{"id":2914,"date":"2021-01-03T00:54:59","date_gmt":"2021-01-03T06:54:59","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=2914"},"modified":"2021-01-04T11:58:34","modified_gmt":"2021-01-04T17:58:34","slug":"lectio-divina-dom-3-ene-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=2914","title":{"rendered":"Lectio divina, Dom, 3 ene, 2021"},"content":{"rendered":"<h1>Juan 1,1-18<\/h1>\n<p><em>Domingo segundo despu\u00e9s de Navidad<\/em><\/p>\n<p>Un retrato diverso de Jes\u00fas &#8211; Las palabras de un C\u00e1ntico de la Comunidad (Juan 1,1-18)<\/p>\n<h2>Oraci\u00f3n inicial<\/h2>\n<p>Se\u00f1or Jes\u00fas, env\u00eda tu Esp\u00edritu, para que \u00c9l nos ayude a leer la Biblia en el mismo modo con el cual T\u00fa la has le\u00eddo a los disc\u00edpulos en el camino de Ema\u00fas. Con la luz de la Palabra, escrita en la Biblia, T\u00fa les ayudaste a descubrir la presencia de Dios en los acontecimientos dolorosos de tu condena y muerte. As\u00ed, la cruz, que parec\u00eda ser el final de toda esperanza, apareci\u00f3 para ellos como fuente de vida y resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Crea en nosotros el silencio para escuchar tu voz en la Creaci\u00f3n y en la Escritura, en los acontecimientos y en las personas, sobre todo en los pobres y en los que sufren. Tu palabra nos oriente a fin de que tambi\u00e9n nosotros, como los disc\u00edpulos de Ema\u00fas, podamos experimentar la fuerza de tu resurrecci\u00f3n y testimoniar a los otros que T\u00fa est\u00e1s vivo en medio de nosotros como fuente de fraternidad, de justicia y de paz. Te lo pedimos a Ti, Jes\u00fas, Hijo de Mar\u00eda, que nos has revelado al Padre y enviado tu Esp\u00edritu. Am\u00e9n.<\/p>\n<h2>Lectura<\/h2>\n<p><strong>Clave de lectura \u2013 el contexto literario: <\/strong><\/p>\n<p>Este domingo meditamos sobre el Pr\u00f3logo solemne del Evangelio de Juan. El Pr\u00f3logo es el port\u00f3n de entrada. Es la primera cosa que se escribe. Es como un resumen final, puesto al principio. Bajo la forma de una poes\u00eda profunda, misteriosa y muy solemne, Juan ofrece un resumen de todo aquello que dir\u00e1 sobre Jes\u00fas en los veinti\u00fan cap\u00edtulos de su evangelio. Probablemente esta poes\u00eda era de un c\u00e1ntico de la comunidad, utilizado y adaptado despu\u00e9s por Juan.<\/p>\n<p>El c\u00e1ntico comunicaba la experiencia que la comunidad ten\u00eda de Jes\u00fas, Palabra de Dios. Tambi\u00e9n hoy, tenemos muchos cantos y poes\u00edas que tratan de traducir y comunicar qui\u00e9n es Jes\u00fas para nosotros. Revelan la experiencia que nuestras comunidades tienen de Jes\u00fas. Una poes\u00eda es como un espejo. Ayuda a descubrir las cosas que est\u00e1n dentro de nosotros. Cada vez que escuchamos o repetimos con atenci\u00f3n una poes\u00eda, descubrimos cosas nuevas, sea en la poes\u00eda misma, como dentro de nosotros. En el curso de la lectura del pr\u00f3logo del evangelio de Juan es bueno activar la propia memoria y tratar de recordar cualquier c\u00e1ntico o poes\u00eda sobre Jes\u00fas, de nuestra infancia, una que haya marcado nuestra vida.<\/p>\n<p><strong>Una divisi\u00f3n del texto para ayudarnos en la lectura: <\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Juan 1,1-5: La Palabra de Dios es luz para todos los seres humanos Juan 1,6-8: Juan Bautista no era la Luz<\/li>\n<li>Juan 1,9-11: Los suyos no lo han recibido<\/li>\n<li>Juan 1, 12-13: Los que lo reciben llegan a ser hijos de Dios Juan 1,14: La Palabra se hizo carne<\/li>\n<li>Juan 1,15-17: Mois\u00e9s dio la Ley, Jes\u00fas da la Gracia y la Verdad.