{"id":3210,"date":"2015-01-15T11:33:49","date_gmt":"2015-01-15T17:33:49","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=3210"},"modified":"2021-01-15T11:35:05","modified_gmt":"2021-01-15T17:35:05","slug":"virtudes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=3210","title":{"rendered":"Virtudes"},"content":{"rendered":"<p>Santa Teresa de Jes\u00fas nunca se puso a decirnos, con los \u00abletrados\u00bb, que la virtud es \u00abun h\u00e1bito operativo bueno\u00bb y que algunas tienen un origen b\u00edblico, pero que su clasificaci\u00f3n teol\u00f3gica posterior se inspira en la filosof\u00eda griega.<\/p>\n<ol>\n<li>\u00bfQu\u00e9 es virtud para Teresa?<\/li>\n<\/ol>\n<p>Para ella todo lo bueno que se haga o se sufra por Dios es virtud. Y de vez en cuando ir\u00e1 enumerando sin orden esas \u00abcosas buenas\u00bb.<\/p>\n<p>As\u00ed, cuando ella evoca los primeros recuerdos de su ni\u00f1ez e infancia nos hablar\u00e1 de personas de \u00abmuchas virtudes\u00bb o \u00abvirtuosas\u00bb, sin m\u00e1s especificaci\u00f3n: sus familiares, sus formadoras, muchas monjas.<\/p>\n<p>Y al hablar de la enfermedad que la dej\u00f3 \u00abtan tullida\u00bb, dir\u00e1: \u00abvi nuevas en m\u00ed estas virtudes\u00bb. Y luego las enumerar\u00e1: confesi\u00f3n frecuente, paciencia, entender qu\u00e9 es amar a Dios, no hablar mal de nadie (V 6,2-3); \u00abapartarme muchas veces a soledad a rezar y leer, mucho hablar de Dios, amiga de hacer pintar su imagen en muchas partes, y de tener oratorio y procurar en \u00e9l cosas que hiciesen devoci\u00f3n, no decir mal, otras cosas de esta suerte\u00bb (V 7,2), \u00abdesear servir a Dios\u00bb (V 39,19), \u00abtener l\u00e1grimas cuando rezaba\u00bb, \u00abgran conformidad\u00bb y \u00abgran alegr\u00eda\u00bb \u00abcon la voluntad de Dios, aunque me dejase as\u00ed siempre\u00bb, \u00abestar a solas en oraci\u00f3n\u00bb (V 6,2-3), \u00abgran desasimiento\u00bb, \u00abfortaleza\u00bb, \u00abamor de Dios\u00bb, \u00abfe viva\u00bb (V 9,6), \u00absoledad y silencio\u00bb (V 13,7), \u00abperdonar\u00bb (C 36,12), \u00abpenitencia\u00bb, \u00aboraci\u00f3n, \u00abgrandes limosnas y caridad\u00bb, \u00abmuy buen entendimiento y valor\u00bb (F 31, 8).<\/p>\n<p>Otras veces, despu\u00e9s de estas especificaciones, a\u00f1adir\u00e1: \u00aby otras muchas virtudes\u00bb (V 13,7), \u00aby todas las dem\u00e1s virtudes grandes\u00bb (V 9,6). Pero dar\u00e1 preferencia a unas cuantas: \u00abhumildad y mor\u00adtificaci\u00f3n y desasimiento\u00bb, \u00abamor y temor de Dios\u00bb (C 17,4); \u00abgran obediencia\u00bb (C 18,7), \u00absanta pobreza\u00bb (C 2). Y, al final, resumir\u00e1 todas a las tres \u00absoberanas virtudes\u00bb: \u00abla una es amor unas con otras; otra, desasimiento de todo lo criado; la otra, verdadera humildad\u00bb (C 4,4; 10,3). Todas ellas tienen un trato particular en este diccionario.<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li>Virtudes y oraci\u00f3n<\/li>\n<\/ol>\n<p>Para santa Teresa de Jes\u00fas oraci\u00f3n, en cualquiera de sus modalidades, es siempre un encuentro de amigos: Dios que ama desde siempre y el orante que quiere responder a ese amor. Ambos amantes quieren que ese encuentro, no tenga lugar tan s\u00f3lo en unos momentos \u00abprogramados\u00bb o en sitios determinados, sino siempre. La raz\u00f3n es muy sencilla: \u00abel verdadero amante en toda parte ama y siempre se acuerda del amado. \u00a1Recia cosa ser\u00eda que s\u00f3lo en los rincones se puediese traer oraci\u00f3n!\u00bb (F 5,16).<\/p>\n<p>En este sentido, oraci\u00f3n y virtudes tienen una estrecha relaci\u00f3n. Normalmente, el term\u00f3metro del amor (oraci\u00f3n) y sus manifestaciones (virtudes) tienen que ir de la mano. Es ley de amor. Lo sabe Teresa: \u00ab\u00bfEsconderse? \u00a1Oh, que el amor de Dios \u2013si de veras es amor\u2013 es imposible!&#8230; Si es poco, dase a entender poco, y si es mucho, mucho; mas poco o mucho, como haya amor de Dios, siempre se entiende\u00bb (C 40,3).