{"id":2717,"date":"2000-10-15T09:49:25","date_gmt":"2000-10-15T15:49:25","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=2717"},"modified":"2020-10-02T09:51:02","modified_gmt":"2020-10-02T15:51:02","slug":"alegria-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=2717","title":{"rendered":"Alegr\u00eda"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: 12pt;\">En los escritos de T es abundante y variado el l\u00e9xico concerniente a este aspecto de la vida: alegr\u00eda, gozo, contento, j\u00fabilo, deleite, gustos, risa, fiesta, recreaci\u00f3n, regalo, consuelos, cielo&#8230; Aqu\u00ed expondremos el tema de la alegr\u00eda humana, dejando para el vocablo \u201cgozo\u201d el aspecto m\u00edstico de la misma. Trataremos de la alegr\u00eda en la experiencia humana de Teresa (a), en la vida comunitaria (b), en la vida espiritual (c).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">a) En su persona y en su vida, la alegr\u00eda es una de las notas psicol\u00f3gicas m\u00e1s destacadas. Su alegr\u00eda es capacidad de disfrute y onda expansiva hacia su entorno. La recuerda ella como una de las facetas de su infancia y adolescencia: \u201cme daba el Se\u00f1or gracia de dar contento adondequiera que estuviese, y as\u00ed era muy querida\u201d (V 2,8). En plena juventud, le sobrevino una especie de corte o apag\u00f3n pasajero de esa espont\u00e1nea alegr\u00eda. Se lo produjo la grave enfermedad que la sorprendi\u00f3 a los 23 a\u00f1os y que la tuvo presa un trienio tras el colapso del 15 de agosto de 1539. Lo apunta ella misma. Ya en Becedas \u201cd\u00eda ni noche ning\u00fan sosiego pod\u00eda tener: una tristeza muy profunda\u201d (V 5,7). Pero pronto se rehace y recupera su habitual alegr\u00eda en pleno estado de par\u00e1lisis f\u00edsica: \u201ctodo lo pas\u00e9&#8230; con gran alegr\u00eda\u201d (V 6,2). \u201cEdificaba a todas&#8230;, parec\u00eda imposible sufrir tanto mal con tanto contento\u201d (ib). Mantener la alegr\u00eda y el humor en los achaques y enfermedades ser\u00e1 una especie de constante moral y temperamental, dada la persistencia de su precaria salud: \u201cten\u00eda males corporales m\u00e1s graves&#8230;: los pasaba con mucha alegr\u00eda\u201d (V 30,8).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Vive gozosamente su vida religiosa (4,2). Est\u00e1 \u201ccontent\u00edsima\u201d en su monasterio de la Encarnaci\u00f3n: \u201cyo estaba tan content\u00edsima en aquella casa&#8230;\u201d (V 32,12; reiterado en los nn. 9 y 10; y en 33,2). Contenta tambi\u00e9n de las monjas con quienes convive (\u201ccon tantas amigas\u201d: 36,8). Disfruta con las fiestas. Para las Navidades compone poemas festivos, tiene \u201cparticular alegr\u00eda\u201d en la Navidad de la Virgen (R 48), o en la fiesta de San Jos\u00e9 (V 6,7&#8230;). De fundadora, ser\u00e1 t\u00edpico su modo de viajar, pese a las incre\u00edbles molestias del carromato, de los caminos, \u201ccon fr\u00edos, con soles, con nieves\u201d (F 18,4; 24,6; 31,17&#8230;\u2013 Cf. Ribera, Vida de la M. Teresa, L. II, c.18, p. 214 s.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Teresa tiene en el rostro o en los ojos una risa contagiosa, que conserva fresca hasta los \u00faltimos a\u00f1os. Ribera la describe as\u00ed: \u201clos ojos negros y redondos y un poco papujados (que ans\u00ed los llaman, y no s\u00e9 c\u00f3mo mejor declararme), no grandes pero muy bien puestos y vivos y graciosos, que en riy\u00e9ndose se re\u00edan todos y mostraban alegr\u00eda\u201d (Ribera IV, 1,323). Y de sus a\u00f1os postreros testifica Mar\u00eda de san Jos\u00e9: \u201cten\u00eda muy linda gracia&#8230; en el rostro, que con ser ya de edad y muchas enfermedades, daba gran contento mirarla y o\u00edrla, porque era muy apacible y graciosa en todas sus palabras y acciones\u201d (Mar\u00eda de san Jos\u00e9, Libro de recreaciones, recr. 9\u00aa). Es capaz de re\u00edrse de s\u00ed misma mientras