{"id":3579,"date":"2020-02-04T16:44:29","date_gmt":"2020-02-04T22:44:29","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=3579"},"modified":"2021-02-04T16:51:43","modified_gmt":"2021-02-04T22:51:43","slug":"misericordia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=3579","title":{"rendered":"MISERICORDIA"},"content":{"rendered":"\n<p>Tomado de: <strong>LEON-DUFOUR. Xavier, <em>Vocabulario de teolog\u00eda b\u00edblica<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El lenguaje\ncorriente, influenciado sin duda por el lat\u00edn de iglesia, identifica la\nmisericordia con la compasi\u00f3n o el perd\u00f3n. Esta identificaci\u00f3n, aunque\nvaledera, podr\u00eda velar la riqueza concreta que Israel, en virtud de su\nexperiencia, encerraba en la palabra. En efecto, para \u00e9l la misericordia se\nhalla en la confluencia de dos corrientes de pensamiento, la compasi\u00f3n y la\nfidelidad.<\/p>\n\n\n\n<p>El primer t\u00e9rmino hebreo (<em>ra&#8217;hamim<\/em>) expresa el apego instintivo de un ser a otro. Seg\u00fan los semitas, este sentimiento tiene su asiento en el seno materno (<em>rehem<\/em>: <em>1Re\u00a03,26<\/em>), en las entra\u00f1as (<em>rahamim)<\/em> \u2014 nosotros dir\u00edamos: el coraz\u00f3n\u2014 de un padre <em>Jer\u00a031,20<\/em> <em>Sal\u00a0103,13<\/em>, o de un hermano <em>Gen\u00a043,30<\/em>: es el cari\u00f1o o la ternura; inmediatamente se traduce por actos: en compasi\u00f3n con ocasi\u00f3n de una situaci\u00f3n tr\u00e1gica <em>Sal\u00a0106,45<\/em>, o en perd\u00f3n de las ofensas <em>Dan\u00a09,9<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>El segundo t\u00e9rmino hebreo (<em>hesed<\/em>), traducido ordinariamente en griego por una palabra que tambi\u00e9n significa misericordia (<em>eleos<\/em>), designa de suyo la piedad, relaci\u00f3n que une a dos seres e implica fidelidad. Con esto recibe la misericordia una base s\u00f3lida: no es ya \u00fanicamente el eco de un instinto de bondad, que puede equivocarse acerca de su objeto o su naturaleza, sino una bondad consciente, voluntaria; es incluso respuesta a un deber interior, fidelidad con uno mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Las\ntraducciones de las palabras hebreas y griegas oscilan de la misericordia al\namor, pasando por la ternura, la piedad o conmiseraci\u00f3n, la compasi\u00f3n, la\nclemencia, la bondad y hasta la gracia (heb. <em>len<\/em>), que, sin embargo,\ntiene una acepci\u00f3n m\u00e1s vasta. A pesar de esta variedad, no es, sin embargo,\nimposible circunscribir el concepto b\u00edblico de la misericordia. Desde el\nprincipio hasta el fin manifiesta Dios su ternura con ocasi\u00f3n de la miseria\nhumana; el hombre, a su vez, debe mostrarse misericordioso con el pr\u00f3jimo a\nimitaci\u00f3n de su Creador.<\/p>\n\n\n\n<p>AT<\/p>\n\n\n\n<p>I. EL DIOS DE LAS MISERICORDIAS<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando el\nhombre adquiere conciencia de ser desgraciado o pecador, entonces se le revela\ncon m\u00e1s o menos claridad el rostro de la misericordia infinita.<\/p>\n\n\n\n<p>1. En socorro del miserable.<\/p>\n\n\n\n<p>No cesan de resonar los gritos del salmista: \u00ab\u00a1Piedad conmigo, Se\u00f1or!