<\/p>\n<p>a) Virtudes y grados de oraci\u00f3n. La catequesis teresiana sobre la oraci\u00f3n adquiere plasticidad y cercan\u00eda en su libro Vida, con su comparaci\u00f3n de modos de regar el huerto. Aqu\u00ed la relaci\u00f3n oraci\u00f3n-virtudes es real y bell\u00edsima. Dios \u00abarranca las malas hierbas y ha de plantar las buenas\u00bb. Al hortelano (orante) se le pide bien poco: \u00abprocurar, como buenos hortelanos, que crezcan estas plantas y tener cuidado de regarlas, para que no se pierdan, sino que vengan a echar flores que den de s\u00ed gran olor, para dar recreaci\u00f3n a este Se\u00f1or nuestro, y as\u00ed se venga a deleitar muchas veces a esta huerta y a holgarse entre estas virtudes\u00bb (V 11,6).<\/p>\n<p>En un principio el orante tiene que procurar sacar agua del pozo, haya o no haya agua, cueste mucho o poco. Luego el trabajo va a resultar cada vez m\u00e1s f\u00e1cil y sabroso. Finalmente, el orante descansa y Dios lo hace todo, enviando su lluvia fecundante (V 11-22; 38,11).<\/p>\n<p>Seg\u00fan se pasa de un grado a otro crecen \u00ablas virtudes muy m\u00e1s sin comparaci\u00f3n que en la oraci\u00f3n pasada\u00bb y \u00abquedan m\u00e1s fuertes\u00bb (V 14,5, 17,3). El orante hortelano ve el fruto de sus intentos de regar, pues Dios, mejor regador que \u00e9l, ha dejado \u00abtan crecidas las virtudes\u00bb, que incluso \u00abde aquel gozo y deleite participa el cuerpo\u00bb (V 17,8).<\/p>\n<p>Claro est\u00e1 que Dios y el orante cooperan, cada uno en su medida: \u00abSuplic\u00e1bale aumentase el olor de las florecillas de virtudes &#8230; Entonces es el verdadero escardar y quitar de ra\u00edz las hierbecillas, aunque sean peque\u00f1as, que han quedado malas\u00bb (V 14,9).<\/p>\n<p>b) Libertad de Dios. Sin embargo, a pesar del caminar conjunto de los grados de oraci\u00f3n y las virtudes, Dios siempre se ha manifestado libre ante nuestros cortos esquemas. Y Teresa reconoce que Dios \u00absin agua sustenta las flores y hace crecer las virtudes\u00bb (V 11,9). Luego a\u00f1ade: \u00abY yo, aunque en las mercedes de Dios estaba adelante, estaba muy en los principios en las virtudes y mortificaci\u00f3n\u00bb (V 23,9).<\/p>\n<p>Pablo de Tarso ser\u00e1 un ejemplo de esa gratuidad de Dios. En efecto, puede haber personas \u00abdel todo perdidas\u00bb y \u00aben mal estado y faltas de virtudes\u00bb. Y dar Dios a alguna \u00abgustos y regalos y ternura que la comienza a mover los deseos, y aun p\u00f3nela en contemplaci\u00f3n algunas veces\u00bb (C 16,4).<\/p>\n<p>A fin de cuentas, virtudes y caminos orantes son regalo de Dios. Lo sabe Teresa: \u00c9l \u00abhace que resplandezca una virtud que el mismo Se\u00f1or pone en m\u00ed, casi haci\u00e9ndome fuerza para que la tenga\u00bb (V 4,10), pues Dios es \u00abla verdadera virtud, de donde todas las virtudes vienen\u00bb y \u00abnuestra virtud es virtud\u00bb (V 14,5; 1M 2,1).<\/p>\n<p>c) Criterio de discernimiento. La presencia de virtudes es un criterio evang\u00e9lico de discernimiento muy citado por Santa Teresa. L\u00f3gicamente, este criterio tiene lugar en el tema central de los escritos teresianos: los caminos orantes, como relaci\u00f3n de amor con Dios. Y la presencia de las virtudes de humildad y amor al pr\u00f3jimo ir\u00e1 marcando todo el itinerario de la perfecci\u00f3n. Y el principio vale para todo el abanico de la oraci\u00f3n general y para la oraci\u00f3n de uni\u00f3n en particular.<\/p>\n<p>Teresa ironiza: \u00abCuando yo veo almas muy diligentes a entender la oraci\u00f3n que tienen y muy encapotadas cuando est\u00e1n en ella, &#8230;h\u00e1ceme ver cu\u00e1n poco entienden del camino por donde se alcanza la uni\u00f3n y piensan que all\u00ed est\u00e1 todo el negocio. Que no, hermanas, no, obras quiere el Se\u00f1or\u00bb. Y esas obras son: aliviar al enfermo, compartir su dolor, ayunar para que otro coma, no tener envidia, no criticar. \u00abEsta es la verdadera uni\u00f3n con su voluntad\u00bb (M 5,3,11). Son obras que se cristalizan en el amor a Dios y al pr\u00f3jimo. \u00abGuard\u00e1ndolas con perfecci\u00f3n, hacemos su voluntad, y as\u00ed estaremos unidos con \u00e9l\u00bb. Y el amor a Dios, en resumidas cuentas, se reduce al amor al pr\u00f3jimo (M 5,3,7-9).