{"id":3980,"date":"2021-04-06T00:38:16","date_gmt":"2021-04-06T06:38:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=3980"},"modified":"2021-04-05T15:40:51","modified_gmt":"2021-04-05T21:40:51","slug":"lectio-divina-mar-6-abr-21","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=3980","title":{"rendered":"Lectio divina mar, 6 abr 21"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Tiempo de Pascua<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2>Oraci\u00f3n inicial<\/h2>\n\n\n\n<p>Tu, Se\u00f1or, que nos has salvado por el misterio pascual, contin\u00faa\nfavoreciendo con dones celestes a tu pueblo, para que alcance la libertad\nverdadera y pueda gozar de la alegr\u00eda del cielo, que ya ha empezado a gustar en\nla tierra. Por nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<h2>Lectura<\/h2>\n\n\n\n<h4>Del Evangelio seg\u00fan Juan 20,\n11-18<\/h4>\n\n\n\n<p>Estaba Mar\u00eda junto al sepulcro fuera llorando. Y mientras lloraba se inclin\u00f3 hacia el sepulcro, y ve dos \u00e1ngeles de blanco, sentados donde hab\u00eda estado el cuerpo de Jes\u00fas, uno a la cabecera y otro a los pies. D\u00edcenle ellos: \u00abMujer, \u00bfpor qu\u00e9 lloras?\u00bb Ella les respondi\u00f3: \u00abPorque se han llevado a mi Se\u00f1or, y no s\u00e9 d\u00f3nde le han puesto.\u00bb Dicho esto, se volvi\u00f3 y vio a Jes\u00fas, de pie, pero no sab\u00eda que era Jes\u00fas. Le dice Jes\u00fas: \u00abMujer, \u00bfpor qu\u00e9 lloras? \u00bfA qui\u00e9n buscas?\u00bb Ella, pensando que era el encargado del huerto, le dice: \u00abSe\u00f1or, si t\u00fa lo has llevado, dime d\u00f3nde lo has puesto, y yo me lo llevar\u00e9.\u00bb Jes\u00fas le dice: \u00abMar\u00eda.\u00bb Ella se vuelve y le dice en hebreo: \u00abRabbun\u00ed -que quiere decir: \u00abMaestro\u00bb-. D\u00edcele Jes\u00fas: \u00abDeja de tocarme, que todav\u00eda no he subido al Padre. Pero vete a mis hermanos y diles: Subo a mi Padre y vuestro Padre, a mi Dios y vuestro Dios.\u00bb Fue Mar\u00eda Magdalena y dijo a los disc\u00edpulos: \u00abHe visto al Se\u00f1or\u00bb y que hab\u00eda dicho estas palabras.<\/p>\n\n\n\n<h2>Reflexi\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p>El evangelio de hoy describe la aparici\u00f3n de Jes\u00fas a\nMar\u00eda Magdalena. La muerte de su gran amigo lleva a Mar\u00eda a perder el sentido\nde la vida. Pero ella sigue buscando. Se va al sepulcro para encontrar a aquel\nque la muerte le hab\u00eda robado. Hay momentos en la vida en los que todo se\ndesmorona. Parece que todo se ha terminado. \u00a1Muerte, desastre, enfermedad,\ndecepci\u00f3n, traici\u00f3n! Tantas cosas que pueden llevar a que falte tierra bajo los\npies y a jugarnos una crisis profunda. Pero tambi\u00e9n acontece lo siguiente. Como\nque de repente, el reencuentro con una persona amiga puede rehacer la vida y\nhacernos descubrir que el amor es m\u00e1s fuerte que la muerte y la derrota.<\/p>\n\n\n\n<p>El Cap\u00edtulo 20 de Juan, adem\u00e1s de la aparici\u00f3n de Jes\u00fas a la Magdalena,\ntras varios otros episodios que revelan la riqueza de la experiencia de la\nresurrecci\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<ul><li>(a) del disc\u00edpulo amado y de\nPedro (Jn 20, 1-10);<\/li><li>(b) de Mar\u00eda Magdalena (Jn 20,\n11-18);<\/li><li>(c) da comunidad dos disc\u00edpulos\n(Jn 20, 19-23) y<\/li><li>(d) del ap\u00f3stol Tom\u00e1s (Jn 20,\n24-29).<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>El objetivo de la redacci\u00f3n del Evangelio es llevar a las personas a creer\nen Jes\u00fas y, al creer en \u00e9l, tener vida (Jn 20, 30- 3).<\/p>\n\n\n\n<p>En la manera de describir la aparici\u00f3n de Jes\u00fas a Mar\u00eda Magdalena se ven\nlas etapas de la traves\u00eda por la que tuvo que pasar, desde la b\u00fasqueda dolorosa\nhasta el reencuentro de la Pascua. Estas son tambi\u00e9n las etapas por las que\npasamos todos nosotros, a lo largo de la vida, en nuestro camino hacia Dios y\nen la vivencia del Evangelio.<\/p>\n\n\n\n<ul><li>Juan 20, 11-13: Mar\u00eda Magdalena\nllora, pero busca. Hab\u00eda un amor muy grande entre Jes\u00fas y Mar\u00eda Magdalena. Ella\nfue una de las pocas personas que tuvieron el valor de quedarse con Jes\u00fas,\nhasta la hora de su muerte en la cruz. Despu\u00e9s del reposo obligatorio del\ns\u00e1bado, ella volvi\u00f3 al sepulcro para estar en el lugar donde hab\u00eda encontrado\nal Amado por \u00faltima vez. Pero, vio con sorpresa \u00a1que el sepulcro estaba vac\u00edo!