{"id":3925,"date":"2021-03-07T00:55:08","date_gmt":"2021-03-07T06:55:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=3925"},"modified":"2021-02-27T10:57:17","modified_gmt":"2021-02-27T16:57:17","slug":"lectio-dom-7-mzo-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=3925","title":{"rendered":"Lectio, Dom., 7 mzo., 2021"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Domingo de\nCuaresma<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>La purificaci\u00f3n del templo Jes\u00fas el nuevo templo Juan 2,\n13-25<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Oraci\u00f3n inicial<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Esp\u00edritu de verdad,\nenviado por Jes\u00fas para conducirnos a la verdad toda entera, abre nuestra mente\na la inteligencia de las Escrituras. T\u00fa, que descendiendo sobre Mar\u00eda de\nNazareth, la convertiste en tierra buena donde el Verbo de Dios pudo germinar,\npurifica nuestros corazones de todo lo que opone resistencia a la Palabra. Haz\nque aprendamos como Ella a escuchar con coraz\u00f3n bueno y perfecto la Palabra que\nDios nos env\u00eda en la vida y en la Escritura, para custodiarla y producir fruto\ncon nuestra perseverancia.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Lectura<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Contexto y estructura:<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestro pasaje sigue\ninmediatamente al primer signo de Jes\u00fas en Can\u00e1 de Galilea (2, 1- 12). Existen\nalgunas expresiones y frases que se repiten en las dos escenas y hacen pensar\nque el autor haya querido crear un contraste entre las dos escenas. En Can\u00e1,\nuna aldea de Galilea, durante una fiesta de bodas, una mujer hebrea, la madre\nde&nbsp; Jes\u00fas, demuestra una confianza\nilimitada en Jes\u00fas e invita a la acogida de su palabra (2, 3-5). Por otra\nparte, \u00ablos Jud\u00edos\u00bb durante la celebraci\u00f3n de la Pascua en Jerusal\u00e9n\nrechazan el creer en Jes\u00fas y no acogen su palabra. En Can\u00e1 Jes\u00fas hizo el primer\nsigno (2,11), aqu\u00ed los Jud\u00edos piden un signo (v. 18), pero no aceptan el signo\nque Jes\u00fas les da (2,20).<\/p>\n\n\n\n<p>El desarrollo de nuestra\npeque\u00f1a historia es muy sencilla. El v. 13 la encuadra en un contexto espacial\ny temporal bien preciso y significativo: Jes\u00fas sube a Jerusal\u00e9n por la Pascua.\nEl v. 14 introduce la escena que hace desencadenar una fuerte reacci\u00f3n por\nparte de Jes\u00fas. La acci\u00f3n de Jes\u00fas viene descrita en el v.15 y motivada por el\nmismo Jes\u00fas en el v. 16. La acci\u00f3n y la palabra de Jes\u00fas suscitan dos\nreacciones. La primera, la de los disc\u00edpulos, es de admiraci\u00f3n (v. 17); la\nsegunda, aqu\u00e9lla de los \u00abjud\u00edos\u00bb, es de desacuerdo y confrontaci\u00f3n\n(v. 18). Ellos reclaman una explicaci\u00f3n por parte de Jes\u00fas (v. 19), pero no\nest\u00e1n abiertos a acogerla (v. 20). En este momento interviene el narrador para\ninterpretar aut\u00e9nticamente la palabra de Jes\u00fas (v. 21). \u00abLos Jud\u00edos\u00bb\nno pueden entender el verdadero significado de la palabra de Jes\u00fas. Pero ni\nsiquiera los disc\u00edpulos, que lo admiran como un profeta lleno de celo por Dios,\nla pueden entender ahora: s\u00f3lo despu\u00e9s de su cumplimiento creer\u00e1n en la palabra\nde Jes\u00fas (v. 22). Finalmente el narrador nos ofrece un resumen sobre la acogida\nentusiasta de Jes\u00fas por parte de las gentes en Jerusal\u00e9n (vv. 23-25). Pero esta\nfe basada s\u00f3lo en los signos no entusiasma a Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El texto:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se acercaba la Pascua de\nlos jud\u00edos y Jes\u00fas subi\u00f3 a Jerusal\u00e9n. Y encontr\u00f3 en el Templo a los vendedores\nde bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas en sus puestos.