{"id":2936,"date":"2015-01-05T11:40:49","date_gmt":"2015-01-05T17:40:49","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=2936"},"modified":"2021-01-05T11:42:27","modified_gmt":"2021-01-05T17:42:27","slug":"gemido-espiritual","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=2936","title":{"rendered":"Gemido espiritual"},"content":{"rendered":"<p>Asociado a la pena o dolor, este vocablo recibe diversas acepciones en la pluma sanjuanista, siempre en el plano figurativo y en relaci\u00f3n a la vida espiritual. Las principales son las siguientes.<\/p>\n<p>a)<em> Gemido penoso<\/em>. Es el que corresponde a los momentos m\u00e1s dram\u00e1ticos de la noche oscura, cuando el alma viene a encontrarse en total abandono, sintiendo muy al vivo su miseria. A tal situaci\u00f3n aplica J. de la Cruz lo que se dice en el Salmo 18 (5-7): \u201cCerc\u00e1ronme los gemidos de la muerte, los dolores del infierno me rodearon, en mi tribulaci\u00f3n clam\u00e9\u201d. De tal manera se ve el alma penetrada por la tiniebla purificadora que \u201cse siente estar deshaciendo y derritiendo en la haz y vista de sus miserias con muerte de esp\u00edritu cruel. Gemidos de muerte y dolores de infierno son las terribles sensaciones durante la horrenda noche del esp\u00edritu\u201d (N 2,6 por entero).<\/p>\n<p>La cosa llega a tanto, que el alma \u201ctrae en el esp\u00edritu un dolor y gemido tan profundo que le causa fuertes rugidos y bramidos espirituales, pronunci\u00e1ndolos a veces con la boca, y resolvi\u00e9ndose en l\u00e1grimas cuando hay fuerza y virtud para poderlo hacer, aunque las menos veces hay este alivio\u201d (N 2,9,7). Ser\u00eda lo experimentado en textos b\u00edblicos como estos: \u201cFui muy afligido y humillado, rug\u00eda del gemido de mi coraz\u00f3n\u201d (Sal 37,9) y \u201cDe la manera que son las avenidas de las aguas, as\u00ed el rugido m\u00edo\u201d (Job 3,24). El gemido se vuelve rugido semejante al bramido de las aguas despe\u00f1adas. Equivale figurativamente a los sufrimientos y momentos m\u00e1s terribles de la prueba cat\u00e1rtica (cf. N 2,9 entero).<\/p>\n<p>b) <em>Gemido amoroso e impaciente<\/em>. Aunque conlleva cierta pena y ansia, existe otra forma de gemir del alma muy distinta del anterior. La ausencia del Amado es motivo de insatisfacci\u00f3n para el verdadero amante; \u00e9ste suspira siempre por la presencia y expresa su pena con dulces gemidos. Describe esa situaci\u00f3n J. de la Cruz diciendo que \u201cla ausencia del Amado causa continuo gemir en el amante, porque, como fuera de \u00e9l nada ama, en nada descansa ni recibe alivio\u201d (CB 1,14).<\/p>\n<p>Es la situaci\u00f3n t\u00edpica del amor impaciente, descrita en las doce primeras estrofas del <em>C\u00e1ntico<\/em>. El amor apasionado, pero no suficientemente probado, no sufre retrasos ni sustituciones; est\u00e1 siempre en tensi\u00f3n y \u00a0angustia; de ah\u00ed los clamores, las invocaciones y lamentos, pidiendo al Amado que \u201capague los enojos\u201d. Son gemidos mezclados de gozo y dolor, s\u00edntomas de impaciencia y descontento. La situaci\u00f3n espiritual durante esos momentos de dial\u00e9ctica ausencia-presencia queda plasmada as\u00ed: \u201cEst\u00e1 el alma como el vaso vac\u00edo, que espera su lleno, y como el enfermo, que gime por la salud, y como el que est\u00e1 colgado en el aire, que no tiene en qu\u00e9 estribar\u201d (CB 9,6).