{"id":3765,"date":"2020-02-15T11:43:08","date_gmt":"2020-02-15T17:43:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=3765"},"modified":"2021-02-15T11:44:09","modified_gmt":"2021-02-15T17:44:09","slug":"ira-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=3765","title":{"rendered":"Ira"},"content":{"rendered":"\n<p>En tres de las\nobras sanjuanistas se hace alusi\u00f3n a la \u201cira\u201d (S lib. 1,2 y 3; N 1 y CB 20 y\n21). Y en las tres es tratada de forma diversa. En <em>Subida <\/em>alude a textos b\u00edblicos que hablan de la \u201cira de\nDios\u201d. En <em>Noche <\/em>expone el alcance que tiene este &nbsp;vicio capital en\nel &nbsp;camino espiritual de los &nbsp;principiantes. En <em>C\u00e1ntico <\/em>c\u00f3mo las \u201ciras\u201d\npueden afectar al alma que ha alcanzado la paz interior, al encontrarse a\u00fan en un\nestado de &nbsp;purificaci\u00f3n. Para una visi\u00f3n m\u00e1s completa habr\u00eda que\ntener tambi\u00e9n presentes las palabras \u201cairar\u201d, \u201cenojar\u201d, \u201cindignar\u201d y \u201cpatear\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><em>La ira de Dios<\/em>. De las 10 veces que aparece esta palabra en <em>Subida<\/em>, 7 son citas de\nla Escritura alusivas a la \u201cira de Dios\u201d, como si \u00e9ste actuase al estilo del &nbsp;hombre, movido por\ncontratiempos o negativas humanas. Recuerda a &nbsp;Dios recargando su\nenfado sobre los israelitas, por no aceptar el manjar que les ofrece, muy por encima\ndel que ellos buscan (S 1,5,3; S 2,21,6); absorbiendo en ira los apetitos por\nel estrago que han hecho en el alma (S 1,8,5); recordando que es mejor la ira\nque la risa, cuando \u00e9sta lleva a olvidar a Dios, porque el hombre funda\nentonces su alegr\u00eda en la vida que le va bien, siendo transitoria (S 3,18,5) o\nprovocando la ira de Dios y no su misericordia (S 3,44,5).<\/p>\n\n\n\n<p><em>La ira, vicio capital<\/em>. Es al vicio que menos l\u00edneas dedica. S\u00f3lo el cap\u00edtulo 5\ndel libro primero de la <em>Noche<\/em>, de\napenas una p\u00e1gina; pero lo suficiente como para pintar con detalle la imagen de\nquien se deja dominar por la ira en la vida espiritual. El cuadro que resulta\nes perfecto e inconfundible. La visi\u00f3n interior de la persona irascible queda\nreflejada con pocas pinceladas, precisas y seguras. Con tres posturas distintas\nde los principiantes en la vida espiritual.<\/p>\n\n\n\n<p>a) Una primera caracter\u00edstica que los distingue es por\nmostrarse desabridos, airados por cualquier cosilla, hasta el punto de no haber\nquien los sufra. Y esto tiene lugar, a veces, despu\u00e9s de haber tenido \u201calg\u00fan\nmuy gustoso recogimiento sensible en la oraci\u00f3n\u201d, s\u00f3lo porque se les acaba el\ngusto y el sabor (N 1,5,1). Esto produce a veces desgana, que es culpa, otras\nimperfecci\u00f3n; de \u00e9sta tendr\u00e1 el alma que purificarse en la &nbsp;sequedad y aprieto de la &nbsp;noche oscura. Obran como ni\u00f1os\nde pecho.<\/p>\n\n\n\n<p>b) Otra pincelada es para los\nque se a\u00edran contra los vicios ajenos, debido a celo; se sienten impelidos a\nreprender enojosamente, sinti\u00e9ndose due\u00f1os de la virtud. Es entusiasmo\n\u201cdesasosegado\u201d que quebranta la mansedumbre (N 1,5,2).<\/p>\n\n\n\n<p>c) Pero como contraste est\u00e1n\nlos que, al verse imperfectos, \u201ccon impaciencia no humilde se a\u00edran contra s\u00ed\nmismos\u201d. Quisieran ser un cuadro perfecto en virtudes, de colgar en la pared.\n\u201cSer santo en un d\u00eda\u201d. \u00a1A tanto llega su impaciencia! Todo porque sufren unas\ncarencias: no son humildes, conf\u00edan en s\u00ed, se enojan ante las ca\u00eddas y adem\u00e1s\nno tienen paciencia para esperar a que Dios les conceda, cuando lo crea\nconveniente, lo que andan buscando (N 1,5,3). Impaciencia en unos, pero en\notros, \u201ctanta paciencia en esto del querer aprovechar, que no querr\u00eda Dios ver\ntanta en ellos\u201d (ib.).<\/p>\n\n\n\n<p><em>Impetu contra la paz. <\/em>En las canciones 20 y 21 del <em>C\u00e1ntico <\/em>se ofrece una visi\u00f3n distinta de la ira al comentar\nel verso \u201cque cesen vuestras iras\u201d. La define como \u201ccierto \u00edmpetu que perturba\nla paz\u201d. El alma ya no se encuentra en el estado de los principiantes. Se da en\nella una armon\u00eda, paz interior, pero necesitada a\u00fan de purificaci\u00f3n. El alma no\nha llegado todav\u00eda a la uni\u00f3n plena.<\/p>\n\n\n\n<p>No est\u00e1 libre de\nobst\u00e1culos y dilaciones que tiene a\u00fan que superar. Puede ser atacada,\nperturbada desde fuera. Llama \u201ciras\u201d a las turbaciones y molestias de las\nafecciones y operaciones desordenadas\u201d (n.17). Las compara a los leones (ib. n.\n6). El Esposo los conjura y pone rienda a sus \u00edmpetus y excesos de ira (ib. n.\n7). Dios sale en su defensa, para que los efectos de la ira no toquen \u201cel cerco\nde la paz y vallado de virtudes y perfecciones con que la misma alma est\u00e1\ncercada y guardada\u201d (ib. n. 18).<\/p>\n\n\n\n<p><em>Evaristo Renedo<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En tres de las obras sanjuanistas se hace alusi\u00f3n a la \u201cira\u201d (S lib. 1,2 y 3; N 1 y CB 20 y 21). Y en las tres es tratada de forma diversa. En Subida alude a textos b\u00edblicos que &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=3765\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[23],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-YJ","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3765"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3765"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3765\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3766,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3765\/revisions\/3766"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3765"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3765"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3765"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}