<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li>\u00abVirtudes fingidas\u00bb<\/li>\n<\/ol>\n<p>Es un tema muy reflexionado y experimentado por Teresa de Jes\u00fas, tanto en la vida orante como fuera de ella. La soberbia solapada, el deseo profundo de protagonismo, la vanagloria y otros motivos, en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n puede hacer creer equivocadamente al cristiano que posee virtudes.<\/p>\n<p>La Santa repetir\u00e1 machaconamente que toda virtud tiene que ser probada \u00abcon su contrario\u00bb (V 31,19) y avalada con la presencia de las \u00abvirtudes grandes\u00bb. En ellas aparecen unas \u00abse\u00f1ales que parece los ciegos las ven\u00bb (C 40,1-5). Se\u00f1ales que, a la larga, se centrar\u00e1n en querer negar nuestro ego\u00edsmo y hacer la voluntad de Dios, sin \u00abque queramos nosotras que se haga nuestra voluntad sino la suya\u00bb (M 3,2,6).<\/p>\n<p>Y va a aducir algunos ejemplos de virtudes de cart\u00f3n que en la primera ocasi\u00f3n se hacen a\u00f1icos: paciencia, pobreza de esp\u00edritu, amor al pr\u00f3jimo, humildad; pero terminar\u00e1 a\u00f1adiendo: \u00aby todas las virtudes\u00bb (C 38,8-9; M 5,3,9).<\/p>\n<p>Con \u00abtener h\u00e1bito de religi\u00f3n\u00bb (M 3,2,6), o \u00abguardarse de ofender al Se\u00f1or\u00bb puede parecer que todo est\u00e1 hecho. \u00ab\u00a1Oh!, que quedan unos gusanos que no se dan a entender hasta que&#8230; nos han ro\u00ed\u00addo las virtudes con un amor propio, una propia estimaci\u00f3n, un juzgar los pr\u00f3jimos, aunque sea en pocas cosas, una falta de caridad con ellos, no los queriendo como a nosotros mismos\u00bb (M 5,3,6).<\/p>\n<p>Este panorama se vuelve a\u00fan m\u00e1s l\u00fagubre, al estar las virtudes \u00edntimamente unidas entre s\u00ed. Y as\u00ed, entre un follaje aparente de virtudes, \u00abun punto de hora\u00bb, un ego\u00edsmo escondido o camuflado, falsifica todas las dem\u00e1s (V 31,20). Para Teresa es un principio experiencial muy preocupante: \u00abSi no quitan esta oruga, que ya que a todo el \u00e1rbol no da\u00f1e, porque algunas otras virtudes quedar\u00e1n, mas todas carcomidas\u00bb (V 31,21). \u00abFaltar algo en una virtud basta a adormecerlas todas\u00bb (V 36,16).<\/p>\n<ol start=\"4\">\n<li>\u00abHolgarse entre estas virtudes\u00bb<\/li>\n<\/ol>\n<p>Teresa de Jes\u00fas no quiere que la pr\u00e1ctica de las virtudes tenga colores de asceta cariacontecido, sino un rostro atractivo, alegre y evang\u00e9licamente perfumado, porque son regalos de Dios a corazones abiertos, que anda \u00abmirando y remirando por d\u00f3nde\u00bb puede atraernos a S\u00ed (cf V 2,8; Mt 6,7): \u00abProcurad ser afables y entender de manera con todas las personas que os trataren, que amen vuestra conversaci\u00f3n y deseen vuestra manera de vivir y tratar, y no se atemoricen y amedrenten de la virtud\u00bb (C 41,7).<\/p>\n<p>La presencia de las virtudes es objeto de gozo para Dios y de felicidad para quien las practica, pues Dios viene \u00aba deleitar muchas veces a esta huerta y a holgarse entre estas virtudes\u00bb (V 11,6.11), se\u00f1oras de todo lo criado, emperadoras del mundo, libradoras de todos los lazos y enredos\u00bb (C 10,3).<\/p>\n<p>F. Malax<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Santa Teresa de Jes\u00fas nunca se puso a decirnos, con los \u00abletrados\u00bb, que la virtud es \u00abun h\u00e1bito operativo bueno\u00bb y que algunas tienen un origen b\u00edblico, pero que su clasificaci\u00f3n teol\u00f3gica posterior se inspira en la filosof\u00eda griega. \u00bfQu\u00e9 &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=3210\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[21],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/s2dsrC-virtudes","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3210"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3210"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3210\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3211,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3210\/revisions\/3211"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3210"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3210"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3210"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}