{"id":4078,"date":"2021-05-23T00:05:41","date_gmt":"2021-05-23T06:05:41","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4078"},"modified":"2021-04-30T15:37:55","modified_gmt":"2021-04-30T21:37:55","slug":"lectio-divina-dom-23-may-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4078","title":{"rendered":"Lectio divina Dom, 23 may 2021"},"content":{"rendered":"\n<h4>Domingo de Pentecost\u00e9s<\/h4>\n\n\n\n<p>El testimonio del Esp\u00edritu Santo y el testimonio de los disc\u00edpulos Juan 15, 26-27. 16, 12-15<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Oraci\u00f3n inicial<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfCu\u00e1ndo vendr\u00e1 el Consolador, oh Padre m\u00edo? \u00bfCu\u00e1ndo llegar\u00e1 a m\u00ed tu\nEsp\u00edritu de verdad? El Se\u00f1or Jes\u00fas nos lo ha prometido, dijo que lo enviar\u00eda\ndesde tu seno hasta nosotros. Padre, \u00a1abre tu coraz\u00f3n y env\u00edalo desde los\ncielos santos, desde tus altas moradas! No tardes m\u00e1s, sino cumple la antigua\npromesa; \u00a1s\u00e1lvanos hoy, para siempre! Abre y danos tu Amor por nosotros, para\nque tambi\u00e9n yo pueda abrirme y ser liberado por ti y en Ti. Que esta Palabra\ntuya sea hoy el lugar santo de nuestro encuentro, la estancia nupcial de la\ninmersi\u00f3n en ti, \u00a1oh Trinidad Amor! Ven a m\u00ed y yo a ti. \u00a1Permanece, oh Padre! \u00a1Permanece,\noh Hijo Jesucristo! \u00a1Permanece para siempre, oh Esp\u00edritu Consolador, no me\nabandones jam\u00e1s! Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<h2>Lectura<\/h2>\n\n\n\n<h4>Para situar el pasaje en su contexto:<\/h4>\n\n\n\n<p>Los pocos vers\u00edculos que nos ofrece la liturgia hoy para la meditaci\u00f3n,\npertenecen al gran discurso de despedida dirigido por Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos\nantes de la Pasi\u00f3n, que Juan prolonga desde el cap. 13, 31 hasta el final del\ncap. 17. Jes\u00fas comienza a hablar aqu\u00ed de las consecuencias inevitables del\nseguimiento y de la opci\u00f3n de fe y de amor por \u00c9l; el disc\u00edpulo debe estar\npronto a sufrir persecuci\u00f3n por parte del mundo. Pero en este combate, en este\nsufrimiento, hay un Consolador, un Defensor, un Abogado, que testimonia por\nnosotros y nos salva: el don del Esp\u00edritu ilumina los acontecimientos humanos\ndel disc\u00edpulo, y lo llena de esperanza viva. \u00c9l ha sido enviado para hacernos\ncomprender el misterio de Cristo y para hacernos part\u00edcipes del mismo.<\/p>\n\n\n\n<h4>Para ayudar en la lectura del pasaje<\/h4>\n\n\n\n<ul><li>15, 26-27: Jes\u00fas anuncia el env\u00edo del Esp\u00edritu Santo, como Consolador, como\nAbogado defensor; ser\u00e1 el que act\u00fae en el proceso acusatorio que el mundo hace contra\nlos disc\u00edpulos de Cristo. Ser\u00e1 \u00c9l, el que los haga fuertes en la persecuci\u00f3n.\nEl Esp\u00edritu da testimonio ante el mundo respecto al Se\u00f1or Jes\u00fas; \u00c9l defiende a\nCristo, contestado, acusado, rechazado. Pero, es necesario tambi\u00e9n el\ntestimonio de los disc\u00edpulos; el Esp\u00edritu debe servirse de ellos para proclamar\ncon poder al Se\u00f1or Jes\u00fas en este mundo. Es la belleza de nuestra vida\nconvertida en testimonio de amor y fidelidad a Cristo.<\/li><li>16, 12: Jes\u00fas coloca a sus disc\u00edpulos &#8211; y por lo tanto a nosotros &#8211; frente\na su condici\u00f3n de pobreza, de incapacidad, por la cual no les es dado\ncomprender muy bien, ni las palabras de Jes\u00fas, ni las palabras de la Escritura.