\u00bb <em>Sal\u00a04,2<\/em> <em>6,3<\/em> <em>9,14<\/em> <em>25,16<\/em>; o bien las proclamaciones de acci\u00f3n de gracias: \u00abDad gracias a Yahveh, pues su amor (<em>hesed<\/em>) es eterno\u00bb <em>Sal\u00a0107,1<\/em>, esa misericordia que no cesa de mostrar con los que claman a \u00e9l en su aflicci\u00f3n, por ejemplo, los navegantes en peligro <em>Sal\u00a0107,23<\/em>, con los \u00abhijos de Ad\u00e1n\u00bb cualesquiera que sean. Se presenta, en efecto, como el defensor del pobre, de la viuda y del hu\u00e9rfano: \u00e9stos son sus privilegiados.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta convicci\u00f3n inquebrantable de los hombres piadosos parece tener su origen en la experiencia por que pas\u00f3 Israel en el momento del \u00e9xodo. Aun cuando el t\u00e9rmino misericordia no se halla en el relato del acontecimiento, la liberaci\u00f3n de Egipto se describe como un acto de la misericordia divina. Las primeras tradiciones sobre el llamamiento de Mois\u00e9s lo sugieren en forma inequ\u00edvoca: \u00abHe visto la miseria de mi pueblo. He prestado o\u00eddo a su clamor&#8230; conozco sus angustias. Estoy resuelto a liberarlo\u00bb <em>Ex\u00a03,7s.16s<\/em>. M\u00e1s tarde el redactor sacerdotal explicar\u00e1 la decisi\u00f3n de Dios por su fidelidad a la alianza <em>6,5<\/em>. En su misericordia no puede Dios soportar la miseria de su elegido; es como si al contraer alianza con \u00e9l lo hubiera convertido en un ser \u00abde su raza\u00bb <em>Act\u00a017,28s<\/em>: un instinto de ternura lo une a \u00e9l para siempre.<\/p>\n\n\n\n<p>2. La salud del pecador.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero \u00bfqu\u00e9 suceder\u00e1, sin embargo, si este elegido se separa de \u00e9l por el pecado? La misericordia se impondr\u00e1 todav\u00eda, por lo menos si el pecador no se endurece; porque, conmovida por el castigo que acarrea el pecado, quiere salvar al pecador. As\u00ed, con ocasi\u00f3n del pecado, entra el hombre m\u00e1s profundamente en el misterio de la ternura divina.<\/p>\n\n\n\n<p>a. La\nrevelaci\u00f3n central. En el Sina\u00ed es donde Mois\u00e9s oye a. Dios revelar el fondo de\nsu ser. El pueblo elegido acaba de apostatar. Pero Dios, despu\u00e9s de haber\nafirmado que es libre para usar gratuitamente de misericordia con quien le\nplazca <em>Ex&nbsp;33,19<\/em>, proclama que sin hacer mella a su santidad, la\nternura divina puede triunfar del pecado: \u00abYahveh es un Dios de ternura (<em>rahum)\ny<\/em> de gracia (<em>hanun<\/em>), lento para la ira y abundante en misericordia (<em>hesed<\/em>)\ny fidelidad (<em>emet<\/em>), manteniendo su misericordia (<em>hesed<\/em>) hasta la\nmil\u00e9sima generaci\u00f3n, soportando falta, transgresi\u00f3n y pecado, pero sin\ndisculparla, castigando la falta&#8230; hasta la tercera y cuarta generaci\u00f3n\u00bb <em>Ex&nbsp;34,6s<\/em>.\nDinos no pasa la esponja por el pecado: deja que repercutan sus consecuencias\nen el pecador hasta la cuarta generaci\u00f3n, lo cual muestra qu\u00e9 cosa tan seria es\nel pecado. Pero su misericordia, conservada intacta hasta la mil\u00e9sima\ngeneraci\u00f3n, le hace aguardar con paciencia infinita. Tal es el ritmo que\nmarcar\u00e1 las relaciones de Dios con su pueblo hasta la venida de su Hijo.