{"id":3721,"date":"2020-02-15T10:35:44","date_gmt":"2020-02-15T16:35:44","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=3721"},"modified":"2021-02-15T10:37:12","modified_gmt":"2021-02-15T16:37:12","slug":"fervor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=3721","title":{"rendered":"Fervor"},"content":{"rendered":"\n<p>Cuando Juan de la\nCruz habla de \u201cfervor\u201d en sus escritos, se refiere al estado del \u00e1nimo, fruto\ndel amor de Dios, con el que se desea intensamente la propia santificaci\u00f3n. Por\neso podr\u00e1 decir que el &nbsp;alma aprovechada \u201canda en fervores y aficiones de amor de\nDios\u201d (CB 11,4) y que las estrofas del <em>C\u00e1ntico <\/em>\u201cparecen ser escritas con alg\u00fan fervor de amor de\nDios\u201d (CB pr\u00f3l. 1). En la actitud fervorosa se manifiesta, de hecho, el\ncompromiso del alma de tender a la perfecci\u00f3n: \u201cCuanto m\u00e1s fervor llevan los\nperfectos &#8230; tanto m\u00e1s conocen lo mucho que Dios merece\u201d (N 1,2,6).<\/p>\n\n\n\n<p>El \u201cfervor\u201d puede\nser pasajero, como en los espirituales que \u201cacomodan a Dios el sentido y el\napetito\u201d (LlB 3,32). Puede incluso encerrar deficiencias e imperfecciones, ya\nque, tambi\u00e9n, algunos espirituales \u201cs\u00f3lo tienen aquel fervor y gozo sensible\nacerca de las cosas espirituales\u201d (S 3,41,2); por ello, \u201cpor su imperfecci\u00f3n\nles nace muchas veces cierto ramo de soberbia oculta\u201d (N 1,2,1). Con estos\nespirituales, J. de la Cruz, es implacable: \u201cA \u00e9stos, muchas veces, les\nacrecienta el demonio el fervor &#8230; porque les vaya creciendo la soberbia\u201d (N\n1,2,2). No tiene duda en afirmar: \u201cApenas hay algunos de estos principiantes\nque al tiempo de estos fervores no caigan en imperfecciones\u201d (N 1,2,6).<\/p>\n\n\n\n<p>Pese a todo, el\nfervor en la vida espiritual manifiesta siempre un deseo permanente y serio de\nvivir en actitud de amor y donaci\u00f3n de la cual \u201cnace el amor del pr\u00f3jimo\u201d (N\n1,12,8) y aumenta \u201cmucho m\u00e1s el deseo de Dios\u201d (CB 11,1), haciendo superar al\nalma \u201clos actos fervorosos que a los principios del obrar sol\u00eda tener\u201d (CB\n38,5), es decir, \u201clos actos discursivos y meditaci\u00f3n de la propia alma y los\njugos y fervores primeros sensitivos\u201d (LlB 3,32).<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s que \u201cel\nAmado visita a su esposa casta y delicada y amorosamente y con grande fuerza de\namor\u201d (CB 13,2), el fervor adquiere otros niveles y cualidades. Es a partir de\neste punto cuando el fervor tiene una dimensi\u00f3n de mediaci\u00f3n para la uni\u00f3n con\nDios por amor, porque el fervor se convierte en \u201cidentikit\u201d del \u201cnuevo amador\u201d\nde Dios, capaz de \u201cservir a Dios\u201d como nunca hasta el momento lo hab\u00eda hecho.\nEstos \u201cnuevos amadores de Dios\u201d, para J. de la Cruz, \u201cson como el vino a\u00f1ejo\nque &#8230; no tiene aquellos hervores sensitivos ni aquellas furias y fuegos\nfervorosos de fuera\u201d (CB 25,11). Por ello, el alma \u201canda en fervores y\naficiones de amor de Dios\u201d (CB 11,4), confirmando c\u00f3mo el fervor es una\nconsecuencia del amor de Dios que estalla en la <em>Llama de amor viva<\/em>. \u201cHabiendo\nentrado el fuego en el madero &#8230; afervor\u00e1ndose m\u00e1s el fuego y dando m\u00e1s tiempo\nen \u00e9l, se pone mucho m\u00e1s candente e inflamado, hasta centellear fuego de s\u00ed y\nllamear\u201d (CB pr\u00f3l. 3). El alma \u201cno s\u00f3lo est\u00e1 unida en este fuego, sino que hace\nya viva llama en ella\u201d (ib. 4). El fervor ha alcanzado su cima m\u00e1s alta.<\/p>\n\n\n\n<p>En conclusi\u00f3n,\npara J. de la Cruz, el fervor conlleva el deseo de vivir con ardor la propia\nvida de amor a Dios y al pr\u00f3jimo, viviendo con alegr\u00eda y paz la voluntad divina\nen cualquiera de sus manifestaciones. En sus fases iniciales o m\u00e1s inferiores\nsirve de est\u00edmulo e impulso; en las etapas superiores se identifica con la\nfidelidad amorosa<\/p>\n\n\n\n<p><em>Aniano \u00c1lvarez-Su\u00e1rez.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando Juan de la Cruz habla de \u201cfervor\u201d en sus escritos, se refiere al estado del \u00e1nimo, fruto del amor de Dios, con el que se desea intensamente la propia santificaci\u00f3n. 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