<\/li>\n<li>Juan 1,18: Es como la lluvia que lava<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>El texto: <\/strong><\/p>\n<p><em>Del Evangelio seg\u00fan Juan 1,1-18 <\/em><\/p>\n<p>En el principio exist\u00eda la Palabra y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios. Ella estaba en el principio junto a Dios. Todo se hizo por ella y sin ella no se hizo nada Lo que se hizo en ella era la vida y la vida era la luz de los hombres, y la luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la vencieron. Hubo un hombre, enviado por Dios: se llamaba Juan. \u00c9ste vino para un testimonio, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por \u00e9l. No era \u00e9l la luz, sino quien deb\u00eda dar testimonio de la luz. La Palabra era la luz verdadera que ilumina a todo hombre, viniendo a este mundo. En el mundo estaba, y el mundo fue hecho por ella, y el mundo no la conoci\u00f3. Vino a los suyos, y los suyos no la recibieron. Pero a todos los que la recibieron les dio poder de hacerse hijos de Dios, a los que creen en su nombre; los cuales no nacieron de sangre, ni de deseo de carne, ni de deseo de hombre sino que nacieron de Dios. Y la Palabra se hizo carne, y puso su Morada entre nosotros, y hemos contemplado su gloria, gloria que recibe del Padre como Unig\u00e9nito, lleno de gracia y de verdad. Juan da testimonio de \u00e9l y clama: \u00abEste era del que yo dije: El que viene detr\u00e1s de m\u00ed se ha puesto delante de m\u00ed, porque exist\u00eda antes que yo.\u00bb Pues de su plenitud hemos recibido todos, y gracia por gracia. Porque la Ley fue dada por medio de Mois\u00e9s; la gracia y la verdad nos han llegado por Jesucristo. A Dios nadie le ha visto jam\u00e1s: el Hijo Unig\u00e9nito, que est\u00e1 en el seno del Padre, \u00e9l lo ha contado.<\/p>\n<p>Un momento de silencio orante<\/p>\n<p><em>para que la Palabra de Dios pueda entrar en nosotros e iluminar nuestra vida. <\/em><\/p>\n<h2>Algunas preguntas<\/h2>\n<p><em>para ayudarnos en la meditaci\u00f3n y en la oraci\u00f3n. <\/em><\/p>\n<ul>\n<li>Qu\u00e9 frase del Pr\u00f3logo te ha llamado m\u00e1s la atenci\u00f3n?<\/li>\n<li>\u00bfCu\u00e1les son las im\u00e1genes usadas por Juan en esta poes\u00eda para decir qu\u00e9 era Jes\u00fas para la Comunidad?<\/li>\n<li>\u00bfCu\u00e1l es la cosa nueva que la poes\u00eda de Juan hace descubrir en mi?<\/li>\n<li>La poes\u00eda de Juan dice: \u201cLa Palabra vino entre su gente, pero los suyos no la recibieron\u201d (Jn 1,11). \u00bfQu\u00e9 significa esta frase? \u00bfC\u00f3mo sucede esto hoy?<\/li>\n<li>\u00bfCu\u00e1les son los hechos o las personas del Antiguo Testamento que se recuerdan en el Pr\u00f3logo?<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Para aquellos que desean profundizar m\u00e1s en el texto<\/h2>\n<p><strong>El contexto: <\/strong><\/p>\n<p>Sobre el Pr\u00f3logo de Juan se han escrito multitud de libros. Y cada a\u00f1o se publican nuevos. Pero no agotar\u00e1n el contenido del tema. Y esto porque el Pr\u00f3logo es como un manantial, como una fuente. Cuanto m\u00e1s agua se saca del manantial, m\u00e1s agua dar\u00e1. Quien mete su cabeza sobre el mismo manantial o fuente y mira dentro, ve su rostro reflejado en el agua de la fuente. Describiendo el rostro que se ve, se describen dos cosas: se comenta el agua de la fuente, el pr\u00f3logo, y se dice aquello que se ha descubierto en el interior de la persona misma.<\/p>\n<p>El Pr\u00f3logo ayuda a entender porqu\u00e9 el IV Evangelio es tan diverso de los otros evangelios. En el Pr\u00f3logo Juan nos presenta la visi\u00f3n que \u00e9l tiene de Jes\u00fas, Palabra de Dios y describe el recorrido de la Palabra. Ella estaba junto a Dios desde el principio de la creaci\u00f3n y por medio de ella todo fue creado. Todo cuanto existe es una expresi\u00f3n de la Palabra de Dios. Y a\u00fan estando presente en todo, el Verbo ha querido meterse todav\u00eda m\u00e1s junto a nosotros y por esto se ha hecho carne en Jes\u00fas, ha vivido en medio de nosotros, ha desarrollado su misi\u00f3n y ha vuelto al Padre. Jes\u00fas es la Palabra viva de Dios. En todo lo que dice y hace se revela el