{"id":3679,"date":"2020-02-06T16:58:50","date_gmt":"2020-02-06T22:58:50","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=3679"},"modified":"2021-02-06T17:00:10","modified_gmt":"2021-02-06T23:00:10","slug":"esposa-o","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=3679","title":{"rendered":"Esposa\/o"},"content":{"rendered":"\n<p>Se trata,\nnaturalmente, de un elemento clave en el simbolismo nupcial heredado por J. de\nla Cruz de la tradici\u00f3n espiritual, a partir de la relaci\u00f3n amorosa entre el\nesposo y la esposa en el matrimonio cristiano. Trasladado al plano espiritual o\nm\u00edstico, se establece la equiparaci\u00f3n general siguiente: esposo = Dios\/Cristo,\nesposa = el alma, el Amado y la amante. Esta primera y fundamental asimilaci\u00f3n\nadopta luego abundantes variaciones expresivas, especialmente en lo que se refiere\nal Esposo Cristo. En la identificaci\u00f3n esposa-alma hay que advertir el uso casi\npermanente de la sin\u00e9cdoque: parte (alma) por el todo (persona). La impone el\ng\u00e9nero de los amantes-esposos; el hombre no podr\u00eda llamarse \u201cesposa\u201d del \u201cVerbo\nHijo de Dios\u201d, f\u00f3rmula reiterada por J. de la Cruz.<\/p>\n\n\n\n<p>La implantaci\u00f3n de\nestos vocablos en el simbolismo nupcial arranca, sin duda, del <em>Cantar de los Cantares<\/em>. El Santo en este\ncaso no hace otra cosa que seguir la interpretaci\u00f3n tradicional, inaugurada por\nOr\u00edgenes, que identifica los interlocutores del Canto sagrado en Cristo\n(esposo) y la Iglesia o el alma (esposa). Esa corriente exeg\u00e9tica est\u00e1 a la\nbase del <em>C\u00e1ntico espiritual <\/em>y de las\notras obras del autor. J. de la Cruz introduce habitualmente las citas del <em>Cantar <\/em>poni\u00e9ndolas en boca del esposo (S\n3,3,5, etc.) o de la esposa (S 2,14,11; 3,13,2; N 1, 9,7, etc.). Conviene\nanalizar por separado ambos protagonistas.<\/p>\n\n\n\n<p>1. LA ESPOSA. En la pluma sanjuanista adem\u00e1s del\nsignificado corriente en las relaciones humanas, el t\u00e9rmino indica la persona\nrelacionada amorosamente con Dios o con Cristo. No necesita ulterior\nespecificaci\u00f3n. Puede tener dos acepciones: el general (el alma) y la\nprotagonista del <em>Cantar de los Cantares<\/em>,\nprototipo de cualquier otra esposa (S 3,13,5; N 1,9,7; 2,13,7; CB 1,5; 1,15;\nLlB 2,36; 3,50, etc.). Esta segunda es la acepci\u00f3n corriente, pr\u00e1cticamente\n\u00fanica, en la <em>Subida <\/em>y en la <em>Noche<\/em>, aunque en este escrito se insin\u00faa\ncon frecuencia la aplicaci\u00f3n al alma (cf. N 2,20,3; 2,23,5). Al margen de la\nvinculaci\u00f3n al simbolismo nupcial, pero en relaci\u00f3n al deseo amoroso del alma\npor unirse a Dios, aparece usado una vez el vocablo esposa. Cuando ans\u00eda de\nveras la presencia divina, \u201cno puede ser al alma que ama amarga la muerte, pues\nen ella halla todas sus dulzuras y deleites de amor &#8230; Ti\u00e9nela por amiga y\nesposa, y con su memoria se goza como en el d\u00eda de su desposorio y bodas\u201d (CB 11,10).<\/p>\n\n\n\n<p>Tal como se\nanuncia en su ep\u00edgrafe, el <em>C\u00e1ntico espiritual <\/em>se define como \u201cejercicio de amor entre el alma y el\nesposo Cristo\u201d. Su estructura dram\u00e1tica remeda la del <em>Cantar <\/em>sagrado\nconcretando la identidad de los dos protagonistas: Cristo esposo y el alma esposa.\nSolamente se altera tal identidad cuando se menciona la \u201cEsposa en los\nCantares\u201d al citar alg\u00fan texto del texto b\u00edblico. Aun en esos casos suele\nhacerse coincidir el \u201calma\u201d o el \u201calma esposa\u201d y la protagonista del libro\nsagrado: \u201cDonde el alma siente de veras lo que la esposa dice en los Cantares\u201d\n(CB 30,1, etc.). Abundan los textos de este tenor: \u201cEsto que aqu\u00ed llama el alma\nsalir para ir a buscar el Amado, llama la Esposa en los Cantares levantar\u201d (CB\n1,21; 17,6.8; 20,3; 30,2.6.10; 31,1; 34,6, etc.).