{"id":2902,"date":"2020-12-29T00:02:50","date_gmt":"2020-12-29T06:02:50","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=2902"},"modified":"2020-12-13T18:04:43","modified_gmt":"2020-12-14T00:04:43","slug":"lectio-mar-29-dic-2020","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=2902","title":{"rendered":"Lectio mar, 29 dic 2020"},"content":{"rendered":"<h5>Lucas 2,22-35<\/h5>\n<p><em>Tiempo de Navidad<\/em><\/p>\n<h2>Oraci\u00f3n inicial<\/h2>\n<p>Dios todopoderoso, a quien nadie ha visto nunca; t\u00fa que has disipado las tinieblas del mundo con la venida de Cristo, la Luz verdadera, m\u00edranos complacido, para que podamos cantar dignamente la gloria del nacimiento de tu Hijo. Que vive y reina &#8230;<\/p>\n<h2>Lectura<\/h2>\n<h5>Del santo Evangelio seg\u00fan Lucas 2,22-35<\/h5>\n<p>Cuando se cumplieron los d\u00edas en que deb\u00edan purificarse, seg\u00fan la Ley de Mois\u00e9s, llevaron a Jes\u00fas a Jerusal\u00e9n para presentarle al Se\u00f1or, como est\u00e1 escrito en la Ley del Se\u00f1or: Todo var\u00f3n primog\u00e9nito ser\u00e1 consagrado al Se\u00f1or y para ofrecer en sacrificio un par de t\u00f3rtolas o dos pichones, conforme a lo que se dice en la Ley del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Viv\u00eda entonces en Jerusal\u00e9n un hombre llamado Sime\u00f3n. Era un hombre justo y piadoso, y esperaba la consolaci\u00f3n de Israel; y estaba en \u00e9l el Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p>El Esp\u00edritu Santo le hab\u00eda revelado que no ver\u00eda la muerte antes de haber visto al Cristo del Se\u00f1or. Movido por el Esp\u00edritu, vino al Templo; y cuando los padres introdujeron al ni\u00f1o Jes\u00fas, para cumplir lo que la Ley prescrib\u00eda sobre \u00e9l, le tom\u00f3 en brazos y bendijo a Dios diciendo: \u00abAhora, Se\u00f1or, puedes, seg\u00fan tu palabra, dejar que tu siervo se vaya en paz; porque han visto mis ojos tu salvaci\u00f3n, la que has preparado a la vista de todos los pueblos, luz para iluminar a las gentes y gloria de tu pueblo Israel.\u00bb<\/p>\n<p>Su padre y su madre estaban admirados de lo que se dec\u00eda de \u00e9l. Sime\u00f3n les bendijo y dijo a Mar\u00eda, su madre: \u00ab\u00c9ste est\u00e1 puesto para ca\u00edda y elevaci\u00f3n de muchos en Israel, y como signo de contradicci\u00f3n &#8211; \u00a1y a ti misma una espada te atravesar\u00e1 el alma! &#8211; a fin de que queden al descubierto las intenciones de muchos corazones.\u00bb<\/p>\n<h2>Reflexi\u00f3n<\/h2>\n<ul>\n<li>Los primeros dos cap\u00edtulos del Evangelio de Lucas, escrito en la mitad de los a\u00f1os 80, no son historia seg\u00fan el sentido en que hoy entendemos la historia. Funcionan mucho m\u00e1s como espejo, en el cual los cristianos convertidos del paganismo, descubrieron que Jes\u00fas hab\u00eda venido a realizar las profec\u00edas del Antiguo Testamento y a atender las m\u00e1s profundas inspiraciones del coraz\u00f3n humano. Son, asimismo, s\u00edmbolo y espejo de lo que estaba ocurriendo entre los cristianos del tiempo de Lucas. Las comunidades llegadas del paganismo hab\u00edan nacido de las comunidades de jud\u00edos convertidos, pero eran diferentes. El Nuevo no correspond\u00eda a lo que el Antiguo imaginaba y esperaba. Era \u00abse\u00f1al de contradicci\u00f3n\u00bb (Lc 2,34), causaba tensiones y era fuente de mucho dolor. En la actitud de Mar\u00eda, imagen del Pueblo de Dios, Lucas representa un modelo de c\u00f3mo perseverar en el Nuevo, sin ser infiel al Antiguo.