Padre: \u201c\u00a1Quien me ve , ve al Padre! (Jn 14,9). \u00c9l y el Padre \u201csomos una misma cosa\u201d (Jn 10,30)<\/p>\n<p><strong>Comentarios al texto: <\/strong><\/p>\n<ul>\n<li><strong>Juan 1,1-5: La Palabra de Dios es luz para todo ser humano<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>Diciendo \u201cAl principio exist\u00eda la Palabra\u201d, Juan nos hace pensar en la primera frase de la Biblia que dice: \u201cAl principio Dios cre\u00f3 el cielo y la tierra\u201d (G\u00e9n 1,1). Dios cre\u00f3 mediante su Palabra. \u201c\u00c9l habl\u00f3 y las cosas comenzaron a existir\u201d (Sal 33,9; 148,5). Todas las creaturas son una expresi\u00f3n de la Palabra de Dios. Aqu\u00ed, desde el principio, tenemos la primera se\u00f1al de la apertura ecum\u00e9nica y ecol\u00f3gica del Cuarto Evangelio.<\/p>\n<p>El Pr\u00f3logo dice que la presencia universal de la Palabra de Dios es vida y luz para todo ser humano. Pero la mayor\u00eda de las personas no perciben la Buena Noticia de la presencia luminosa de la Palabra de Dios en sus vidas. La Palabra viva de Dios, presente en todas las cosas, brilla en las tinieblas, pero las tinieblas no la vencieron.<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Juan 1,6-8: Juan Bautista no era la Luz<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>Juan Bautista vino para ayudar a la gente a descubrir esta presencia luminosa y consoladora de la Palabra de Dios en la vida. El testimonio de Juan Bautista fue tan importante, que hasta el final del primer siglo, \u00e9poca en que fue escrito el Cuarto Evangelio, viv\u00edan personas que pensaban que \u00e9l, Juan, \u00a1fuese el Mes\u00edas! (Act 19,3; Jn 1,20). Por esto, el Pr\u00f3logo aclara diciendo: \u201c\u00a1Juan no era la Luz! \u00a1Vino para dar testimonio de la luz!\u201d<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Juan 1,9-11: Los suyos no la acogieron<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>As\u00ed como la Palabra de Dios se manifiesta en la naturaleza, en la creaci\u00f3n, as\u00ed ciertamente se manifiesta en el \u201cmundo\u201d, o sea, en la historia de la humanidad, y en particular, en la historia del pueblo de Dios.<\/p>\n<p>Cuando se habla de mundo, Juan quiere indicar un sistema, sea el del imperio como el de la religi\u00f3n de la \u00e9poca, sistemas cerrados en s\u00ed mismos y por tanto incapaces de reconocer y de recibir la presencia luminosa de la Palabra de Dios. El \u201cmundo\u201d, ni lo reconoci\u00f3, ni acogi\u00f3 la Palabra. Desde los tiempos de Abrah\u00e1n y Mois\u00e9s, la Palabra \u201cvino a los suyos, pero los suyos no la reconocieron.\u201d<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Juan 1,12-13: Los que lo aceptan llegan a ser hijos de Dios<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>Pero aquellas personas que se abrieron aceptando la Palabra, llegaron a ser hijos de Dios. La persona llega a ser hijo de Dios no por propio m\u00e9rito, sino por el simple hecho de tener confianza y creer que Dios, en su bondad, nos acepta y nos acoge. La Palabra entra en la persona y hace que \u00e9sta se sienta acogida por Dios como hijo, como hija. Es el poder de la gracia de Dios.<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Juan 1,14: La Palabra se hizo carne<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>Dios no quiere estar lejos de nosotros. Por esto su Palabra se hizo vecina a nosotros y se hizo presente en medio de nosotros en la persona de Jes\u00fas. El Pr\u00f3logo dice literalmente: \u201cLa Palabra se hizo carne y puso su tienda entre nosotros\u201d. Antiguamente, en el tiempo del \u00c9xodo, Dios moraba en una tienda, no en medio del pueblo. Ahora la tienda donde Dios mora con nosotros es Jes\u00fas \u201clleno de gracia y de verdad\u201d. Jes\u00fas viene a revelar qui\u00e9n es este Dios que est\u00e1 presente en todo, desde el principio de la creaci\u00f3n.