{"id":3759,"date":"2020-02-15T11:38:17","date_gmt":"2020-02-15T17:38:17","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=3759"},"modified":"2021-02-15T11:39:24","modified_gmt":"2021-02-15T17:39:24","slug":"imperfecciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=3759","title":{"rendered":"Imperfecciones"},"content":{"rendered":"\n<p>En el \u00e1mbito de la\nvida y de la teolog\u00eda espiritual, la \u201cimperfecci\u00f3n\u201d, como la falta, indica algo\nnegativo, en cuanto se contrapone al concepto de perfecci\u00f3n. Implica la posible\nomisi\u00f3n de un bien que, en su contenido o en sus formas, podr\u00eda ser mejor para\nalcanzar la perfecci\u00f3n. Conviene recordar que Juan de la Cruz identifica &nbsp;uni\u00f3n con\nperfecci\u00f3n (S arg.) y en alg\u00fan sentido, toda la situaci\u00f3n anterior es\nimperfecci\u00f3n, por cuanto denota una carencia. Desde este punto de vista puede\nafirmar el Santo que la uni\u00f3n se realizar\u00e1 \u201csin saber c\u00f3mo &#8230; sin que haga\nfalta\u201d (S 3,2,11). En cuento la carencia puede achacarse a la persona, el Santo\nhabla de la falta en sentido moral, es decir, comportamiento incorrecto y no\nconforme a lo que Dios quiere, por lo tanto, no conforme al amor verdadero.\nIntervienen entonces la conciencia y la voluntad; sin consentimiento no se da\nfalta; todo depende de que el alma \u201cadvertidamente y conocidamente no consienta\ncon la voluntad en imperfecci\u00f3n, y venga a tener poder y libertad para poderlo\nhacer en advirtiendo\u201d (S 1,11,3). Si el hombre \u201cquisiese alguna imperfecci\u00f3n\nque no quiere Dios, no estar\u00eda hecha una voluntad de Dios\u201d (ib.). Quien tiene\namor genuino no falta a Dios: \u201cLos amigos viejos de Dios, por maravilla faltan\na Dios, porque est\u00e1n ya sobre todo lo que les puede hacer faltar\u201d (Av 6,8). En\ncambio, \u201cal principio, cuando la uni\u00f3n se va haciendo, el alma no puede dejar\nde traer grande olvido acerca de todas las cosas &#8230; y as\u00ed hace muchas faltas\nacerca del uso y trato exterior\u201d (S 3,2,8).<\/p>\n\n\n\n<p>El Se\u00f1or invita\nconstantemente al alma para entrar en comuni\u00f3n con \u00e9l: \u201cAllegarme he yo con\nsilencio a ti y descubrirte he los pies porque tengas por bien de juntarme\ncontigo en matrimonio a m\u00ed, y no holgar\u00e9 hasta que me goce en tus brazos\u201d (Av\n2,45). Aunque el alma se esfuerce por responder positivamente al amor de Dios,\nno siempre acierta en la respuesta. De hecho, \u201clas obras que aqu\u00ed hace por Dios\nson muchas, y todas las conoce por faltas e imperfectas\u201d (N 2,19,3). Con\nfrecuencia, \u201cel coraz\u00f3n del hombre se ase con flaqueza de afici\u00f3n a los bienes\ntemporales y falta a Dios\u201d (S 3,18,1).<\/p>\n\n\n\n<p>Sabiendo que los\nespirituales, \u201ccomo son movidos a estas cosas y &nbsp;ejercicios\nespirituales por el consuelo y gusto que all\u00ed hallan &#8230; tienen muchas faltas e\nimperfecciones\u201d (N 1,1,3). J. de la Cruz les invita a no pararse en ellas y a\nseguir adelante en el ejercicio del amor: \u201cAunque haga faltas en casa, pasar\npor ellas\u201d (Ct a una Descalza, por Pentecost\u00e9s de 1590). La pedagog\u00eda\nsanjuanista es sutil y realista a la vez. Recrimina a los espirituales que\n\u201ctienen en poco sus faltas y otras veces se entristecen demasiado en verse caer\nen ellas\u201d (N 1,2,5); a los escrupulosos les recuerda que lo importante no es\n\u201cdecir sus faltas y pecados, o que los entiendan\u201d (N 1,2,7), cuanto \u201ccon blandura\nde esp\u00edritu y temor amoroso de Dios\u201d (N 1,2,8) seguir esperando en el Se\u00f1or y\nproclamar su misericordia. Y esto es necesario hacerlo siempre, en cualquier\nmomento y circunstancia de la vida. Ya que \u00e9ste es el modo para que \u201cen esta\nsequedad del apetito se purgue el alma y ya no se enoje con alteraci\u00f3n sobre\nlas faltas propias contra s\u00ed, ni sobre las ajenas contra el pr\u00f3jimo\u201d (N\n1,13,7).<\/p>\n\n\n\n<p>Ante las propias\nfaltas, limitaciones e imperfecciones, J. de la Cruz ense\u00f1a a vivir confiados a\nlas imprevisibles, pero seguras, iniciativas del Esp\u00edritu Santo (S 2,1,5). Es\nverdad que \u201cpuede haber muchas virtudes con hartas imperfecciones\u201d (S 3,22,2),\nraz\u00f3n por la cual \u201cpone Dios en la noche oscura a los que quiere purificar de\ntodas estas imperfecciones para llevarlos adelante\u201d (N 1,2,8; 1,8,3). Entre las\nnormas de comportamiento frente a las imperfecciones habituales el Santo\napunta: \u201cNo ames a una persona m\u00e1s que a otra &#8230; y si esto no guardas, no\nsabr\u00e1s &#8230; librarte de las imperfecciones que esto trae consigo\u201d (Ca. 6); \u201cno\nmirar imperfecciones ajenas, guardar silencio y continuo trato con Dios,\ndesarraigar\u00e1n grandes imperfecciones del alma y la har\u00e1n se\u00f1ora de grandes\nvirtudes\u201d (Av 2,39). Si se vive as\u00ed, \u201cmirando s\u00f3lo a Cristo\u201d y \u201cno imitando modelos\nde hombres\u201d, \u201cquedan muertos los apetitos imperfectos que le andaban quitando\nla vida espiritual\u201d (LlB 2,31). Y ello, porque \u201ctodo se vuelve en amor y\nalabanzas, sin toque de presunci\u00f3n ni vanidad, no habiendo ya levadura de\nimperfecci\u00f3n que corrompa la masa\u201d (LlB 1,31). La lucha contra faltas e\nimperfecciones tiene su recompensa incluso en el plano humano: \u201cEl alma &#8230;\npurgada de las imperfecciones &#8230; siente nueva primavera en libertad\u201d (CB\n39,8), es decir, \u201cla posesi\u00f3n de paz y tranquilidad\u201d (CB 20,11).<\/p>\n\n\n\n<p><em>Aniano \u00c1lvarez-Su\u00e1rez<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el \u00e1mbito de la vida y de la teolog\u00eda espiritual, la \u201cimperfecci\u00f3n\u201d, como la falta, indica algo negativo, en cuanto se contrapone al concepto de perfecci\u00f3n. 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