{"id":339,"date":"2012-07-16T11:36:51","date_gmt":"2012-07-16T17:36:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ocdmx.org\/?p=339"},"modified":"2012-07-16T11:39:11","modified_gmt":"2012-07-16T17:39:11","slug":"mensaje-del-papa-450-aniversario-de-la-reforma-del-carmelo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=339","title":{"rendered":"Mensaje del Papa: 450 aniversario de la Reforma del Carmelo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.ocdmx.org\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/STJ-Vat.png\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignright size-full wp-image-340\" title=\"STJ-Vat\" src=\"http:\/\/www.ocdmx.org\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/STJ-Vat.png\" alt=\"\" width=\"250\" height=\"248\" srcset=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/STJ-Vat.png 250w, https:\/\/www.ocdmx.org\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/STJ-Vat-150x150.png 150w\" sizes=\"(max-width: 250px) 100vw, 250px\" \/><\/a>(RV).- El 24 de agosto, se cumplen cuatrocientos cincuenta a\u00f1os de la fundaci\u00f3n del Monasterio de San Jos\u00e9 en \u00c1vila y el inicio de la reforma del Carmelo por Santa Teresa de Jes\u00fas. En la fiesta lit\u00fargica de Nuestra Se\u00f1ora del Monte Carmelo Su Santidad Benedicto XVI envi\u00f3 su mensaje al obispo de \u00c1vila, Mons. Jes\u00fas Garc\u00eda Burillo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mensaje que consta de 6 puntos destaca su deseo, con ocasi\u00f3n de esa feliz circunstancia, de unirse a la alegr\u00eda de la querida Di\u00f3cesis abulense, de la Orden del Carmelo Descalzo, del Pueblo de Dios que peregrina en Espa\u00f1a y de todos los que, en la Iglesia universal, han encontrado en la espiritualidad teresiana una luz segura para descubrir que por Cristo llega al hombre la verdadera renovaci\u00f3n de su vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Santo Padre escribe que el Se\u00f1or anim\u00f3 a Santa Teresa de Jes\u00fas para la fundaci\u00f3n en \u00c1vila del monasterio de San Jos\u00e9, donde inici\u00f3 la reforma del Carmelo, y citamos las palabras del Papa en su mensaje: \u201cEnamorada del Se\u00f1or, esta preclara mujer no ansi\u00f3 sino agradarlo en todo. En efecto, un santo no es aquel que realiza grandes proezas bas\u00e1ndose en la excelencia de sus cualidades humanas, sino el que consiente con humildad que Cristo penetre en su alma, act\u00fae a trav\u00e9s de su persona, sea \u00c9l el verdadero protagonista de todas sus acciones y deseos, quien inspire cada iniciativa y sostenga cada silencio\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hacia el final de su mensaje Benedicto XVI subraya que santa Teresa supo honrar con gran devoci\u00f3n a la Sant\u00edsima Virgen, a quien invocaba bajo el dulce nombre del Carmen. Con esta inspiraci\u00f3n el Papa escribe: \u201cBajo su amparo materno pongo los afanes apost\u00f3licos de la Iglesia en \u00c1vila, para que, rejuvenecida por el Esp\u00edritu Santo, halle los caminos oportunos para proclamar el Evangelio con entusiasmo y valent\u00eda. Que Mar\u00eda, Estrella de la evangelizaci\u00f3n, y su casto esposo San Jos\u00e9 intercedan para que aquella \u00abestrella\u00bb que el Se\u00f1or encendi\u00f3 en el universo la Iglesia con la reforma teresiana siga irradiando el gran resplandor del amor y de la verdad de Cristo a todos los hombres\u201d. (Patricia L. J\u00e1uregui Romero &#8211; Radio Vaticano)<\/p>\n<address style=\"text-align: justify;\">Texto \u00edntegro:<\/address>\n<address style=\"text-align: justify;\">\n<p align=\"center\"><strong><em>MENSAJE DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI<br \/>\nAL ARZOBISPO DE \u00c1VILA (ESPA\u00d1A)<br \/>\nCON OCASI\u00d3N DEL 450\u00b0 ANIVERSARIO DE LA FUNDACI\u00d3N<br \/>\nDEL MONASTERIO DE SAN JOS\u00c9 EN \u00c1VILA<br \/>\nY DEL INICIO DE LA REFORMA DEL CARMELO<\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Al venerado Hermano<br \/>\nMonse\u00f1or Jes\u00fas GARC\u00cdA BURILLO,<br \/>\nObispo de \u00c1vila<\/em><\/p>\n<p>1.