{"id":3740,"date":"2020-02-15T10:56:48","date_gmt":"2020-02-15T16:56:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=3740"},"modified":"2021-02-15T10:58:56","modified_gmt":"2021-02-15T16:58:56","slug":"guirnalda-s","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=3740","title":{"rendered":"Guirnalda\/s"},"content":{"rendered":"\n<p>El uso de este\nvocablo est\u00e1 limitado al <em>C\u00e1ntico espiritual <\/em>y vinculado al verso: \u201cHaremos las guirnaldas\u201d (CB 30, v.\n3\u00ba). Forma con los anteriores y siguientes una bella alegor\u00eda, prolongada en\ndos estrofas (CB 30-31) y en el juego po\u00e9tico entre \u201ccabello\u201d y \u201ccuello\u201d. El\ncabello es el hilo que enlaza las flores de la guirnalda colocada en el cuello.\nLa aplicaci\u00f3n figurativa se completa con las \u201cflores y esmeraldas\u201d, que\nrepresentan las virtudes. La traslaci\u00f3n de estos elementos a la vida\nespiritual, cantada en el poema, ofrece dos acepciones diferentes.<\/p>\n\n\n\n<p>a) <em>Guirnaldas: virtudes<\/em>. La equivalencia metaf\u00f3rica la explica as\u00ed el Santo: \u201cComo las flores\nmateriales se van cogiendo, las van en la guirnalda que de ellas hacen\ncomponiendo, de la misma manera, as\u00ed como las flores espirituales de virtudes y\ndones se van adquiriendo, se van en el alma asentando\u201d (CB 30,6). En\nconsecuencia, la asimilaci\u00f3n figurativa \u201cguirnaldas-virtudes\u201d resulta natural:\n\u201cTodas las virtudes y dones que el alma y Dios adquieren en ella son como una\nguirnalda de varias flores, con que est\u00e1 \u2013el alma\u2013\nadmirablemente hermoseada, as\u00ed como de una vestidura de preciosa variedad\u201d (CB\n30,6).<\/p>\n\n\n\n<p>La clave de la\nfiguraci\u00f3n \u201cguirnaldas-virtudes\u201d se completa con el \u201chilo\u201d que enlaza entre s\u00ed\nlas flores de la guirnalda; en el plano espiritual es el amor: \u201cEl cual amor\ntiene y hace el oficio que el hilo en la guirnalda. Porque as\u00ed como el hilo\nenlaza y ase las flores en la guirnalda, as\u00ed el amor del alma enlaza y ase las\nvirtudes en el alma y las sustenta en ella\u201d (ib. 9). Esta funci\u00f3n espec\u00edfica\ndel amor halla su confirmaci\u00f3n en la afirmaci\u00f3n paulina (col. 3,14): \u201cEl amor\nes atadura de la perfecci\u00f3n\u201d (CB 31,1). Remata el Santo la asimilaci\u00f3n\naleg\u00f3rica del \u201ccabello-amor\u201d con la del \u201ccuello-fortaleza\u201d, afirmando que la\nfortaleza con que se entretejen las virtudes \u201cno basta que sea solo para\nconservarlas\u201d, sino que \u201ctambi\u00e9n sea fuerte para que ning\u00fan vicio contrario la\npueda por ning\u00fan lado de la guirnalda de la perfecci\u00f3n quebrar\u201d (CB 31,4).<\/p>\n\n\n\n<p>La alegor\u00eda de la\nguirnalda sirve tambi\u00e9n para se\u00f1alar cierto progreso en la conquista de las\nvirtudes. Una vez adquiridas, \u201cest\u00e1 ya la guirnalda de perfecci\u00f3n en el alma\nacabada de hacer, en que el alma y el Esposo se deleitan hermoseados con esta\nguirnalda y adornados, bien as\u00ed como en estado de perfecci\u00f3n\u201d (CB 30,6). La\nafirmaci\u00f3n precedente: \u201cque el alma y Dios adquieren\u201d, podr\u00eda prestarse a\nconfusi\u00f3n; aclara, por ello, el Santo, al comentar el verso \u201charemos las\nguirnaldas\u201d, que no es obra aislada de uno de los protagonistas, sino \u201cde\nentrambos juntos\u201d, \u201cporque las virtudes no las puede obrar el alma ni\nalcanzarlas a solas sin ayuda de Dios, ni tampoco las obra Dios a solas en el\nalma sin ella\u201d (ib.).<\/p>\n\n\n\n<p>b)<em> Guirnaldas: almas santas<\/em>. Consecuente con la afirmaci\u00f3n prologal del <em>C\u00e1ntico <\/em>(n. 2), J. de la Cruz aplica aqu\u00ed la \u201canchura\u201d de\nla inteligencia m\u00edstica de sus versos. No se atan a un solo sentido. La\nguirnalda de flores y esmeraldas tiene espiritualmente otras interpretaciones:\n\u201cSe entiende harto propiamente de la Iglesia y de Cristo, en la cual la\nIglesia, Esposa suya, habla con \u00e9l, diciendo: \u2018Haremos las guirnaldas\u2019,\nentendiendo por guirnaldas todas las almas santas engendradas por Cristo en la\nIglesia, que cada una de ellas es como una guirnalda arreada de flores de\nvirtudes y dones, y todas ellas juntas son una guirnalda para la cabeza del\nesposo Cristo\u201d (CB 30,7).<\/p>\n\n\n\n<p>Identificando en\nel plano natural \u201cguirnalda\u201d y \u201claur\u00e9ola\u201d (corona de laurel), el autor propone\na seguido algunos ejemplos o aplicaciones del significado se\u00f1alado: \u201cTambi\u00e9n se\npuede entender por las hermosas guirnaldas, que por otro nombre llaman\nlaur\u00e9olas, hechas tambi\u00e9n en Cristo y la Iglesia, las cuales son de tres\nmaneras\u201d (ib.): \u201cde hermosas y blancas flores de las v\u00edrgenes, de resplandecientes\nflores de los doctores y de encarnados claveles de los m\u00e1rtires\u201d (ib.). \u201cCon\nlas cuales tres guirnaldas estar\u00e1 Cristo Esposo tan hermoseado y tan gracioso\nde ver, que se dir\u00e1 en el cielo aquello que dice la Esposa en los Cantares\u201d\n(3,11: CB 30,7).<\/p>\n\n\n\n<p>El punto clave de\nreferencia es fundamentalmente id\u00e9ntico en ambas acepciones: las laur\u00e9olas se\nigualan a las guirnaldas, y las almas santas son, a su vez, \u201ccomo una guirnalda\narreada de flores de virtudes y dones\u201d. Quiere ello decir, que las guirnaldas\nrepresentan las virtudes unidas y sostenidas por la caridad; los santos\nencarnan la perfecci\u00f3n de esas virtudes.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Eulogio Pacho<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El uso de este vocablo est\u00e1 limitado al C\u00e1ntico espiritual y vinculado al verso: \u201cHaremos las guirnaldas\u201d (CB 30, v. 3\u00ba). 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