\nLos \u00e1ngeles le preguntan: \u00ab\u00bfPor que lloras ahora?\u00bb Respuesta:\n\u00abSe llevaron a mi se\u00f1or y nadie sabe donde lo pusieron.\u201d Mar\u00eda Magdalena\nbuscaba a Jes\u00fas, aquel mismo Jes\u00fas que ella hab\u00eda conocido y con quien hab\u00eda\nconvivido durante tres a\u00f1os.<\/li><li>Juan 20, 14-15: Mar\u00eda Magdalena\nconversa con Jes\u00fas sin reconocerle. Los disc\u00edpulos de Ema\u00fas ven a Jes\u00fas y no le\nreconocen (Lc 24, 15-16). Lo mismo acontece con Mar\u00eda Magdalena. Ve a Jes\u00fas,\npero no le reconoce. Piensa que es el encargado del huerto. Como los \u00e1ngeles,\ntambi\u00e9n Jes\u00fas pregunta: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 lloras?\u00bb Y a\u00f1ade: \u00ab\u00bfA qui\u00e9n\nest\u00e1s buscando?\u00bb Respuesta: \u00abSi t\u00fa lo has llevado, dime d\u00f3nde lo has\npuesto, y yo me lo llevar\u00e9.\u201d Ella sigue buscando al Jes\u00fas del pasado, el mismo\nde los tres d\u00edas antes. Es la imagen de Jes\u00fas del pasado la que le impide\nreconocer al Jes\u00fas vivo, presente ante ella.<\/li><li>Juan 20, 16: Mar\u00eda Magdalena reconoce\na Jes\u00fas . Jes\u00fas pronuncia el nombre: \u00ab\u00a1Mar\u00eda!\u00bb Fue la se\u00f1al de\nreconocimiento: la misma voz, la misma manera de pronunciar el nombre. Ella\nresponde: \u00ab\u00a1Maestro!\u00bb Jes\u00fas hab\u00eda vuelto, el mismo que hab\u00eda muerto\nen la cruz. La primera impresi\u00f3n es que la muerte hab\u00eda sido apenas un momento\ndoloroso a lo largo del recorrido, pero que ahora todo hab\u00eda vuelto a ser como\nantes. Mar\u00eda abraza a Jes\u00fas con fuerza. Era el mismo que ella hab\u00eda conocido y\namado. Se realiza lo que dec\u00eda la par\u00e1bola del Buen Pastor: \u00abEl las llama\npor su nombre y ellas le reconocen\u00bb. &#8211; \u00abYo conozco a mis ovejas y mis\novejas me conocen\u00bb (Jn 10, 3. 4. 14).<\/li><li>Juan 20, 17-18: Mar\u00eda Magdalena\nrecibe la misi\u00f3n de anunciar la resurrecci\u00f3n a los ap\u00f3stoles. De hecho, es el\nmismo Jes\u00fas, pero la manera de estar junto a \u00e9l no es la misma. Jes\u00fas le dice:\n\u00abDeja de tocarme, que todav\u00eda no he subido al Padre.\u201d El va junto al\nPadre. Mar\u00eda Magdalena debe soltar a Jes\u00fas y asumir su misi\u00f3n: anunciar a los\nhermanos que \u00e9l, Jes\u00fas, subi\u00f3 para el Padre. Jes\u00fas abri\u00f3 el camino para\nnosotros y hace que Dios se quede de nuevo cerca de nosotros.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<h2>Para la reflexi\u00f3n\npersonal<\/h2>\n\n\n\n<ul><li>\u00bfHas tenido una experiencia que\nte ha dado una sensaci\u00f3n de p\u00e9rdida y de muerte? \u00bfC\u00f3mo fue? \u00bfQu\u00e9 es lo que te\nha dado nueva vida y te ha devuelto la esperanza y la alegr\u00eda de vivir?<\/li><li>\u00bfQu\u00e9 cambio tuvo lugar en Mar\u00eda\nMagdalena a lo largo del di\u00e1logo? Mar\u00eda Magdalena buscaba a Jes\u00fas seg\u00fan un\ncierto modo y lo vuelve a encontrar de otra forma. \u00bfC\u00f3mo acontece esto hoy en\nnuestra vida?<\/li><\/ul>\n\n\n\n<h2>Oraci\u00f3n final<\/h2>\n\n\n\n<p>Nosotros aguardamos al Se\u00f1or: \u00e9l es nuestro auxilio y escudo. Que tu\nmisericordia, Se\u00f1or, venga sobre nosotros, como lo esperarnos de ti. (Sal 32)<\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:center\">Todos los\nderechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tiempo de Pascua Oraci\u00f3n inicial Tu, Se\u00f1or, que nos has salvado por el misterio pascual, contin\u00faa favoreciendo con dones celestes a tu pueblo, para que alcance la libertad verdadera y pueda gozar de la alegr\u00eda del cielo, que ya ha &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=3980\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-12c","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3980"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3980"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3980\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3981,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3980\/revisions\/3981"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3980"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3980"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3980"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}