<\/p>\n\n\n\n<p>b. <em>Misericordia y castigo<\/em>. En efecto, a todo lo largo de la historia sagrada muestra Dios que si debe castigar al pueblo que ha pecado, se llena de conmiseraci\u00f3n tan luego \u00e9ste clama a \u00e9l desde el fondo de su miseria. As\u00ed el libro de los Jueces est\u00e1 marcado por el ritmo de la <a href=\"http:\/\/hjg.com.ar\/vocbib\/art\/ira.html\">ira<\/a> que se inflama contra el infiel y de la misericordia que le env\u00eda un salvado<a href=\"http:\/\/hjg.com.ar\/vocbib\/art\/salvacion.html\">r<\/a> <em>Jue\u00a02,18<\/em>. La experiencia prof\u00e9tica va a dar a esta historia acentos extra\u00f1amente humanos. Oseas revela que si Dios ha decidido no usar ya misericordia con Israel <em>Os\u00a01,6<\/em> y castigarlo, su \u00abcoraz\u00f3n se revuelve dentro de \u00e9l, sus entra\u00f1as se conmueven\u00bb y decide no dar ya desahogo \u00abal ardor de su ira\u00bb <em>11,8s<\/em>; as\u00ed un d\u00eda el infiel ser\u00e1 de nuevo llamado \u00abHa recibido misericordia\u00bb (<em>Ruhama<\/em>: <em>2,3<\/em>). En el momento mismo en que los profetas anuncian las peores cat\u00e1strofes conocen la ternura del coraz\u00f3n de Dios: \u00ab\u00bfEs, pues, Efra\u00edm para m\u00ed un hijo tan querido, un ni\u00f1o tan mimado, para que cuantas veces trato de amenazarle, me enternezca su memoria, se conmuevan mis entra\u00f1as y no pueda menos de desbordarse mi ternura?\u00bb <em>Jer\u00a031,20<\/em> <em>Is\u00a049,14s<\/em> <em>54,7<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>c. Misericordia y conversi\u00f3n. Si Dios mismo se conmueve de tal manera ante la miseria que acarrea el pecado, es que desea que el pecador se vuelva hacia \u00e9l, que se convierta. Si de nuevo conduce a su pueblo al desierto, es porque quiere \u00abhablarle al coraz\u00f3n\u00bb <em>Os\u00a02,16<\/em>; despu\u00e9s del exilio se comprender\u00e1 que Yahveh quiere simbolizar con la vuelta a la tierra la vuelta a \u00e9l, a la vida <em>Jer\u00a012,15<\/em> <em>33,26<\/em> <em>Ez\u00a033,11<\/em> <em>39,25<\/em> <em>Is\u00a014,1<\/em> <em>49,13<\/em>. S\u00ed, Dios \u00abno guarda rencor eterno\u00bb <em>Jer\u00a03,12s<\/em>, pero quiere que el pecador reconozca su malicia; \u00abque el malvado se convierta a Yahveh, que tendr\u00e1 piedad de \u00e9l, a nuestro Dios, que perdona abundantemente\u00bb <em>Is\u00a055,7<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>d. <em>El\nllamamiento del pecador<\/em>. Israel conserva, pues, en el fondo del coraz\u00f3n la\nconvicci\u00f3n de una misericordia que no tiene nada de humano: \u00ab\u00c9l ha herido, \u00e9l\nvendar\u00e1 nuestras llagas\u00bb <em>Os&nbsp;6,1<\/em>. \u00ab\u00bfQu\u00e9 Dios como t\u00fa, que borra la\nfalta, que perdona lo mal hecho, que no excita para siempre su ira, sino que se\ncomplace en otorgar gracia? Una vez m\u00e1s, ten piedad de nosotros, conculca\nnuestras iniquidades y arroja a lo hondo del mar nuestros pecados\u00bb <em>Miq&nbsp;7,18s<\/em>.\nAs\u00ed resuena constantemente el grito del salmista resumido en el <em>Miserere<\/em>:\n\u00abApi\u00e1date de m\u00ed en tu bondad. En tu gran ternura borra mi pecado\u00bb <em>Sal&nbsp;51,3<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>3. Misericordioso con toda carne.