{"id":3139,"date":"2015-01-13T10:06:07","date_gmt":"2015-01-13T16:06:07","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=3139"},"modified":"2021-01-13T10:10:35","modified_gmt":"2021-01-13T16:10:35","slug":"fundaciones-libro-de-las","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=3139","title":{"rendered":"Fundaciones. Libro de las"},"content":{"rendered":"<p>Las Fundaciones o Libro de las Fundaciones es el escrito en que T histor\u00eda su labor de fundadora por tierras de Castilla, La Mancha y Andaluc\u00eda. En \u00e9l prosigue el relato de la fundaci\u00f3n de San Jos\u00e9 de \u00c1vila, que hab\u00eda ocupado los cap\u00edtulos 32-36 de Vida. Lo comienza en 1573 y lo concluye en v\u00edsperas de su muerte, en 1582. Redactado, por tanto, sobre la marcha a lo largo de 2 a\u00f1os. Y destinado a las y los carmelitas, como memorial interno del grupo \u2018fundado\u2019 por ella misma, dando por supuesto que el relato ser\u00eda luego completado por \u201cestos padres\u201d (F 29,31).<\/p>\n<p>Composici\u00f3n de la obra<\/p>\n<p>El Libro de las Fundaciones no est\u00e1 escrito de una vez ni en un solo lugar o en id\u00e9ntico clima literario. Su composici\u00f3n flanquea, en parte, la aventura real de la fundadora, con sus prisas y sus pausas. He aqu\u00ed las principales etapas de su redacci\u00f3n:<\/p>\n<p>a) Lo comienza en Salamanca, \u201ca\u00f1o de 1573, d\u00eda de san Luis, rey de Francia\u201d (25 de agosto), por decisi\u00f3n del jesuita Jer\u00f3nimo Ripalda: \u201cAhora, estando en Salamanca&#8230;, el maestro Ripalda, habiendo visto este libro de la primera fundaci\u00f3n [Vida], le pareci\u00f3 ser\u00eda servicio de nuestro Se\u00f1or que escribiese de otros siete monasterios, que despu\u00e9s ac\u00e1&#8230; se han fundado\u201d (pr\u00f3logo 2). A\u00f1os antes, quiz\u00e1s en 1570, T hab\u00eda escuchado la misteriosa voz interior que le suger\u00eda \u201cque escribiese la fundaci\u00f3n de estas casas\u201d (R 9).<\/p>\n<p>Los siete carmelos aludidos eran: Medina (1567), Malag\u00f3n (1568), Valladolid (1568), Toledo (1569), Pastrana (1569), Salamanca (1570) y Alba de Tormes (1571). M\u00e1s dos conventos de religiosos: Duruelo (1568) y Pastrana (1569). Ah\u00ed, en Salamanca, escribe los primeros cap\u00edtulos (del 1\u00ba al 9\u00ba), en clima de agobio por la incertidumbre de esa fundaci\u00f3n, hasta que a primeros de 1574 emprende viaje y suspende la tarea de historiadora.<\/p>\n<p>b) Luego, no sabemos precisamente ni cu\u00e1ndo ni d\u00f3nde, reanuda la escritura hasta el cap\u00edtulo 19 inclusive (cf 19,11): fundaciones de Valladolid, Duruelo, Toledo, Pastrana y Salamanca. Prosigue la tarea en Toledo, ya en 1576, por orden de Jer\u00f3nimo Graci\u00e1n. Lo comunica ella misma a su hermano Lorenzo en carta del 24.7.1576 (cta 115,5). Entre verano y oto\u00f1o (meses de octubre y noviembre) redacta los cap\u00edtulos 20-27: fundaci\u00f3n de los Carmelos de Alba (c. 20), Segovia (c. 21), Beas (c. 22), Sevilla (cc. 23-26) y Caravaca (c. 27). Al final de este \u00faltimo cap\u00edtulo, que ella cree conclusivo de la obra, anota: \u201cHase acabado hoy, v\u00edspera de san Eugenio, a 14 d\u00edas del mes de noviembre, a\u00f1o de 1576, en el monasterio de San Jos\u00e9 de Toledo\u201d (27,23). Y a vuelta de p\u00e1gina (fol. 100), escribir\u00e1 tres a\u00f1os despu\u00e9s (1579) los famosos \u201ccuatro avisos&#8230; a estos Padres descalzos\u201d (actualmente, Relaci\u00f3n 67).