{"id":3418,"date":"2020-01-25T11:00:43","date_gmt":"2020-01-25T17:00:43","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=3418"},"modified":"2021-01-25T11:03:16","modified_gmt":"2021-01-25T17:03:16","slug":"ambicion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=3418","title":{"rendered":"Ambici\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<h1><br><\/h1>\n\n\n\n<p>T la define como\n\u201cdeseo de ser m\u00e1s\u201d (C 7,10). Est\u00e1 convencida de que \u201ces el principal mal de los\nmonasterios\u201d, es decir, de la vida religiosa de su tiempo (ib). Le contrapone\nel ant\u00eddoto de una especie de bienaventuranza evang\u00e9lica: la bienaventuranza de\n\u201cser menos\u201d, o bien, ser el \u00faltimo como en la par\u00e1bola de Jes\u00fas (Mt 19,16: \u201clos\n\u00faltimos ser\u00e1n los primeros en el reino\u201d). Ella escribe: \u201cla que le pareciere es\ntenida entre todas en menos, se tenga por m\u00e1s bienaventurada, y as\u00ed lo es&#8230;\u201d\n(C 13,3).<\/p>\n\n\n\n<p>Generalmente, T\nrelaciona la ambici\u00f3n con el \u201cpunto de honra\u201d, o con el af\u00e1n de mayor\u00eda. (En su\nl\u00e9xico, \u201cmayor\u00eda\u201d no tiene significado num\u00e9rico, sino de sobrevaloraci\u00f3n de uno\nmismo frente a los otros: \u201ccreerse m\u00e1s\u201d). \u201cParece se me hiela la sangre cuando\nesto escribo, de pensar que puede alg\u00fan tiempo venir a ser\u201d (que se filtre en\nla vida comunitaria del Carmelo de San Jos\u00e9 el vicio de la ambici\u00f3n). \u201cCuando\nesto hubiese, dense por perdidas\u201d (7,10). \u201cEn los movimientos interiores se\ntraiga mucha cuenta, en especial si tocan en mayor\u00edas&#8230; Dios nos libre, por su\nPasi\u00f3n, de decir ni pensar \u2018si soy m\u00e1s antigua, si he trabajado m\u00e1s, si tratan\na la otra mejor\u2019. Estos pensamientos&#8230; es menester atajarlos con presteza&#8230;\nEs pestilencia, y de donde nacen grandes males\u201d (C 12,4). Por eso, en las\nConstituciones teresianas a la ambici\u00f3n se la califica de \u201cgrav\u00edsima culpa\u201d:\n\u201cgrav\u00edsima culpa es si alguna, por s\u00ed o por otras, procurare alguna cosa de\nambici\u00f3n u oficios\u201d (17,7).<\/p>\n\n\n\n<p>Igualmente, T critica\nla lacra de ambici\u00f3n en la vida social dentro y fuera de la Iglesia. Ironiza\nacerca de los letrados: \u201cel que ha llegado a leer (ense\u00f1ar) teolog\u00eda, no ha de\nbajar a leer filosof\u00eda, que es un punto de honra, que est\u00e1 en que ha de subir y\nno bajar\u201d (C 36,4). Peor aun en el escalaf\u00f3n social y dentro de la familia:\n\u201canda el mundo tal, que si el padre es m\u00e1s bajo del estado en que est\u00e1 el hijo,\nno se tiene por honrado en conocerle por padre\u201d (C 27,5). Igual iron\u00eda frente a\nlas \u201cautoridades postizas\u201d con que tienen que disfrazarse los se\u00f1ores y los\nreyes, para simular que son o que tienen \u201cm\u00e1s que los otros\u201d. Porque si no\nfuese por esas \u201cautoridades postizas&#8230;, no les tendr\u00edan en nada\u201d (V 37,6). Es\ninteresante su actitud frente a los titubeos de don Teutonio de Braganza, al ser\nnombrado \u00e9ste obispo. Mientras lo anima sinceramente a aceptar el obispado, le\nconfiesa que \u201cest\u00e1 la malicia tan subida y la ambici\u00f3n y honra, en muchos que\nla hab\u00edan de traer debajo de los pies, tan canonizada&#8230;\u201d (cta del 16.1.1578,\nn. 3). Comp\u00e1rese con el episodio del inquisidor Soto que se interroga si ser\u00e1\nservicio de Dios \u201ctomar un obispado\u201d, y T le trasmite la respuesta: \u201ccuando\nentendiere con toda verdad y caridad que el verdadero se\u00f1or\u00edo es no poseer\nnada, entonces lo podr\u00e1 tomar\u201d (V 40,16).<\/p>\n\n\n\n<p>T. \u00c1lvarez<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>T la define como \u201cdeseo de ser m\u00e1s\u201d (C 7,10). Est\u00e1 convencida de que \u201ces el principal mal de los monasterios\u201d, es decir, de la vida religiosa de su tiempo (ib). 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