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque la misericordia divina no conoce m\u00e1s l\u00edmite que el endurecimiento del pecador <em>Is\u00a09,16<\/em> <em>Jer\u00a016,5.13<\/em>, sin embargo, durante mucho tiempo se la tuvo como reservada a s\u00f3lo el pueblo elegido. Pero Dios, con su sorprendente magnanimidad, acab\u00f3 por fin con este residuo de taca\u00f1er\u00eda humana (ya <em>Os\u00a011,9<\/em>). Despu\u00e9s del exilio se comprendi\u00f3 la lecci\u00f3n. La historia de Jon\u00e1s es la s\u00e1tira de los corazones estrechos que no aceptan la inmensa ternura de Dios <em>Jon\u00a04,2<\/em>. El Eclesi\u00e1stico dice claramente: \u00abla piedad del hombre es para su pr\u00f3jimo, pero la piedad de Dios es para toda carne\u00bb <em>Eclo\u00a018,13<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, la\ntradici\u00f3n un\u00e1nime de Israel <em>Ex&nbsp;34,6<\/em> <em>Nah&nbsp;1,3<\/em> <em>Jl&nbsp;2,13<\/em>\n<em>Neh&nbsp;9,17<\/em> <em>Sal&nbsp;86,15<\/em> <em>145,8<\/em> es magn\u00edficamente\nrecogida por el salmista, sin la menor nota de particularismo: \u00abYahveh es\nternura y gracia, lento para la ira y abundante en misericordia; no disputa a\nperpetuidad, no guarda rencor para siempre; no nos trata seg\u00fan nuestras\nfaltas&#8230; Cuan tierno es un padre para con su hijo, as\u00ed lo es Yahveh para con\nel que le teme; sabe de qu\u00e9 hemos sido amasados, se acuerda del polvo que\nsomos\u00bb <em>Sal&nbsp;103,8ss.13s<\/em>. \u00abDichosos los que esperan en \u00e9l, pues de\nellos se apiadar\u00e1\u00bb <em>Is&nbsp;30,18<\/em>, porque \u00abeterna es su misericordia\u00bb <em>Sal&nbsp;136<\/em>,\nporque en \u00e9l est\u00e1 la misericordia <em>Sal&nbsp;130,7<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>II. \u00abLO QUE YO QUIERO ES MISERICORDIA\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>Si Dios es\nternura, \u00bfc\u00f3mo no exigir\u00e1 a sus criaturas la misma ternura mutua? Ahora bien,\neste sentimiento no es natural al hombre: <em>homo homini lupus!<\/em> Lo sab\u00eda\nmuy bien David, que prefer\u00eda \u00abcaer en las manos de Yahveh, porque es grande su\nmisericordia, antes que en las manos de los hombres\u00bb <em>2Sa&nbsp;24,14<\/em>.\nTambi\u00e9n en este punto va Dios progresivamente educando a su pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p>Condena a los paganos, que sofocan la misericordia <em>Am\u00a01,11<\/em>. Lo que quiere es que se observe el mandamiento del amor fraterno <em>Ex\u00a022,26<\/em>, muy preferible a los holocaustos <em>Os\u00a04,2<\/em> <em>6,6<\/em>; quiere que la pr\u00e1ctica de la justicia sea coronada por un \u00abamor tierno\u00bb <em>Miq\u00a06,8<\/em>. Si se quiere verdaderamente ayunar, hay que socorrer al pobre, a la viuda, al hu\u00e9rfano, no hurtar el cuerpo ante el que es nuestra propia carne <em>Is\u00a058,6-11<\/em> <em>Job\u00a031,16-23<\/em>. Cierto que el horizonte fraterno est\u00e1 todav\u00eda limitado a la raza o a la creencia <em>Lev\u00a019,18<\/em>, pero el ejemplo mismo de Dios ensanchar\u00e1 poco a poco los corazones humanos hasta las dimensiones del coraz\u00f3n de Dios: \u00abYo soy Dios, no hombre\u00bb <em>Os\u00a011,8<\/em> <em>Is\u00a055,7<\/em>. El horizonte se extender\u00e1 sobre todo gracias al mandamiento de no saciar la sed de venganza, de no guardar rencor. Pero s\u00f3lo quedar\u00e1 realmente despejado con los \u00faltimos libros de sabidur\u00eda, que en este punto esbozan ya el mensaje de Jes\u00fas; el perd\u00f3n debe ejercerse con \u00abtodo hombre\u00bb <em>Eclo\u00a027,30-28,7<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>NT<\/p>\n\n\n\n<p>I. EL ROSTRO DE LA MISERICORDIA DIVINA<\/p>\n\n\n\n<p>1. Jes\u00fas, \u00absumo sacerdote misericordioso\u00bb <em>Heb\u00a02,17<\/em>. Jes\u00fas, antes de realizar el designio divino, quiso \u00abhacerse en todo semejante a sus hermanos\u00bb, a fin de experimentar la miseria misma de los que ven\u00eda a salvar. Por consiguiente, sus actos todos traducen la misericordia divina, aun cuando no est\u00e9n calificados as\u00ed por los evangelistas. Lucas puso muy especial empe\u00f1o en poner de relieve este punto. Los preferidos de Jes\u00fas son los \u00abpobres\u00bb <em>Lc\u00a04,18<\/em> <em>7,22<\/em>; los pecadores hallan en \u00e9l un \u00abamigo\u00bb <em>7,34<\/em>, que no teme frecuentarlos <em>5,27.30<\/em> <em>15,1s<\/em> <em>19,7<\/em>. La misericordia que manifestaba Jes\u00fas en forma general a las multitudes <em>Mt\u00a09,36<\/em> <em>14,14<\/em> <em>15,32<\/em> adquiere en Lucas una fisonom\u00eda m\u00e1s personal: se dirige al \u00abhijo \u00fanico\u00bb de una viuda <em>Lc\u00a07,13<\/em> o a un padre desconsolado <em>8,42<\/em> <em>9,38.42<\/em>. Jes\u00fas, en fin, muestra especial benevolencia a las mujeres y a los extranjeros. As\u00ed queda redondeado y cumplido el universalismo: \u00abtoda carne ve la salvaci\u00f3n de Dios\u00bb <em>3,6<\/em>. Si Jes\u00fas tuvo as\u00ed compasi\u00f3n de todos, se comprende que los afligidos se dirijan a \u00e9l como a Dios mismo, repitiendo: <em>\u00abKyrie eleison!\u00bb<\/em> <em>Mt\u00a015,22<\/em> <em>17,15<\/em> <em>20,30s<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>2. El coraz\u00f3n de Dios Padre.<\/p>\n\n\n\n<p>Este rostro de la misericordia divina que mostraba Jes\u00fas a trav\u00e9s de sus actos, quiso dejarlo retratado para siempre. A los pecadores que se ve\u00edan excluidos del reino de Dios por la mezquindad de los fariseos, proclama el evangelio de la misericordia infinita, en la l\u00ednea directa de los mensajes aut\u00e9nticos del AT. Los que regocijan el coraz\u00f3n de Dios no son los hombres que se creen justos, sino los pecadores arrepentidos, comparables con la oveja o la dracma perdida y hallada <em>Lc\u00a015,7.10<\/em>; el Padre est\u00e1 acechando el regreso de su hijo pr\u00f3digo y cuando lo descubre de lejos \u00absiente compasi\u00f3n\u00bb y corre a su encuentro <em>15,20<\/em>. Dios ha aguardado largo tiempo, y aguarda todav\u00eda con paciencia a Israel, que no se convierte, como una higuera est\u00e9ril <em>13,6-9<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>3. La sobreabundancia de la misericordia.<\/p>\n\n\n\n<p>Dios es, pues, ciertamente el \u00abPadre de las misericordias\u00bb <em>2Cor\u00a01,3<\/em> <em>Sant\u00a05,11<\/em>, que otorg\u00f3 su misericordia a Pablo <em>1Cor\u00a07,25<\/em> <em>2Cor\u00a04,1<\/em> <em>1Tim\u00a01,13<\/em> y la promete a todos los creyentes <em>Mt\u00a05,7<\/em> <em>1Tim\u00a01,2<\/em> <em>2Tim\u00a01,2<\/em> <em>Tit\u00a01,4<\/em> <em>2Jn\u00a03<\/em>. El cumplimiento del designio de misericordia en la salvaci\u00f3n y en la paz, tal como lo anunciaban los c\u00e1nticos al alborear el Evangelio <em>Lc\u00a01,50.54.72.78<\/em>, lo muestra Pablo claramente en toda su amplitud y sobreabundancia.