e1 un libelo de repudio, se lo pondr\u00e1 en su mano y la despedir\u00e1 de su casa\u201d. A lo largo de los siglos, este texto hab\u00eda dado lugar a numerosas discusiones: admitir el divorcio por cualquier motivo; requerir un m\u00ednimo de mala conducta, o un verdadero adulterio.<br \/>\n\u2022 Es Dios el que une. Jes\u00fas responde a los fariseos citando Gn 1,17: 2,24 y remitiendo la cuesti\u00f3n a la voluntad primigenia de Dios creador. El amor que une al hombre y a la mujer viene de Dios, y por este origen, une y no puede separar. Si Jes\u00fas cita Gn 2,24 \u201cEl hombre abandonar\u00e1 a su padre y a su madre y se unir\u00e1 a su esposa y ser\u00e1n los dos una sola carne\u201d, (19,5) es porque quiere subrayar un principio singular y absoluto: la voluntad creadora de Dios es unir al hombre y a la mujer. Cuando un hombre y una mujer se unen en matrimonio, es Dios el que los une; el t\u00e9rmino \u201cc\u00f3nyuges\u201d viene del verbo congiungere, coniugare, es decir, la uni\u00f3n de los dos esposos que conlleva trato sexual es efecto de la palabra creadora de Dios. La respuesta de Jes\u00fas a los fariseos alcanza su culmen: el matrimonio es indisoluble en su constituci\u00f3n originaria. Ahora prosigue Jes\u00fas citando a Ml 2, 13-16: repudiar a la propia mujer es romper la alianza con Dios, alianza que, seg\u00fan los profetas, los esposos la viven sobre todo en su uni\u00f3n conyugal (Os 1-3; Is 1,21-26; Jr 2,2;3,1.6-12; Ez 16; 23; Is 54,6-10;60-62). La respuesta de Jes\u00fas aparece en contradicci\u00f3n con la ley de Mois\u00e9s que concede la posibilidad de dar un certificado de divorcio. Dando raz\u00f3n de su respuesta, Jes\u00fas recuerda a los fariseos: si Mois\u00e9s decidi\u00f3 esta posibilidad, es por la dureza de vuestro coraz\u00f3n (v.8), m\u00e1s concretamente, por vuestra indocilidad a la Palabra de Dios. La ley de Gn 1,26; 2,24 no se ha modificado jam\u00e1s, pero Mois\u00e9s se vio obligado a adaptarla a una actitud de indocilidad. El primer matrimonio no es anulado por el adulterio. La palabra de Jes\u00fas dice claramente al hombre de hoy, y de modo particular a la comunidad eclesial, que no ha de haber divorcios, y sin embargo observamos que existen; en la vida pastoral, los divorciados son acogidos y para ellos est\u00e1 siempre abierta la posibilidad de entrar en el reino. La reacci\u00f3n de los disc\u00edpulos no se hace esperar: \u201cSi tal es la condici\u00f3n del hombre respecto de su mujer, no trae cuenta casarse\u201d (v.10). La respuesta de Jes\u00fas sigue manteniendo la indisolubilidad del matrimonio, imposible para la mentalidad humana pero posible para Dios. El eunuco del que habla Jes\u00fas no es el que no puede engendrar, sino el que, una vez separado de la propia mujer, contin\u00faa viviendo en la continencia y permaneciendo fiel al primer v\u00ednculo matrimonial: es eunuco con relaci\u00f3n a todas las dem\u00e1s mujeres.<\/p>\n<h3>4. Para la reflexi\u00f3n personal<\/h3>\n<p>\u2022 \u00bfSabemos acoger la ense\u00f1anza de Jes\u00fas en lo que se refiere al matrimonio con \u00e1nimo sencillo sin adaptarlo a nuestras leg\u00edtimas elecciones y conveniencia?<br \/>\n\u2022 El pasaje evang\u00e9lico nos ha recordado que el designio del Padre sobre el hombre y la mujer es un maravilloso proyecto de amor. \u00bfEres consciente de que el amor tiene una ley imprescindible que comporta el don total y pleno de la propia persona al otro?<\/p>\n<h3>5) Oraci\u00f3n final<\/h3>\n<p>Crea en m\u00ed, oh Dios, un coraz\u00f3n puro,<br \/>\nrenueva en mi interior un esp\u00edritu firme;<br \/>\nno me rechaces lejos de tu rostro,<br \/>\nno retires de m\u00ed tu santo esp\u00edritu. (Sal 51,12-13)<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Todos los derechos: www.carm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0Mateo 19,3-12 1) Oraci\u00f3n inicial Dios todopoderoso y eterno, a quien podemos llamar Padre; aumenta en nuestros corazones el esp\u00edritu filial, para que merezcamos alcanzar la herencia prometida. 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