{"id":3142,"date":"2015-01-13T10:11:56","date_gmt":"2015-01-13T16:11:56","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=3142"},"modified":"2021-01-13T10:18:05","modified_gmt":"2021-01-13T16:18:05","slug":"salmos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=3142","title":{"rendered":"Salmos"},"content":{"rendered":"<p>Es el Libro del Antiguo Testamento m\u00e1s presente en los escritos teresianos. Citado m\u00e1s de medio centenar de veces. (Seg\u00fan E. Renault, en la versi\u00f3n italiana de su Le d\u00e9sert et la manne, Teresa reporta unos 43 pasajes de los salmos, citados no menos de 60 veces). Es posible que la Santa manejara alguna de las traducciones castellanas del Salterio, anteriores a 1559. Pero su mayor conocimiento de los salmos proviene sin duda del breviario. Los reza cada d\u00eda en el Oficio divino desde los veinte a\u00f1os. Uno de los cap\u00edtulos de su formaci\u00f3n en el noviciado de la Encarnaci\u00f3n consist\u00eda en el aprendizaje de la recitaci\u00f3n del Salterio. Tambi\u00e9n ella lo exigir\u00e1 a las novicias de sus Carmelos (cta 240 del 17.4.1578, n. 3, a Gaspar de Villanueva). En la comunidad de la Encarnaci\u00f3n se rezaba en lat\u00edn, como era normal en la liturgia de entonces. A eso se debe que a veces ella cite los salmos en lat\u00edn (\u201ciustus es, Domine\u201d: V 19,9; \u201cquemadmodum desiderat cervus\u2026\u201d: V 29,11; \u201cbeatus vir qui timet Dominum\u201d: M 3,1,4\u2026) y que alguna vez cuente entre los salmos el s\u00edmbolo de la fe \u201cQuicumque vult\u201d (V 39,25, tambi\u00e9n citado en lat\u00edn), recitado entonces como un salmo m\u00e1s en el oficio de Prima.<\/p>\n<p>Teresa relaciona los salmos con el que cree ser autor de todos ellos, el rey David (V 20,10; 29,11; Conc 1,2; M 6,10,5). Siente gran simpat\u00eda por el Rey salmista a t\u00edtulo de pecador convertido, y a\u00fan m\u00e1s por ser tan maravilloso orante: \u201cde este glorioso Rey soy yo muy devota, y querr\u00eda todos lo fuesen, en especial los que somos pecadores\u201d (V 16,3; cf F 29,11). Ciertas experiencias m\u00edsticas de Teresa, ella las cree vividas por el Salmista, y con \u00e9l se siente identificar a trav\u00e9s de los respectivos pasajes de los salmos. Gracias a esa especie de empat\u00eda, Teresa, que no sabe lat\u00edn, con frecuencia \u201centiende el romance (el significado) del salmo\u201d (cf M 1,3,1; V 15,8). Desde su intensa experiencia interior escribe: \u201cNo me espanto de lo que hac\u00eda el Rey David cuando iba delante del arca del Se\u00f1or\u201d (F 27,20). \u201cEsto (su mismo gozo exultante) me parece deb\u00eda sentir el admirable esp\u00edritu del real profeta David, cuando ta\u00f1\u00eda y cantaba con el arpa en alabanzas de Dios\u201d (V 16,3). \u201c\u00a1Qu\u00e9 de cosas hay en los salmos del glorioso Rey David, que cuando nos declaran el romance solo, tan oscuro queda como el lat\u00edn\u2026!\u201d (Conc 1,2).<\/p>\n<p>Hay en los salmos conceptos y expresiones que incentivaron la vida m\u00edstica de Teresa. Es f\u00e1cil espigar los m\u00e1s selectos:<\/p>\n<p>\u2013 su sed del agua viva, como el ciervo herido (salmo 41,2: V 2,11; M 7,3,13).