{"id":2701,"date":"2000-12-14T00:41:48","date_gmt":"2000-12-14T06:41:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=2701"},"modified":"2020-10-01T09:45:29","modified_gmt":"2020-10-01T15:45:29","slug":"yoga-y-juan-de-la-cruz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=2701","title":{"rendered":"Yoga y Juan de la Cruz"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: 12pt;\">La palabra \u201cYoga\u201d proviene de la ra\u00edz s\u00e1nscrita \u201cyug\u201d, que lleva consigo la idea de \u201cunir, uncir, reunir, enyugar\u201d dos cosas o realidades antes separadas. Puede comprobarse f\u00e1cilmente la vecindad sem\u00e1ntica de \u201cyoga\u201d con el \u201cjugum\u201d latino, el castellano \u201cyugo\u201d, el alem\u00e1n \u201cJoch\u201d y el ingl\u00e9s \u201cyoke\u201d. Nada extra\u00f1o si se tiene en cuenta que todos ellos proceden, como \u201cyoga\u201d, de la misma ra\u00edz indo-europea.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\"><em>a. Noci\u00f3n y concepto del yoga<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">El significado etimol\u00f3gico nos lleva a su noci\u00f3n real. \u201cYoga\u201d puede referirse a un final ya alcanzado. Designa entonces la uni\u00f3n (= yoga) del cuerpo con la mente, de la mente con el esp\u00edritu, del esp\u00edritu individual (jivatman) con el Esp\u00edritu Supremo (Atman-Brahman). Esa uni\u00f3n a todos los niveles lleva consigo el estado de Sat-Chit-Ananda: existencia absoluta-conciencia absoluta-felicidad absoluta, y es la realizaci\u00f3n de lo divino en el hombre.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Pero \u201cyoga\u201d puede indicar tambi\u00e9n el camino mismo hacia esa meta. Es entonces un m\u00e9todo o t\u00e9cnica para caminar hacia la uni\u00f3n, m\u00e9todo o t\u00e9cnica inspirados en la cosmovisi\u00f3n propia del hinduismo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\"><em>b. Origen del Yoga<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">El origen del Yoga se pierde en la noche de los tiempos. El hecho de haber sido durante siglos una disciplina puramente oral dificulta la fijaci\u00f3n de una fecha aproximada. De todas formas, hay que concederle varios miles de a\u00f1os de existencia como tal disciplina, si bien hay que admitir que se fue perfeccionando sustancialmente a trav\u00e9s de las diversas \u00e9pocas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Si del origen cronol\u00f3gico pasamos al real, hemos de buscarle en aquellos hombres que, insatisfechos de una religi\u00f3n ritualista, se retiraron a las monta\u00f1as para penetrar en el conocimiento de s\u00ed mismos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">El Yoga como sistema filos\u00f3fico y disciplina rigurosamente ordenada fue compilado por Patanjali en los c\u00e9lebres <em>Yoga-Sutras <\/em>o \u201caforismos del Yoga\u201d. Es llamado el <em>Raja-Yoga <\/em>o Yoga Real (regio).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\"><em>c. Las bases doctrinales de la meditaci\u00f3n yoga<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Para la filosof\u00eda Yoga tal como nos la presenta Patanjali, existen dos realidades radicalmente distintas: la <em>Materia <\/em>o sustancia material (Praktri) y el <em>Esp\u00edritu Puro <\/em>(Atman, Purusha, etc.). Pero no se trata del esquema occidental almacuerpo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">La <em>Materia <\/em>no se reduce a la materia densa perceptible por los sentidos ordinarios y estudiado por la macrof\u00edsica. <em>Materia <\/em>o <em>Praktri <\/em>es para el Yoga todo lo que es o tiene movimiento, todo lo que es flujo y por tanto est\u00e1 sujeto a cambio. As\u00ed es <em>praktri <\/em>en el hombre no s\u00f3lo su cuerpo f\u00edsico, sino tambi\u00e9n:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">a) El mundo de la mente, es decir, nuestra vida ps\u00edquica, nuestros procesos mentales (cittawrittis), nuestra actividad pensante, nuestra mente subconsciente (vasanas), nuestras emociones, sentimientos, instintos, etc.