{"id":2754,"date":"2020-10-25T00:34:33","date_gmt":"2020-10-25T06:34:33","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=2754"},"modified":"2020-10-20T11:38:37","modified_gmt":"2020-10-20T17:38:37","slug":"lectio-dom-25-oct-2020","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=2754","title":{"rendered":"Lectio Dom, 25 oct, 2020"},"content":{"rendered":"<h2><span style=\"font-size: 12pt;\">Mateo 22, 34-40<\/span><\/h2>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\"><em>El mandamiento m\u00e1s grande<br \/>\n<\/em><em>Amar a Dios es igual que amar al pr\u00f3jimo Mateo 22, 34-40<\/em><\/span><\/p>\n<h3><span style=\"font-size: 12pt;\">1.\u00a0\u00a0 Oraci\u00f3n inicial<\/span><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Se\u00f1or Jes\u00fas, env\u00eda tu Esp\u00edritu, para que \u00c9l nos ayude a leer la Biblia en el mismo modo con el cual T\u00fa la has le\u00eddo a los disc\u00edpulos en el camino de Ema\u00fas. Con la luz de la Palabra, escrita en la Biblia, T\u00fa les ayudaste a descubrir la presencia de Dios en los acontecimientos dolorosos de tu condena y muerte. As\u00ed, la cruz, que parec\u00eda ser el final de toda esperanza, apareci\u00f3 para ellos como fuente de vida y resurrecci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Crea en nosotros el silencio para escuchar tu voz en la Creaci\u00f3n y en la Escritura, en los acontecimientos y en las personas, sobre todo en los pobres y en los que sufren. Tu palabra nos oriente a fin de que tambi\u00e9n nosotros, como los disc\u00edpulos de Ema\u00fas, podamos experimentar la fuerza de tu resurrecci\u00f3n y testimoniar a los otros que T\u00fa est\u00e1s vivo en medio de nosotros como fuente de fraternidad, de justicia y de paz. Te lo pedimos a Ti, Jes\u00fas, Hijo de Mar\u00eda, que nos has revelado al Padre y enviado tu Esp\u00edritu. Am\u00e9n.<\/span><\/p>\n<h3><span style=\"font-size: 12pt;\">2.\u00a0\u00a0 Lectura<\/span><\/h3>\n<ol>\n<li><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Clave de lectura:<\/strong><\/span><\/li>\n<\/ol>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">En el evangelio de este 30\u00ba Domingo del Tiempo Ordinario, los fariseos quieren saber de Jes\u00fas cu\u00e1l es el mandamiento m\u00e1s grande de la ley. En aquel tiempo, entre los jud\u00edos, se discut\u00eda mucho sobre este tema. Se trataba de una cuesti\u00f3n pol\u00e9mica. Tambi\u00e9n hoy, muchas personas quieren saber qu\u00e9 es lo que define a una persona como un buen cristiano. Algunos dicen que esto consiste en estar bautizado, rezar e ir a misa los domingos. Otros dicen que consiste en practicar la\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 12pt;\">justicia y vivir la fraternidad. Cada uno tiene su propia opini\u00f3n. Para ti \u00bfqu\u00e9 cosa es lo m\u00e1s importante en la religi\u00f3n y en la vida de la Iglesia? Durante la lectura del texto, trata de prestar mucha atenci\u00f3n al modo c\u00f3mo responde Jes\u00fas a esta pregunta.<\/span><\/p>\n<h3><span style=\"font-size: 12pt;\">b)\u00a0\u00a0 El Texto:<\/span><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">34 Mas los fariseos, al enterarse de que hab\u00eda tapado la boca a los saduceos, se reunieron en grupo, 35 y uno de ellos le pregunt\u00f3 con \u00e1nimo de ponerle a prueba: 36 \u00abMaestro, \u00bfcu\u00e1l es el mandamiento mayor de la Ley?\u00bb 37\u00a0 \u00c9l le dijo: <em>\u00abAmar\u00e1s al Se\u00f1or,\u00a0<\/em><\/span><span style=\"font-size: 12pt;\"><em>tu Dios, con todo tu coraz\u00f3n, con toda tu alma y con toda tu mente.<\/em>38\u00a0 Este es el mayor y el primer\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 12pt;\">mandamiento. 39 El segundo es semejante a \u00e9ste: <em>Amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a\u00a0 ti mismo. <\/em>40 De estos dos mandamientos penden toda la Ley y los Profetas.