<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Juan 1,15-17: Mois\u00e9s dio la Ley, Jes\u00fas ha venido a traer la Gracia y la Verdad<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>Estos versos nos dan testimonio de Juan Bautista. Juan comenz\u00f3 su predicaci\u00f3n antes que Jes\u00fas, pero Jes\u00fas exist\u00eda antes que \u00e9l. Jes\u00fas es la Palabra que ya estaba en Dios desde antes de la creaci\u00f3n. Mois\u00e9s, d\u00e1ndonos la Ley, nos manifest\u00f3 la voluntad de Dios. Jes\u00fas nos da la plenitud de la gracia y de la verdad que nos ayudan a entender y a observar la Ley.<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Juan 1,18: Es una lluvia que lava<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>Este \u00faltimo verso lo resume todo. Evoca la profec\u00eda de Isa\u00edas, seg\u00fan la cual la Palabra de Dios es como una lluvia que viene del cielo y no regresa a \u00e9l sin haber realizado su misi\u00f3n aqu\u00ed sobre la tierra (Is 55,10-11). As\u00ed es el camino de la Palabra de Dios. Viene de Dios y desciende entre nosotros en la persona de Jes\u00fas. Mediante la obediencia de Jes\u00fas, realiza su misi\u00f3n aqu\u00ed en la tierra. En la hora de su muerte, Jes\u00fas entrega su esp\u00edritu y vuelve al Padre (Jn 19,30). Cumplida la misi\u00f3n que hab\u00eda recibido.<\/p>\n<p><strong>Profundizando: las ra\u00edces del Pr\u00f3logo del evangelio de Juan: <\/strong><\/p>\n<ul>\n<li><strong>La raiz de la Sabiduria Divina<\/strong> &#8211; El Evangelio de Juan es un texto po\u00e9tico y simb\u00f3lico. Es dif\u00edcil decir de d\u00f3nde extrae el autor las ideas e im\u00e1genes tan bellas para construir esta poes\u00eda. Una cosa sin embargo es cierta: que en su cabeza rondaba la preocupaci\u00f3n por demostrar que en Jes\u00fas se realizaron todas las profec\u00edas del Antiguo Testamento. Por esto, hablando de Jes\u00fas, evoca puntos centrales del Antiguo Testamento. En el Pr\u00f3logo, encontramos muchas semejanzas con los poemas del Antiguo Testamento que presentan a la Sabidur\u00eda Divina bajo la forma de una persona (Pro 9,1-6), que ya exist\u00eda antes de todas las cosas. Particip\u00f3 en la creaci\u00f3n del mundo como artista y art\u00edfice del universo, recre\u00e1ndose en la superficie de la tierra y regocij\u00e1ndose con la humanidad (Pro 8,22-31). Deseosa de relaciones amistosas, invita a las personas a probar la dulzura de su miel y de sus frutos (Eccl 22,18-20). Por las calles, en las plazas y en las encrucijadas anuncia su palabra y pide seguir sus consejos (Pro 1,18-20). La Sabidur\u00eda es luz y vida: \u201cSi bien es \u00fanica, ella lo puede todo; a\u00fan permaneciendo en s\u00ed misma, todo lo renueva. Ella es en realidad m\u00e1s bella que el sol y supera a cualquier constelaci\u00f3n de astros\u201d (Sab 7,26-29; cfr 1 Jn 1,5). Ciertamente las comunidades de Juan conoc\u00edan estos pasajes y Juan se inspir\u00f3 en ellos para componer el poema con el que empieza su evangelio.<\/li>\n<li><strong>La raiz apocal\u00edptica<\/strong> \u2013 Hay otro punto de vista que tuvo su influjo en el pr\u00f3logo del Cuarto Evangelio. En el Antiguo Testamento hab\u00eda una creencia popular, llamada Apocal\u00edptica, seg\u00fan la cual junto a Dios, en el cielo, estaban dos personajes para ayudarlo a gobernar el mundo y a juzgar la humanidad: un acusador (Jn 1,6) y un defensor o redentor (Jn 19,25). El Acusador manten\u00eda a Dios informado sobre nuestras fechor\u00edas. El Defensor o Abogado asum\u00eda nuestra defensa ante el Juez. El Acusador en hebreo se dice Satan\u00e1s. El Defensor es Go\u2019el. Los primeros cristianos dec\u00edan: \u201cJes\u00fas es nuestro Defensor o Salvador ante Dios (Lc 2,11). Para defendernos ha bajado del cielo y , estando aqu\u00ed en la tierra, tom\u00f3 