{"id":3325,"date":"2015-01-22T10:15:36","date_gmt":"2015-01-22T16:15:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=3325"},"modified":"2021-01-22T10:17:41","modified_gmt":"2021-01-22T16:17:41","slug":"arrobamiento-s","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=3325","title":{"rendered":"Arrobamiento\/s"},"content":{"rendered":"<p>Aunque J. de la Cruz eludi\u00f3 intencionadamente describir y tratar los fen\u00f3menos m\u00edsticos extraordinarios, traz\u00f3 algunas pinceladas maestras y se\u00f1al\u00f3 pautas muy precisas para su interpretaci\u00f3n y colocaci\u00f3n en el cuadro de la vida espiritual. Mientras en la <em>Subida <\/em>se detiene ampliamente en los fen\u00f3menos de car\u00e1cter no\u00e9tico, como \u00a0visiones, revelaciones, locuciones, etc., menciona casi de pasada los que tienen repercusi\u00f3n som\u00e1tica, como \u00a0\u00e9xtasis, raptos, traspasos y arrobamientos. Se contenta con una sumaria presentaci\u00f3n, remitiendo a los escritos de \u00a0S. Teresa a quien desee descripciones detalladas (CB 13,7).<\/p>\n<p>Esta postura de renuncia a algo que conoc\u00eda muy bien explica el que no descienda a detalles y englobe en unidad, como si fuesen fen\u00f3menos id\u00e9nticos, el rapto, el \u00e9xtasis, el arrobamiento y \u201csutiles vuelos de esp\u00edritu que a los espirituales suelen acaecer\u201d. En su comentario al grupo estr\u00f3fico 13-15 intercambia de la manera m\u00e1s natural todos estos t\u00e9rminos, e incluso el de \u00a0\u00abdesposorio espiritual\u201d (14,17). Tiene, sin embargo, cierta predilecci\u00f3n por el sustantivo \u201carrobamiento\u201d. Las ideas expuestas se refieren a tres puntos o aspectos: naturaleza del fen\u00f3meno, momento de aparici\u00f3n del mismo y valoraci\u00f3n espiritual.<\/p>\n<p>a) <em>Naturaleza<\/em>. El arrobamiento es una gracia o comunicaci\u00f3n divina con dolorosas repercusiones corporales, generalmente muy dolorosas. El sujeto se ve como invadido por una fuerza avasalladora que le hace como \u201csalir de s\u00ed\u201d. En las primeras ocasiones \u201cacaece con gran detrimento y temor del natural\u201d (CB 13,2) y hasta con miedo de la vida (ib. n. 3). La descripci\u00f3n pl\u00e1stica de J. de la Cruz suena as\u00ed: \u201cEs a veces tan grande el tormento que se siente en las semejantes visitas de arrobamientos, que no hay tormento que as\u00ed descoyunte los huesos y ponga en estrecho el natural: tanto, que, si no proveyese Dios, se acabar\u00eda la vida. Y a la verdad as\u00ed le parece al alma por quien pasa, porque siente como desasirse el alma de las carnes y desamparar el cuerpo. Y la causa es porque semejantes mercedes no se pueden bien recibir muy en carne, porque el esp\u00edritu es levantado a comunicarse con el Esp\u00edritu divino que viene al alma, y as\u00ed por fuerza ha de desamparar en alguna manera la carne. Y de aqu\u00ed es que ha de padecer la carne y, por consiguiente el alma en la carne, por la unidad que tienen en un supuesto\u201d (CB 13,4).<\/p>\n<p>Apurando otros detalles a\u00f1ade: \u201cEn aquella visitaci\u00f3n del Esp\u00edritu divino es arrebatado con gran fuerza el del alma a comunicar con el Esp\u00edritu, y destituye al cuerpo, y deja de sentir en \u00e9l y de tener en \u00e9l sus acciones, porque las tiene en Dios &#8230; Y no por eso se ha de entender que destituye y desampara el alma al cuerpo de la vida natural, sino que no tiene sus acciones en \u00e9l. Y esta es la causa por que en estos raptos y vuelos se queda el cuerpo sin sentido y, aunque le hagan cosas de grand\u00edsimo dolor, no siente; porque no es como en otros traspasos y desmayos naturales, que con el dolor vuelven en s\u00ed\u201d (ib. 6). Hay, pues, en la comunicaci\u00f3n de arrobamiento \u201ctemor y temblor, descoyuntamiento de huesos, encogimiento de la piel, hielo en la carne y p\u00e9rdida de la sensibilidad natural (14-15, 18-20 y N 2,1,2-3).