<\/li>\n<li>En estos dos primeros cap\u00edtulos del Evangelio de Lucas, todo gira entorno del nacimiento de dos ni\u00f1os: Juan y Jes\u00fas. Los dos cap\u00edtulos nos hacen sentir el perfume del evangelio de Lucas. En ellos, el ambiente es de ternura y de alabanza. Desde el comienzo al fin, se alaba y se canta, pues, por fin, la misericordia de Dios se revel\u00f3 en Jes\u00fas; \u00e9l cumpli\u00f3 las promesas hechas a los padres. Y Dios las cumpli\u00f3 a favor de los pobres; de los <em>anawim<\/em>, como Isabel y Zacar\u00edas, Mar\u00eda y Jos\u00e9, Ana y Sime\u00f3n, los pastores. Estos supieron esperar su venida.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>La insistencia de Lucas en decir que Mar\u00eda y Jos\u00e9 cumplieron todo aquello que la Ley prescribe, evoca lo que Pablo escribi\u00f3 en la carta a los G\u00e1latas.: \u201cCuando lleg\u00f3 la plenitud de los tiempos, Dios envi\u00f3 a su Hijo, nacido de una mujer, <em>sometido a la Ley <\/em>para rescatar a los que estaban sometidos a la Ley, para que fuesen adoptados como hijos\u201d (Gal 4,4-5).<\/li>\n<li>La historia del viejo Sime\u00f3n ense\u00f1a que la esperanza, aunque se demore, un d\u00eda se realiza. No se frustra, ni se deshace. Pero la forma de realizarse no siempre corresponde a la manera que nos imaginamos. Sime\u00f3n esperaba al Mes\u00edas glorioso de Israel. Llegando al templo, en medio de tantas parejas que llevan a sus ni\u00f1os, \u00e9l ve a una pareja pobre de Nazaret. Y en esta pareja pobre con su ni\u00f1o ve la realizaci\u00f3n de su esperanza y de la esperanza del pueblo: \u201cMis ojos han visto la salvaci\u00f3n ante todos los pueblos para iluminar a las naciones y gloria de tu pueblo, Israel.\u00bb<\/li>\n<li>En el texto del evangelio de este d\u00eda, aparecen los temas preferidos por Lucas, a saber, una gran insistencia en la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, en la oraci\u00f3n y en el ambiente orante, una atenci\u00f3n continua a la acci\u00f3n y participaci\u00f3n de las mujeres, y una preocupaci\u00f3n constante con los pobres y con el mensaje para los pobres.<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Para la reflexi\u00f3n personal<\/h2>\n<ul>\n<li>\u00bfSer\u00edas capaz de percibir en un ni\u00f1o pobre la luz para iluminar a las naciones?<\/li>\n<li>\u00bfSer\u00edas capaz de aguantar una vida entera esperando la realizaci\u00f3n de tu esperanza?<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Oraci\u00f3n final<\/h2>\n<p>\u00a1Cantad a Yahv\u00e9 un nuevo canto, canta a Yahv\u00e9, tierra entera,<br \/>\ncantad a Yahv\u00e9, bendecid su nombre! Anunciad su salvaci\u00f3n d\u00eda a d\u00eda. (Sal 96,1-2)<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Todos los derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lucas 2,22-35 Tiempo de Navidad Oraci\u00f3n inicial Dios todopoderoso, a quien nadie ha visto nunca; t\u00fa que has disipado las tinieblas del mundo con la venida de Cristo, la Luz verdadera, m\u00edranos complacido, para que podamos cantar dignamente la gloria &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=2902\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-KO","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2902"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2902"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2902\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2903,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2902\/revisions\/2903"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2902"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2902"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2902"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}