{"id":3846,"date":"2020-02-16T10:29:17","date_gmt":"2020-02-16T16:29:17","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=3846"},"modified":"2021-02-16T10:30:37","modified_gmt":"2021-02-16T16:30:37","slug":"padecer-mientos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=3846","title":{"rendered":"Padecer \/ mientos"},"content":{"rendered":"\n<p>Juan de la Cruz no\nes masoquista, ni tiene nada de sombr\u00edo. Es el m\u00edstico enamorado de Dios que,\nmadurado en el amor teologal, quiere compartir su experiencia luminosa de &nbsp;Dios para\nacompa\u00f1ar a otros por el camino espiritual. Pero es un hombre realista, y sabe\nbien que el camino del amor conlleva tambi\u00e9n su dosis de &nbsp;cruz, tanto para\nDios como para el &nbsp;hombre. Y el amor no se reduce al mero gozar, sino que\nincluye tambi\u00e9n, siempre, el padecer. Anverso y reverso de una experiencia y\nuna realidad que \u00e9l nos invita a vivir plenamente, en todas sus facetas.<\/p>\n\n\n\n<p>En el Santo\n\u201cpadecer\u201d tiene dos connotaciones diversas, aunque generalmente unidas: por un\nlado \u201cpadecer\u201d se opone a \u201cgozar\u201d, y tiene ah\u00ed su connotaci\u00f3n dolorosa; por\notro, \u201cpadecer\u201d se opone a \u201chacer\u201d, y ah\u00ed manifiesta una connotaci\u00f3n m\u00e1s\ncercana a la pasividad. Juan est\u00e1 seguro de que, en esto de ir a Dios, \u201cel\ncamino de padecer es m\u00e1s seguro y aun m\u00e1s provechoso que el de gozar y hacer\u201d\n(N 2,16,9). Dos son las razones: se le a\u00f1aden al hombre fuerzas de Dios sobre\nla propia debilidad, y, adem\u00e1s, se va purificando, adquiriendo virtudes y\nsabidur\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>El \u201cpadecer\u201d es la\nexperiencia sensible m\u00e1s intensa del largo y trabajoso proceso de la &nbsp;\u201cnoche oscura\u201d\nque, necesariamente, ha de atravesar el hombre para llegar a la plena comuni\u00f3n\ncon Dios. Y al hablar de la experiencia de la \u201cnoche\u201d es cuando el Santo m\u00e1s\necha mano del verbo \u201cpadecer\u201d para expresar la vivencia espiritual (N 1,10,1;\n1,11,2; 2,3,2; 2,5,4; 2,6,1-5; 2,2,9; 2,10,7; 2,11,6-7; CB 14,19; 14,30; 16,6; LlB\n1,19-23; 3,3.68, etc.). Alguna vez explicita el Santo c\u00f3mo \u201cla causa de padecer\nel alma tanto a este tiempo por \u00e9l es que como se va juntando m\u00e1s a Dios,\nsiente en s\u00ed m\u00e1s el vac\u00edo de Dios y grav\u00edsimas tinieblas en su alma, con fuego\nespiritual que la seca y purga\u201d (CB 13,1). En medio de la \u201cnoche\u201d el m\u00e1s\nintenso padecer quiz\u00e1 le venga de la sospecha de si ha perdido a Dios para siempre,\no si est\u00e1 ya dejada de Dios (N 1,10,1; 2,13,5; LlB 1,20). En el <em>C\u00e1ntico<\/em> <em>espiritual <\/em>esto mismo se traduce, desde la intensidad creciente del amor, en un vivo\npadecer por la \u201causencia\u201d del Amado (CB 1,2; 1,16; 2,6; 17,1).<\/p>\n\n\n\n<p>Con todo, para J.\nde la Cruz uno de los signos m\u00e1s evidentes de la autenticidad de la propia\nexperiencia de Dios es si el alma no rehuye los padecimientos, sino que m\u00e1s\nbien queda como \u201canimada\u201d a padecer por aquel a quien ama de veras (S 2,26,7;\nCB 2,5; 11,7; 25,7). Pero el padecer no es condici\u00f3n permanente para el alma,\nya que terminada la purificaci\u00f3n cesan los padecimientos: \u201cpurificada, no\npadece\u201d (LlB 2,24). Aunque durante el &nbsp;\u201cdesposorio\nespiritual\u201d, los padecimientos pueden ser a\u00fan abundantes (cf. CB 14,30; 16,6;\n17,1; 18,1-2; 19,1; 20,10; etc.), concluida la fase cat\u00e1rtica, el sufrimiento,\nincluso f\u00edsico, tiene otra dimensi\u00f3n diferente: se vuelve oblativo y redentor.\nLas canciones 36 y 37 del <em>C\u00e1ntico <\/em>describen c\u00f3mo el camino que conduce a la gozosa\nexperiencia de Dios, llena de sabidur\u00eda e inteligencia espirituales, pasa\nnecesariamente por \u201cla espesura\u201d del padecer, donde el alma se aquilata y se\ncapacita para esta gracia, de manera que conforme a lo que padece as\u00ed tambi\u00e9n\ngoza (cf. tambi\u00e9n N 2,23,10; LlB 3,18; Av 6,5; Ct a Catalina de Jes\u00fas:\n6.7.1581). El comentario al verso \u201cy toda deuda paga\u201d constituye el elogio m\u00e1s\ncabal al fruto espiritual del padecer por Dios. Este nunca queda en deuda; todo\nlo recompensa con creces, aun en esta vida (LlB 1,23-31).<\/p>\n\n\n\n<p>Arranca de esta\nvisi\u00f3n el Santo al recomendar sin titubeos el \u201cgozo en el padecer\u201d (Av 3,6).\nRecordar\u00e1 en su direcci\u00f3n espiritual que el padecer es la mejor forma de imitar\na &nbsp;Cristo (cf. S 2,7,5; S 2,29,9; Av 1,14; Ct a las Carmelitas\nde Beas: 18.11.1586; Ct a Mar\u00eda de Jes\u00fas: 18.7.1589; Ct a Ana de Jes\u00fas:\n6.7.1591). Detr\u00e1s de todo podemos vislumbrar una profunda comprensi\u00f3n de la\ndin\u00e1mica pascual (muerte\/ vida) de la vida cristiana que, expresada de una\nforma o de otra, reaparece siempre en toda la historia de la espiritualidad\ncomo eje fundamental que debe articular el proceso espiritual y el desarrollo\npleno de la vida de la gracia en nosotros. <strong><em>&nbsp;<\/em><\/strong>Cruz, dolor, pena, sufrimiento.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Alfonso Balde\u00f3n-Santiago<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan de la Cruz no es masoquista, ni tiene nada de sombr\u00edo. Es el m\u00edstico enamorado de Dios que, madurado en el amor teologal, quiere compartir su experiencia luminosa de &nbsp;Dios para acompa\u00f1ar a otros por el camino espiritual. Pero &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=3846\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[23],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-102","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3846"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3846"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3846\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3847,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3846\/revisions\/3847"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3846"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3846"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3846"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}