\u00bb<\/span><\/p>\n<h3><span style=\"font-size: 12pt;\">3.\u00a0\u00a0 Un momento de silencio orante<\/span><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">para que la Palabra de Dios pueda entrar en nosotros e iluminar nuestra vida.<\/span><\/p>\n<h3><span style=\"font-size: 12pt;\">4.\u00a0\u00a0 Algunas preguntas<\/span><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">para ayudarnos en la meditaci\u00f3n y en la oraci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<ol>\n<li><span style=\"font-size: 12pt;\">\u00bfQu\u00e9 punto de este texto te ha gustado m\u00e1s y te ha atra\u00eddo m\u00e1s la atenci\u00f3n? \u00bfPor qu\u00e9?<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-size: 12pt;\">\u00bfQui\u00e9nes eran los fariseos en aquel tiempo?<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-size: 12pt;\">\u00bfC\u00f3mo pod\u00eda poner a Jes\u00fas a prueba la pregunta que le dirigen los fariseos?<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-size: 12pt;\">\u00bfQu\u00e9 relaci\u00f3n existe entre el primero y segundo mandamiento?<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-size: 12pt;\">\u00bfPor qu\u00e9 el amor a Dios y al pr\u00f3jimo constituyen el resumen de la ley y de los profetas?<\/span><\/li>\n<\/ol>\n<h3><span style=\"font-size: 12pt;\">5.\u00a0\u00a0 Para aqu\u00e9llos que desean profundizar en el tema<\/span><\/h3>\n<ol>\n<li><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Contexto en el que este texto aparece en el Evangelio de Mateo:<\/strong><\/span><\/li>\n<\/ol>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Se trata de una de las muchas discusiones de Jes\u00fas con las autoridades religiosas de aquella \u00e9poca. Esta vez es con los fariseos. Antes, los fariseos hab\u00edan intentado desacreditar a Jes\u00fas entre la poblaci\u00f3n arrojando sobre \u00c9l una calumnia, seg\u00fan la cu\u00e1l, estaba pose\u00eddo del demonio al que arrojaba en nombre de Belzeb\u00fa (Mt 12,24). Ahora, en Jerusal\u00e9n, ellos entran otra vez en discusi\u00f3n con Jes\u00fas en torno a la interpretaci\u00f3n de la ley de Dios.<\/span><\/p>\n<h3><span style=\"font-size: 12pt;\">b)\u00a0\u00a0 Comentario del texto:<\/span><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Mateo 22,34-36: Una pregunta de los fariseos<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Antes, para poner a Jes\u00fas a prueba, los saduceos hab\u00edan hecho una pregunta sobre la fe en la resurrecci\u00f3n, pero fueron duramente refutados por Jes\u00fas (Mt 22,23-33). Ahora, son los fariseos los que pasan al ataque. Fariseos y saduceos eran enemigos entre s\u00ed, pero se convierten en amigos en la cr\u00edtica contra Jes\u00fas. Los fariseos se re\u00fanen y uno de ellos pasa a ser el portavoz con una pregunta de aclaraci\u00f3n: \u201cMaestro, \u00bfcu\u00e1l es el m\u00e1s grande mandamiento de la ley?\u201d En aquel tiempo los jud\u00edos ten\u00edan una cantidad enorme de normas, costumbres, leyes, grandes y peque\u00f1as para regular la observancia de los Diez Mandamientos. Una discusi\u00f3n en torno a dos mandamientos de la ley de Dios era un punto muy discutido entre los fariseos. Unos dec\u00edan: \u201cTodas las leyes tienen el mismo valor, tanto las grandes como las peque\u00f1as, porque todo viene de Dios. No nos compete introducir distinciones en las cosas de Dios\u201d. Otros dec\u00edan: \u201cAlgunas leyes son m\u00e1s importantes que otras y por lo tanto m\u00e1s obligatorias\u201d. Los fariseos quieren saber la opini\u00f3n de Jes\u00fas sobre este pol\u00e9mico tema.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Mateo 22,37-40: La respuesta de Jes\u00fas<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Jes\u00fas responde citando algunas palabras de la Biblia: \u201c\u00a1Amar\u00e1s al Se\u00f1or tu Dios con todo tu coraz\u00f3n, con toda tu alma y con toda tu mente!