escribe (\u201cri\u00e9ndome estoy de estas comparaciones, que no me cuadran&#8230;\u201d: M 7,2,11), o con risa mal contenida ante lo rid\u00edculo de ciertos convencionalismos sociales (V 38,4). En sus cartas queda constancia de los numerosos aspectos de la vida social que le provocan alegr\u00eda, o que dan alas a su risa. Escribe a su hermano Lorenzo: \u201cri\u00e9ndome estoy c\u00f3mo \u00e9l me env\u00eda confites, regalos y dineros, y yo a \u00e9l (a Lorenzo) cilicios\u201d (cta del 17.1.1577, n. 14: cf la cta a Mar\u00eda de san Jos\u00e9 del 9.1.1577, n. 5, o la del 11.11.1576, n. 5). Teresa es capaz de re\u00edrse del demonio, cuando ya le ha perdido el miedo (V 36,11&#8230;; 31,3).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">En los fiorettis o leyendas populares, Teresa aparece frecuentemente disfrutando del lado risible de los sucesos o de las personas, o bien reaccionando con cierta iron\u00eda, nunca con sarcasmo. As\u00ed, por ejemplo, en la famosa leyenda de \u201clas tres mentiras\u201d (\u201chermosa, discreta y santa\u201d), o en las que presentan en d\u00edptico a la Santa y a fray Juan de la Cruz: jocosa alegr\u00eda de ella, frente a la seriedad de fray Juan.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">No se trata de un paisaje id\u00edlico y tanto menos de una faceta superficial. Teresa, que de joven ha sufrido en su f\u00edsico el zarpazo de una \u201ctristeza profunda\u201d en Becedas y en la enfermer\u00eda de la Encarnaci\u00f3n, m\u00e1s adelante la experiment\u00f3 igualmente en el plano espiritual, ante los fracasos de su vida religiosa y sus impotencias en el aprendizaje de la oraci\u00f3n, que le impregnan de tristeza las capas m\u00e1s profundas de su psique: \u201cera tan incomportable&#8230; la tristeza que me daba en entrando en el oratorio, que era menester ayudarme de todo mi \u00e1nimo&#8230; para forzarme\u201d (V 8,7).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">b) En la vida religiosa. \u2013 Uno de los s\u00edntomas de cambio de la vida comunitaria, en la transici\u00f3n del medioevo a los tiempos modernos, es el ingrediente de sana alegr\u00eda con que T organiza la vida religiosa, como \u201cestilo de hermandad y recreaci\u00f3n que llevamos juntas\u201d (F 13,5), y que ella propone expresamente a fray Juan de la Cruz cuando \u00e9ste se encamina a Duruelo. Sana alegr\u00eda que T introduce en las estructuras de la vida comunitaria. En el horario mismo de la vida cotidiana, T incluye intencionadamente dos horas de recreaci\u00f3n diaria, contraviniendo en cierto modo las prescripciones de la Regla (Cons 9,6-8). En tono pedag\u00f3gico se lo inculca a las lectoras del Camino: \u201cProcurar holgaros con las hermanas cuando tienen recreaci\u00f3n&#8230; y el rato que tienen de costumbre, aunque no sea a vuestro gusto, que&#8230; todo es amor perfecto\u201d (C 7,7). Ella misma se goza contemplando la alegr\u00eda de las hermanas en recreaci\u00f3n: \u201cAlgunas veces me es particular gozo, cuando estando juntas las veo a estas hermanas tenerle tan grande interior&#8230;\u201d (M 6,6,12; cf F 1,1; 27,12). A veces, durante la recreaci\u00f3n, organiza o improvisa una manera festiva de realzar la alegr\u00eda del grupo, como cuando festeja las novedades llegadas de Am\u00e9rica (cta del 11.7.1577, nn. 4 y 6, a Mar\u00eda de San Jos\u00e9: fiesta para admirar y partir el coco reci\u00e9n llegado de allende el oc\u00e9ano), o como cuando aplaude la alegr\u00eda de una de las ni\u00f1as admitidas en comunidad, que improvisa: \u201ccantemos y bailemos y hagamos son\u201d (cta de dic. 1576 a Graci\u00e1n).