<\/p>\n\n\n\n<p>Haciendo un l\u00e1tigo con\ncuerdas, ech\u00f3 a todos fuera del Templo, con las ovejas y los bueyes; desparram\u00f3\nel dinero de los cambistas y les volc\u00f3 las mesas; y dijo a los que vend\u00edan\npalomas: \u00abQuitad esto de aqu\u00ed. No hag\u00e1is de la casa de mi Padre una casa de\nmercado.\u00bb 17 Sus disc\u00edpulos se acordaron de que estaba escrito: El celo por tu\ncasa me devorar\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>Los jud\u00edos entonces\nreplicaron dici\u00e9ndole: \u00abQu\u00e9 signo nos muestras para obrar as\u00ed.\u00bb Jes\u00fas les\nrespondi\u00f3: \u00abDestruid este santuario y en tres d\u00edas lo levantar\u00e9.\u00bb Los jud\u00edos le\ncontestaron: \u00abCuarenta y seis a\u00f1os se ha tardado en construir este santuario,\n\u00bfy t\u00fa lo vas a levantar en tres d\u00edas?\u00bb Pero \u00e9l hablaba del santuario de su\ncuerpo. Cuando fue levantado, pues, de entre los muertos, se acordaron sus\ndisc\u00edpulos de que hab\u00eda dicho eso, y creyeron en la Escritura y en las palabras\nque hab\u00eda dicho Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras estuvo en\nJerusal\u00e9n, por la fiesta de la Pascua, muchos creyeron en su nombre al ver los\nsignos que realizaba. Pero Jes\u00fas no se confiaba a ellos porque los conoc\u00eda a\ntodos y no ten\u00eda necesidad de que se le diera testimonio acerca de los hombres,\npues \u00e9l conoc\u00eda lo que hay en el hombre.<\/p>\n\n\n\n<p>Un momento\nde silencio orante<\/p>\n\n\n\n<p>para que la Palabra de\nDios pueda entrar en nosotros e iluminar nuestra vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunas\npreguntas<\/p>\n\n\n\n<p><strong>para ayudarnos en la meditaci\u00f3n y en la oraci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfSoy capaz de confiarme a\nDios completamente en un acto de fe o pido siempre signos? Dios me proporciona\nmuchos signos de su presencia en mi vida \u00bfsoy capaz de acogerlos? \u00bfMe contento\ncon el culto exterior o trato de ofrecer a Dios el culto de mi obediencia en la\ncotidianidad de la vida?. \u00bfQui\u00e9n es Jes\u00fas para mi? \u00bfSoy consciente de que s\u00f3lo\nen \u00c9l y por medio de \u00c9l es posible encontrar a Dios?<\/p>\n\n\n\n<p>Una clave\nde lectura<\/p>\n\n\n\n<p>para aqu\u00e9llos que quieran\nprofundizar m\u00e1s en el tema.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00abLos Jud\u00edos\u00bb<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El Evangelio de Juan\ntiene el car\u00e1cter de un largo debate sobre la identidad de Jes\u00fas. En este\ndebate cristol\u00f3gico est\u00e1 de una parte Jes\u00fas y de la otra \u00ablos\nJud\u00edos\u00bb. Pero este debate, m\u00e1s que la situaci\u00f3n hist\u00f3rica del tiempo de\nJes\u00fas, expresa la situaci\u00f3n desarrollada hacia los a\u00f1os ochenta del primer\nsiglo entre los seguidores de Jes\u00fas y los hebreos, que no lo han aceptado como\nHijo de Dios y Mes\u00edas. Ciertamente, el enfrentamiento se inici\u00f3 ya durante el\nministerio de Jes\u00fas. Pero la divisi\u00f3n entre los dos grupos que \u00e9tnicamente eran\ntodos lo mismo y constituido por hebreos, se hizo definitiva cuando aqu\u00e9llos\nque no aceptaban a Jes\u00fas como Hijo de Dios y Mes\u00edas, sino que lo ten\u00edan como\nblasfemo, expulsaron a los seguidores de Jes\u00fas de las sinagogas, o sea, de la\ncomunidad de fe hebraica (ver Jn 9, 22; 12,42; 16,2).