{"id":3198,"date":"2015-01-15T10:59:36","date_gmt":"2015-01-15T16:59:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=3198"},"modified":"2021-01-15T11:01:54","modified_gmt":"2021-01-15T17:01:54","slug":"tentaciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=3198","title":{"rendered":"Tentaciones"},"content":{"rendered":"<p>En santa Teresa de Jes\u00fas el hecho de las tentaciones es un ir y venir constante, ya sea como realidad presente en su existencia, ya sea como doctrina o consejos que da, ya sea tambi\u00e9n como acontecimiento muy frecuente en la vida de comunidad o en las actitudes que ve en otras personas.<\/p>\n<p>En la vida espiritual, y particularmente en el camino de la oraci\u00f3n como medio y expresi\u00f3n de la vida de gracia y del crecimiento de las virtudes, se es muchas veces tentado por el demonio \u2013cuyo nombre para ella es \u201ctentador\u201d\u2013, por las criaturas y por nosotros mismos.<\/p>\n<p>Unas 200 veces aproximadamente encontramos la expresi\u00f3n de tentaci\u00f3n, ya sea por medio del verbo tentar en sus diversos tiempos y modos, ya sea por el sustantivo en singular o en plural. Dos veces encontramos la palabra \u201ctentador\u201d, atribuida el demonio: \u201cAcordaos, hijas m\u00edas, aqu\u00ed en la ganancia que trae este amor consigo y de la p\u00e9rdida por no le tener, que nos pone en manos del tentador, en manos tan crueles, manos tan enemigas de todo bien y tan amigas de todo mal\u201d (C 40,8. cf CE 70,3).<\/p>\n<p>Para la Santa tener resuelto y claro el acontecimiento de las tentaciones en la oraci\u00f3n, es una garant\u00eda de \u00e9xito para vencerlas. Ella les da tanta importancia que les dedica cap\u00edtulos enteros, como son: V 13. C 38,39 y 40. CE 66,68 y 69. Y es precisamente en Camino de Perfecci\u00f3n, libro dedicado expresamente a ense\u00f1ar el camino de la oraci\u00f3n, como medio seguro para la uni\u00f3n con Dios, donde abunda m\u00e1s este tema de las tentaciones.<\/p>\n<p>Habla casi siempre santa Teresa de Jes\u00fas diciendo que es el demonio el que tienta. Es el \u201ctentador\u201d: Mo 52; F 6,19; 11,17; 23,10&#8230; Tambi\u00e9n tientan los hombres. Y nosotros mismos, a veces, nos tentamos. Pero siempre es por permisi\u00f3n de Dios. La vida es un combate, especialmente en el esp\u00edritu, y las tentaciones son para probar la virtud y la fuerza y firmeza de las actitudes buenas del hombre.<\/p>\n<p>De las tentaciones, aunque sean grand\u00edsimas, si hay temor y amor de Dios, se ha de salir con mucha ganancia: \u201cEs as\u00ed que no me turba el alma cuando la veo con grand\u00edsimas tentaciones; que, si hay amor y temor de nuestro Se\u00f1or, ha de salir con mucha ganancia\u201d (Conc 2,3).<\/p>\n<p>Las tentaciones abarcan todo el abanico de la vida de la persona. Que no s\u00f3lo hay tentaciones en la oraci\u00f3n. Se puede ser tentado en todo y desde todo: desde el deseo de que todos sean muy espirituales, hasta dejar la oraci\u00f3n, pasando por el orgullo de creer que se tienen todas las virtudes, porque el Se\u00f1or nos regala en la oraci\u00f3n, por el desaliento, por la desobediencia. Se pueden ver, a modo de ejemplo: V 13,8&#8230; R 44,1; F 3,11; 6, 12.13.21 y 23.<\/p>\n<p>Cuando no hay cosas mayores, suele el demonio tentar en menudencias, o nosotros mismos. Especialmente en cosas relativas a la convivencia con la autoridad, a si me han dicho o me han dejado de decir, a si me han hecho o dejado de hacer&#8230; Todo ello para que as\u00ed haya guerra y m\u00e9rito en resistir: \u201cQue adonde no hay cosas graves de ocasiones de fuera, anda por las menudencias de dentro, para que siempre haya guerra y m\u00e9rito de resistir\u201d (Mo 16,17,18 y 19). Pero hay ciertas tentaciones que s\u00f3lo se dan a melac\u00f3licas (Mo 18). Tampoco hay que dar oportunidad al demonio para que seamos tentados, como a veces pasa (Mo 18).<\/p>\n<p>La Santa recurre al texto de S. Pablo, en 1 Cor 10,13, por dos veces al menos, para recordarnos que no seremos tentados m\u00e1s de lo que podemos sufrir. De ah\u00ed la esperanza de que podamos resistir y vencer las tentaciones por la fuerza y gracia de Dios en nosotros; cf R 58,1 y cta 143,8, del 2.11.1576, a la M. Mar\u00eda Bautista.