{"id":3917,"date":"2021-03-04T00:45:22","date_gmt":"2021-03-04T06:45:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=3917"},"modified":"2021-02-27T10:46:56","modified_gmt":"2021-02-27T16:46:56","slug":"lectio-jue-4-mzo-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=3917","title":{"rendered":"Lectio, jue, 4 mzo., 2021"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Tiempo de Cuaresma<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Oraci\u00f3n inicial<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se\u00f1or, t\u00fa que amas la\ninocencia y la devuelves a quien la ha perdido, atrae hacia ti nuestros\ncorazones y abr\u00e1salos en el fuego de tu Esp\u00edritu, para que permanezcamos firmes\nen la fe y eficaces en el bien obrar. Por nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Lectura<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Del santo Evangelio seg\u00fan\nLucas 16, 19-31<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abHab\u00eda un hombre rico que\nvest\u00eda de p\u00farpura y lino, y celebraba todos los d\u00edas espl\u00e9ndidas fiestas. Y uno\npobre, llamado L\u00e1zaro, que, echado junto a su portal, cubierto de llagas,\ndeseaba hartarse de lo que ca\u00eda de la mesa del rico&#8230;pero hasta los perros\nven\u00edan y le lam\u00edan las llagas. Sucedi\u00f3, pues, que muri\u00f3 el pobre y los \u00e1ngeles\nle llevaron al seno de Abrah\u00e1n. Muri\u00f3 tambi\u00e9n el rico y fue sepultado.<\/p>\n\n\n\n<p>Estando en el Hades entre\ntormentos, levant\u00f3 los ojos y vio a lo lejos a Abrah\u00e1n, y a L\u00e1zaro en su seno.\nY, gritando, dijo: &#8216;Padre Abrah\u00e1n, ten compasi\u00f3n de m\u00ed y env\u00eda a L\u00e1zaro a que\nmoje en agua la punta de su dedo y refresque mi lengua, porque estoy\natormentado en esta llama.&#8217; Pero Abrah\u00e1n le dijo: &#8216;Hijo, recuerda que recibiste\ntus bienes durante tu vida y L\u00e1zaro, al contrario, sus males; ahora, pues, \u00e9l\nes aqu\u00ed consolado y t\u00fa atormentado. Y adem\u00e1s, entre nosotros y vosotros se\ninterpone un gran abismo, de modo que los que quieran pasar de aqu\u00ed a vosotros,\nno puedan hacerlo; ni de ah\u00ed puedan pasar hacia nosotros.&#8217;<\/p>\n\n\n\n<p>Replic\u00f3: &#8216;Pues entonces,\nte ruego, padre, que le env\u00edes a la casa de mi padre, porque tengo cinco\nhermanos, para que les advierta y no vengan tambi\u00e9n ellos a este lugar de\ntormento.&#8217; Abrah\u00e1n le dijo: &#8216;Tienen a Mois\u00e9s y a los profetas; que les oigan.&#8217;\n\u00c9l dijo: &#8216;No, padre Abrah\u00e1n, que si alguno de entre los muertos va a ellos, se\nconvertir\u00e1n.&#8217; Le contest\u00f3: &#8216; Si no oyen a Mois\u00e9s y a los profetas, tampoco se\nconvencer\u00e1n aunque un muerto resucite.&#8217;\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Reflexi\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cada vez que Jes\u00fas tiene\nuna cosa importante que comunicar, el crea una historia y cuenta una par\u00e1bola.\nAs\u00ed, a trav\u00e9s de la reflexi\u00f3n sobre una realidad visible, lleva a los oyentes a\ndescubrir los llamados invisibles de Dios, presentes en la vida. Una par\u00e1bola\nest\u00e1 hecha para pensar y reflexionar. Por esto, es importante prestar atenci\u00f3n\na sus m\u00ednimos detalles. En la par\u00e1bola del evangelio de hoy, aparecen tres\npersonas: el pobre L\u00e1zaro, el rico sin nombre y el Padre Abrah\u00e1n. Dentro de la\npar\u00e1bola, Abrah\u00e1n representa el pensamiento de Dios. El rico sin nombre\nrepresenta la ideolog\u00eda dominante de la \u00e9poca. L\u00e1zaro representa el grito\ncallado de los pobres del tiempo de Jes\u00fas y de todos los tiempos.