<\/p>\n<p>\u2013 su deseo de cantar eternamente las misericordias del Se\u00f1or (salmo 89,2. V 14,10. Al libro de la Vida, ella lo titular\u00e1 \u201cDe las misericordias de Dios\u201d, en carta 415 a Pedro de Castro el 19.11.1581, y por eso su primer retrato por fray Juan de la Miseria llevar\u00e1 ese vers\u00edculo del salmo como aureola que orla su cabeza).<\/p>\n<p>\u2013 Una de sus doxolog\u00edas predilectas ser\u00e1 el \u201c\u00a1cu\u00e1n magn\u00edficas son tus obras!\u201d (salmo 92,6: V 18,3).<\/p>\n<p>\u2013 \u201cjusto eres, Se\u00f1or\u201d (salmo 118,137: V 19,9; M 3,2,11), o bien \u201cqui\u00e9n ser\u00e1 justo ante Ti\u201d (salmo142,2; V 20,28).<\/p>\n<p>\u2013 \u201cbienaventurado el var\u00f3n que teme al Se\u00f1or\u201d (salmo 111,1: M 3,1,1; 3,1,4).<\/p>\n<p>\u2013 \u201cme dilatas el coraz\u00f3n\u201d (salmo 118,32: M 4,1,5).<\/p>\n<p>\u2013 \u201c\u00bfhasta cu\u00e1ndo ser\u00e9is duros de coraz\u00f3n?\u201d (salmo 4,3: V 39,24; E 3,2).<\/p>\n<p>En su primera redacci\u00f3n del Camino, Teresa, hablando del gran se\u00f1or\u00edo de quienes todo lo han dejado, hace una delicada glosa al salmo 8 (\u201cSe\u00f1or, due\u00f1o nuestro\u2026\u201d), aplicando el ver\u00ads\u00edculo s\u00e9ptimo (\u201ctodo lo sometiste bajo sus pies\u201d) al estado de los perfectos, como san Mart\u00edn o san Francisco de As\u00eds, \u201cque todas las cosas de la tierra se\u00f1orean\u201d (C 19,4-5; en CE 31,3). Ese pasaje, sin embargo, fue uno de los censurados por los te\u00f3logos asesores de la Santa, uno de los cuales anot\u00f3: \u201cno es \u00e9se el sentido de la autoridad (es decir, del salmo), sino de Cristo y de Ad\u00e1n en el estado de la inocencia\u201d, motivo por el cual la Santa hubo de eliminar ese pasaje en la segunda redacci\u00f3n del libro, pese a lo certero de su glosa.<\/p>\n<p>Un eco, muy personalizado, de la oraci\u00f3n de los salmos b\u00edblicos se halla en las Exclamaciones de T. En ellas hay breves glosas a temas s\u00e1lmicos, por ejemplo: \u201ccu\u00e1n suave es el Se\u00f1or\u201d (E 14,1); \u201ccerc\u00e1ronme dolores de muerte\u201d (E 10,1); \u201chasta cu\u00e1ndo ser\u00e9is duros de coraz\u00f3n\u201d (E 3,2). Sobre todo en la oraci\u00f3n que hace de ep\u00edlogo a ese tratadillo: \u201cT\u00fa, alma m\u00eda, \u00bfpor qu\u00e9 est\u00e1s triste\u2026?, espera en Dios, que aun ahora me confesar\u00e9 a El mis pecados y sus misericordias\u2026 Podr\u00e1 ser venga alg\u00fan d\u00eda cuando le cante mi gloria\u2026; entre tanto, en silencio y esperanza ser\u00e1 mi fortaleza\u2026; Se\u00f1or, en ti espero, no sea confundida mi esperanza\u201d: oraci\u00f3n que es un trenzado de los sentimientos contenidos en los salmos 29, 30 y 41 (E 17,6).<\/p>\n<p>T. \u00c1lvarez<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es el Libro del Antiguo Testamento m\u00e1s presente en los escritos teresianos. Citado m\u00e1s de medio centenar de veces. (Seg\u00fan E. 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