{"id":3362,"date":"2015-01-23T10:43:17","date_gmt":"2015-01-23T16:43:17","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=3362"},"modified":"2021-01-23T10:45:21","modified_gmt":"2021-01-23T16:45:21","slug":"cavernas-del-sentido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=3362","title":{"rendered":"Cavernas del sentido"},"content":{"rendered":"<p>Merece atenci\u00f3n este vocablo por su incorporaci\u00f3n al simbolismo sanjuanista. Aunque en la acepci\u00f3n real coincide sustancialmente con \u00a0\u201ccuevas\u201d (S 3,42,2; CB 14-15,14), la aplicaci\u00f3n simb\u00f3lica o figurativa de ambos sustantivos es diferente. El de <em>cuevas <\/em>es exclusiva del <em>C\u00e1ntico <\/em>(canc. 24), mientras la de <em>cavernas <\/em>ofrece dos elaboraciones distintas: una en el <em>C\u00e1ntico <\/em>y otra en la <em>Llama.<\/em><\/p>\n<p>a) En el <em>C\u00e1ntico <\/em>las \u201ccavernas de la piedra\u201d, que son \u201csubidas\u201d y \u201cest\u00e1n bien escondidas\u201d, simbolizan \u201clos subidos y altos y profundos misterios de Sabidur\u00eda de Dios que hay en Cristo sobre la uni\u00f3n hipost\u00e1tica de la naturaleza humana con el Verbo divino, y en la respondencia que hay a \u00e9sta de la uni\u00f3n de los hombres en Dios, y en las conveniencias de justicia y misericordia de Dios sobre la salud del g\u00e9nero humano en la manifestaci\u00f3n de sus juicios\u201d (CB 37,3).<\/p>\n<p>El simbolismo arranca, pues, de la idea-figura de una roca-piedra en la que hay muchas cuevas o cavernas. La piedra-roca es \u00a0Cristo, como recuerda J. de la Cruz citando expl\u00edcitamente el texto paulino (1 Cor 10,4). Conjuga as\u00ed el Santo la doble ense\u00f1anza del Ap\u00f3stol: Cristo es el \u201cmisterio de Dios\u201d y la piedra de donde brota el agua viva. Desentra\u00f1ando la unidad del s\u00edmbolo explica sus componentes de esta forma.<\/p>\n<p>Las \u201ccavernas de la piedra\u201d son profundas y, por ello, \u201cescondidas\u201d, porque as\u00ed son los misterios de Cristo y los juicios de Dios. \u201cPor ser tan altos y profundos, bien propiamente los llama \u2013el alma\u2013 subidas cavernas, subidas por la alteza de los misterios subidos, y cavernas por la hondura y profundidad de la Sabidur\u00eda de Dios en ellos; porque, as\u00ed como las cavernas son profundas y de muchos senos, as\u00ed cada misterio de los que hay en Cristo es profund\u00edsimo en sabidur\u00eda, y tiene muchos senos de juicios suyos ocultos de predestinaci\u00f3n y presciencia en los hijos de los hombres\u201d (CB 37,3).<\/p>\n<p>Como las cavernas est\u00e1n \u201cbien escondidas\u201d, as\u00ed sucede con los misterios de Cristo. Por mucho que se descubra, todo se queda por entender, \u201cy as\u00ed mucho hay que ahondar en Cristo, porque es una abundante mina con muchos senos de tesoros, que, por m\u00e1s que ahonden, nunca los hallan fin ni t\u00e9rmino, antes van en cada seno hallando nuevas venas de nuevas riquezas ac\u00e1 y all\u00e1\u201d. Por eso dec\u00eda san Pablo que \u201cen Cristo moran todos los tesoros y sabidur\u00eda escondidos\u201d (CB 37,4). La aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica es natural para el Santo: hay que desear entrar en esas cavernas y absorberse y embriagarse en el \u201camor de la sabidur\u00eda de los misterios de Cristo\u201d (ib. 5).<\/p>\n<p>b) El simbolismo de las \u201ccavernas\u201d en la <em>Llama <\/em>es mucho m\u00e1s complejo en su trama. Forma parte de una cadena figurativa en la que se integran las \u201cl\u00e1mparas de fuego\u201d y el \u201csentido oscuro y ciego\u201d (estrofa 3\u00aa, vv. 1-4).