\u00a0<em>Resplendens stella<\/em>. \u00abUna estrella que diese de s\u00ed gran resplandor\u00bb (<em>Libro de la Vida<\/em>\u00a032,11). Con estas palabras, el Se\u00f1or anim\u00f3 a Santa Teresa de Jes\u00fas para la fundaci\u00f3n en \u00c1vila del monasterio de San Jos\u00e9, inicio de la reforma del Carmelo, de la cual, el pr\u00f3ximo 24 de agosto, se cumplen cuatrocientos cincuenta a\u00f1os. Con ocasi\u00f3n de esa feliz circunstancia, quiero unirme a la alegr\u00eda de la querida Di\u00f3cesis abulense, de la Orden del Carmelo Descalzo, del Pueblo de Dios que peregrina en Espa\u00f1a y de todos los que, en la Iglesia universal, han encontrado en la espiritualidad teresiana una luz segura para descubrir que por Cristo llega al hombre la verdadera renovaci\u00f3n de su vida. Enamorada del Se\u00f1or, esta preclara mujer no ansi\u00f3 sino agradarlo en todo. En efecto, un santo no es aquel que realiza grandes proezas bas\u00e1ndose en la excelencia de sus cualidades humanas, sino el que consiente con humildad que Cristo penetre en su alma, act\u00fae a trav\u00e9s de su persona, sea \u00c9l el verdadero protagonista de todas sus acciones y deseos, quien inspire cada iniciativa y sostenga cada silencio.<\/p>\n<p>2. Dejarse conducir de este modo por Cristo solamente es posible para quien tiene una intensa vida de oraci\u00f3n. \u00c9sta consiste, en palabras de la Santa abulense, en \u00abtratar de amistad, estando muchas veces a solas con quien sabemos nos ama\u00bb (<em>Libro de la Vida\u00a0<\/em>8,5). La reforma del Carmelo, cuyo aniversario nos colma de gozo interior, nace de la oraci\u00f3n y tiende a la oraci\u00f3n. Al promover un retorno radical a la Regla primitiva, alej\u00e1ndose de la Regla mitigada, santa Teresa de Jes\u00fas quer\u00eda propiciar una forma de vida que favoreciera el encuentro personal con el Se\u00f1or, para lo cual es necesario \u00abponerse en soledad y mirarle dentro de s\u00ed, y no extra\u00f1arse de tan buen hu\u00e9sped\u00bb (<em>Camino de perfecci\u00f3n<\/em>\u00a028,2). El monasterio de San Jos\u00e9 nace precisamente con el fin de que sus hijas tengan las mejores condiciones para hallar a Dios y entablar una relaci\u00f3n profunda e \u00edntima con \u00c9l.<\/p>\n<p>3. Santa Teresa propuso un nuevo estilo de ser carmelita en un mundo tambi\u00e9n nuevo. Aquellos fueron \u00abtiempos recios\u00bb (<em>Libro de la Vida<\/em>\u00a033,5). Y en ellos, al decir de esta Maestra del esp\u00edritu, \u00abson menester amigos fuertes de Dios para sustentar a los flacos\u00bb (<em>ib\u00edd.<\/em>\u00a015,5). E insist\u00eda con elocuencia: \u00abEst\u00e1se ardiendo el mundo, quieren tornar a sentenciar a Cristo, quieren poner su Iglesia por el suelo. No, hermanas m\u00edas, no es tiempo de tratar con Dios asuntos de poca importancia\u00bb (<em>Camino de perfecci\u00f3n<\/em>\u00a01,5). \u00bfNo nos resulta familiar, en la coyuntura que vivimos, una reflexi\u00f3n tan luminosa e interpelante, hecha hace m\u00e1s de cuatro siglos por la Santa m\u00edstica?