<\/p>\n\n\n\n<p>Por tanto, \u00ablos\nJud\u00edos\u00bb que encontramos a menudo en el cuarto evangelio no representan el\npueblo hebreo. Son los elementos literarios en el debate cristol\u00f3gico que se\ndesata en este evangelio. Ellos representan, no una raza, sino a aqu\u00e9llos que\nhan tomado una posici\u00f3n clara de rechazo absoluto de Jes\u00fas. En una lectura\nactualizada del evangelio, \u00ablos Jud\u00edos,\u00bb son todos aqu\u00e9llos que\nrechazan a Jes\u00fas, sea cual sea la naci\u00f3n o \u00e9poca a la que pertenezcan.<\/p>\n\n\n\n<p>Los signos<\/p>\n\n\n\n<p>Las curaciones y otras\nacciones taumat\u00fargicas de Jes\u00fas que los evangelios sin\u00f3pticos (Marcos, Mateo y\nLucas) llaman milagros o prodigios, Juan los llama signos. En cuanto que son\nsignos se\u00f1alan algo que va m\u00e1s all\u00e1 de la acci\u00f3n que se ve. Ellos revelan el\nmisterio de Jes\u00fas. As\u00ed, por ejemplo, la curaci\u00f3n del ciego de nacimiento revela\na Jes\u00fas como luz del mundo (Jn 8,12; 9, 1- 41); la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro\nrevela que Jes\u00fas es la resurrecci\u00f3n y la vida (ver Jn 11, 1-45).<\/p>\n\n\n\n<p>En nuestra narraci\u00f3n\n\u00ablos Jud\u00edos\u00bb piden un signo en el sentido de una prueba, que\nautenticase las palabras y acciones de Jes\u00fas. Pero en el cuarto evangelio,\nJes\u00fas no obra signos como pruebas que garanticen la fe. Una fe basada en los\nsignos no es suficiente. Es s\u00f3lo una fe incipiente que puede conducir a la\nverdadera fe (ver Jn 20.30-31), pero que tambi\u00e9n puede no tener \u00e9xito (ver Jn\n6,26).<\/p>\n\n\n\n<p>El evangelio de Juan nos\npide que vayamos m\u00e1s all\u00e1 de los signos, de no quedarnos en lo maravilloso,\nsino acoger el significado m\u00e1s profundo de revelaci\u00f3n que los signos quieren\nindicar.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas nuevo Templo<\/p>\n\n\n\n<p>El templo de Jerusal\u00e9n\nera el lugar de la presencia de Dios en medio de su pueblo. Sin embargo, los\nprofetas insistieron incesantemente en que no bastaba acceder al templo&nbsp; y ofrecer sacrificios para ser agradables a\nDios (ver Is 1,10-17; Jer 7, 1-28; Am 4, 4-5; 5, 21- 27). Dios pide la\nobediencia y una vida moralmente recta y justa. Si el culto exterior no expresa\nestas posturas vitales, es vac\u00edo (ver 1 Sam 15, 22). Jes\u00fas se injerta en esta\ntradici\u00f3n prof\u00e9tica de purificaci\u00f3n del culto (ver Zac 14, 21 y Mal 3,1 para la\nacci\u00f3n del futuro \u00abMes\u00edas\u00bb a este respecto). Los disc\u00edpulos lo\nadmiran por esto y r\u00e1pidamente piensan que por este modo de comportarse tendr\u00e1\nque sufrir en la persona como Jerem\u00edas (ver Jr 26, 1-15) y los otros profetas.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero para el evangelio de\nJuan la acci\u00f3n de Jes\u00fas es m\u00e1s que un gesto prof\u00e9tico de celo por Dios. Es un\nsigno que prefigura y anuncia el gran signo de la muerte y resurrecci\u00f3n de\nJes\u00fas. M\u00e1s que una purificaci\u00f3n, lo que hace Jes\u00fas es anunciar la abolici\u00f3n del\ntemplo y del culto all\u00ed celebrado, porque ya el lugar de la presencia de Dios\nes el cuerpo glorificado de Jes\u00fas (ver Jn 1,51; 4, 23).