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">b) El mundo de la \u201craz\u00f3n\u201d o intelecto: es el centro del \u201cyo\u201d, el sentimiento de individualidad, el punto de referencia de todo lo que sucede en el mundo de la mente. Si en \u00e9ste se dan los sentimientos, las emociones, el flujo psico-mental, etc., en el mundo de la \u201craz\u00f3n\u201d se da el \u201cyo\u201d siento, sufro, gozo, pienso. Por ser el centro del <em>yo <\/em>es el centro de la conciencia moral.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">El <em>Esp\u00edritu Puro <\/em>(Atman, Purusha) escapa a nuestra psicolog\u00eda cient\u00edfica y por ello es muy dif\u00edcil tratar de dar de \u00e9l una idea. Las descripciones de los m\u00edsticos occidentales (la \u201cs\u00e9ptima morada\u201d de \u00a0S. Teresa, el \u201ccentro del alma\u201d de S. Juan de la Cruz, la \u201ccentella divina\u201d del Maestro Eckhart, etc., el \u00abinconsciente colectivo no-estructurado\u201d de C. G. Jung y el \u201cestado de vac\u00edo de conciencia\u201d tal como ha sido estudiado por Carl Albrecht), pueden acercarnos a la comprensi\u00f3n de lo que es el esp\u00edritu para el Yoga. El esp\u00edritu es la m\u00e1s alta manifestaci\u00f3n de la Energ\u00eda Universal y responde al \u201cS\u00ed-Mismo\u201d frente al peque\u00f1o \u201cyo\u201d individual. Es la conciencia del puro ser, del pleno ser.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Si el mundo de la mente y la raz\u00f3n tienen una dimensi\u00f3n temporal y espacial, el centro del Esp\u00edritu no tiene dimensi\u00f3n alguna, ni siquiera la del tiempo, porque est\u00e1 situado m\u00e1s all\u00e1 de todo lo que es contingencia, flujo, movimiento. Es eterno, no nacido y por lo mismo inmortal. S\u00f3lo su manifestaci\u00f3n en la existencia individual tiene un comienzo y un fin.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\"><em>d. La existencia como separaci\u00f3n y dolor<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Para el Yoga la existencia en el mundo es ontol\u00f3gicamente una \u201cca\u00edda\u201d y una separaci\u00f3n de la esencia verdadera; por eso, todo su empe\u00f1o estar\u00e1 fijado en superar y anular dicha existencia en cuanto equivale a la \u201cindividualidad\u201d y al mundo-psicomental. Con otras palabras, el Yoga es un camino para la liberaci\u00f3n del Esp\u00edritu o S\u00ed-Mismo de su ligadura a la sustancia material o mundo del psiquismo y del ego.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">La <em>verdadera realidad <\/em>s\u00f3lo se halla en ese Esp\u00edritu o \u201cS\u00ed-Mismo\u201d id\u00e9ntico a Brahman o principio divino del Universo conforme a la f\u00f3rmula <em>Atman <\/em>es <em>Brahman<\/em>. Se encuentra, por tanto, m\u00e1s all\u00e1 de los pensamientos, de la mente, del yo individual, del conocimiento o conciencia com\u00fan. Mente, pensamientos, estados de conciencia son reales psicol\u00f3gicamente, pero irreales y falsos metaf\u00edsicamente, porque son flujo continuo, espejismo, ilusi\u00f3n. Son s\u00f3lo manifestaciones provisorias de la materia c\u00f3smica que no tienen consistencia real y llevan en s\u00ed mismos la marca de la desaparici\u00f3n y la tendencia al reposo final.