\nSu verdad es todav\u00eda un peso, que no pueden recibir, sostener y llevar.<\/li><li>16, 13-15: En estos \u00faltimos vers\u00edculos, la Palabra de Jes\u00fas revela a los\ndisc\u00edpulos cu\u00e1l ser\u00e1 la acci\u00f3n del Esp\u00edritu en ellos. Ser\u00e1 \u00c9l el que los lleve\nhasta la verdad completa, es decir, les har\u00e1 comprender el misterio de Jes\u00fas en\nsu totalidad, en la totalidad de su verdad. \u00c9l guiar\u00e1, revelar\u00e1, anunciar\u00e1,\niluminar\u00e1, d\u00e1ndonos a nosotros, disc\u00edpulos, las mismas palabras del Padre. Y\nas\u00ed, seremos conducidos al encuentro con Dios; se nos har\u00e1 capaces, por gracia,\nde comprender la profundidad del Padre y del Hijo.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p><strong>El Texto:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cuando venga el Par\u00e1clito, que yo os enviar\u00e9 de junto al Padre, el Esp\u00edritu de la verdad, que procede del Padre, \u00e9l dar\u00e1 testimonio de m\u00ed. Pero tambi\u00e9n vosotros dar\u00e9is testimonio, porque est\u00e1is conmigo desde el principio.<\/p>\n\n\n\n<p>Mucho tengo todav\u00eda que deciros, pero ahora no pod\u00e9is con ello. Cuando venga \u00e9l, el Esp\u00edritu de la verdad, os guiar\u00e1 hasta la verdad completa; pues no hablar\u00e1 por su cuenta, sino que hablar\u00e1 lo que oiga, y os explicar\u00e1 lo que ha de venir. \u00c9l me dar\u00e1 gloria, porque recibir\u00e1 de lo m\u00edo y os lo explicar\u00e1 a vosotros.Todo lo que tiene el Padre es m\u00edo. Por eso he dicho: Recibir\u00e1 de lo m\u00edo y os lo explicar\u00e1 a vosotros.<\/p>\n\n\n\n<h2>Un momento de silencio orante<\/h2>\n\n\n\n<p>Hago silencio. De vez en cuando repito en voz baja: \u201cVen,\nEsp\u00edritu Santo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2>Algunas preguntas<\/h2>\n\n\n\n<ul><li>\u201cCuando venga el Par\u00e1clito\u201d. Jes\u00fas me pone frente a una realidad bien\nconcreta; \u00c9l abre ante m\u00ed, un tiempo nuevo, un tiempo distinto y me dice que\nexiste una espera en mi vida. Est\u00e1 para llegar el Par\u00e1clito, el Esp\u00edritu Santo.\n\u00bfPor qu\u00e9, Se\u00f1or, te he esperado tan poco, por qu\u00e9 ha sido tan fr\u00e1gil, tan\nhip\u00f3crita, mi atenci\u00f3n hacia Ti? Tu mandas a Alguien a buscarme, y ni tan\nsiquiera me doy cruenta, ni tan siquiera muestro inter\u00e9s.<\/li><li>\u201cTambi\u00e9n vosotros dar\u00e9is testimonio\u201d. Jes\u00fas afirma esto, dirigi\u00e9ndose a los\ndisc\u00edpulos de entonces y de ahora. Me habla y me dice: \u201cTambi\u00e9n t\u00fa dar\u00e1s\ntestimonio\u201d. Tengo miedo, t\u00fa lo sabes. \u00bfPor qu\u00e9 dar la cara ante todos: a mis\ncompa\u00f1eros de colegio, de universidad, de equipo, a mis amigos, que me invitan\na salir con ellos? \u00bfPor qu\u00e9 este esfuerzo? \u00bfNo puedo ser cristiano igualmente?\n\u00a1T\u00fa eres mi principio y mi fin; t\u00fa eres mi entera existencia! \u00bfC\u00f3mo es, Se\u00f1or,\nque no doy testimonio? \u00bfC\u00f3mo puedo continuar as\u00ed?<\/li><li>\u201cOs guiar\u00e1 hasta la verdad completa\u201d. Siempre he programado mis cambios,\nmis decisiones de cambio: siempre me las he arreglado bien solo. Y ahora,\nSe\u00f1or, t\u00fa me dices que otro me guiar\u00e1. No es una elecci\u00f3n f\u00e1cil, te lo\nconfieso. Pero, deseo probar, deseo acogerte, \u00a1oh T\u00fa, que eres el Amor, que yo\nme deje aferrar por tu Esp\u00edritu! \u00bfMe llevar\u00e1 al desierto, como hizo contigo?