nuestros dolores, vino a vivir como nosotros y se hizo nuestro siervo. Carg\u00f3 sobre \u00e9l las acusaciones que el acusador hac\u00eda contra nosotros y las elimin\u00f3, clav\u00e1ndolas en la cruz\u201d (Col 2,13-15). As\u00ed el Acusador (satan\u00e1s) perdi\u00f3 su funci\u00f3n y fue arrojado fuera del cielo (Ap 12,7-9). \u00a1 Jes\u00fas vino a liberarnos! Mediante su muerte y resurrecci\u00f3n, \u00c9l se convirti\u00f3 en nuestro Defensor (Goel). Resucitado, volvi\u00f3 al Padre abriendo el camino a todos nosotros. \u00c9l es el camino, la verdad y la vida que nos devuelve a la casa del Padre. Este es el resumen del pr\u00f3logo que es tambi\u00e9n el resumen de todo el evangelio de Juan.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Oraci\u00f3n:<\/strong><\/p>\n<p><strong>Salmo 19 (18) \u201c\u00a1La Palabra de Dios es la verdad!\u201d <\/strong><\/p>\n<p>Los cielos cuentan la gloria de Dios, el firmamento anuncia la obra de sus manos; el d\u00eda al d\u00eda comunica el mensaje, la noche a la noche le pasa la noticia. Sin hablar y sin palabras, y sin voz que pueda o\u00edrse, por toda la tierra resuena su proclama, por los confines del orbe sus palabras. En lo alto, para el sol, plant\u00f3 una tienda, y \u00e9l, como esposo que sale de su alcoba, se recrea, como atleta, corriendo su carrera. Tiene su salida en un extremo del cielo, y su \u00f3rbita alcanza al otro extremo, sin que haya nada que escape a su ardor. La ley de Yahv\u00e9 es perfecta, hace revivir; el dictamen de Yahv\u00e9 es veraz, instruye al ingenuo. Los preceptos de Yahv\u00e9 son rectos, alegr\u00eda interior; el mandato de Yahv\u00e9 es l\u00edmpido, ilumina los ojos. El temor de Yahv\u00e9 es puro, estable por siempre; los juicios del Se\u00f1or veraces, justos todos ellos, apetecibles m\u00e1s que el oro, que el oro m\u00e1s fino; m\u00e1s dulces que la miel, m\u00e1s que el jugo de panales. Por eso tu siervo se empapa en ellos, guardarlos trae gran ganancia;<\/p>\n<p>Pero \u00bfqui\u00e9n se da cuenta de sus yerros? De las faltas ocultas l\u00edmpiame. Guarda a tu siervo tambi\u00e9n del orgullo, no sea que me domine; entonces ser\u00e9 irreprochable, libre de delito grave. Acepta con agrado mis palabras, el susurro de mi coraz\u00f3n, sin tregua ante ti, Yahv\u00e9, Roca m\u00eda, mi redentor.<\/p>\n<h2>Oraci\u00f3n final<\/h2>\n<p>Se\u00f1or Jes\u00fas, te damos gracia por tu Palabra que nos ha hecho ver mejor la voluntad del Padre. Haz que tu Esp\u00edritu ilumine nuestras acciones y nos comunique la fuerza para seguir lo que Tu Palabra nos ha hecho ver. Haz que nosotros como Mar\u00eda, tu Madre, podamos no s\u00f3lo escuchar, sino tambi\u00e9n poner en pr\u00e1ctica la Palabra. T\u00fa que vives y reinas con el Padre en la unidad del Esp\u00edritu Santo por todos los siglos de los siglos. Am\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Todos los derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan 1,1-18 Domingo segundo despu\u00e9s de Navidad Un retrato diverso de Jes\u00fas &#8211; Las palabras de un C\u00e1ntico de la Comunidad (Juan 1,1-18) Oraci\u00f3n inicial Se\u00f1or Jes\u00fas, env\u00eda tu Esp\u00edritu, para que \u00c9l nos ayude a leer la Biblia en &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=2914\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-L0","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2914"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2914"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2914\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2915,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2914\/revisions\/2915"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2914"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2914"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2914"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}