{"id":2411,"date":"2019-08-31T00:01:13","date_gmt":"2019-08-31T06:01:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ocdmx.org\/?p=2411"},"modified":"2019-08-04T13:15:28","modified_gmt":"2019-08-04T19:15:28","slug":"lectio-sab-31-ago-2019","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=2411","title":{"rendered":"Lectio s\u00e1b, 31 ago, 2019"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"post-title\">Mateo 25,14-30<\/h1>\n<h3>1) Oraci\u00f3n inicial<\/h3>\n<p>\u00a1Oh Dios!, que unes los corazones de tus fieles en un mismo deseo; inspira a tu pueblo el amor a tus preceptos y la esperanza en tus promesas, para que, en medio de las vicisitudes del mundo, nuestros corazones est\u00e9n firmes en la verdadera alegr\u00eda. Por nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n<h3>2) Lectura del Evangelio<\/h3>\n<p><b>Del Evangelio seg\u00fan Mateo 25,14-30<\/b><br \/>\n\u00abEs tambi\u00e9n como un hombre que, al ausentarse, llam\u00f3 a sus siervos y les encomend\u00f3 su hacienda: a uno dio cinco talentos, a otro dos y a otro uno, a cada cual seg\u00fan su capacidad; y se ausent\u00f3. Enseguida, el que hab\u00eda recibido cinco talentos se puso a negociar con ellos y gan\u00f3 otros cinco. Igualmente el que hab\u00eda recibido dos gan\u00f3 otros dos. En cambio el que hab\u00eda recibido uno se fue, cav\u00f3 un hoyo en tierra y escondi\u00f3 el dinero de su se\u00f1or. Al cabo de mucho tiempo, vuelve el se\u00f1or de aquellos siervos y ajusta cuentas con ellos. Lleg\u00e1ndose el que hab\u00eda recibido cinco talentos, present\u00f3 otros cinco, diciendo: `Se\u00f1or, cinco talentos me entregaste; aqu\u00ed tienes otros cinco que he ganado.&#8217; Su se\u00f1or le dijo: `\u00a1Bien, siervo bueno y fiel!; en lo poco has sido fiel, al frente de lo mucho te pondr\u00e9; entra en el gozo de tu se\u00f1or.&#8217; Lleg\u00e1ndose tambi\u00e9n el de los dos talentos dijo: `Se\u00f1or, dos talentos me entregaste; aqu\u00ed tienes otros dos que he ganado.&#8217; Su se\u00f1or le dijo: `\u00a1Bien, siervo bueno y fiel!; en lo poco has sido fiel, al frente de lo mucho te pondr\u00e9; entra en el gozo de tu se\u00f1or.&#8217; Lleg\u00e1ndose tambi\u00e9n el que hab\u00eda recibido un talento dijo: `Se\u00f1or, s\u00e9 que eres un hombre duro, que cosechas donde no sembraste y recoges donde no esparciste. Por eso me dio miedo, y fui y escond\u00ed en tierra tu talento. Mira, aqu\u00ed tienes lo que es tuyo.&#8217; Mas su se\u00f1or le respondi\u00f3: `Siervo malo y perezoso, sab\u00edas que yo cosecho donde no sembr\u00e9 y recojo donde no esparc\u00ed; deb\u00edas, pues, haber entregado mi dinero a los banqueros, y as\u00ed, al volver yo, habr\u00eda cobrado lo m\u00edo con los intereses. Quitadle, por tanto, el talento y d\u00e1dselo al que tiene los diez talentos. Porque a todo el que tiene, se le dar\u00e1 y le sobrar\u00e1; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitar\u00e1. Y al siervo in\u00fatil, echadle a las tinieblas de fuera. All\u00ed ser\u00e1 el llanto y el rechinar de dientes.&#8217;<\/p>\n<h3>3) Reflexi\u00f3n<\/h3>\n<p>\u2022 El evangelio de hoy nos habla de la Par\u00e1bola de los Talentos. Esta par\u00e1bola est\u00e1 situada entre dos otras par\u00e1bolas: la par\u00e1bola de las Diez V\u00edrgenes (Mt 25,1-13) y la par\u00e1bola del Juicio Final (Mt 25,31-46). Las tres par\u00e1bolas esclarecen y orientan a las personas sobre la llegada del Reino. La par\u00e1bola de las Diez V\u00edrgenes insiste en la vigilancia: el Reino puede llegar en cualquier momento. La par\u00e1bola del Juicio Final dice que para tomar parte en el Reino hay que acoger a los peque\u00f1os. La par\u00e1bola de los Talentos orienta sobre c\u00f3mo hacer para que el Reino pueda crecer. Habla sobre los dones o carisma que las personas reciben de Dios. Toda persona tiene algunas cualidades, sabe alguna cosa que ella puede ense\u00f1ar a los otros. Nadie es solamente alumno, nadie es solamente profesor. Aprendemos unos de otros.