\u201d (Cf. Dt 6,4-5). Al tiempo de Jes\u00fas, los jud\u00edos que se consideraban piadosos recitaban esta frase tres veces al d\u00eda: por la ma\u00f1ana, a mediod\u00eda y por la tarde. Era una plegaria bastante conocida entre ellos, como lo es hoy para nosotros el <em>Padre Nuestro. <\/em>Y Jes\u00fas cita de nuevo el Viejo Testamento: \u201c\u00a1\u00c9ste es el m\u00e1s grande o el primer mandamiento. El segundo es semejante a \u00e9ste: Amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo\u201d (Lev 19,18). Y concluye: \u201cDe estos dos mandamientos penden toda la ley y los profetas\u201d. Dicho con otras palabras, \u00e9sta es la puerta para llegar a Dios y al pr\u00f3jimo. No existe otra. La m\u00e1s grande tentaci\u00f3n del ser humano es la de querer separar estos dos amores, porque as\u00ed la pobreza de los otros no inquietar\u00eda para nada su conciencia<\/span><\/p>\n<h3><span style=\"font-size: 12pt;\">c)\u00a0\u00a0\u00a0 Profundizando:<\/span><\/h3>\n<ol>\n<li><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Fariseos:<\/strong><\/span><\/li>\n<\/ol>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">La palabra fariseo significa separado, porque su modo r\u00edgido de observar la ley de Dios, los separaba de los dem\u00e1s. Entre ellos se llamaban compa\u00f1eros, porque formaban comunidad, cuyo ideal era el de observar en todo y por todo las normas y todos los mandamientos de la ley de Dios. El testimonio de vida de la mayor\u00eda de ellos constitu\u00eda un testimonio para el pueblo, porque viv\u00edan de su trabajo y dedicaban muchas horas del d\u00eda al estudio y meditaci\u00f3n de la ley de Dios. Pero ten\u00edan algo de negativo: Buscaban la seguridad no en Dios, sino m\u00e1s bien en la rigurosa observancia de la ley de Dios. Ten\u00edan m\u00e1s confianza en lo que ellos hac\u00edan por Dios que en lo que Dios hac\u00eda por ellos. Hab\u00edan perdido la noci\u00f3n de la gratuidad, que es la fuente y el fruto del amor. Ante esta falsa conducta frente a Dios, Jes\u00fas reacciona con firmeza e insiste en la pr\u00e1ctica del amor que relativiza la observancia de la ley y de su verdadero significado. En una \u00e9poca de cambios y de inseguridad, como es la nuestra de hoy, vuelve siempre la misma tentaci\u00f3n de buscar la seguridad ante Dios, no en el amor que Dios nos tiene, sino en la observancia rigurosa de la ley. Si caemos en esta tentaci\u00f3n, merecemos la misma cr\u00edtica por parte de Jes\u00fas.<\/span><\/p>\n<h3><span style=\"font-size: 12pt;\">ii)\u00a0\u00a0 Paralelo entre Marcos y Mateo:<\/span><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">En el Evangelio de Marcos, es un doctor de la ley quien dirige la pregunta a Jes\u00fas (Mc 12,32-33). Despu\u00e9s de haber escuchado la respuesta dada por Jes\u00fas, el doctor est\u00e1 de acuerdo con \u00c9l y saca la siguiente conclusi\u00f3n: \u201cS\u00ed, amar a Dios y al pr\u00f3jimo es mucho m\u00e1s importante que todos los holocaustos y todos los sacrificios\u201d. O sea, el mandamiento del amor es el m\u00e1s importante entre los mandamientos ligados al culto y a los sacrificios del Templo y de la observancia externa. Esta afirmaci\u00f3n estaba ya presente en el Viejo Testamento desde los tiempos del profeta Oseas (Os 6,6; Sal 40,6- 8; Sal 51,16-17). Hoy decimos que la pr\u00e1ctica del amor es m\u00e1s importante que las novenas, promesas, ayunos, rezos y procesiones. Jes\u00fas confirma la conclusi\u00f3n a la que llega el doctor de la ley y dice: \u201c\u00a1T\u00fa no est\u00e1s lejos del Reino!\u201d El Reino de Dios consiste en esto: reconocer que el amor de Dios es igual al amor por el pr\u00f3jimo. \u00a1No se llega a Dios sin el don de s\u00ed mismo al pr\u00f3jimo!