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">El hecho mismo de ser monja es para ella una fuente de alegr\u00eda. Apenas tom\u00f3 el h\u00e1bito, \u201cme dio un contento de tener aquel estado, que nunca jam\u00e1s me falt\u00f3 hasta hoy\u201d (V 4,2: lo escribe cuando ya ha vivido treinta a\u00f1os de vida religiosa; cf C 8,2 y V 5,1). Est\u00e1 convencida de que la vida religiosa sin alegr\u00eda es un contrasentido. Lo expresa gr\u00e1ficamente en un pasaje cl\u00e1sico del Camino: \u201calma (monja) descontenta es como quien tiene gran hast\u00edo, que por bueno que sea el manjar la da en rostro, y de lo que los sanos toman gran gusto comer, le hace asco en el est\u00f3mago\u201d (C 13,7). En ese mismo pasaje diagnostica en qu\u00e9 consiste la verdadera alegr\u00eda de la vida religiosa: \u201cesta casa (su primer Carmelo) es un cielo, si le puede haber en la tierra: para quien se contenta s\u00f3lo de contentar a Dios y no hace caso de contento suyo, h\u00e1cese muy buena vida; en queriendo algo m\u00e1s, se perder\u00e1 todo\u201d (ib cf V 35,12; 36,2). Escribir\u00e1, en frase lapidaria: \u201ca una monja descontenta yo la temo m\u00e1s que a muchos demonios\u201d (cta del 14.7.1581, a Graci\u00e1n).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Entre las fuentes de la alegr\u00eda mon\u00e1stica, T destaca de modo especial la pobreza evang\u00e9lica (C 2). La subraya en los momentos de pobreza extrema de cada nueva fundaci\u00f3n: \u201cera tanto el consuelo interior que tra\u00edamos y el alegr\u00eda, que muchas veces se me acuerda lo que el Se\u00f1or tiene encerrado en las virtudes\u201d (F 15,14). \u201cVerdaderamente he visto haber m\u00e1s esp\u00edritu y aun alegr\u00eda interior, cuando parece que no tienen los cuerpos c\u00f3mo estar acomodados\u201d (F 14,5). Igual motivo de alegr\u00eda, cada vez que acoge en sus Carmelos a una joven pobre, sin dote: \u201ces un deleite para m\u00ed cada vez que tomo alguna (novicia) que no trae nada, sino que se toma s\u00f3lo por Dios&#8230; Si pudiese fuesen todas as\u00ed, me ser\u00eda gran alegr\u00eda\u201d (cta del 28.2.1574, n. 2, a B\u00e1\u00f1ez). \u201cLas novicias pobres me dilataban el esp\u00edritu y daban un gozo tan grande, que me hac\u00eda llorar de alegr\u00eda. Esto es verdad\u201d (F 27,12-13).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Buen exponente de la alegr\u00eda promovida por T en la vida religiosa son sus poemas. Hecha excepci\u00f3n de los que han sido motivados por sus gracias m\u00edsticas (su \u201cfiesta interior\u201d), todos los restantes celebran el aspecto festivo de la vida religiosa: gozo comunitario en el d\u00eda de la profesi\u00f3n de una hermana, alegr\u00eda explosiva al llegar la Navidad del Se\u00f1or, procesi\u00f3n humor\u00edstica ante el peligro de par\u00e1sitos al vestir el h\u00e1bito de sayal&#8230; Son poemas generalmente compuestos sobre el metro y rima de canciones profanas conocidas de todos, para facilitar su canto en grupo. En Navidades, T misma promueve el cruce de \u201ccoplas\u201d (villancicos cantables) entre las diversas comunidades de Andaluc\u00eda y de Castilla (cf las cartas a Mar\u00eda de san Jos\u00e9 y a Lorenzo de Cepeda en las Navidades de 1576 a 1577, especialmente la cta del 9.1.1577, nn. 5-6).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Con todo, entre los poemas hay uno que hace de contrapunto: \u201cAyes del destierro\u201d, dedicado a cantar la tristeza. \u201cCu\u00e1n triste es, Dios m\u00edo \/ la vida sin ti\u201d. Tristeza de la ausencia y prolongada espera de Dios. En \u00e9l aflora de nuevo la vena de nost\u00e1lgica \u201csaudade\u201d que impregna el humanismo teresiano.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">c) Alegr\u00eda y vida espiritual. \u2013 El primer consejo que T da al principiante se cifra en la doble consigna de \u201calegr\u00eda y libertad\u201d. \u201cProc\u00farese a los principios andar con alegr\u00eda y libertad, que hay algunas personas que parece se les ha de ir la devoci\u00f3n si se descuidan un poco\u201d (V 13,1). Y concluye as\u00ed la formulaci\u00f3n de ese primer consejo: \u201chay muchas cosas adonde se sufre tomar recreaci\u00f3n, aun para tornar a la oraci\u00f3n m\u00e1s fuertes\u201d (ib).