<br \/>\nUna clave para comprender la par\u00e1bola. Una de las cosas que m\u00e1s influyen en la vida de la gente es la idea que nos hacemos de Dios. Entre los jud\u00edos de la l\u00ednea de los fariseos, algunos se imaginaban a Dios como un Juez severo que los trataba seg\u00fan el m\u00e9rito conquistados por las observancias. Esto causaba miedo e imped\u00eda el crecimiento de las personas. Sobre todo imped\u00eda que ellas abriesen un espacio dentro de s\u00ed para acoger la nueva experiencia de Dios que Jes\u00fas comunicaba. Para ayudar a estas personas, Mateo cuenta la par\u00e1bola de los talentos.<\/p>\n<p><span lang=\"ES\" xml:lang=\"ES\">\u2022 Mateo 25,14-15: La puerta de entrada en la historia de la par\u00e1bola. Jes\u00fas cuenta la historia de un hombre que, antes de viajar, distribuye sus bienes a los empleados, d\u00e1ndoles cinco, dos o un talento, seg\u00fan la capacidad de cada uno. Un talento corresponde a 34 kilos de oro, \u00a1lo cual no es poco! En el fondo, cada uno recibe igual, pues recibe \u201cseg\u00fan su capacidad\u201d. Quien tiene vaso grande, recibe el vaso lleno. Quien tiene el vaso peque\u00f1o, recibe el vaso lleno. Luego el due\u00f1o se va al extranjero y queda all\u00ed mucho tiempo. La historia tiene un cierto suspense. No se sabe con qu\u00e9 finalidad el due\u00f1o ha entregado su dinero a los empleados, ni sabe c\u00f3mo va a ser el final.<\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES\" xml:lang=\"ES\">\u2022 Mateo 25,16-18: La manera de actuar de cada empleado. Los dos primeros trabajan y hacen duplicar los talentos. Pero aquel que recibe un talento cava un hoyo en la tierra y lo esconde bien para no perderlo. Se trata de los bienes del Reino que se entregan a las comunidades y a las personas seg\u00fan su capacidad. Todos y todas recibimos algunos bienes del Reino, \u00a1pero no todos respondemos de la misma manera!<\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES\" xml:lang=\"ES\">\u2022 Mateo 25,19-23: Rendimiento de cuentas del primero y del segundo empleado, y la respuesta del Se\u00f1or. Despu\u00e9s de mucho tiempo, el due\u00f1o vuelve. Los dos primeros dicen la misma cosa: \u201cSe\u00f1or, cinco\/dos talentos me entregaste: aqu\u00ed tienes otros cinco\/dos que gan\u00e9!\u201d Y el se\u00f1or da la misma respuesta: \u201cMuy bien, siervo bueno y fiel. En lo poco has sido fiel, en lo mucho te pondr\u00e9. Entra en el gozo de su se\u00f1or\u201d<\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES\" xml:lang=\"ES\">\u2022 Mateo 25,24-25: Rendimiento de cuentas del tercer empleado. El tercer empleado llega y dice: \u201cSe\u00f1or, s\u00e9 que eres un hombre duro, que cosechas donde no sembraste y recoges donde no esparciste. Por eso me dio miedo, y fui y escond\u00ed en tierra tu talento. Mira, aqu\u00ed tienes lo que es tuyo.!\u201d En esta frase despunta una idea errada de Dios que es criticada por Jes\u00fas. El empleado ve a Dios como un patr\u00f3n severo. Ante un Dios as\u00ed, el ser humano tiene miedo y se esconde atr\u00e1s de la observancia exacta y mezquina de la ley. Piensa que, al actuar as\u00ed, la severidad del legislador no va a poderle castigar. En realidad, una persona as\u00ed no cree en Dios, sino que apenas cree en si misma y en su observancia de la ley. Se encierra en si misma, se desliga de Dios y no consigue interesarse en los otros. Se vuelve incapaz de crecer como persona libre. Esta imagen falsa de Dios a\u00edsla al ser humano, mata a la comunidad, acaba con la alegr\u00eda y empobrece la vida.<\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES\" xml:lang=\"ES\">\u2022 Mateo 25,26-27: Respuesta del Se\u00f1or al tercer empleado. La respuesta del se\u00f1or es ir\u00f3nica. Dice: \u201cSiervo malo y perezoso, sab\u00edas que yo cosecho donde no sembr\u00e9 y recojo donde no esparc\u00ed; deb\u00edas, pues, haber entregado mi dinero a los banqueros, y as\u00ed, al volver yo, habr\u00eda cobrado lo m\u00edo con los intereses.!\u201d El tercer empleado no fue coherente con la imagen severa que ten\u00eda de Dios. Si se imaginaba a un Dios severo de aquella manera, hubiera tenido por lo menos que colocar el dinero en un banco. Es decir que \u00e9l ser\u00e1 condenado no por Dios, sino por la idea errada que ten\u00eda de Dios y que lo deja miedoso e inmaduro. No va a ser posible ser coherente con aquella imagen de Dios, pues el miedo deshumaniza y paraliza la vida.