{"id":2814,"date":"2020-11-22T00:18:57","date_gmt":"2020-11-22T06:18:57","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=2814"},"modified":"2020-11-20T11:21:57","modified_gmt":"2020-11-20T17:21:57","slug":"lectio-dom-22-nov-2020","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=2814","title":{"rendered":"Lectio Dom, 22 nov 2020"},"content":{"rendered":"<p><strong>Mateo 25,31-46 <\/strong><\/p>\n<p><strong>1) Oraci\u00f3n inicial<\/strong><br \/>\nConvi\u00e9rtenos a ti, Dios Salvador nuestro; ilum\u00ednanos con la luz de tu palabra, para que la celebraci\u00f3n de esta Cuaresma produzca en nosotros sus mejores frutos. Por nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n<p><strong>2) Lectura del Evangelio<\/strong><br \/>\nDel santo Evangelio seg\u00fan Mateo 25,31-46<br \/>\n\u00abCuando el Hijo del hombre venga en su gloria acompa\u00f1ado de todos sus \u00e1ngeles, entonces se sentar\u00e1 en su trono de gloria. Ser\u00e1n congregadas delante de \u00e9l todas las naciones, y \u00e9l separar\u00e1 a los unos de los otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos. Pondr\u00e1 las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda. Entonces dir\u00e1 el Rey a los de su derecha: &#8216;Venid, benditos de mi Padre, recibid la herencia del Reino preparado para vosotros desde la creaci\u00f3n del mundo. Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; era forastero, y me acogisteis; estaba desnudo, y me vestisteis; enfermo, y me visitasteis; en la c\u00e1rcel, y acudisteis a m\u00ed.&#8217; Entonces los justos le responder\u00e1n: &#8216;Se\u00f1or, \u00bfcu\u00e1ndo te vimos hambriento, y te dimos de comer; o sediento, y te dimos de beber? \u00bfCu\u00e1ndo te vimos forastero, y te acogimos; o desnudo, y te vestimos? \u00bfCu\u00e1ndo te vimos enfermo o en la c\u00e1rcel, y acudimos a ti?&#8217; Y el Rey les dir\u00e1: &#8216;En verdad os digo que cuanto hicisteis a uno de estos hermanos m\u00edos m\u00e1s peque\u00f1os, a m\u00ed me lo hicisteis.&#8217; Entonces dir\u00e1 tambi\u00e9n a los de su izquierda: &#8216;Apartaos de m\u00ed, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus \u00e1ngeles. Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; era forastero, y no me acogisteis; estaba desnudo, y no me vestisteis; enfermo y en la c\u00e1rcel, y no me visitasteis.&#8217; Entonces dir\u00e1n tambi\u00e9n \u00e9stos: &#8216;Se\u00f1or, \u00bfcu\u00e1ndo te vimos hambriento o sediento o forastero o desnudo o enfermo o en la c\u00e1rcel, y no te asistimos?&#8217; Y \u00e9l entonces les responder\u00e1: &#8216;En verdad os digo que cuanto dejasteis de hacer con uno de estos m\u00e1s peque\u00f1os, tambi\u00e9n conmigo dejasteis de hacerlo.&#8217; E ir\u00e1n \u00e9stos a un castigo eterno, y los justos a una vida eterna.\u00bb<\/p>\n<p><strong>3) Reflexi\u00f3n<\/strong><br \/>\n\u2022 El Evangelio de Mateo presenta a Jes\u00fas como el nuevo Mois\u00e9s. Como Mois\u00e9s, Jes\u00fas promulg\u00f3 la Ley de Dios. Como la antigua Ley, as\u00ed la nueva ley dada por Jes\u00fas tiene cinco libros o discursos. El Serm\u00f3n del Monte (Mt 5,1 a 7,27), el primer discurso, se abre con las ocho bienaventuranzas. El Serm\u00f3n de la Vigilancia (Mt 24,1 a 25,46), el quinto y \u00faltimo se cierra con la descripci\u00f3n del Juicio Final. Las bienaventuranzas describen la puerta de entrada para el Reino de Dios, enumerando ocho categor\u00edas de personas: los pobres de esp\u00edritu, los mansos, los afligidos, los que tienen hambre y sed de justicia, los misericordiosos, los de coraz\u00f3n limpio, los promotores da paz y los perseguidos por causa de la justicia (Mt 5,3-10). La par\u00e1bola del Juicio Final cuenta lo que debemos hacer para poder tomar posesi\u00f3n del Reino: acoger a los hambrientos, a los sedientos, a los extranjeros, a los desnudos, a los enfermos y presos (Mt 25,35-36). Tanto en el comienzo como al final de la Nueva Ley, est\u00e1n los excluidos y los marginados.<br \/>\n\u2022 Mateo 25,31-33: Abertura del Juicio Final. El Hijo del Hombre re\u00fane a su alrededor a las naciones del mundo. Separa a las personas como el pastor separa a las ovejas de los cabritos. El pastor sabe discernir. El no se equivoca: las ovejas a la derecha, los cabritos a la izquierda. El sabe discernir a los buenos y a los malos. Jes\u00fas no juzga, ni condena (cf. Jn 3,17; 12,47). El apenas separa. Es la persona misma la que juzga o se condena por la manera como se porta en relaci\u00f3n con los peque\u00f1os y los excluidos.