{"id":2679,"date":"2000-12-14T15:50:15","date_gmt":"2000-12-14T21:50:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=2679"},"modified":"2020-09-30T15:55:22","modified_gmt":"2020-09-30T21:55:22","slug":"acidia-espiritual","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=2679","title":{"rendered":"Acidia espiritual"},"content":{"rendered":"<p>Equivale a flojedad o pereza. J. de la Cruz asume la tradici\u00f3n espiritual y la incluye entre los siete vicios capitales, que caracterizan, seg\u00fan \u00e9l, la situaci\u00f3n propia de los \u2192 principiantes. Para el Santo equivale al tedio en las cosas espirituales cuando \u00e9stas no satisfacen el gusto sensible. Al igual que los otros defectos de estos espirituales, la acidia ha de ser extirpada mediante la purificaci\u00f3n o noche pasiva del sentido. Como de costumbre, su diagn\u00f3stico al respecto es de singular penetraci\u00f3n. Los principiantes, \u201cacerca de la acidia espiritual, suelen tener tedio en las cosas que son m\u00e1s espirituales y huyen de ellas, como son aquellas que contradicen al gusto sensible; porque, como ellos est\u00e1n tan saboreados en las cosas espirituales, en no hallando sabor en ellas las fastidian\u201d (N 1,7,2).<\/p>\n<p>No se identifican totalmente \u201cacidia\u201d y \u201caced\u00eda\u201d (forma anticuada de \u201cacedia\u201d, calidad de acedo o amargo); \u00e9sta es causa o motivo del tedio, por lo que se establece estrecho parentesco entre gula y acidia espiritual (N 1,6,2; <em>Grados de perfecci\u00f3n<\/em>, 14). Un ejemplo ilustra bien la fenomenolog\u00eda t\u00edpica de la acidia: \u201cSi una vez no hallaron \u2013los principiantes\u2013 en la oraci\u00f3n la satisfacci\u00f3n que ped\u00eda su gusto &#8230; no querr\u00edan volver a ella, o a veces la dejan o van de mala gana. Y as\u00ed, por esta acidia, posponen el camino de perfecci\u00f3n, que es el de la negaci\u00f3n de su voluntad y gusto por Dios, al gusto y sabor de su voluntad, a la cual en esta manera andan ellos por satisfacer m\u00e1s que a la de Dios\u201d (N 1,7,2).<\/p>\n<p>El efecto m\u00e1s pernicioso de la acidia es precisamente \u00e9ste: el de suplantar la voluntad de Dios con la propia voluntad, trastrocando as\u00ed el plan divino. Quienes andan dominados por este vicio capital \u201cquerr\u00edan que quisiera Dios lo que ellos quieren, y se entristecen de querer lo que quiere Dios, con repugnancia de acomodar su voluntad a la de Dios. De donde les nace que, muchas veces, en lo que ellos no hallan su voluntad y gusto, piensen que no es voluntad de Dios; y, que por el contrario, cuando ellos se satisfacen, crean que Dios se satisface, midiendo a Dios consigo, y no a s\u00ed mismos con Dios\u201d (N 1,7,3).<\/p>\n<p>Compa\u00f1eras de la acidia son la tristeza y la repugnancia hacia las cosas que exigen esfuerzo; por ello, quienes se dejan dominar de tales h\u00e1bitos \u201ctambi\u00e9n tienen tedio cuando les mandan lo que no tiene gusto para ellos. Estos, porque se andan al regalo y sabor del esp\u00edritu, son muy flojos para la fortaleza y trabajo de perfecci\u00f3n, hechos semejantes a los que se cr\u00edan en regalo, que huyen con tristeza de toda cosa \u00e1spera, y of\u00e9ndense de la cruz, en que est\u00e1n los deleites del esp\u00edritu; y en las cosas espirituales m\u00e1s tedio tienen, porque, como ellos pretenden andar en las cosas espirituales a sus anchuras y gusto de su voluntad, h\u00e1celes gran tristeza y repugnancia entrar por el camino estrecho, que dice Cristo de la vida\u201d (Mt 7,14: N 1,7,4).<\/p>\n<p>A partir de este diagn\u00f3stico tan preciso, le resulta sencillo a J. de la Cruz proponer el remedio adecuado. La mejor cura contra la acidia y la gula espiritual (\u00edntimamente emparentadas) es la sequedad producida por la purificaci\u00f3n de la noche pasiva. A trav\u00e9s de esa sequedad espiritual \u201cse purga el alma y adquiere las virtudes contrarias; porque ablandada y humillada por estas sequedades y dificultades y otras tentaciones y trabajos en que a vueltas de esta noche Dios la ejercita, se hace mansa para con Dios y para consigo y tambi\u00e9n para con el pr\u00f3jimo, de manera que ya no se enoja con alteraci\u00f3n sobre las faltas propias contra s\u00ed, ni sobre las ajenas contra el pr\u00f3jimo, ni acerca de Dios trae disgusto y querellas descomedidas porque no le hace presto bueno\u201d (N 1,13,7).<\/p>\n<p>Conseguida la cumplida purificaci\u00f3n por la depuraci\u00f3n del gusto mediante la sequedad, \u201clas acidias y tedios &#8230; de las cosas espirituales tampoco son viciosas como antes; porque aqu\u00e9llos proced\u00edan de los gustos espirituales que a veces ten\u00eda y pretend\u00eda tener cuando los hallaba; pero estos tedios no proceden de esta flaqueza del gusto, porque se le tiene Dios quitado acerca de todas las cosas en esta purgaci\u00f3n del apetito\u201d (N 1,13,9).<\/p>\n<p>Lo que en <em>Noche <\/em>se presenta como acci\u00f3n cat\u00e1rtica de Dios, se corresponde con lo que en <em>Subida <\/em>presenta el Santo como esfuerzo personal (noche activa) para dominar inclinaciones y tendencias guiadas por el gusto o apetito, no por el aut\u00e9ntico amor de Dios. Muestra elocuente de ese esfuerzo y de su correspondencia con la doctrina de la <em>Noche <\/em>acerca de la gula y de la acidia es el tratado sobre el gozo en los bienes morales. Entre los da\u00f1os que produce, dice J. de la Cruz, es que realizando las obras por el gusto, \u201ccom\u00fanmente no las hacen sino cuando ven que de ellas se les ha de seguir alg\u00fan gusto y alabanza; y as\u00ed, como dice Cristo todo lo hacen un videantur ab hominibus (Mt 23,5), y no obran s\u00f3lo por amor de Dios\u201d (S 3,29,4). Concluye el Santo repitiendo la sentencia perentoria de Cristo: \u201cen aquello recibieron su paga\u201d.<\/p>\n<p><em>Eulogio Pacho<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Equivale a flojedad o pereza. J. de la Cruz asume la tradici\u00f3n espiritual y la incluye entre los siete vicios capitales, que caracterizan, seg\u00fan \u00e9l, la situaci\u00f3n propia de los \u2192 principiantes. 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