<\/p>\n<p>El simbolismo alegorizante se estructura as\u00ed: Las \u201cl\u00e1mparas de fuego\u201d, que son los atributos divinos (LlB 2-3.9), iluminan y calientan al \u00a0alma, no como hacen las l\u00e1mparas materiales, \u201cque con sus llamaradas alumbran las cosas que est\u00e1n en derredor, sino como las que est\u00e1n dentro de las llamas, porque el alma est\u00e1 dentro de sus resplandores\u201d (n. 9). De ah\u00ed que su efecto llegue hasta lo m\u00e1s \u00edntimo y profundo de ella: hasta \u201clas profundas cavernas del sentido\u201d.<\/p>\n<p>Contra lo que pudiera parecer, dado el uso sanjuanista de la palabra \u201csentido\u201d, las cavernas en cuesti\u00f3n \u201cson las potencias del alma, \u00a0memoria, entendimiento y voluntad, las cuales son tan profundas cuanto de grandes bienes son capaces, pues no se llenan menos que infinito, las cuales con lo que cuando est\u00e1n vac\u00edas, echaremos en alguna manera de ver lo que se gozan y deleitan cuando de Dios est\u00e1n llenas, pues que por un contrario se da luz a otro\u201d (LlB 3,18). Para J. de la Cruz, en las \u201cprofundas cavernas del sentido\u201d se simboliza la capacidad radical del alma a trav\u00e9s de sus potencias. Si est\u00e1n llenas de criatura, \u201cno sienten el vac\u00edo grande de su profunda capacidad\u201d. En cambio, cuando est\u00e1n purgadas, limpias y vac\u00edas, sienten \u201cintolerable sed y ansia del espiritual sentido; porque, como son profundos los est\u00f3magos de estas cavernas, profundamente penan, porque el manjar que echan de menos tambi\u00e9n es profundo, que, como digo, es Dios\u201d (ib.).<\/p>\n<p>Discurre luego ampliamente por cada una de las potencias-cavernas para comparar las dos situaciones (vac\u00edo-lleno de criaturas-Dios) y, al cabo de una largu\u00edsima digresi\u00f3n, vuelve al s\u00edmil de las \u201ccavernas del sentido\u201d (n. 68) fusionando el s\u00edmbolo de las l\u00e1mparas con el de las \u201cunciones-ung\u00fcentos\u201d (3,68-69). Antes de que las \u201clamparas de fuego\u201d alumbrasen las \u201cprofundas cavernas del sentido\u201d, \u00e9ste se hallaba \u201coscuro y ciego\u201d, es decir, no estaba purificado ni vac\u00edo de apegos y gustos de criatura (3,70-71). Conviene recordar que mantiene el significado simb\u00f3lico de \u201csentido\u201d como equivalente de la capacidad del alma: \u201cPorque la ceguedad del sentido racional y superior es el apetito\u201d. Puede explicarse comparativamente su actuaci\u00f3n con la forma de obrar los sentidos corporales (ib. 72).<\/p>\n<p>Resumiendo, el sentido-contenido del simbolismo de las \u201ccavernas\u201d, concluye el Santo: \u201cEste sentido, pues, del alma que antes estaba oscuro sin esta luz de Dios, y ciego con sus apetitos y afecciones, ya no solamente con sus profundas cavernas est\u00e1 ilustrado y claro por medio de esta divina uni\u00f3n con Dios, pero aun hecho ya como una resplandeciente luz \u00e9l con las cavernas de sus potencias\u201d (LlB 3,76).<\/p>\n<p>BIBL. \u2014 HELMUT HATZFELD, \u201cLas cavernas del sentido. Estructura de un s\u00edmbolo de san Juan de la Cruz\u201d, en el vol<em>. Estudios literarios sobre m\u00edstica espa\u00f1ola<\/em>, Madrid, Gredos, 1955, p. 351-358.<\/p>\n<p><em>Eulogio Pacho<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Merece atenci\u00f3n este vocablo por su incorporaci\u00f3n al simbolismo sanjuanista. Aunque en la acepci\u00f3n real coincide sustancialmente con \u00a0\u201ccuevas\u201d (S 3,42,2; CB 14-15,14), la aplicaci\u00f3n simb\u00f3lica o figurativa de ambos sustantivos es diferente. 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