<\/p>\n<p>c) <em>Gemido pac\u00edfico de la esperanza. <\/em>Hasta que no se alcanza la posesi\u00f3n plena del Amado persiste siempre cierta insatisfacci\u00f3n; perdura el deseo de algo m\u00e1s. Por ello mantiene su vigor el principio antes enunciado de que la ausencia del Amado causa contin\u00fao gemido al amante. Es lo que sucede al alma ya unida con Dios en esta vida. Durante la peregrinaci\u00f3n terrena llega a sentir ansias de soledad para estar a solas con el amado Esposo, \u201cno queriendo reposar en nada ni acompa\u00f1arse de otras aficiones, gimiendo por la soledad de todas las cosas hasta hallar a su Esposo en cumplida satisfacci\u00f3n\u201d (CB 34,5).<\/p>\n<p>\u00c9sta nunca llega a ser tal que cierre totalmente el deseo de la plenitud beata; queda siempre abierto el resquicio del gemido, s\u00f3lo que ya no es penoso o angustioso, sino suave y pac\u00edfico. La esperanza nunca fenece en la tierra. \u201cNo le basta la paz y tranquilidad y satisfacci\u00f3n de coraz\u00f3n a que puede llegar el alma en esta vida, para que deje de tener dentro de s\u00ed gemido, aunque pac\u00edfico y no penoso, en la \u00a0esperanza de lo que falta\u201d (CB 1,14). Por eso, a\u00f1ade el Santo que \u201cel gemido es anejo a la esperanza\u201d. Seg\u00fan su interpretaci\u00f3n, a este gemido de los perfectos alud\u00eda san Pablo al decir: \u201cNosotros mismos, que tenemos las primicias del esp\u00edritu, dentro de nosotros mismos gemimos esperando la adopci\u00f3n de hijos de Dios\u201d (Rom 8,23: CB 1,14).<\/p>\n<p>Expresi\u00f3n de ese gemido pac\u00edfico de la esperanza son los dos \u00faltimos versos de la primera estrofa de <em>Llama<\/em>: \u201cAcaba ya si quieres, \/ rompe la tela de este dulce encuentro\u201d. El comentario en prosa ofrece la interpretaci\u00f3n aut\u00e9ntica con estas palabras: \u201cEs a saber: acaba ya de consumar conmigo perfectamente el matrimonio espiritual con tu beat\u00edfica vista &#8230; porque vive en esperanza todav\u00eda, en que no se puede dejar de sentir vac\u00edo, tiene tanto de gemido, aunque suave y regalado, cuanto le falta para la acabada posesi\u00f3n de la adopci\u00f3n de hijos de Dios, donde, consum\u00e1ndose su gloria, se aquietar\u00e1\u201d (LlB 1,27).<\/p>\n<p>El gemido penoso de muerte durante la noche oscura se trueca en gemido pac\u00edfico, suave y regalado, de cara a la visi\u00f3n gloriosa. Es otra realidad espiritual que se inserta en la trama t\u00edpica del sanjuanismo, toda ella organizada entorno al \u201cantes\u201d y a \u201ct\u00e9rmino\u201d de la uni\u00f3n transformante.<\/p>\n<p>BIBL. \u2014 EULOGIO PACHO, \u201cEl \u2018gemido de la esperanza\u2019. S\u00edntesis definitiva del pensamiento sanjuanista\u201d, en ES II, 413-432.<\/p>\n<p><em>Eulogio Pacho<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Asociado a la pena o dolor, este vocablo recibe diversas acepciones en la pluma sanjuanista, siempre en el plano figurativo y en relaci\u00f3n a la vida espiritual. Las principales son las siguientes. a) Gemido penoso. Es el que corresponde a &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=2936\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[23],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-Lm","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2936"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2936"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2936\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2937,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2936\/revisions\/2937"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2936"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2936"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2936"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}