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">No hay ninguna relaci\u00f3n verdadera entre el Esp\u00edritu o S\u00ed-Mismo y la mente y el ego racional, ya que, como se ha indicado, el Esp\u00edritu y la sustancia material son dos realidades radicalmente distintas; entre ellas no hay m\u00e1s que una conjunci\u00f3n externa y de hecho, ya que dentro de esa conjunci\u00f3n f\u00e1ctica el \u201cS\u00edMismo\u201d como tal no es afectado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">La existencia concreta, individual (que es la conjunci\u00f3n de hecho del S\u00edMismo con el complejo mundo de la sustancia material) equivale a dolor por la ignorancia (avidya) que el hombre tiene de la distinci\u00f3n radical entre la <em>Praktri <\/em>y el <em>Purusha, <\/em>entre la sustancia material y el Esp\u00edritu o S\u00ed-Mismo, es decir: proviene de la identificaci\u00f3n en el orden cognoscitivo y vivencial de nuestra mente, de nuestro flujo psico-mental, de nuestros estados de conciencia, en una palabra, de nuestro peque\u00f1o \u201cyo\u201d con nuestro Esp\u00edritu.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\"><em>e. El camino hacia la liberaci\u00f3n<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Mientras en el hombre mande la energ\u00eda mental, la conciencia normal, la identificaci\u00f3n mente-esp\u00edritu, aunque el cuerpo f\u00edsico, la mente y su centro el \u201cego\u201d desaparezcan con la muerte el S\u00edMismo, seguir\u00e1 atado a una nueva mente, a un nuevo \u201cyo\u201d, a un nuevo cuerpo f\u00edsico en otra existencia individual, sujeto al ritmo incesante de nacimiento-muerte-nacimiento (doctrina de la reencarnaci\u00f3n o ley del <em>Karma <\/em>establecida por vez primera con toda claridad en los <em>Upanishads).<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">La liberaci\u00f3n del <em>samsara <\/em>o rueda de existencias sucesivas se logra s\u00f3lo por la superaci\u00f3n de la ignorancia de la distinci\u00f3n entre mente y S\u00ed-Mismo. Para esa superaci\u00f3n no basta ni es efectivo un mero saber te\u00f3rico, sino que es necesario cambiar la conciencia ordinaria que se mueve en el campo del conocimiento racional por una conciencia\/ conocimiento superior intuitivo mediante la suspensi\u00f3n y abolici\u00f3n experimental del funcionamiento normal de la mente. El Yoga es, por eso, un camino para conocer-experimentar-superar-suprimir los estados de conciencia. De ah\u00ed la definici\u00f3n del Yoga dada por Patanjali: \u201cEl Yoga consiste en suprimir las modificaciones del contenido mental\u201d (Yoga-Sutras 1, 2): no s\u00f3lo sus torbellinos y vaivenes, sino tambi\u00e9n la propia actividad de la mente que debe ser reducida al silencio. \u201cEntonces el contemplador est\u00e1 instalado en su propia naturaleza\u201d (ib. 1-3).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Cuando se llega a la abolici\u00f3n de la conciencia normal ilusoria dominada por la ignorancia (avidya) de la verdadera realidad, el S\u00ed-Mismo se desprende de su asociaci\u00f3n al \u201cyo\u201d y se reintegra plenamente al seno de la sustancia universal. A la conciencia normal sucede la \u201cIluminaci\u00f3n\u201d o Samadhi, que es la pura intuici\u00f3n de la verdad y la felicidad sin l\u00edmites: se realiza el Sat-Chit-Ananda. El individuo ya no se siente centro de referencia, sino que se vive esencialmente como gota del oc\u00e9ano universal; en esa vivencia ya no es posible concebir o vivir la gota como separada del oc\u00e9ano universal de vida, ni poner en ella el centro de gravedad: gota y oc\u00e9ano son una unidad absoluta; la gota ya no tiene vida, existencia o sustancia propia y diferente. Desaparece todo sentimiento de divisi\u00f3n u oposici\u00f3n interna y en relaci\u00f3n al mundo: ya no hay oposici\u00f3n entre el yo y el no-yo porque ya no hay \u201cyo\u201d; ya no hay oposici\u00f3n entre el \u201cyo gozo yo sufro\u201d, porque esa oposici\u00f3n s\u00f3lo la puede sentir el que tiene un \u201cyo\u201d y vive identificado con \u00e9l; ya no hay oposici\u00f3n entre el s\u00ed y el no porque eso es propio de la mente llamada racional que no es capaz de ver y vivir la realidad de forma inmediata y en toda su profundidad y verdad, y por eso siempre puede encontrar un s\u00ed junto a un no y viceversa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\"><em>f. Jnana-Yoga y Bhakti-Yoga<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Lo