<\/p>\n<p>c) Los cuatro cap\u00edtulos finales (28-31) los escribe sobre la marcha, a medida que va fundando los Carmelos de Villanueva de la Jara, Palencia, Soria y Burgos. Y a modo de ep\u00edlogo a\u00f1ade todav\u00eda un par de p\u00e1ginas (f. 132v-133r) sobre el cambio de jurisdicci\u00f3n del Carmelo de San Jos\u00e9 de \u00c1vila, que en 1577 hab\u00eda pasado de la obediencia del Obispo diocesano a la jurisdicci\u00f3n de la Orden del Carmen. El manuscrito concluye sin t\u00edtulo y sin \u00edndice de cap\u00edtulos.<\/p>\n<p>Contenido de la obra<\/p>\n<p>El mandato del P. Ripalda era preciso y m\u00faltiple: escribir la fundaci\u00f3n de los siete monasterios fundados despu\u00e9s de San Jos\u00e9 de \u00c1vila, junto \u201ccon el principio de los monasterios de padres descalzos de esta primera Orden\u201d (pr\u00f3logo, 2) y, en segundo lugar, \u201cme mandan, si se ofrece ocasi\u00f3n, trate algunas cosas de oraci\u00f3n y del enga\u00f1o que podr\u00eda haber para no ir m\u00e1s adelante las que la tienen\u201d (ib 5). Los dos flecos, el narrativo y el expositivo doctrinal, se ir\u00e1n entreverando en el escrito.<\/p>\n<p>Su criterio de historiadora es doble: a la manera de los relatos b\u00edblicos, ella escribir\u00e1 \u201cpara gloria de Dios las mercedes que en estas fundaciones ha hecho [El] a esta Orden\u201d: motivaci\u00f3n espiritual. Pero a la vez se atiene a un segundo criterio estrictamente hist\u00f3rico: \u201cPu\u00e9dese tener por cierto que se dir\u00e1 con toda verdad, sin ning\u00fan encarecimiento, a cuanto yo entendiere, sino conforme a lo que ha pasado. Porque en cosa muy poco importante yo no tratar\u00eda mentira por ninguna de la tierra; en esto, que se escribe para que nuestro Se\u00f1or sea alabado, har\u00edaseme gran conciencia, y creer\u00eda no s\u00f3lo era perder tiempo, sino enga\u00f1ar con las cosas de Dios, y en lugar de ser alabado por ellas, ser ofendido. Ser\u00eda una gran traici\u00f3n\u201d (ib 3).<\/p>\n<p>Alternando con las narraciones, ir\u00e1n sucedi\u00e9ndose las p\u00e1ginas doctrinales. Los cap\u00edtulos 4-8 aportar\u00e1n doctrina sobre la oraci\u00f3n, con una magistral digresi\u00f3n sobre distintas formas de neurosis \u2013\u201cmelancol\u00eda\u201d, dice ella\u2013, que pueden enmascararse en la vida de oraci\u00f3n o desbaratarla. Ac\u00e1 y all\u00e1 abundan las consignas dadas a las prioras de sus Carmelos en cuanto gu\u00edas espirituales de las hermanas (cc. 18; 24, 6; 27,12.14; 29,32-33&#8230;). Y con frecuencia pasa de la narraci\u00f3n al di\u00e1logo con las lectoras para solicitar su empat\u00eda, su gozo o su gratitud para con amigos y bienhechores, y alguna vez para recordarles \u201clos grandes trabajos de los caminos, con fr\u00edos, con soles, con nieves, que ven\u00eda vez no cesarnos en todo el d\u00eda de nevar, otras perder el camino, otras con hartos males y calenturas&#8230;\u201d (18,4).<\/p>\n<p>En el trenzado de narraci\u00f3n y doctrina, la fundadora ir\u00e1 intercalando una serie de tipos ejemplares, que ella cree viva encarnaci\u00f3n de su ideal religioso: as\u00ed, fray Juan de la Cruz (c. 13,5) y Graci\u00e1n (c. 23); o bien, las j\u00f3venes pioneras de San Jos\u00e9 de \u00c1vila (c.1), y otras religiosas de sus Carmelos (cc. 12; 16,4&#8230;).