<\/p>\n\n\n\n<p>Salmo 50<\/p>\n\n\n\n<p>El culto que Dios quiere.\nHabla Yahv\u00e9, Dios de los dioses: convoca a la tierra de oriente a occidente.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde Sion, la Hermosa\nsin par, Dios resplandece; viene nuestro Dios y no callar\u00e1. Lo precede un fuego\nvoraz, lo rodea violenta tempestad; convoca desde lo alto a los cielos, y a la\ntierra para juzgar a su pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abReunid ante m\u00ed a mis\nadeptos, que sellaron mi alianza con sacrificios\u00bb. (Los cielos proclaman su\njusticia, pues Dios mismo viene como juez).<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEscucha, pueblo m\u00edo, voy\na hablar, Israel, testifico contra ti, yo, Dios, tu Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>No te acuso por tus\nsacrificios, \u00a1est\u00e1n siempre ante m\u00ed tus holocaustos! No tomar\u00e9 novillos de tu\ncasa, ni machos cabr\u00edos de tus apriscos, pues son m\u00edas las fieras salvajes, las\nbestias en los montes a millares; conozco las aves de los cielos, m\u00edas son las\nalima\u00f1as del campo.<\/p>\n\n\n\n<p>Si hambre tuviera, no te\nlo dir\u00eda, porque m\u00edo es el orbe y cuanto encierra.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfAcaso como carne de\ntoros o bebo sangre de machos cabr\u00edos? Sacrifica a Dios d\u00e1ndole gracias, cumple\ntodos tus votos al Alt\u00edsimo: inv\u00f3came en el d\u00eda de la angustia, te librar\u00e9 y t\u00fa\nme dar\u00e1s gloria.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero al malvado Dios le\ndice: \u00ab\u00bfA qu\u00e9 viene recitar mis preceptos y ponerte a hablar de mi alianza, t\u00fa\nque detestas la doctrina y a tus espaldas echas mis palabras? Si ves a un\nladr\u00f3n vas con \u00e9l, compartes tu suerte con ad\u00falteros; abres tu boca con\nmalicia, tu lengua trama enga\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Te sientas a hablar\ncontra tu hermano, deshonras al hijo de tu madre. Haces esto, \u00bfy he de\ncallarme?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPiensas que soy como\nt\u00fa?. Yo te acuso y te lo echo en cara. Entended esto bien los que olvid\u00e1is a\nDios, no sea que os destroce y no haya quien os salve. Me honra quien sacrifica\nd\u00e1ndome gracias, al que es recto le har\u00e9 ver la salvaci\u00f3n de Dios\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Oraci\u00f3n final<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Oh Padre!, t\u00fa has constituido\na tu Hijo Jes\u00fas templo nuevo de la nueva y definitiva alianza, construido no\npor manos de hombre sino del Esp\u00edritu Santo. Haz que, acogiendo con fe su Palabra,\nvivamos en \u00c9l y podamos as\u00ed adorarte en esp\u00edritu y verdad. Abre nuestros ojos a\nlas necesidades de nuestros hermanos y hermanas que son miembros del cuerpo de\nCristo para que sirviendo a ellos te demos el verdadero culto que t\u00fa deseas. Te\nlo pedimos por Cristo Nuestro Se\u00f1or. Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:center\">Todos los\nderechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Domingo de Cuaresma La purificaci\u00f3n del templo Jes\u00fas el nuevo templo Juan 2, 13-25 Oraci\u00f3n inicial Esp\u00edritu de verdad, enviado por Jes\u00fas para conducirnos a la verdad toda entera, abre nuestra mente a la inteligencia de las Escrituras. 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