<\/p>\n<p>El fin \u00faltimo de la Reforma teresiana y de la creaci\u00f3n de nuevos monasterios, en medio de un mundo escaso de valores espirituales, era abrigar con la oraci\u00f3n el quehacer apost\u00f3lico; proponer un modo de vida evang\u00e9lica que fuera modelo para quien buscaba un camino de perfecci\u00f3n, desde la convicci\u00f3n de que toda aut\u00e9ntica reforma personal y eclesial pasa por reproducir cada vez mejor en nosotros la \u00abforma\u00bb de Cristo (cf.\u00a0<em>Gal<\/em>\u00a04,19). No fue otro el empe\u00f1o de la Santa ni el de sus hijas. Tampoco fue otro el de sus hijos carmelitas, que no trataban sino de \u00abir muy adelante en todas las virtudes\u00bb (<em>Libro de la Vida<\/em>\u00a031,18). En este sentido, Teresa escribe: \u00abPrecia m\u00e1s [nuestro Se\u00f1or] un alma que por nuestra industria y oraci\u00f3n le gan\u00e1semos mediante su misericordia, que todos los servicios que le podemos hacer\u00bb (<em>Libro de las Fundaciones<\/em>\u00a01,7). Ante el olvido de Dios, la Santa Doctora alienta comunidades orantes, que arropen con su fervor a los que proclaman por doquier el Nombre de Cristo, que supliquen por las necesidades de la Iglesia, que lleven al coraz\u00f3n del Salvador el clamor de todos los pueblos.<\/p>\n<p>4. Tambi\u00e9n hoy, como en el siglo XVI, y entre r\u00e1pidas transformaciones, es preciso que la plegaria confiada sea el alma del apostolado, para que resuene con meridiana claridad y pujante dinamismo el mensaje redentor de Jesucristo. Es apremiante que la Palabra de vida vibre en las almas de forma armoniosa, con notas sonoras y atrayentes.<\/p>\n<p>En esta apasionante tarea, el ejemplo de Teresa de \u00c1vila nos es de gran ayuda. Podemos afirmar que, en su momento, la Santa evangeliz\u00f3 sin tibiezas, con ardor nunca apagado, con m\u00e9todos alejados de la inercia, con expresiones nimbadas de luz. Esto conserva toda su frescura en la encrucijada actual, que siente la urgencia de que los bautizados renueven su coraz\u00f3n a trav\u00e9s de la oraci\u00f3n personal, centrada tambi\u00e9n, siguiendo el dictado de la M\u00edstica abulense, en la contemplaci\u00f3n de la Sacrat\u00edsima Humanidad de Cristo como \u00fanico camino para hallar la gloria de Dios (cf.\u00a0<em>Libro de la Vida<\/em>\u00a022,1;\u00a0<em>Las Moradas<\/em>\u00a06,7). As\u00ed se podr\u00e1n formar familias aut\u00e9nticas, que descubran en el Evangelio el fuego de su hogar; comunidades cristianas vivas y unidas, cimentadas en Cristo como en su piedra angular y que tengan sed de una vida de servicio fraterno y generoso. Tambi\u00e9n es de desear que la plegaria incesante promueva el cultivo prioritario de la pastoral vocacional, subrayando peculiarmente la belleza de la vida consagrada, que hay que acompa\u00f1ar debidamente como tesoro que es de la Iglesia, como torrente de gracias, tanto en su dimensi\u00f3n activa como contemplativa.<\/p>\n<p>La fuerza de Cristo conducir\u00e1 igualmente a redoblar las iniciativas para que el pueblo de Dios recobre su vigor de la \u00fanica forma posible: dando espacio en nuestro interior a los sentimientos del Se\u00f1or Jes\u00fas (cf.\u00a0<em>Flp<\/em>\u00a02,5), buscando en toda circunstancia una vivencia radical de su Evangelio. Lo cual significa, ante todo, consentir que el Esp\u00edritu Santo nos haga amigos del Maestro y nos configure con \u00c9l. Tambi\u00e9n significa acoger en todo sus mandatos y adoptar en nosotros criterios tales como la humildad en la conducta, la renuncia a lo superfluo, el no hacer agravio a los dem\u00e1s o proceder con sencillez y mansedumbre de coraz\u00f3n. As\u00ed, quienes nos rodean, percibir\u00e1n la alegr\u00eda que nace de nuestra adhesi\u00f3n al Se\u00f1or, y que no anteponemos nada a su amor, estando siempre dispuestos a dar raz\u00f3n de nuestra esperanza (cf.