<\/span><\/p>\n<h3><span style=\"font-size: 12pt;\">iii)\u00a0\u00a0\u00a0 El Mandamiento m\u00e1s grande:<\/span><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">El mandamiento m\u00e1s grande o el primer mandamiento es \u00e9ste: \u201cAmar a Dios con todo el coraz\u00f3n, con toda tu alma y con toda tu mente\u201d (Mc 12,30; Mt 22,37). En la medida en que el pueblo de Dios, a trav\u00e9s de los siglos, ha profundizado sobre el significado de este amor, ha ca\u00eddo en la cuenta que el amor de Dios ha sido real y verdadero s\u00f3lo si se ha concretado en el amor hacia el pr\u00f3jimo. Por eso es por lo que el segundo mandamiento es semejante al primero (Mt 22,39; Mc 12,31). \u201cSi alguno dice: Amo a Dios pero odia a su hermano, es un mentiroso\u201d (1Jn 4,20). \u201cToda la ley y los profetas dependen de estos dos mandamientos\u201d (Mt 22,40). En esta identificaci\u00f3n de los dos amores ha existido una evoluci\u00f3n dividida en tres etapas:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">1\u00aa Etapa: \u201cPr\u00f3jimo\u201d es el pariente de la misma raza<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">El Viejo Testamento ense\u00f1aba la obligaci\u00f3n de \u201c\u00a1amar al pr\u00f3jimo como a uno mismo!\u201d (Lv19,18). En aquel tiempo la palabra pr\u00f3jimo era sin\u00f3nimo de pariente. Se sent\u00edan obligados a amar a todos los que hac\u00edan parte de la familia, del mismo clan, del mismo pueblo. Pero en lo referente a los extranjeros, o sea, los que no pertenec\u00edan al pueblo hebreo, el libro del Deuteronomio dec\u00eda: \u201cPodr\u00e1s exigir el pr\u00e9stito al extranjero, pero en cuanto a tu derecho con tu hermano, lo dejar\u00e1s vencer (pariente, pr\u00f3jimo)\u201d ( Dt 15,3).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">2\u00aa Etapa: \u201cPr\u00f3jimo es aqu\u00e9l a quien me acerco o el que se me acerca<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">El concepto\u00a0 de pr\u00f3jimo s\u00ed es el\u00a0 mismo.\u00a0 Y en\u00a0 el tiempo\u00a0 de Jes\u00fas hubo una discusi\u00f3n\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 12pt;\">acerca de \u201c \u00bfqui\u00e9n es mi pr\u00f3jimo?\u201d Algunos doctores de la ley pensaban que se deb\u00eda extender el concepto de pr\u00f3jimo m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites de la raza. Otros no quer\u00edan ni hablar de esto. Entonces un doctor de la ley se dirige a Jes\u00fas con esta pol\u00e9mica pregunta: \u201c\u00bfQui\u00e9n es mi pr\u00f3jimo?\u201d Jes\u00fas responde con la par\u00e1bola del Buen Samaritano (Lc 10,29-37), en la cu\u00e1l el pr\u00f3jimo no es el pariente o amigo, sino cualquiera que se acerca a nosotros, independientemente de la religi\u00f3n, del color, de la raza, del sexo o de la lengua. \u00a1T\u00fa debes amarlo!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">3\u00aa Etapa: La medida del amor hacia el \u201cpr\u00f3jimo\u201d es amar como Jes\u00fas nos ha amado Jes\u00fas hab\u00eda dicho al doctor de la ley: \u201c\u00a1No est\u00e1s lejos del Reino!\u201d (Mc12,34). El doctor ya estaba vecino, porque de hecho, el Reino consiste en unir el amor de Dios con el amor al pr\u00f3jimo, como ya hab\u00eda afirmado un doctor ante Jes\u00fas (Mc 12,33). Pero para poder entrar en el Reino deb\u00eda dar un paso m\u00e1s. En el Viejo Testamento el criterio del amor hacia el pr\u00f3jimo era el siguiente: \u201cAma a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo\u201d. Jes\u00fas ensancha este criterio y dice: \u201cEste es mi mandamiento: que os am\u00e9is unos a otros como yo os he amado. Ninguno tiene un amor m\u00e1s grande de \u00e9ste: \u00a1dar la vida por los amigos!\u201d (Jn 15,12-13). Ahora, en el Nuevo Testamento el criterio ser\u00e1: \u201cAmar al pr\u00f3jimo como Jes\u00fas nos ha amado\u201d. Jes\u00fas ha interpretado el sentido exacto de la Palabra de Dios y ha indicado el camino para una convivencia m\u00e1s justa y m\u00e1s fraterna.<\/span><\/p>\n<h3><span style=\"font-size: 12pt;\">6.