<br \/>\n\u2022 Mateo 25,34-36: La sentencia para los que est\u00e1n a la derecha del Juez. Los que est\u00e1n a su derecha son llamados \u201c\u00a1Benditos de mi Padre!\u201d, esto es, reciben la bendici\u00f3n que Dios prometi\u00f3 a Abrah\u00e1n y a su descendencia (Gen 12,3). Ellos son convidados a tomar posesi\u00f3n del Reino, preparado para ellos desde la fundaci\u00f3n del mundo. El motivo de la sentencia es \u00e9ste: \u00abTuve hambre y sed, era extranjero, estaba desnudo, enfermo y preso, y ustedes me acogieron y ayudaron\u201d. Esta frase nos hace saber qui\u00e9nes son las ovejas. Son las personas que acogieron al Juez cuando \u00e9ste estaba hambriento, sediento, extranjero, desnudo, enfermo y peso. Y por el modo de hablar \u00abmi Padre\u00bb e \u00abHijo del Hombre\u00bb, sabemos que el Juez es Jes\u00fas mismo. \u00a1El se identifica con los peque\u00f1os!<br \/>\n\u2022 Mateo 25,37-40: Una demanda de esclarecimiento y la respuesta del Juez: Los que acogen a los excluidos son llamados \u201cjustos\u201d. Esto significa que la justicia del Reino no se alcanza observando normas y prescripciones, pero s\u00ed acogiendo a los necesitados. Pero lo curioso es que los justos no saben cu\u00e1ndo fue que acogieron a Jes\u00fas necesitado. Jes\u00fas responde: \u00ab\u00a1Toda vez que lo hicisteis a uno de estos hermanos m\u00edos m\u00e1s peque\u00f1os, a m\u00ed me lo hicisteis!\u00bb \u00bfQui\u00e9nes son estos \u00abhermanos m\u00edos m\u00e1s peque\u00f1os\u00bb? En otros pasajes del Evangelio de Mateo, las expresiones \u00abhermanos m\u00edos\u00bb y \u00abpeque\u00f1uelos\u00bb indican a los disc\u00edpulos (Mt 10,42; 12,48-50; 18,6.10.14; 28,10). Indican tambi\u00e9n a los miembros m\u00e1s abandonados de la comunidad, a los despreciados que no tienen a d\u00f3nde ir y que no son bien recibidos (Mt 10,40). Jes\u00fas se identifica con ellos. Pero no es s\u00f3lo esto. En el contexto tan amplio de esta par\u00e1bola final, la expresi\u00f3n \u00abmis hermanos m\u00e1s peque\u00f1os\u00bb se alarga e incluye a todos aquellos que en la sociedad no tienen lugar. Indica a todos los pobres. Y los \u00abjustos\u00bb y los \u00abbenditos de mi Padre\u00bb son todas las personas de todas las naciones que acogen al otro en total gratuidad, independientemente del hecho de ser cristiano o no.<br \/>\n\u2022 Mateo 25,41-43: La sentencia para los que est\u00e1n a su izquierda. Los que est\u00e1n del otro lado del Juicio son llamados \u201cmalditos\u201d y est\u00e1n destinados al fuego eterno, preparado por el diablo y los suyos. Jes\u00fas usa el lenguaje simb\u00f3lico com\u00fan de aquel tiempo para decir que estas personas no van a entrar en el Reino. Y aqu\u00ed tambi\u00e9n el motivo es uno s\u00f3lo: no acogieron a Jes\u00fas hambriento, sediento, extranjero, desnudo, enfermo y preso. No es Jes\u00fas que nos impide entrar en el Reino, sino nuestra pr\u00e1ctica de no acoger al otro, la ceguera que nos impide ver a Jes\u00fas en los peque\u00f1os.<br \/>\n\u2022 Mateo 25,44-46: Un pedido de aclaraci\u00f3n y la respuesta del Juez. El pedido de esclarecimiento muestra que se trata de gente que se porta bien, personas que tienen la conciencia en paz. Est\u00e1n seguras de haber practicado siempre lo que Dios les ped\u00eda. Por eso se extra\u00f1an cuando el Juez dice que no lo acogieron. El Juez responde: \u201c\u00a1Todas las veces que no hicieron esto a unos de estos peque\u00f1os, conmigo dejasteis de hacerlo!\u201d \u00a1La omisi\u00f3n! \u00a1No hicieron m\u00e1s! Apenas dejaron de practicar el bien a los peque\u00f1os y acoger a los excluidos. Y sigue la sentencia final: estos van para el fuego eterno, y los justos van para la vida eterna. \u00a1As\u00ed termina el quinto libro de la Nueva Ley!<\/p>\n<p><strong>4) Para la reflexi\u00f3n personal<\/strong><br \/>\n\u2022 \u00bfQu\u00e9 es lo que m\u00e1s te ha llamado la atenci\u00f3n en la par\u00e1bola del Juicio Final?<br \/>\n\u2022 P\u00e1rate y piensa: si el Juicio final fuera hoy, \u00bft\u00fa estar\u00edas del lado de las ovejas o de los cabritos?<\/p>\n<p><strong>5) Oraci\u00f3n final<\/strong><br \/>\nLos preceptos de Yahv\u00e9 son rectos, alegr\u00eda interior; el mandato de Yahv\u00e9 es l\u00edmpido, ilumina los ojos. (Sal 19,9)<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Todos los derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mateo 25,31-46 1) Oraci\u00f3n inicial Convi\u00e9rtenos a ti, Dios Salvador nuestro; ilum\u00ednanos con la luz de tu palabra, para que la celebraci\u00f3n de esta Cuaresma produzca en nosotros sus mejores frutos. 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