{"id":3428,"date":"2020-01-25T11:16:06","date_gmt":"2020-01-25T17:16:06","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=3428"},"modified":"2021-01-25T11:18:03","modified_gmt":"2021-01-25T17:18:03","slug":"amistad-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=3428","title":{"rendered":"Amistad"},"content":{"rendered":"\n<p>Teresa es buen testigo\nde la amistad en su doble manifestaci\u00f3n: amistad puramente humana y amistad\nespiritual. Es tambi\u00e9n maestra del tema, pero menos a nivel de reflexi\u00f3n\nfilos\u00f3fica que en el plano teol\u00f3gico espiritual.<\/p>\n\n\n\n<p>De la amistad, ella\ntiene el t\u00edpico concepto cl\u00e1sico: amistad es amor rec\u00edproco y desinteresado,\namor del uno al otro pero correspondido por \u00e9ste. Como en la filosof\u00eda cl\u00e1sica,\ntambi\u00e9n ella tiene de la amistad un concepto abierto, realizable en planos\ndiversos: entre familiares (paterno-filial, fraternal, entre parientes pr\u00f3ximos\ny lejanos), entre compa\u00f1eros, entre dos personas o en grupo. Y dentro de \u00e9ste\n\u00faltimo, la amistad comunitaria entre todos los miembros de la casa religiosa.<\/p>\n\n\n\n<p>En contra de la\nfilosof\u00eda cl\u00e1sica-aristot\u00e9lica, y de acuerdo con la teolog\u00eda de santo Tom\u00e1s,\nTeresa extiende el concepto de amistad a la relaci\u00f3n de amor entre Dios y el\nhombre, entre Jesucristo y ella. Esta \u00faltima extensi\u00f3n del concepto de amistad\ndivino-humana no es metaf\u00f3rica ni s\u00f3lo simb\u00f3lica: Teresa la afirma en todo su\nrealismo, hasta el punto de convertirla en una de las piezas maestras de su\nideario espiritual. Su idea fundamental de Dios es la de un Dios-amigo. Lo\nmismo que Jesucristo: \u201cQu\u00e9 buen amigo\u201d (V 8,6), \u201ces amigo verdadero\u201d (V 22,6).<\/p>\n\n\n\n<p>El calificativo de\namor rec\u00edproco \u201cdesinteresado\u201d no es un matiz accesorio de la amistad. Le es\nesencial. El \u201cinter\u00e9s\u201d en el amor es un ingrediente que deteriora o adultera la\namistad. A este deterioro se debe que el mundo est\u00e9 lleno de falsas amistades:\n\u201cCon qu\u00e9 amistad se tratar\u00edan todos, si faltase inter\u00e9s de honra o de dineros.\nTengo para m\u00ed se remediar\u00eda todo \u201c (V 20,27).<\/p>\n\n\n\n<p>Su experiencia\npersonal<\/p>\n\n\n\n<p>Entre las experiencias\ncruciales de su vida, Teresa vivi\u00f3 un largo episodio de amistades humanas, que\ninfluy\u00f3 decisivamente en su pensamiento. Le ocurri\u00f3 a lo largo de los 28-38\na\u00f1os de edad, siendo ya religiosa. Al recuperarse f\u00edsica y psicol\u00f3gicamente de\nla enfermedad que la tuvo postrada en el lecho durante un trienio largo, Teresa\ncedi\u00f3 al encanto de las amistades personales, no entre las religiosas de la\ncomunidad, sino con personas de fuera, especialmente con caballeros de la\nciudad de \u00c1vila. No es claro hasta qu\u00e9 punto esas amistades comprometieron su\nafectividad. Lo cierto es que hicieron aridecer su vida espiritual. Hasta el\npunto de reducirla a la impotencia para desprenderse de ellas y recuperar la\nlibertad interior. Impotencia para el desenganche afectivo, y p\u00e9rdida de la\nlibertad interior, son los dos aspectos negativos que ella subraya al hacer el\nbalance de aquellos hechos (V 24). Otro impacto, tambi\u00e9n destacado en ese\nbalance, es su influjo negativo en la relaci\u00f3n afectiva de Teresa con Dios o\ncon Cristo: \u201cYa yo ten\u00eda verg\u00fcenza de en tan particular amistad como es tratar\nde oraci\u00f3n, tornarme a llegar a Dios\u201d (V 7,1).<\/p>\n\n\n\n<p>Teresa necesit\u00f3 de una\nespecial gracia m\u00edstica para romper esas amarras, recuperar la libertad y\nelevarse al plano de la amistad teologal con Cristo. En \u201cVida\u201d dedica un\ncap\u00edtulo entero a referir esa gracia de liberaci\u00f3n interior y exterior, sellada\ncon la misteriosa palabra del Se\u00f1or: \u201cYa no quiero que tengas conversaci\u00f3n con\nhombres sino con \u00e1ngeles\u201d (24,5). Aposti\u00adllada as\u00ed: \u201cFue la primera vez que el\nSe\u00f1or me hizo esta merced de arrobamientos\u201d (ib).<\/p>\n\n\n\n<p>A\npartir de ese momento no s\u00f3lo concentra en Cristo su intensa capacidad amorosa,\nsino que vive y concibe su relaci\u00f3n con Dios en t\u00e9rminos de amistad. Dios y\nCristo adquieren para ella rostro amigo. Es amistad la acci\u00f3n salv\u00edfica de Dios\nen su alma. La oraci\u00f3n misma es \u201ctrato de amistad\u201d entre los dos (V 8,5-6).