\n(cf. Lc 4,1) \u00bfAbrir\u00e1 mi vida, como abri\u00f3 el seno de la Virgen Mar\u00eda? (Lc 1,35)\n\u00bfMe invadir\u00e1 como hizo con Pedro, con los otros, con cuantos creyeron en la\npredicaci\u00f3n, como narran los Hechos de los Ap\u00f3stoles? No s\u00e9 lo que me suceder\u00e1,\npero deseo decirte que s\u00ed.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<h2>Una clave para la lectura<\/h2>\n\n\n\n<h4>El Esp\u00edritu Santo Par\u00e1clito<\/h4>\n\n\n\n<p>En un primer momento, este t\u00e9rmino puede sonar un poco raro; me confunde,\nme desorienta. S\u00e9 que es una palabra griega bastante extendida ya en la\nantig\u00fcedad, un poco en todo el mundo mediterr\u00e1neo. San Juan la utiliz\u00f3 un poco\nm\u00e1s arriba, diciendo: \u201cYo rogar\u00e9 al Padre y \u00c9l os dar\u00e1 otro Par\u00e1clito, para que\npermanezca en vosotros para siempre\u201d (Jn 14, 16) y revelando que el Esp\u00edritu\nviene a consolar, a permanecer junto a nosotros, a defender, a proteger. Aqu\u00ed,\nsin embargo, en este vers\u00edculo, parece que emerge otro significado un tanto\ndiverso: el Esp\u00edritu Santo se presenta a nosotros como el Abogado, es decir, el\nque est\u00e1 junto a nosotros en el juicio, en las acusaciones, en el tribunal de\nla persecuci\u00f3n. Lo sabemos, toda la historia, incluso la de nuestros d\u00edas,\nlleva en su coraz\u00f3n la acusaci\u00f3n, el desprecio, la condenaci\u00f3n hacia el Se\u00f1or\nJes\u00fas y hacia cuantos lo aman. Es la historia de cada d\u00eda de todos. En el banco\nde los acusados, junto a Jes\u00fas, nos sentamos tambi\u00e9n nosotros. Pero no estamos\nsolos. Tenemos un Abogado. El Esp\u00edritu del Se\u00f1or viene y act\u00faa en el juicio en\nnuestro favor: habla, da testimonio, trata de convencer y de probar. Es inmensa\nsu obra en medio de nosotros y en favor de nosotros. Junto al Padre, nuestro\nAbogado es Jes\u00fas, como escribe Juan en su Primera Carta (1 Jn 2, 1); pero ante\nel mundo, nuestro Abogado es el Esp\u00edritu, que \u00c9l nos env\u00eda desde el Padre. No\ndebemos preparar antes nuestra defensa (Lc 21, 14), pensando que podremos\ndisculparnos por nosotros solos, sino que debemos dejar un espacio al soplo del\nEsp\u00edritu Santo dentro de nosotros, dejar que sea \u00c9l el que hable, el que diga,\nel que pruebe. Tambi\u00e9n Pablo tuvo que hacer esta dura experiencia; lo escribe en\nsu Segunda Carta a Timoteo: \u201cEn mi primera defensa nadie me asisti\u00f3, antes bien\ntodos me desampararon \u201d (2 Tim 4, 16). Y es as\u00ed: no hay defensa para nosotros,\nni inocencia, ni liberaci\u00f3n, ni excarcelaci\u00f3n verdadera, si no es en relaci\u00f3n \u00edntima\ncon el Esp\u00edritu del Se\u00f1or. \u00c9l se nos env\u00eda, para que podamos dejarnos arrebatar\npor su presencia, como en un abrazo, como en una relaci\u00f3n \u00edntima e intensa de\namistad, de confianza, de abandono y de amor.<\/p>\n\n\n\n<h4>El testimonio<\/h4>\n\n\n\n<p>Empiezo a comprender, cuando contin\u00fao acogiendo las palabras de este\nevangelio en mi coraz\u00f3n, que la relaci\u00f3n de nosotros, disc\u00edpulos, con el\nEsp\u00edritu Santo tiene por finalidad el hacernos capaces de dar nuestro testimonio\nde Jes\u00fas. Se nos une indeciblemente al Esp\u00edritu Santo, somos aferrados por \u00c9l,\natra\u00eddos por su fuego, que es el Amor rec\u00edproco del Padre y del Hijo, para que\npodamos nosotros iluminar tambi\u00e9n, ser fuente de amor en este mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Dar