<\/p>\n\n\n\n<p>Estos y otros\nmuchos textos atestiguan la identificaci\u00f3n corriente entre alma y esposa en\ngeneral, cualquiera que sea el grado de amor. Equivale, pues, a \u201camante\u201d, y su\ncorrelativo es el Amado, Dios o Cristo. Naturalmente, esta acepci\u00f3n gen\u00e9rica se\nvuelve m\u00e1s precisa, casi t\u00e9cnica, dentro del simbolismo nupcial, cuando el alma-esposa\nse sit\u00faa en los dos estados superiores: &nbsp;el desposorio y el\nmatrimonio espiritual. Es frecuente encontrarse con aclaraciones de este tenor:\n\u201cPor cuanto en la canci\u00f3n pasada ha dicho el alma, o por mejor decir, la\nesposa, que se dio toda al Esposo sin dejar nada para s\u00ed\u201d (CB 28,2).<\/p>\n\n\n\n<p>Es la situaci\u00f3n\ndescrita a partir de la estrofa 13\/14 del CE. En cada caso concreto hay que\nverificar su significado concreto, ya que persiste cierta ambig\u00fcedad en el uso\nde esposa\/o, lo mismo que en su correlativo &nbsp;desposorio. Esposa\nindica unas veces la prometida, novia; otras, la casada, desposada, c\u00f3nyuge. A\neste prop\u00f3sito es clave el di\u00e1logo iniciado en la estrofa se\u00f1alada (en especial\nCB 13, 2.9) con el Esposo, que en adelante sustituye habitualmente al Amado de\nlas canciones anteriores. Puntualiza con frecuencia qui\u00e9n de los dos \u2013esposa,\nesposo\u2013 interviene en el di\u00e1logo po\u00e9tico y correlativa \u201cdeclaraci\u00f3n\u201d en prosa (CB\n18,3; 19,2; 22,4; 25,2; 27,3; 28,1.2; 30,2; 38,1; 39,15).<\/p>\n\n\n\n<p>El principio de\nreferencia es siempre el mismo, formulado m\u00e1s o menos as\u00ed: \u201cEl alma que tiene\nperfecto amor se llama esposa del Hijo de Dios, lo cual significa igualdad con\n\u00e9l, en la cual igualdad de amistad todas las cosas son comunes a entrambos\u201d (CB\n28,1).<\/p>\n\n\n\n<p>En otra perspectiva,\nla humanidad entera es la esposa de Dios\/Cristo (<em>Romances<\/em>, cf. desposorio), y de modo particular, en clave paulina,\nla Iglesia (CB 30,7; 40,7).<\/p>\n\n\n\n<p>2. EL ESPOSO. Guarda\nnaturalmente correlaci\u00f3n con la esposa, pero en el caso presente tiene\nconnotaciones espec\u00edficas y exclusivas. Es \u00fanico y el mismo para cada una de\nlas almas. En las etapas anteriores al desposorio suele designarse como\n\u201camante\u201d o \u201cAmado\u201d. En alguna ocasi\u00f3n se le llama \u201csu Querido\u201d (CB 35 entera).\nLa condici\u00f3n de exclusividad obliga a anteponerle normalmente el art\u00edculo \u201cel\u201d:\n\u201cel Amado, el Esposo, Su Querido\u201d resultan sustancialmente sin\u00f3nimos. A veces\nse superponen \u201cAmado y Esposo\u201d (CB 1,13; 12,7; S 2,1,2; N\n2,13,7; 14,1, etc.), o el \u201cquerido Esposo\u201d (CB 19,3; 35,2.6; Ll 3, v. 6\u00ba; 3,76.78.80). La identificaci\u00f3n personal es\nsiempre Dios-Cristo (a veces con la f\u00f3rmula completa: \u201cel esposo Cristo, CB\n31,2).<\/p>\n\n\n\n<p>La variedad de\nexpresiones para designar al esposo del alma es muy nutrida: Verbo, esposo m\u00edo\n(CB 1,3), Verbo, esposo suyo (CB 1,5; 37,8), Verbo Esposo (CB 1,5), Verbo Hijo\nde Dios, su esposo (CB 1,2; 17,2.8), Esposo Amado (CB 1,9.13), Hijo de Dios,\nesposo del alma (CB 1,10; 3,3), Hijo de Dios su esposo (CB 1,10), su Esposo, el\nVerbo Hijo de Dios, (CB 11,12) el Esposo, Hijo de Dios (CB 24,3; 26,1), el Esposo\nCristo (CB 3,5; 12,2; 20,2; 30,7; 24,4), Cristo su esposo (CB 12,3), Hijo de\nDios al alma esposa (CB 20,4), el divino Esposo (CB 28,10), El Verbo Esposo (CB\n35,6; LlB 4,3), el esp\u00edritu de su Esposo que es el Esp\u00edritu Santo (LlB 1,3),\netc.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Eulogio Pacho<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se trata, naturalmente, de un elemento clave en el simbolismo nupcial heredado por J. de la Cruz de la tradici\u00f3n espiritual, a partir de la relaci\u00f3n amorosa entre el esposo y la esposa en el matrimonio cristiano. 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