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">No se trata de una consigna ocasional para el principiante. La alegr\u00eda es ingrediente indispensable del humanismo teresiano. No s\u00f3lo como t\u00f3nico de la vida comunitaria, sino como factor de la espiritualidad personal. Es lo que T llama \u201calegr\u00eda interior\u201d, que tiene su ra\u00edz m\u00e1s all\u00e1 del talante psicol\u00f3gico de la persona y m\u00e1s all\u00e1 de la convivencia gozosa en hermandad y recreaci\u00f3n. A trav\u00e9s de la palabra b\u00edblica, la Santa regresa al hontanar primordial de toda bienaventuranza, que es el misterio trinitario. Quiz\u00e1s la palabra b\u00edblica que m\u00e1s persistentemente la ha motivado y emocionado es la que asegura que \u201cDios tiene sus deleites con los hijos de los hombres\u201d (V 14,10; M 1,1,1; E 7,1), y que entre los hijos de los hombres El se deleita especialmente en Jes\u00fas (Mt 3,17), cosa que la hace prorrumpir en un aut\u00e9ntico grito de alegr\u00eda: \u201cAl\u00e9grate, alma m\u00eda, que hay quien ame a Dios como El se merece. Al\u00e9grate&#8230; Dale gracias&#8230;\u201d (E 7,3). \u201cCuando considero en c\u00f3mo dec\u00eds que son vuestros deleites con los hijos de los hombres, mucho se alegra mi alma\u201d (E 7,1-2). Ah\u00ed desembocar\u00e1 en definitiva el riachuelo de nuestras alegr\u00edas: \u201cEntonces, alma m\u00eda, entrar\u00e1s en tu descanso, cuando te entra\u00f1ares con este Sumo Bien, y entendieres lo que entiende, y amares lo que ama, y gozares lo que goza&#8230;\u201d (E 17,5). Y de ah\u00ed su consigna de fondo: \u201calegrarse de que tengamos tal Se\u00f1or\u201d (Conc 1,2).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">La oraci\u00f3n debe concurrir al desarrollo de ese fondo gozoso de la vida cristiana. Teresa se lo inculca al orante novicio: en la \u201cprimera agua\u201d de Vida le aconseja: \u201cpuede representarse delante de Cristo y acostumbrarse a enamorarse mucho de su sagrada Humanidad&#8230; y alegrarse con El en sus contentos\u201d (12,2). Se lo inculcar\u00e1 de nuevo, con insistencia en un pasaje delicioso del Camino: \u201cSi est\u00e1is alegre, miradle (a Cristo) resucitado, que s\u00f3lo imaginar c\u00f3mo sali\u00f3 del sepulcro os alegrar\u00e1&#8230;\u201d (26,4).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Seg\u00fan ella, la oraci\u00f3n, a poco que se desarrolle, florece en un estado de alegr\u00eda, designado con el t\u00e9rmino \u201ccontentos\u201d, que normalmente desembocar\u00e1n a su vez en el gozo profundo de la contemplaci\u00f3n , que ella misma designa con el t\u00e9rmino de \u201cgustos\u201d (cf M terceras y cuartas). Para la oraci\u00f3n, ella es partidaria del clima de soledad, pero no del aislamiento ni del ensimismamiento sombr\u00edo: \u201cCuando yo veo almas muy diligentes a entender la oraci\u00f3n que tienen, y muy encapotadas cuando est\u00e1n en ella&#8230;, h\u00e1ceme ver cu\u00e1n poco entienden del camino por donde se alcanza la uni\u00f3n, y piensan que all\u00ed est\u00e1 todo el negocio. Que no, hermanas, no&#8230;\u201d (M 5,3,11).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Igual faceta de gozosa alegr\u00eda est\u00e1 presente en la idea que ella tiene de la santidad. Le agrada el humorismo de la santa popular abulense, Mari D\u00edaz (ct 449,3). Al bosquejar en Vida 27,18 la semblanza del penitent\u00edsimo fray Pedro de Alc\u00e1ntara, \u201cque no parec\u00eda sino hecho de ra\u00edces de \u00e1rboles\u201d, a\u00f1ade enseguida el otro rasgo: \u201ccon toda esta santidad era muy afable, aunque de pocas palabras si no era con preguntarle. En \u00e9stas era muy sabroso, porque ten\u00eda muy lindo entendimiento\u201d. Su enfermera Ana de san Bartolom\u00e9 recuerda que la M. Teresa \u201cno era amiga de gente triste, ni lo era ella, ni quer\u00eda que los que iban en su compa\u00f1\u00eda lo fuesen. Dec\u00eda: \u2018Dios me libre de santos encapotados\u2019\u201d (Obras completas: \u201cUlti\u00acmos d\u00edas de la M. Teresa de Jes\u00fas\u201d, p. 52).