\u00a0\u00a0 Salmo 62<\/span><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>S\u00f3lo en Dios encuentro descanso<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">S\u00f3lo en Dios encuentro descanso, de \u00e9l viene mi salvaci\u00f3n;<br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: 12pt;\">s\u00f3lo \u00e9l mi roca, mi salvaci\u00f3n, mi baluarte; no vacilar\u00e9.<br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: 12pt;\">\u00bfHasta cu\u00e1ndo atacar\u00e9is a un solo hombre, lo abatir\u00e9is, vosotros todos,<br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: 12pt;\">como a una muralla que cede, como a una pared que se desploma?<br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: 12pt;\">S\u00f3lo proyectan doblez, les seduce la mentira, con la boca bendicen<br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: 12pt;\">y por dentro maldicen. S\u00f3lo en Dios descansar\u00e9, de \u00e9l viene mi esperanza,<br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: 12pt;\">s\u00f3lo \u00e9l mi roca, mi salvaci\u00f3n, mi baluarte; no vacilar\u00e9.<br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: 12pt;\">En Dios est\u00e1 mi salvaci\u00f3n y mi honor, Dios es mi roca firme y mi refugio.<br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: 12pt;\">Confiad siempre en \u00e9l, pueblo suyo; presentad ante \u00e9l vuestros anhelos.<br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: 12pt;\">\u00a1Dios es nuestro refugio! Un soplo son los plebeyos, los notables, pura mentira;<br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: 12pt;\">puestos juntos en una balanza pesar\u00edan menos que un soplo.<br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: 12pt;\">No confi\u00e9is en la opresi\u00f3n, no os atraiga la rapi\u00f1a;<br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: 12pt;\">a las riquezas, si aumentan, no apegu\u00e9is el coraz\u00f3n.<br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: 12pt;\">Dios ha hablado una vez, dos veces, lo he o\u00eddo:<br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: 12pt;\">que de Dios es el poder, tuyo, Se\u00f1or, el amor; que t\u00fa pagas al hombre conforme a sus obras.<\/span><\/p>\n<h3><span style=\"font-size: 12pt;\">7.\u00a0\u00a0 Oraci\u00f3n final<\/span><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Se\u00f1or Jes\u00fas, te damos gracia por tu Palabra que nos ha hecho ver mejor la voluntad del Padre. Haz que tu Esp\u00edritu ilumine nuestras acciones y nos comunique la fuerza para seguir lo que Tu Palabra nos ha hecho ver. Haz que nosotros como Mar\u00eda, tu Madre, podamos no s\u00f3lo escuchar, sino tambi\u00e9n poner en pr\u00e1ctica la Palabra. T\u00fa que vives y reinas con el Padre en la unidad del Esp\u00edritu Santo por todos los siglos de los siglos. Am\u00e9n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Todos los derechos: www.ocarm.org<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mateo 22, 34-40 El mandamiento m\u00e1s grande Amar a Dios es igual que amar al pr\u00f3jimo Mateo 22, 34-40 1.\u00a0\u00a0 Oraci\u00f3n inicial Se\u00f1or Jes\u00fas, env\u00eda tu Esp\u00edritu, para que \u00c9l nos ayude a leer la Biblia en el mismo modo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=2754\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-Iq","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2754"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2754"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2754\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2755,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2754\/revisions\/2755"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2754"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2754"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2754"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}