<\/p>\n\n\n\n<p>Lucas 16,19-21: La\nsituaci\u00f3n del rico y del pobre. Los dos extremos de la sociedad. Por un lado,\nla riqueza agresiva. Por el otro, el pobre sin recursos, sin derechos, cubierto\nde \u00falceras, impuro, sin nadie que lo acoge, a no ser los cachorros que lamen\nsus heridas. Lo que separa a los dos es la puerta cerrada de la casa del rico.\nDe parte del rico no hay acogida ni piedad hacia los problemas del pobre que\nest\u00e1 a su puerta. Pero el pobre tiene nombre y el rico no lo tiene. Es decir,\nque el pobre tiene su nombre inscrito en el libro de la vida, el rico no. El\npobre se llama L\u00e1zaro. Significa Dios ayuda. A trav\u00e9s del pobre Dios ayuda al\nrico y el rico podr\u00e1 tener su nombre en el libro de la vida. Pero el rico no\nacepta ser ayudado por el pobre, pues guarda cerrada su puerta. Este inicio de\nla par\u00e1bola que describe la situaci\u00f3n es un espejo fiel de lo que estaba\nocurriendo en el tiempo de Jes\u00fas y en el tiempo de Lucas. \u00a1Es el espejo de lo\nque acontece hoy en el mundo!<\/p>\n\n\n\n<p>Lucas 16,22: La mudanza\nque revela la verdad escondida. El pobre muri\u00f3 y fue llevado por los \u00e1ngeles en\nel seno de Abrah\u00e1n. Muere tambi\u00e9n el rico y es enterrado. En la par\u00e1bola, el\npobre muere antes del rico. Esto es un aviso para los ricos. Hasta que el pobre\nest\u00e1 a la puerta, todav\u00eda hay salvaci\u00f3n para los ricos. Pero despu\u00e9s de que el\npobre muere, muere tambi\u00e9n el \u00fanico instrumento de salvaci\u00f3n para los ricos.\nAhora, el pobre est\u00e1 en el seno de Abrah\u00e1n. El seno de Abrah\u00e1n es la fuente de\nvida, de donde naci\u00f3 el pueblo de Dios. L\u00e1zaro, el pobre, forma parte del\npueblo de Abrah\u00e1n, del cual era excluido cuando estaba ante la puerta del rico.\nEl rico que piensa ser hijo de Abrah\u00e1n no va a estar en el seno de Abrah\u00e1n.\nAqu\u00ed termina la introducci\u00f3n de la par\u00e1bola. Ahora comienza la revelaci\u00f3n de su\nsentido, a trav\u00e9s de la conversaci\u00f3n entre el rico y el padre Abrah\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>Lucas 16,23-26: La\nprimera conversaci\u00f3n. En la par\u00e1bola, Jes\u00fas abre una ventana sobre el otro lado\nde la vida, el lado de Dios. No se trata del cielo. Se trata del lado verdadero\nde la vida que s\u00f3lo la fe abre y que el rico sin fe no percibe. Y s\u00f3lo bajo la\nluz de la muerte la ideolog\u00eda del imperio se desintegra en la cabeza del rico y\naparece para \u00e9l lo que es el valor real en la vida. Al lado de Dios, sin la\npropaganda, sin la propaganda enga\u00f1adora, los papeles se cambian. El rico ve a\nL\u00e1zaro en el seno de Abrah\u00e1n, y le pide que sea aliviado de sus sufrimientos.\nEl rico descubre que L\u00e1zaro \u00a1es su \u00fanico posible bienhechor! \u00a1Pero ahora es\ndemasiado tarde! El rico sin nombre es p\u00edo, ya que reconoce a Abrah\u00e1n y le\nllama Padre. Abrah\u00e1n responde y le llama hijo. Esta palabra de Abrah\u00e1n, en\nrealidad, est\u00e1 siendo dirigida a todos los ricos vivos. En cuanto vivos, ellos\ntienen a\u00fan la posibilidad de volverse hijos, hijas de Abrah\u00e1n, si supieran\nabrir la puerta a L\u00e1zaro, el pobre, el \u00fanico que en nombre de Dios puede\nayudarlos. La salvaci\u00f3n para el rico no es que L\u00e1zaro le traiga una gota para\nrefrescar su lengua, sino que \u00e9l, el rico, abra al pobre la puerta cerrada y\nas\u00ed llene el gran abismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Lucas 16,27-29: La\nsegunda conversaci\u00f3n. El rico insiste: \u00abPadre, te suplico: manda L\u00e1zaro\npara la casa de mi padre. \u00a1Tengo cinco hermanos!\u201d El rico no quiere que sus hermanos\nlleguen al mismo lugar de tormento. L\u00e1zaro, el pobre, es el \u00fanico verdadero\nintermediario entre Dios y los ricos. Es el \u00fanico, porque s\u00f3lo a los pobres los\nricos pueden devolver aquello que les han y, as\u00ed, restablecer la justicia\nperjudicada. El rico est\u00e1 preocupado con los hermanos. Nunca estuvo preocupado\ncon los pobres. La respuesta de Abrah\u00e1n es clara: \u00abTiene a Mois\u00e9s y a los\nProfetas: \u00a1que los escuchen!