<\/p>\n<p>b) <em>Momento y nivel espiritual<\/em>. Si en la descripci\u00f3n fenomenol\u00f3gica J. de la Cruz concuerda sustancialmente con otros m\u00edsticos, se aparta de la mayor\u00eda al situar espiritualmente estas comunicaciones divinas. Con mayor claridad y precisi\u00f3n que la misma S. Teresa asegura que no son en modo alguno lo m\u00e1s alto de la perfecci\u00f3n. Al contrario, son prueba de que todav\u00eda no se ha realizado plenamente la purificaci\u00f3n. El que las comunicaciones divinas produzcan efectos tan negativos y dolorosos en el cuerpo se debe precisamente a que \u00e9ste a\u00fan no est\u00e1 suficientemente adaptado y sujeto al esp\u00edritu. La afirmaci\u00f3n no puede ser m\u00e1s expl\u00edcita: \u201cY estos sentimientos tienen en estas visitas los que no han a\u00fan llegado a estado de perfecci\u00f3n, sino que van camino en estado de aprovechados; porque ha los que han llegado ya tienen toda la comunicaci\u00f3n hecha en paz y suave amor, y cesan estos arrobamientos, que eran comunicaciones que dispon\u00edan para la total comunicaci\u00f3n\u201d (CB 13,6). Es exactamente el mismo pensamiento de la <em>Noche, <\/em>en la perspectiva de la purificaci\u00f3n. En los ya purificados por la noche del esp\u00edritu \u201ccesan ya estos arrobamientos y tormentos de cuerpo\u201d, por cuanto \u201clos arrobamientos y traspasos y descoyuntamientos de huesos acaecen siempre cuando las comunicaciones no son puramente espirituales, esto es, al esp\u00edritu s\u00f3lo\u201d (N 2,1,2).<\/p>\n<p>Estas afirmaciones permiten asegurar que, en la visi\u00f3n sanjuanista, el arrobamiento y los fen\u00f3menos similares se encuadran en el periodo del desposorio espiritual, cesando cuando se celebra el matrimonio m\u00edstico. Existe adem\u00e1s afirmaci\u00f3n expl\u00edcita. Al introducir la cita de Job, que sirve de apoyo b\u00edblico, se asegura que contiene todo lo \u201cdicho en este arrobamiento y desposorio\u201d (CB 14-15,17). Concluye el comentario de la cita con estas palabras: \u201cNo se ha de entender que siempre acaecen estas visitas con estos temores y detrimentos naturales, que &#8230; es a los que comienzan a entrar en estado de iluminaci\u00f3n y perfecci\u00f3n y en este g\u00e9nero de comunicaci\u00f3n, porque en otros antes acaecen con gran suavidad\u201d (CB 14-15,21).<\/p>\n<p>c) <em>Valoraci\u00f3n<\/em>. En el ambiente sobrecargado de misticismo hab\u00eda conocido J. de la Cruz el af\u00e1n indiscreto de gente espiritual, que pon\u00eda toda la santidad en los fen\u00f3menos extraordinarios. En no pocos c\u00edrculos \u201calumbrados\u201d se produc\u00edan competiciones para ver qui\u00e9n gozaba de m\u00e1s y mayores \u00e9xtasis y arrobamientos. Dominados por la soberbia eran muchos los que presum\u00edan de ello. Si no se aprobaba su modo de proceder buscaban directores o confesores que condescendiesen con sus gustos. Concluye el Santo su desenmascaramiento: \u201cTienen algunas veces gana de que los otros entiendan su esp\u00edritu y su devoci\u00f3n, y para esto a veces hacen muestras exteriores de movimientos, suspiros y otras ceremonias; y a veces, algunos arrobamientos en p\u00fablico m\u00e1s que en secreto, a los cuales les ayuda el demonio, y tienen complacencia en que les entiendan aquello, y muchas veces codicia\u201d (N 1,2,3).<\/p>\n<p>No es cosa de principiantes. Personas tenidas por espirituales se dejan vencer por la presunci\u00f3n y la soberbia hasta fingir \u201cactos exteriores que parezcan de santidad, como arrobamientos y otras apariencias. H\u00e1cense as\u00ed atrevidos a Dios, perdiendo el santo temor, que es llave y custodia de todas las virtudes\u201d (N 2,2,3). El gran maestro aplica al caso sus normas de siempre. Nada de buscar estas comunicaciones ni de atarse a ellas; menos a\u00fan presumir de ser favorecido por Dios. Absurdo intentar provocarlas. Humildad cuando se reciben y gratitud al Se\u00f1or.<\/p>\n<p><em>Eulogio Pacho<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aunque J. de la Cruz eludi\u00f3 intencionadamente describir y tratar los fen\u00f3menos m\u00edsticos extraordinarios, traz\u00f3 algunas pinceladas maestras y se\u00f1al\u00f3 pautas muy precisas para su interpretaci\u00f3n y colocaci\u00f3n en el cuadro de la vida espiritual. 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