anteriormente dicho puede aplicarse de alguna manera a todas las v\u00edas espirituales del hinduismo, pero representa m\u00e1s directamente la cosmovisi\u00f3n y camino del yoga del conocimiento o <em>Jnana-Yoga <\/em>que busca la experiencia de la trascendencia mediante la conciencia intuitiva. Yoga del conocimiento es el de los aludidos Yoga-Sutras de Patanjali y tambi\u00e9n el de la filosof\u00eda <em>Vedanta <\/em>de Shankara (s. VIII-IX d. de J.). El Vedanta de Shankara lleva a su extremo la tendencia monista y trascendentalista de los Upanishads. Para Shankara y su escuela, la <em>Realidad, <\/em>expresada mitol\u00f3gicamente con el nombre de Brahman, es \u00fanica, y lo que llamamos \u201crealidades\u201d no son m\u00e1s que diversas manifestaciones provisorias de la \u00fanica Realidad sin que \u00e9sta quede implicada en dicha manifestaci\u00f3n. El Universo como suma de \u201crealidades\u201d es una pura ilusi\u00f3n (maya), una proyecci\u00f3n del \u201cego\u201d que s\u00f3lo es capaz de ver y vivir individualidades en las que queda preso y esclavizado. No s\u00f3lo el Universo es proyecci\u00f3n ilusoria del \u201cego\u201d, sino tambi\u00e9n el Dios personal, es decir, Dios como un \u201cyo\u201d. La <em>uni\u00f3n <\/em>del hombre con Dios, que significar\u00eda la uni\u00f3n de dos \u201cyos\u201d, debe ser superada por la experiencia suprema del <em>advaita <\/em>o no-dualidad de la Realidad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Muy distinta que la v\u00eda del advaita shankariano, y expresamente opuesta a ella, es la de la <em>bhakti, <\/em>de la cual el <em>Bhagavadgita <\/em>(s. III-IV a.d. C.) es la m\u00e1s alta y venerada exposici\u00f3n. Su m\u00e1xima figura intelectual es Ramanuja (hacia 1050-1137 d. de C.). La v\u00eda bhakti ve a Dios como realidad personal, m\u00e1s grande que el Universo y distinta de \u00e9l, aunque la ausencia de la idea de creaci\u00f3n no permita identificar al Dios de la bhakti con el del monote\u00edsmo b\u00edblico. El camino hacia Dios no es el conocimiento intuitivo, sino la <em>bhakti<\/em>, el amor entregado e incodicionado. La experiencia final no es tampoco la de unidad, sino la de <em>uni\u00f3n <\/em>por el amor de dos realidades distintas, Dios y el hombre. La liberaci\u00f3n final no es la de fusi\u00f3n con el Absoluto apersonal mediante la p\u00e9rdida de individualidad, sino la eterna relaci\u00f3n amorosa con Dios.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\"><em>g. Juan de la Cruz y el Yoga<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Las descripciones del camino espiritual y de la experiencia suprema en el hinduismo recuerdan las de los m\u00edsticos cristianos. Se suele asimilar la m\u00edstica del Maestro Eckhart a la de Shankara: ambas ser\u00edan, m\u00e1s que m\u00edsticas, metaf\u00edsicas religiosas que buscan la recuperaci\u00f3n de la perdida unidad m\u00e1s all\u00e1 de la ilusoria multiplicidad y del ilusorio Dios personal; unidad primordial que en Shankara se llama \u201cadvaita\u201d y en Eckhart \u201cdeitas\u201d. La condena del Maestro Eckhart por los te\u00f3logos de la corte papal de Avignon ha pesado desde entonces sobre la figura de este insigne dominico, pero hoy puede consider\u00e1rsele totalmente rehabilitado como te\u00f3logo m\u00edstico cristiano; no obstante, es evidente que, si se le quiere poner en parang\u00f3n con alguna de las l\u00edneas m\u00edsticas del hinduismo, \u00e9sta ser\u00eda la de Shankara. Como \u00e9ste, Eckhart ense\u00f1a una m\u00edstica intelectual, una v\u00eda del conocimiento identificador que lleva al te\u00f3logo dominico a afirmar que no puede contentarse con la \u00a0Trinidad y que necesita penetrar m\u00e1s all\u00e1: en el abismo sin nombre de la unidad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">J. de la Cruz, en cambio, cuando es comparado con la m\u00edstica hinduista, aparece como el <em>bhakti <\/em>cristiano por excelencia: su Dios no encaja ni en el \u201cdvaita\u201d shankariano ni en la \u201cdeitas\u201d eckhartiana, sino que es siempre y sin vacilaci\u00f3n alguna el Dios personal trinitario: la uni\u00f3n con la Trinidad cristoc\u00e9ntrica, aunque con un cristocentrismo tocado de neoplatonismo que tiende al Verbocentrismo, es el motivo de la entrada en la noche, de las etapas y del final del camino. En J. de la Cruz la \u201cunidad\u201d no es el m\u00e1s all\u00e1 de la Trinidad, sino lo contrario: el n\u00facleo y sentido m\u00e1s profundo de la unidad es la Trinidad, o lo que es lo mismo: la realidad \u00faltima no es unidad absoluta, sino dialogicidad y relaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Adem\u00e1s de compartir con la l\u00ednea bhakti del hinduismo la doctrina del \u00a0Dios personal, J. de la Cruz comparte tambi\u00e9n el camino del amor entregado como el \u00fanico medio para unirse con Dios. Todo, naturalmente, <em>mutatis mutandis<\/em>: con la diferente impronta que deja en cada una de las dos m\u00edsticas la cosmovisi\u00f3n hinduista o la fe cristiana.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Pero quiz\u00e1 sea m\u00e1s acertado ver en J. de la Cruz una excelente base de di\u00e1logo tanto con la l\u00ednea shankariana como con la l\u00ednea bhakti. En esta v\u00eda hinduista, centrada totalmente en el amor y devoci\u00f3n a Dios, no encontramos los geniales an\u00e1lisis que del conocimiento humano y de la necesidad de trascender el conocimiento racional hace el Gnana-Yoga, y dentro de \u00e9l la filosof\u00eda religiosa de Shankara. A ese an\u00e1lisis, con expresiones muy parecidas a las de las v\u00edas hinduistas del conocimiento, se acerca J. de la Cruz en su \u00a0purificaci\u00f3n tanto activa como pasiva del entendimiento para que pueda ser pose\u00eddo por la fe.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">BIBL. \u2013 a) General: DANIEL ACHARUPARAMBIL, <em>Espiritualidad hinduista<\/em>, Madrid, Editorial Cat\u00f3lica, 1982; Id. \u201cLiberation-The Hindu view\u201d, en <em>Teresianum<\/em>, 36 (1985) 401-419; Id. \u201cLo Yoga\u201d, en <em>RivVitSpir <\/em>32 (1978) 431-469; Id. \u201cLa santit\u00e0 secondo l\u00b4hinduismo\u201d, ib. 34 (1980) 578-593 (el autor se refiere a la via bhakti); SRI AUROBINDO<strong>, <\/strong><em>La vida divina, <\/em>3 vol., Buenos Aires, 1980; B. GRIFFITHS, <em>El matrimonio entre Oriente y Occidente<\/em>, Madrid, Paulinas, 1985; J. MONCHANIN, <em>Myst\u00e8re de l\u2019 Inde, myst\u00e8re chr\u00e9tien<\/em>, Paris, Fayard, 1974.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">b) Particular sobre J. de la Cruz: BRUNO DE J\u00c9SUS-MARIE, \u201cMystique hindoue, mystique chr\u00e9tienne\u201d, en <em>EtCarm <\/em>1952, 148-170; SWAMI SIDDHESVARANANDA, <em>Pensiero indiano e Mistica carmelitana<\/em>, Roma, 1977. El autor relaciona la doctrina de S. Juan de la Cruz con todos los tipos de yoga. Gran admiraci\u00f3n por el m\u00edstico carmelita a quien considera el gran yogui de Occidente; H. LE SAUX, <em>Sagesse hindoue, mystique chr\u00e9tienne<\/em>, Paris, Centurion, 1991; J. MENDONSA, <em>The concept of perfection in the Bhagavadgita and in the writings of St. John of the Cross, <\/em>Roma, Teresianum, 1980; L. GARDET-O.L. LACOMBE, <em>L\u2019exp\u00e9rience du soi. <\/em><em>\u00c9tude de mystique compar\u00e9<\/em>, Paris, Descl\u00e9e De Brouwer, 1981; SANTIAGO GUERRA, \u201cSan Juan de la Cruz y el di\u00e1logo con Oriente\u201d, en <em>RevEsp <\/em>49 (1990) 501-541.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\"><em>Santiago Guerra<\/em><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La palabra \u201cYoga\u201d proviene de la ra\u00edz s\u00e1nscrita \u201cyug\u201d, que lleva consigo la idea de \u201cunir, uncir, reunir, enyugar\u201d dos cosas o realidades antes separadas. 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