<\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES\" xml:lang=\"ES\">\u2022 Mateo 25,28-30: La palabra final del Se\u00f1or que esclarece la par\u00e1bola. El se\u00f1or manda quitarle el talento para darlo a aquel que tiene diez \u201cPorque a todo el que tiene, se le dar\u00e1 y le sobrar\u00e1; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitar\u00e1.\u201d. Aqu\u00ed est\u00e1 la clave que aclara todo. En realidad, los talentos, el \u201cdinero del due\u00f1o\u201d, los bienes del Reino, son el amor, el servicio, el compartir. Es todo aquello que hace crecer la comunidad y revela la presencia de Dios. Aquel que se encierra en si mismo con miedo a perder lo poco que tiene, va a perder hasta lo poco que tiene. Pero la persona que no piensa en s\u00ed y se entrega a los dem\u00e1s, va a crecer y recibir de forma inesperada, todo aquello que entreg\u00f3 y mucho m\u00e1s. \u201cPierde la vida quien quiere asegurarla, la gana quien tiene el valor de perderla\u201d<\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES\" xml:lang=\"ES\">\u2022 La moneda diferente del Reino. No hay diferencia entre los que reciben m\u00e1s y los que reciben menos. Todos tienen su don seg\u00fan su capacidad. Lo que importa es que este don sea puesto al servicio del Reino y haga crecer los bienes del Reino que son amor, fraternidad, compartir. La clave principal de la par\u00e1bola no consiste en hacer producir los talentos, sino en relacionarse con Dios de forma correcta. Los dos primeros no preguntan nada, no buscan su bienestar, no guardan para s\u00ed, no se encierran en s\u00ed mismos, no calculan. Con la mayor naturalidad, casi siempre sin darse cuenta y sin buscar m\u00e9rito, empiezan a trabajar para que el don que Dios les ha dado rinda para Dios y para el Reino. El tercero tiene miedo, y no hace nada. De acuerdo con las normas de la antigua ley estaba en lo correcto. Se mantiene dentro de las exigencias. No pierde nada y no gana nada. \u00a1Por esto, pierde hasta lo que ten\u00eda. El Reino es riesgo. Aquel que no corre riesgos, pierde el Reino!<\/span><\/p>\n<h3>4) Para la reflexi\u00f3n personal<\/h3>\n<p>\u2022 En nuestra comunidad, \u00bftratamos de conocer y valorar los dones de cada persona? Nuestra comunidad \u00bfes un espacio donde las personas pueden desenvolver sus dones? A veces los dones de una persona engendran envidia y competitividad en los otros. \u00bfC\u00f3mo reaccionamos?<br \/>\n<span lang=\"ES\" xml:lang=\"ES\">\u2022 \u00bfC\u00f3mo entender la frase: \u00abPorque a todo el que tiene, se le dar\u00e1 y le sobrar\u00e1; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitar\u00e1?\u00bb<\/span><\/p>\n<h3>5) Oraci\u00f3n final<\/h3>\n<p>Esperamos anhelantes a Yahv\u00e9,<br \/>\n\u00e9l es nuestra ayuda y nuestro escudo;<br \/>\nen \u00e9l nos alegramos de coraz\u00f3n<br \/>\ny en su santo nombre confiamos. (Sal 33,20-21)<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Todos los derechos: www.carm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mateo 25,14-30 1) Oraci\u00f3n inicial \u00a1Oh Dios!, que unes los corazones de tus fieles en un mismo deseo; inspira a tu pueblo el amor a tus preceptos y la esperanza en tus promesas, para que, en medio de las vicisitudes &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=2411\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-CT","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2411"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2411"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2411\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2412,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2411\/revisions\/2412"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2411"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2411"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2411"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}