<\/p>\n<p>Por las tentaciones que se han pasado se pueden adquirir m\u00e9ritos (cf D 26). Las tentaciones ayudan al alma que Dios da la luz de la verdad: \u201cPorque el alma que Dios da luz de la verdad, las tentaciones y estorbos que pone el demonio la ayudan m\u00e1s; porque es Su Majestad el que pelea por ella\u201d (F 11,7; cf Conc 2,3).<\/p>\n<p>Las tentaciones son igualmente medios para evitar enga\u00f1os en la vida de oraci\u00f3n, crey\u00e9ndose perfectos por los gustos que Dios da en ocasiones: \u201cY tengo por muy mejor cuando entran y dan guerra en este estado de oraci\u00f3n; porque podr\u00eda el demonio enga\u00f1ar, a vueltas de los gustos que da Dios, si no hubiese tentaciones, y hacer mucho m\u00e1s da\u00f1o que cuando las hay, y no ganar tanto el alma&#8230;\u201d (M 4,1,3).<\/p>\n<p>Sabe muy bien la Santa que la vida espiritual no se fundamenta sobre gustos y regalos, sobre todo al principio. Ser\u00eda un mal comienzo de la vida espiritual, pues ser\u00eda comenzar sobre arena, y todo acabar\u00eda por el suelo, adem\u00e1s de andar siempre disgustados y tentados: \u201cAunque otras veces he dicho esto, importan tanto que lo torno a decir aqu\u00ed: es que no se acuerde que hay regalos en esto que comienza, porque es muy baja manera de comenzar a labrar un tan precioso y grande edificio; y si comienzan sobre arena, dar\u00e1n con todo en el suelo; nunca acabar\u00e1n de andar disgustados y tentados\u201d (M 2,1,7). A este respecto se pueden consultar: C 20,2; 21, t\u00edtulo y 2; 23,36 y 41. V 4,2; 11, 2.10.11.12.15.16 y 17.<\/p>\n<p>Las tentaciones sirven tambi\u00e9n para evitar enga\u00f1os en la vida de oraci\u00f3n; en concreto para no sucumbir ante el enga\u00f1o de no confesar pecados muy graves, por miedo de no estar en desasosiego: \u201cAqu\u00ed vendr\u00e1 la tentaci\u00f3n de dejar de confesar pecados muy graves, por miedo de no estar en desasosiego. \u00a1Oh, v\u00e1lgame Dios, qu\u00e9 da\u00f1o puede hacer aqu\u00ed el demonio y qu\u00e9 caro les cuesta el apretamiento y honra!\u201d (C 5,1).<\/p>\n<p>Los combates en la fe son una oportunidad para el demonio que puede alborotar en gran manera; pero el alma no deja de estar firme en la fe, en especial cuando se trata de fen\u00f3menos m\u00edsticos extraordinarios. Pero los efectos positivos que generan en ella son s\u00f3lo de la verdadera sabidur\u00eda. El demonio no puede dejar al alma con tantos bienes: \u201cMas no creyendo, sino&#8230; a manera de tentaciones en cosas de la fe, que puede el demonio alborotar, mas no dejar el alma de estar firme en ella; antes mientras m\u00e1s la combate, m\u00e1s queda con certidumbre de que el demonio no la podr\u00eda dejar con tantos bienes, como ello es as\u00ed, que no puede tanto en lo interior del alma&#8230;\u201d (M 4, 9,10).<\/p>\n<p>Mientras se vive, se est\u00e1 expuesto a la tentaci\u00f3n; tambi\u00e9n en el desierto; incluso all\u00ed m\u00e1s: \u201cAcabando la v\u00edspera de San Lorenzo de comulgar, estaba el ingenio tan distra\u00eddo y divertido, que no me pod\u00eda valer, y comenc\u00e9 a haber envidia de los que est\u00e1n en los desiertos, pareci\u00e9ndome que como no oyesen ni viesen nada, estaban libres de este divertimiento. Entend\u00ed: \u2018Mucho te enga\u00f1as, hija, antes all\u00ed tienen m\u00e1s fuertes las tentaciones de los demonios; ten paciencia, que mientras se vive no se excusa`\u201d (R 44,1).<\/p>\n<p>En la tentaci\u00f3n se siente a veces sensaci\u00f3n de debilidad e impotencia: \u201cPar\u00e9ceme que estoy llena de faltas, sin ning\u00fan \u00e1nimo para la virtud, y el grande \u00e1nimo que suelo tener queda en esto, que me parece a la menor tentaci\u00f3n y murmuraci\u00f3n del mundo no podr\u00eda resistir\u201d (R 1,22; cf R 4,5).<\/p>\n<p>Santa Teresa de Jes\u00fas tambi\u00e9n pas\u00f3 por el miedo de que algunos de los fen\u00f3menos m\u00edsticos con que Dios le agraci\u00f3 fueran tentaci\u00f3n: \u201cHe habido miedo si fue tentaci\u00f3n, que imaginaci\u00f3n no fue posible\u201d (R 44,3: habla de una visi\u00f3n m\u00edstica extraordinaria).