<\/p>\n<p>El aut\u00f3grafo y su edici\u00f3n<\/p>\n<p>El manuscrito original de las Fundaciones es un volumen de 303 x 210 mm. Con foliaci\u00f3n tard\u00eda e irregular, y un total de 133 folios. Se conserva en la Biblioteca del Escorial, donde una segunda mano lo ha titulado: \u201cLibro original de las Fundaciones de su Reformaci\u00f3n \/ que hizo en Espa\u00f1a la gloriosa Virgen Santa \/ Teresa de Jesus, escrito de su mano, [borrado: y puesto en esta] \/ Librer\u00eda de San Lorenzo el Real [siguen unas palabras borradas] para perpetua memoria\u201d. P\u00e1ginas densas, caja de escritura bien marcada, graf\u00eda \u00e1gil, de trazos t\u00edpicamente teresianos, con cierta discontinuidad en los rasgos \u2013m\u00e1s firmes los de la primera etapa que los de las postreras\u2013, con numerosos titubeos ortogr\u00e1ficos en las p\u00e1ginas finales: as\u00ed, en el cap\u00edtulo 31 \u2013fundaci\u00f3n de Burgos\u2013 abundan los lapsus y las equivocaciones materiales, huella estremecida del latente agotamiento tras haber consumido todas las energ\u00edas en la empresa de fundadora y escritora. Son efectivamente las \u00faltimas p\u00e1ginas de su magisterio escrito. El aut\u00f3grafo teresiano est\u00e1 salpicado de correcciones, marginales unas veces, otras interlineares. Se deben casi todas a la mano correctora del P. Graci\u00e1n, nuevamente corregida por una tercera mano que, a veces, tach\u00f3 esas intromisiones. A pesar de ellas, el texto original permanece legible en su integridad.<\/p>\n<p>En la edici\u00f3n primera de las Obras de la Santa (Salamanca 1588), fray Luis de Le\u00f3n no incluy\u00f3 las Fundaciones. Se editar\u00edan por primera vez en Bruselas, por iniciativa del P. Graci\u00e1n y de Ana de Jes\u00fas, con el t\u00edtulo: \u201cLibro de las Fvndaciones de las hermanas descal\u00e7as Carmelitas, que escriuio la Madre Fundadora Teresa de Jesvs. En Brvselas en casa de Roger Velpio y Huberto Antonio, impressores jurados&#8230; A\u00f1o de 1610\u201d. Los editores suprimieron parte del c. 10 y todo el cap\u00edtulo 11, alterando la numeraci\u00f3n de los siguientes, y a\u00f1adiendo al final la fundaci\u00f3n del Carmelo de Granada, escrita por Ana de Jes\u00fas. Nuevas ediciones y traducciones siguieron a ritmo imparable. Pero tardaron en liberarse de las mutilaciones de la pr\u00edncipe. As\u00ed, por ejemplo, persisten en la edici\u00f3n castellana de Zaragoza, 1623, y en la preciosa versi\u00f3n latina de Mat\u00edas Mart\u00ednez, Colonia 1626.<\/p>\n<p>A don Vicente de la Fuente se debe la reproducci\u00f3n facsimilar del aut\u00f3grafo, publicada en Madrid 1880, con el t\u00edtulo: \u201cLibro de las Fundaciones de santa Teresa de Jesus: edici\u00f3n autografiada, conforme al original que se conserva en el real monasterio de San Lorenzo del Escorial, por D. Antonio Selfa: publicada y anotada por don Vicente de la Fuente&#8230; Madrid 1880\u201d. Esta misma reproducci\u00f3n facsimilar fue editada de nuevo por \u201cla Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Madrid\u201d, en formato reducido, Madrid 1981. Don Vicente, sin embargo, suprimi\u00f3 p\u00e1ginas del aut\u00f3grafo y modific\u00f3 la foliaci\u00f3n del mismo, induciendo errores de referencia y descripci\u00f3n a casi todos los editores de nuestro siglo.<\/p>\n<p>T. \u00c1lvarez<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las Fundaciones o Libro de las Fundaciones es el escrito en que T histor\u00eda su labor de fundadora por tierras de Castilla, La Mancha y Andaluc\u00eda. 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