<\/p>\n\n\n\n<p>El \u00e1pice de la ep\u00edstola \u00e1 los Romanos est\u00e1 en esta revelaci\u00f3n. Mientras que los jud\u00edos acababan por desconocer la misericordia divina estimando que ellos se procuraban la justicia a partir de sus obras, de su pr\u00e1ctica de la ley, Pablo declara que ellos tambi\u00e9n son pecadores y que por tanto tienen necesidad de la misericordia por la justicia de la fe. Frente a ellos los paganos, a los que Dios no hab\u00eda prometido nada, son atra\u00eddos a su vez a la \u00f3rbita inmensa de la misericordia. Todos deben, pues, reconocerse pecadores a fin de participar todos de la misericordia: \u00abDios incluy\u00f3 a todos los hombres en la desobediencia para usar con todos misericordia\u00bb <em>Rom\u00a011,32<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>II. SED MISERICORDIOSOS<\/p>\n\n\n\n<p>La \u00abperfecci\u00f3n\u00bb que Jes\u00fas, seg\u00fan <em>Mt\u00a05,48<\/em>, exige a sus disc\u00edpulos, consiste seg\u00fan <em>Lc\u00a06,36<\/em> en el deber de ser misericordiosos \u00abcomo vuestro Padre es misericordioso\u00bb. Es una condici\u00f3n esencial para entrar en el reino de los cielos <em>Mt\u00a05,7<\/em>, que Jes\u00fas reitera despu\u00e9s del profeta Oseas <em>Mt\u00a09,13<\/em> <em>12,7<\/em>. Esta ternura debe hacerme pr\u00f3jimo del miserable al que encuentro en mi camino, a ejemplo del buen Samaritano <em>Lc\u00a010,30-37<\/em>, debe llenarme de compasi\u00f3n para con el que me ha ofendido <em>Mt\u00a018,23-35<\/em>, porque Dios ha tenido compasi\u00f3n conmigo <em>18,32s<\/em>. As\u00ed seremos nosotros juzgados seg\u00fan la misericordia que hayamos practicado, quiz\u00e1s inconscientemente, para con Jes\u00fas en persona <em>Mt\u00a025,31-46<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras que la ausencia de misericordia entre los paganos desencadena la ira divina <em>Rom\u00a01,31<\/em>, el cristiano debe amar y \u00absimpatizar\u00bb <em>Flp\u00a02,1<\/em>, tener una aut\u00e9ntica compasi\u00f3n en el coraz\u00f3n <em>Ef\u00a04,32<\/em> <em>1Pe\u00a03,8<\/em>; no puede \u00abcerrar sus entra\u00f1as\u00bb ante un hermano que se halla en la necesidad: el amor de Dios no mora sino en los que practican la misericordia <em>1Jn\u00a03,17<\/em>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tomado de: LEON-DUFOUR. Xavier, Vocabulario de teolog\u00eda b\u00edblica El lenguaje corriente, influenciado sin duda por el lat\u00edn de iglesia, identifica la misericordia con la compasi\u00f3n o el perd\u00f3n. Esta identificaci\u00f3n, aunque valedera, podr\u00eda velar la riqueza concreta que Israel, en &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=3579\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[15,31],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-VJ","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3579"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3579"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3579\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3580,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3579\/revisions\/3580"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3579"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3579"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3579"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}