\nAmistad siempre iniciada por El. Y desarrollada, misteriosa y progresivamente,\nen fuerza de la din\u00e1mica interna de la amistad misma hasta cimas inveros\u00edmiles.\nPara Teresa, en ning\u00fan otro caso la amistad llega a la plena realizaci\u00f3n tal\ncomo ocurre en esta amistad \u201chombre-Dios\u201d, \u201cTeresa-Cristo\u201d. Basta recoger un\nsencillo ramillete de afirmaciones categ\u00f3ricas de la Santa acerca de todo esto:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013\n\u201cMucho os (nos) va en tener su amistad\u201d (V 8,5).<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013\n\u201cDios trata con ella (con el alma, con el hombre) con tanta amistad y amor, que\nno se sufre escribir (V 27,9).<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013\n\u201cLa amistad que estoy obligada a tener a nuestro Se\u00f1or&#8230;\u201d (R 42).<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013\n\u201cEs gran cosa haber experimentado la amistad y regalo con que (El) trata a los\nque van por este camino (C 23,5)<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013\n\u201cComienza (el Se\u00f1or) a tratar de tanta amistad, que no s\u00f3lo la torna a dejar su\nvoluntad, mas dale la suya (de El) con ella; porque se huelga el Se\u00f1or, ya que\ntrata de tanta amistad&#8230;(de) cumplir El lo que ella le pide\u201d (C 32,12).<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013\n\u201cSon tantas las v\u00edas por donde comienza nuestro Se\u00f1or a tratar amistad con las\nalmas, que ser\u00eda nunca acabar&#8230; las que yo he entendido, con ser mujer&#8230;\u201d\n(Conc 2,23).<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013\n\u201c\u00a1Oh Se\u00f1or&#8230;!, que es posible que aun estando en esta vida mortal se pueda\ngozar de Vos con tan particular amistad&#8230;! (Conc 3,14).<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013\n\u201cEs una amistad la que (El) comienza a tratar con el alma, que s\u00f3lo las que lo\nexperiment\u00e9is la entender\u00e9is\u201d (ib 4,1).<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013\n\u201cEs muy buen amigo Cristo\u201d (V 22,10). \u201c\u00a1Qu\u00e9 buen amigo!\u201d (ib17).<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013\n\u201cOh Se\u00f1or m\u00edo, c\u00f3mo sois Vos el amigo verdadero\u201d (V 25,17). \u201cpuedo tratar (con\nEl) como con amigo, aunque es Se\u00f1or\u201d (V 37,5; cf R 3,1).<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 \u201cEl Se\u00f1or es muy\namigo de amigos\u201d (C 35,2).<\/p>\n\n\n\n<p>Esa sublimaci\u00f3n de la\namistad, elevada al plano trascendente de la fe y de la experiencia m\u00edstica, es\nvivida por Teresa con sumo realismo. Su amistad con Cristo no s\u00f3lo la libera de\nlas precedentes amistades dispersivas, mediatizadas y alienantes, sino que\nunificando y encauzando su afectividad, la capacita para abrirse en lo sucesivo\na nuevas amistades humanas sumamente realistas, profundas, numerosas.<\/p>\n\n\n\n<h1>Amistades en la\nvida religiosa<\/h1>\n\n\n\n<p>Una de las ideas\nfundamentales de Teresa en su concepci\u00f3n de la vida religiosa es que la\ncomunidad se realiza en la amistad. Tanto en el plano humano como en el\nevang\u00e9lico, la vida en comunidad exige el amor cruzado y correspondido de todos\nlos miembros que la componen. Para que eso sea posible, Teresa renuncia al\nesquema tradicional de comunidades altamente numerosas (masivas), en las que\nresulta dif\u00edcil \u201cconocerse y amarse\u201d individualmente. De su viejo monasterio de\nla Encarnaci\u00f3n, integrado por casi 180 monjas, al fundar San Jos\u00e9 ella opta por\nel extremo opuesto: comunidad formada por un grupo de solas trece, a la manera\ndel colegio apost\u00f3lico (\u201ceste colesio de Cristo\u201d, dir\u00e1 ella: CE 20,1), n\u00famero\nque luego ampliar\u00e1 pero fijando siempre un tope num\u00e9rico irrebasable. Otro\ntanto propondr\u00e1 para las comunidades de frailes derivadas de Duruelo: \u201cque\naunque tuviesen muchas casas, en cada una hubiese pocos frailes\u201d (R 67). Le\ninteresa que la \u201chermandad\u201d religiosa se realice en un grupo en que sea posible\nla din\u00e1mica de la amistad personal ilimitada: \u201caqu\u00ed todas han de ser amigas,\ntodas se han de amar, todas se han de querer, todas se han de ayudar\u201d (C 4,7).