<\/p>\n<p>Habla igualmente santa Teresa de Jes\u00fas de la posible confusi\u00f3n entre aflicciones, imaginaciones, escr\u00fapulos y tentaciones. Todas pueden ser fuente de gran m\u00e9rito: \u201cEllas pasan harta muerte consigo mismas de aflicciones e imaginaciones y escr\u00fapulos, y as\u00ed tambi\u00e9n harto gran m\u00e9rito, aunque ellas siempre las llaman tentaciones; que si acabasen de entender es del mismo mal, tendr\u00edan gran alivio, si no hiciesen caso de ello\u201d (F 7,10).<\/p>\n<p>Advierte la Santa c\u00f3mo el demonio tienta y prueba en los momentos importantes de la vida. Se pueden ver: F 23,10 y 26,14, en donde ella recuerda dos casos concretos. Afirma asimismo santa Teresa de Jes\u00fas c\u00f3mo no se han de tener miedo a tentaciones en la hora de la muerte (cf F 16,4 y 5).<\/p>\n<p>No entiende la Santa por qu\u00e9 escandaliza m\u00e1s decir que se tienen visiones o revelaciones que las muchas tentaciones de todo tipo y color que, a veces, representa el demonio: \u201cParece espanto a algunas personas s\u00f3lo en o\u00edr nombrar visiones o revelaciones. No entiendo la causa por qu\u00e9 tienen por camino tan peligroso el llevar Dios a un alma por aqu\u00ed, ni de d\u00f3nde ha procedido este pasmo&#8230; que cierto, no espanta tanto decir que les representa el demonio, muchos g\u00e9neros de tentaciones y de esp\u00edritu de blasfemia y disparatadas y deshonestas cosas, cuanto se encandalizar\u00e1 de decirle que ha visto o habl\u00e1dola alg\u00fan \u00e1ngel, o que se le ha representado Jesucristo crucificado, Se\u00f1or nuestro\u201d (F 8,1).<\/p>\n<p>Nos confiesa santa Teresa de Jes\u00fas que no ha tenido tentaciones en la fe: \u201cY ahora veo que de la misma manera lo he o\u00eddo a letrados, y no lo he entendido como ahora (se refiere al misterio trinitario), aunque siempre sin detenimiento lo cre\u00eda, porque no he tenido tentaciones de la fe\u201d (R 33,1).<\/p>\n<p>Pero s\u00ed ha sentido las tentaciones de temor y duda, debido a su ruindad y flaqueza: \u201cYo confieso que mi ruindad y flaqueza me han hecho temer y dudar, mas no me acuerdo ninguna, despu\u00e9s que el Se\u00f1or me dio h\u00e1bito de Descalza, ni algunos a\u00f1os antes, que no me hiciese merced, por su sola misericordia, de vencer estas tentaciones y arrojarme a los que entend\u00eda era mayor servicio suyo por dificultoso que fuese\u201d (F 28,19).<\/p>\n<p>Y finalmente, tambi\u00e9n la Santa ha sufrido dudas acerca de si en algunas de sus decisiones su proceder ha podido ser tentaci\u00f3n. Esto lo confiese especialmente santa Teresa de Jes\u00fas en algunas de sus cartas, como por ejemplo, en la cta. 179,3, del 21.1.1577, a la M. Mar\u00eda Bautista.<\/p>\n<p>Un consejo que da la Santa es que las tentaciones se han de tratar con el confesor (cta. 245,2, del 8.5.1578, al P. Jer\u00f3nimo Graci\u00e1n).<\/p>\n<p>La palabra tentar, tentaci\u00f3n, tentaciones tambi\u00e9n tiene otros sentidos no exactamente espirituales, como pueden ser: situaci\u00f3n de conflicto, duda, dificultad en las decisiones, desasosiego, incertidumbre, inseguridad en el modo de actuar.<\/p>\n<p>Mauricio Mart\u00edn del Blanco<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En santa Teresa de Jes\u00fas el hecho de las tentaciones es un ir y venir constante, ya sea como realidad presente en su existencia, ya sea como doctrina o consejos que da, ya sea tambi\u00e9n como acontecimiento muy frecuente en &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=3198\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[21],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-PA","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3198"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3198"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3198\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3199,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3198\/revisions\/3199"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3198"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3198"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3198"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}