{"id":3204,"date":"2015-01-15T11:09:37","date_gmt":"2015-01-15T17:09:37","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=3204"},"modified":"2021-01-15T11:27:17","modified_gmt":"2021-01-15T17:27:17","slug":"alabanza-oracion-de","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=3204","title":{"rendered":"Alabanza, oraci\u00f3n de"},"content":{"rendered":"<p>Es una de las expresiones de la oraci\u00f3n doxol\u00f3gica. Corresponde a las primeras peticiones del \u201cPadrenuestro\u201d. O a las oraciones de Jes\u00fas: \u201cTe glorifico, Padre, Se\u00f1or del cielo&#8230;\u201d (Mt 11,25), o de otros orantes evang\u00e9licos: \u201cBendito sea el Se\u00f1or Dios de Israel&#8230;\u201d (Lc 1,67). En Teresa la oraci\u00f3n doxol\u00f3gica tiene tambi\u00e9n esa doble modulaci\u00f3n: alabar, glorificar, cantar las misericordias de Dios, o bendecir y en cierto modo piropear su bondad, su magnificencia, su acci\u00f3n salv\u00edfica sobre ella y sobre los hombres todos. A veces unifica esas dos modulaciones doxol\u00f3gicas: \u201cSea por siempre bendito, am\u00e9n, y glorificado\u201d (M pr\u00f3l. 3).<\/p>\n<p>La oraci\u00f3n de alabanza es, de por s\u00ed, una forma elevada de oraci\u00f3n cristiana: por su contenido latr\u00e9utico, desinteresado, en contraste con el contenido impetratorio de otras modulaciones de nuestra oraci\u00f3n, como en las postreras peticiones del Padrenuestro. Aun cuando esa forma de orar est\u00e9 presente ya en los primeros pasos del camino de oraci\u00f3n (vocal y meditativa), Teresa sit\u00faa las formas fuertes de \u201calabanza\u201d en los grados elevados del camino. Especialmente a partir de la llegada a la oraci\u00f3n contemplativa. La \u00edntima necesidad de alabar explosivamente a su Se\u00f1or, aparece en Vida a partir del primer grado de oraci\u00f3n m\u00edstica (segunda agua): el alma \u201chace harto con dejar de ir adelante en alabanzas de Dios\u201d (V 14,12). A partir de ese momento, la alabanza va en crescendo de grado en grado. En la \u201ctercera agua\u201d: \u201cquerr\u00eda dar voces en alabanzas el alma, est\u00e1 que no cabe en s\u00ed\u201d (16,3). En la \u201ccuarta agua\u201d, ya en el estado de \u201cuni\u00f3n\u201d: \u201cdesh\u00e1cese en alabanzas de Dios\u201d (19,2). M\u00e1s adelante, en los arrobamientos, \u201clo ordinario es estar embebidas en alabanzas de Dios\u201d (20,20).<\/p>\n<p>Id\u00e9ntico proceso aparece en el Castillo Interior, desde las moradas cuartas (c.1,6), hasta las s\u00e9ptimas (c. 3,6). En estas postreras moradas, Teresa propone a los grandes contemplativos como modelos de oraci\u00f3n de alabanza. Entre ellos , a El\u00edas profeta, o a santo Domingo y san Francisco: \u201caquella hambre que tuvo nuestro padre El\u00edas de la honra de su Dios, y tuvo santo Domingo y san Fran\u00adcisco de allegar almas para que fuese alabado\u201d (M 7,4,11).<\/p>\n<p>Y como ella escribe todos sus libros cuando ya ha ingresado en esos altos grados de oraci\u00f3n, no puede escribir sin prorrumpir constantemente en clamores de alabanza: \u201cdesh\u00e1cese en alabanzas de Dios, y yo me querr\u00eda deshacer ahora: \u00a1bendito se\u00e1is, Se\u00f1or m\u00edo, que as\u00ed hac\u00e9is de pecina tan sucia como yo, agua tan clara que sea para vuestra mesa\u00a0! \u00a1Se\u00e1is alabado, oh regalo de los \u00e1ngeles, que as\u00ed quer\u00e9is levantar un gusano tan vil!\u201d (V 19,2; cf 30,16).<\/p>\n<p>Teresa no s\u00f3lo quisiera cantar para siempre sus misericordias (V 14,11) sino que desear\u00eda asociar en su alabanza a toda la creaci\u00f3n (M 6,4,15), desear\u00eda prorrumpir en una especie de apostolado de la alabanza de Dios (M 6,6, 3.4), \u201cquerr\u00eda dar voces en alabanzas\u201d (V 16,2; 20,25, dar voces como san Pablo, 21,6), \u201cse querr\u00eda meter en mitad del mundo, por ver si pudiese ser parte para que un alma alabase m\u00e1s a Dios\u201d (M 6,6,3), desea entrar en el reino de la alabanza sin fin: \u201c\u00bfcu\u00e1ndo, Dios m\u00edo, acabar\u00e9 ya de ver mi alma junta en vuestra alabanza&#8230;\u00a0?\u201d (V 30,16).<\/p>\n<p>Ese es el motivo por el cual una de las intenciones subyacentes a cada uno de sus libros es que el contenido de los mismos sea doxol\u00f3gico, es decir, que sea por s\u00ed mismo un tributo de alabanza a Dios, y que provoque esa alabanza en quienquiera que lo lea. As\u00ed, en Vida , desde el pr\u00f3logo: \u201ccon todo mi coraz\u00f3n le suplico que (esta relaci\u00f3n de mi vida) sea para gloria y alabanza suya\u201d. Repetido en el ep\u00edlogo: \u201cdichoso ser\u00eda el trabajo (de escribir el libro), si he acertado a decir algo, que sola una vez se alabe por ello el Se\u00f1or\u201d (40,3; cf 40,4). Y en plena narraci\u00f3n: \u201cBien sabe mi Se\u00f1or que no pretendo otra cosa en esto sino que sea alabado y engrandecido un poquito&#8230;\u201d (10,9).<\/p>\n<p>Igual esquema intencional se repite en la elaboraci\u00f3n del Castillo Interior: declaraci\u00f3n de intenciones doxol\u00f3gicas en el pr\u00f3logo (que las lectoras se aprovechen \u201cpara alabarle un poquito m\u00e1s\u201d n. 4); reiterada en el ep\u00edlogo: \u201cdeshaceros en alabanzas del gran Dios\u201d (n. 3), y en pleno desarrollo del libro: \u201cSabe Su Majestad que no es otro mi deseo&#8230;, sino que sea alabado su nombre\u201d (M 5,4,11).<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s sorprendente es que esa misma componente doxol\u00f3gica persiste en el proyecto de relato de sus fundaciones: ella se propone hacer historia \u2013narrar ver\u00eddicamente\u2013, pero con finalidad doxol\u00f3gica: \u201cesto&#8230; se escribe para que Su Majestad sea alabado\u201d\u00a0(F pr\u00f3l 3).<\/p>\n<p>T. \u00c1lvarez<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es una de las expresiones de la oraci\u00f3n doxol\u00f3gica. 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