testimonio significa atestiguar con claridad, dando pruebas de ello. En\nprimer lugar es el Esp\u00edritu Santo el que realiza este testimonio,\ncontinuamente, en todo lugar, en todo tiempo; \u00c9l act\u00faa con potencia en nosotros\ny alrededor de nosotros. \u00c9l es el que mueve los corazones. \u00c9l es el que cambia\nnuestros pensamientos altaneros y endurecidos, el que une, el que reconcilia,\nel que impulsa al perd\u00f3n y a la uni\u00f3n; m\u00e1s a\u00fan, es \u00c9l el que cura el alma, la\npsiche, el cuerpo y el coraz\u00f3n enfermos. \u00c9l es el que ense\u00f1a, amaestra y hace\nd\u00f3ciles, el que nos hace sabios, sencillos, pobres y puros. Da testimonio del\nSe\u00f1or Jes\u00fas, el Salvador, a trav\u00e9s de todas estas operaciones, toques leves de\namor y comuni\u00f3n sobre nuestras tierras \u00e1ridas y secas. \u00c9l da testimonio del\nCrucificado, del Sufriente por amor; pregona al Resucitado, que derrot\u00f3 a la muerte\npara siempre; testimonia del Viviente, del Glorificado, de Aqu\u00e9l que est\u00e1 con\nnosotros hasta el final de los tiempos. Este es el testimonio. El Esp\u00edritu lo\nintroduce en este mundo, nos lo trae; no podemos quedar indiferentes, continuar\nsomnolientos, eligiendo un poco de aqu\u00ed y otro poco de all\u00e1. \u00c9l es la verdad.\nY, solamente hay una verdad: la de Dios, su Hijo Jesucristo. Estamos llamados a\ntestimoniar todo esto, es decir, a poner y empe\u00f1ar nuestra vida por amor a esta\nverdad. Testimoniar es convertirse en m\u00e1rtires, por amor. No solos, ni por\nnuestra fuerza, ni por nuestra sabidur\u00eda. \u201cTambi\u00e9n vosotros dar\u00e9is testimonio\u201d,\ndice Jes\u00fas. Nuestro testimonio solamente puede subsistir dentro del testimonio\ndel Esp\u00edritu Santo; no son testimonios paralelos, sino vidas fundidas juntas:\nla del Esp\u00edritu y la nuestra. Esto se realiza delante de los infinitos\ntribunales del mundo cada d\u00eda. Nuestra vida se convierte, entonces, en un lugar\nsagrado, casi en un santuario, del testimonio al Se\u00f1or Jes\u00fas. No se trata de\nrealizar grandes obras, o demostrar sabidur\u00eda e inteligencia, atraer\nmuchedumbres; no, solamente basta una cosa: decir al mundo que el Se\u00f1or est\u00e1\nvivo, que est\u00e1 aqu\u00ed en medio de nosotros y que anuncia su misericordia, su amor\ninfinito.<\/p>\n\n\n\n<h4>El Padre<\/h4>\n\n\n\n<p>El contacto con el Esp\u00edritu Santo, el dejarse abrazar e invadir por \u00c9l, nos\nlleva al Se\u00f1or Jes\u00fas; nos conduce hasta su coraz\u00f3n, hasta la fuente de su amor.\nDesde all\u00ed nosotros alcanzamos al Padre, recibimos al Padre. No ten\u00edamos nada,\nno hemos podido traer nada con nosotros al venir a este mundo, y ahora, \u00a1he\naqu\u00ed que somos colmados de dones! Imposible poder contenerlos todos. Hace falta\ndejar rebosar el recipiente, dejarlo salir fuera, hacia los hermanos y hermanas\nque encontremos, e incluso, dejarlo que florezca apenas en brev\u00edsimas\nexperiencias de vida.