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">d) Alegr\u00eda que es bienaventuranza. \u2013 Bienaventuranza evang\u00e9lica a toda prueba es la bienaventuranza de los perseguidos. Alegr\u00eda qu\u00edmicamente pura, que florece con frescor especial en el contemplativo o en el cristiano probado y adulto. Entre los rasgos caracterizantes del estado terminal del orante o simplemente del cristiano, la Santa apunta el \u201cgozo interior\u201d en la persecuci\u00f3n. \u201cTienen estas almas un gozo interior grande cuando son perseguidas, con mucha m\u00e1s paz que lo que queda dicho, y sin ninguna enemistad con los que les hacen mal o desean hacer&#8230;\u201d (M 7,3,5).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Esa capacidad de profundo gozo interior en el contexto social de calumnias y persecuciones ya lo hab\u00eda formulado ella en el Camino, como condici\u00f3n indispensable del verdadero contemplativo, es decir, del cristiano adulto en Cristo (c. 36). De s\u00ed misma, en una de esas situaciones cr\u00edticas, asegura: \u201c&#8230;no s\u00f3lo no me dio pena, sino un gozo tan accidental, que no cab\u00eda en m\u00ed, de manera que no me espanto de lo que hac\u00eda el rey David cuando iba delante del arca del Se\u00f1or, porque no quisiera yo entonces hacer otra cosa, seg\u00fan el gozo que no sab\u00eda c\u00f3mo encubrir\u201d (F 27,20). Ese mismo gozo profundo compartir\u00e1 con su predilecta Mar\u00eda de San Jos\u00e9, cuando las dos se vean gravemente calumniadas (cta del 3.5.1579, n. 2: \u201cse me ha doblado el amor&#8230;: cuando supe que la hab\u00edan quitado voz y lugar y el oficio, me dio particular consuelo&#8230;\u201d). Especie de bienaventuranza cristiana invulnerable.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Pero ya para estas personas ha brotado una fuente inagotable de alegr\u00eda: \u201cyo os digo, hermanas, que no les falta cruz, salvo que no las inquieta ni las hace perder la paz, sino que pasan de presto \u2013como una ola\u2013 algunas tempestades, y torna la bonanza; que la presencia que traen del Se\u00f1or les hace que luego se les olvide todo. Sea por siempre bendito y alabado de todas sus criaturas, am\u00e9n\u201d (M 7,3,15).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">BIBL. \u2013 AA.VV., Ma joie terrestre, o\u00f9 donc es-tu?, en \u00abEtudes Carm\u00bb 1947\/1: A. Albarr\u00e1n, Polvo de sus sandalias, Burgos 1999; L. van Hove, La joie chez s. Th\u00e9r\u00e8se, Bruselas 1930; M. Herraiz, Alegr\u00eda bei Teresa von \u00c1vila, en \u00abChristl. Inn.\u00bb 20 (1985), 153-161; M. Izquierdo, Teresa que r\u00ede, Salamanca 1981.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Tom\u00e1s \u00c1lvarez<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En los escritos de T es abundante y variado el l\u00e9xico concerniente a este aspecto de la vida: alegr\u00eda, gozo, contento, j\u00fabilo, deleite, gustos, risa, fiesta, recreaci\u00f3n, regalo, consuelos, cielo&#8230; Aqu\u00ed expondremos el tema de la alegr\u00eda humana, dejando para &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=2717\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[21,13],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-HP","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2717"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2717"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2717\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2718,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2717\/revisions\/2718"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2717"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2717"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2717"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}