\u00a0<em>1 Pe<\/em>\u00a03,15) y viviendo, como Teresa de Jes\u00fas, en filial obediencia a nuestra Santa Madre la Iglesia.<\/p>\n<p>5. A esa radicalidad y fidelidad nos invita hoy esta hija tan ilustre de la Di\u00f3cesis de \u00c1vila. Acogiendo su hermoso legado, en esta hora de la historia, el Papa convoca a todos los miembros de esa Iglesia particular, pero de manera entra\u00f1able a los j\u00f3venes, a tomar en serio la com\u00fan vocaci\u00f3n a la santidad. Siguiendo las huellas de Teresa de Jes\u00fas, permitidme que diga a quienes tienen el futuro por delante: Aspirad tambi\u00e9n vosotros a ser totalmente de Jes\u00fas, s\u00f3lo de Jes\u00fas y siempre de Jes\u00fas. No tem\u00e1is decirle a Nuestro Se\u00f1or, como ella: \u00abVuestra soy, para vos nac\u00ed, \u00bfqu\u00e9 mand\u00e1is hacer de m\u00ed?\u00bb (<em>Poes\u00eda<\/em>\u00a02). Y a \u00c9l le pido que sep\u00e1is tambi\u00e9n responder a sus llamadas iluminados por la gracia divina, con \u00abdeterminada determinaci\u00f3n\u00bb, para ofrecer \u00ablo poquito\u00bb que haya en vosotros, confiando en que Dios nunca abandona a quienes lo dejan todo por su gloria (cf.<em>Camino de perfecci\u00f3n<\/em>\u00a021,2; 1,2).<\/p>\n<p>6. Santa Teresa supo honrar con gran devoci\u00f3n a la Sant\u00edsima Virgen, a quien invocaba bajo el dulce nombre del Carmen. Bajo su amparo materno pongo los afanes apost\u00f3licos de la Iglesia en \u00c1vila, para que, rejuvenecida por el Esp\u00edritu Santo, halle los caminos oportunos para proclamar el Evangelio con entusiasmo y valent\u00eda. Que Mar\u00eda, Estrella de la evangelizaci\u00f3n, y su casto esposo San Jos\u00e9 intercedan para que aquella \u00abestrella\u00bb que el Se\u00f1or encendi\u00f3 en el universo la Iglesia con la reforma teresiana siga irradiando el gran resplandor del amor y de la verdad de Cristo a todos los hombres. Con este anhelo, Venerado Hermano en el Episcopado, te env\u00edo este mensaje, que ruego hagas conocer a la grey encomendada a tus desvelos pastorales, y muy especialmente a las queridas Carmelitas Descalzas del convento de San Jos\u00e9, de \u00c1vila, que perpet\u00faan en el tiempo el esp\u00edritu de su Fundadora, y de cuya ferviente oraci\u00f3n por el Sucesor de Pedro tengo constancia agradecida. A ellas, a ti y a todos los fieles de \u00c1vila, imparto con afecto la Bendici\u00f3n Apost\u00f3lica, prenda de copiosos favores celestiales.<\/p>\n<p><em>Vaticano, 16 de julio de 2012<\/em><\/p>\n<p align=\"center\"><strong>BENEDICTUS PP. XVI<\/strong><\/p>\n<p align=\"center\">\u00a9 Copyright 2012 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/address>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(RV).- El 24 de agosto, se cumplen cuatrocientos cincuenta a\u00f1os de la fundaci\u00f3n del Monasterio de San Jos\u00e9 en \u00c1vila y el inicio de la reforma del Carmelo por Santa Teresa de Jes\u00fas. En la fiesta lit\u00fargica de Nuestra Se\u00f1ora &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=339\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[1],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-5t","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/339"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=339"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/339\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":342,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/339\/revisions\/342"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=339"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=339"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=339"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}