<\/p>\n\n\n\n<p>Para la mentalidad de\nsu siglo era tan novedosa esa idea program\u00e1tica de las comunidades poco\nnumerosas, que al publicarse los escritos de la Santa, ser\u00e1 una de las p\u00e1ginas\nincriminadas por sus opositores, que la delatar\u00e1n expresamente a la\nInquisici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En el grupo religioso,\nconstituido en comunidad contemplativa, es fecunda la \u201csoledad\u201d. Pero es\nsoledad en la comunidad. Sin \u201caislamiento\u201d. \u201cGran mal es un alma sola entre\ntantos peligros\u201d (V 7,20). \u201cPor eso, aconsejar\u00eda yo a los que tienen oraci\u00f3n&#8230;\nprocuren amistad y trato con otras personas que traten de lo mismo. Es cosa\nimportant\u00edsima, aunque no sea sino ayudarse unos a otros con sus oraciones,\ncu\u00e1nto m\u00e1s que hay muchas ganancias&#8230; Crece la caridad con ser comunicada&#8230;\u201d\n(ib 20-22). Estas convicciones, adquiridas por la Santa mucho antes de fundar\nla nueva comunidad de San Jos\u00e9, las reafirmar\u00e1 dentro del nuevo estilo\ncomunitario y contemplativo (C 4).<\/p>\n\n\n\n<p>Por este motivo\npropondr\u00e1 como primera condici\u00f3n para formar al orante o para dar vida a la\ncomunidad contemplativa, \u201cel amor de unos a otros\u201d (C 4,4-5). \u201cAmarse mucho\nunas a otras\u201d es factor indispensable (C 4,5). Incluso cuando el mutuo amor sea\nimperfecto, la Santa lo prefiere a la carencia de amor. Le parece obvio: \u201c\u00bfqu\u00e9\ngente hay tan bruta que trat\u00e1ndose siempre y estando en compa\u00f1\u00eda y no habiendo\nde tener otras conversaciones&#8230; y creyendo nos ama Dios y ellas a El, que no\ncobre amor?\u201d (C 4,10). Pero su \u00faltima motivaci\u00f3n es la evang\u00e9lica: \u201csi este\nmandamiento (del Se\u00f1or) se guardase en el mundo&#8230;, aprovechar\u00eda mucho para\nguardar los dem\u00e1s.\u201d (C 4,5).<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, esa\nespecie de primado del amor-amistad no impide que la Santa tenga una\nsensibilidad especial para las mal llamadas \u201camistades particulares\u201d. Les\ndedica gran parte de los cap\u00edtulos cuarto y quinto del Camino. No s\u00f3lo son\nposibles en la comunidad religiosa, sino que ella las ha conocido en m\u00e1s de un monasterio\n\u201caunque no en el m\u00edo\u201d, es decir, no en el de la Encarnaci\u00f3n (C 4,16). Ella las\ncaracteriza por lo que tienen de absorbente y esclavizante, por separatistas y\nmonopolizadoras del afecto ajeno. Son germen de divisiones y bandos en el\ngrupo. Y minan la hermandad comunitaria. Teresa las anatemiza: \u201cson\npestilencia\u201d (C 7,10), es decir, son vectores de muerte o de males end\u00e9micos en\nla comunidad. A ella se le \u201chiela la sangre\u201d ante la sola idea de que esas\npseudoamistades puedan surgir en el peque\u00f1o monasterio de San Jos\u00e9. Preferir\u00eda\nla previa destrucci\u00f3n de la casa, o \u201cechar de s\u00ed esta pestilencia\u201d. \u201cMucho m\u00e1s\nvale (la exclusi\u00f3n de esos miembros viciados), antes que pegue a todas tan\nincurable pestilencia.&nbsp;\u00a1Oh, que es gran mal!, Dios os libre de monasterio\ndonde entra; yo m\u00e1s querr\u00eda entrase en \u00e9ste fuego que nos abrasase a todas\u201d (C\n7,11).<\/p>\n\n\n\n<p>Para Teresa es\nevidente la incompatibilidad de esas pseudoamistades, con la amistad\ntrascendente de la religiosa o del religioso con Cristo: \u201cCuando esto hubiese,\ndense por perdidas: piensen y crean que han echado a su Esposo de casa\u201d (C\n7,10). <\/p>\n\n\n\n<p>BIBL. \u2013 E. Uribe,\nAmistad, plenitud humana, Teresa de \u00c1vila, maestra de amistad, Bogot\u00e1 1977;\nSilverio S. T, Santa Teresa y sus relaciones de amistad, Burgos 1933.<\/p>\n\n\n\n<p>T. \u00c1lvarez<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Teresa es buen testigo de la amistad en su doble manifestaci\u00f3n: amistad puramente humana y amistad espiritual. Es tambi\u00e9n maestra del tema, pero menos a nivel de reflexi\u00f3n filos\u00f3fica que en el plano teol\u00f3gico espiritual. 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