\u00bb \u00a1Tienen la Biblia! El rico ten\u00eda la Biblia,\nla conoc\u00eda de memoria. Pero nunca se dio cuenta de que la Biblia ten\u00eda algo que\nver con los pobres. La llave para que el rico pudiera entender la Biblia es el\npobre sentado a su puerta.<\/p>\n\n\n\n<p>Lucas 16,30-31: La\ntercera conversaci\u00f3n \u00abNo, padre, si alguien entre los muertos les avisa de\nalgo, ellos se van a arrepentir.\u00bb El rico reconoce que est\u00e9 equivocado,\npues habla de arrepentimiento, cosa que durante la vida no sinti\u00f3 nunca. El\nquiere un milagro, \u00a1una resurrecci\u00f3n! Pero este tipo de resurrecci\u00f3n no existe.\nLa \u00fanica resurrecci\u00f3n es la de Jes\u00fas. Jes\u00fas resucitado viene hasta nosotros en\nla persona del pobre, de los que no tienen derechos, de los sin tierra, de los\nhambrientos, de los sin techo, de los que no tienen salud. En su respuesta\nfinal, Abrah\u00e1n es breve y contundente: \u00abSi no oyen a Mois\u00e9s y a los\nprofetas, tampoco se convencer\u00e1n aunque un muerto resucite.\u201d Fin de la\nconversaci\u00f3n. \u00a1Final de la par\u00e1bola!<\/p>\n\n\n\n<p>La llave para entender el\nsentido de la Biblia es el pobre L\u00e1zaro, sentado a la puerta. Dios viene a\nnosotros en la persona del pobre, sentado a nuestra puerta, para ayudarnos a\nllenar el abismo insondable que los ricos crearon. L\u00e1zaro es tambi\u00e9n Jes\u00fas, el\nMes\u00edas pobre y siervo, que no fue aceptado, pero cuya muerte mud\u00f3 radicalmente\ntodas las cosas. Es la luz de la muerte del pobre que lo cambia todo. El lugar\ndel tormento es la situaci\u00f3n de la persona sin Dios. Por m\u00e1s que el rico piense\ntener la religi\u00f3n y la fe, no hay forma de que pueda estar con Dios, pues no ha\nabierto la puerta al pobre, como hizo Zaqueo (Lc 19,1-10).<\/p>\n\n\n\n<p>Para una reflexi\u00f3n personal<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfCu\u00e1l es el tratamiento\nque damos a los pobres? \u00bfTienen un nombre para nosotros? En las actitudes que\ntomo en la vida, \u00bfsoy percibido como L\u00e1zaro o como el rico?. Entrando en\ncontacto con nosotros, los pobres \u00bfperciben algo diferente? \u00bfPerciben una Buena\nNoticia? \u00bfHacia que lado se inclina mi coraz\u00f3n: hacia el milagro o hacia la\nPalabra de Dios?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Oraci\u00f3n final<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Feliz quien no sigue\nconsejos de malvados ni anda mezclado con pecadores ni en grupos de necios toma\nasiento, sino que se recrea en la ley de Yahv\u00e9, susurrando su ley d\u00eda y noche.\n(Sal 1,1-2)<\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:center\">Todos los\nderechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tiempo de Cuaresma Oraci\u00f3n inicial Se\u00f1or, t\u00fa que amas la inocencia y la devuelves a quien la ha perdido, atrae hacia ti nuestros corazones y abr\u00e1salos en el fuego de tu Esp\u00edritu, para que permanezcamos firmes en la fe y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=3917\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-11b","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3917"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3917"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3917\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3918,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3917\/revisions\/3918"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3917"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3917"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3917"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}