<\/p>\n\n\n\n<p>El Esp\u00edritu habla de Jes\u00fas y utiliza las palabras del Padre; \u00c9l nos repite\nlo que oye en el seno del Padre. El Padre es su morada, su casa; viniendo a\nnosotros, el Esp\u00edritu trae su impronta, el sello de aquella morada, de aquel\nlugar de comuni\u00f3n infinita, que es el seno del Padre. Y nosotros comprendemos\nmuy bien, que aquella es nuestra casa; reconocemos el lugar de nuestro origen y\nde nuestro fin. Descubrimos, al recibir el Esp\u00edritu de Jes\u00fas, que tambi\u00e9n\nnosotros venimos del Padre, que nacemos de \u00c9l y vivimos en \u00c9l. Si nos buscamos\na nosotros, si deseamos encontrar el camino, el sentido de nuestra vida, todo\nest\u00e1 escrito en las palabras que el Esp\u00edritu pronuncia para nosotros, dentro de\nnosotros, respecto a nosotros. Hace falta hacer un gran silencio, para poderlo\nescuchar, para comprenderlo. Hace falta volver a casa, pensar en nuestro Padre\ny decir dentro de nosotros: \u201cS\u00ed, \u00a1basta ya! He vagado demasiado tiempo lejos y\nme he perdido\u2026 Volver\u00e9 a mi Padre\u201d. Contemplo cu\u00e1ntas maravillas puede obrar el\nEsp\u00edritu de la verdad, que mi Se\u00f1or Jesucristo me env\u00eda desde el Padre. No ser\u00e1\nPentecost\u00e9s, si no me dejo aferrar por \u00c9l, ser llevado con \u00c9l hasta el seno del\nPadre, donde ya me espera el Cristo, donde ya est\u00e1 encendido para m\u00ed el fuego\ndel Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n\n\n\n<h2>Un momento de oraci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<h4>Salmo 68<\/h4>\n\n\n\n<p>(La ternura del Padre es la morada del pobre)<\/p>\n\n\n\n<p>Rit. \u00a1Abb\u00e0 Padre, soy tu hijo!<\/p>\n\n\n\n<p>Pero yo te dirijo mi oraci\u00f3n, Yahv\u00e9, en el tiempo propicio: por tu inmenso\namor resp\u00f3ndeme, oh Dios, por la verdad de tu salvaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Resp\u00f3ndeme, Yahv\u00e9, por tu amor y tu bondad, por tu inmensa ternura vuelve\na m\u00ed tus ojos; no apartes tu rostro de tu siervo, que estoy angustiado,\nresp\u00f3ndeme ya; ac\u00e9rcate a m\u00ed, resc\u00e1tame, l\u00edbrame de mis enemigos!<\/p>\n\n\n\n<p>Celebrar\u00e9 con cantos el nombre de Dios, lo ensalzar\u00e9 d\u00e1ndole gracias;<\/p>\n\n\n\n<p>Lo han visto los humildes y se alegran, animaros los que busc\u00e1is a Dios.\nPorque Yahv\u00e9 escucha a los pobres, no desprecia a sus cautivos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Al\u00e1benlo los cielos y la tierra, el mar y cuanto bulle en \u00e9l! Pues Dios\nsalvar\u00e1 a Si\u00f3n, reconstruir\u00e1 los poblados de Jud\u00e1: la habitar\u00e1n y la poseer\u00e1n; la\nheredar\u00e1 la estirpe de sus siervos, en ella vivir\u00e1n los que aman su nombre.<\/p>\n\n\n\n<h2>Oraci\u00f3n final<\/h2>\n\n\n\n<p>Gracias, oh Padre, por la venida del Consolador, del Abogado; gracias por\nsu testimonio de Jes\u00fas en el mundo y en m\u00ed, en mi vida. Gracias, porque es \u00c9l\nel que me hace capaz de recibir y llevar el peso glorioso de tu Hijo y mi\nSe\u00f1or. Gracias, porque \u00c9l me gu\u00eda a la verdad, me entrega la verdad toda entera\ny me revela las palabras que T\u00fa mismo pronuncias. Gracias, Padre m\u00edo, porque en\ntu bondad y ternura, t\u00fa me has alcanzado hoy, me has atra\u00eddo a Ti, me has hecho\nentrar en la casa de tu coraz\u00f3n; me has inmerso en el fuego de amor trinitario,\ndonde t\u00fa y el Hijo Jes\u00fas sois una sola cosa en el beso infinito del Esp\u00edritu\nSanto. Aqu\u00ed tambi\u00e9n estoy yo, y por eso mi alegr\u00eda es desbordante. Te ruego,\nPadre, haz que yo pueda dar a todos este gozo en el testimonio amoroso de Jes\u00fas\nSalvador, cada d\u00eda de mi vida. Am\u00e9n. <\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:center\">Todos los derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Domingo de Pentecost\u00e9s El testimonio del Esp\u00edritu Santo y el testimonio de los disc\u00edpulos Juan 15, 26-27. 16, 12-15 Oraci\u00f3n inicial \u00bfCu\u00e1ndo vendr\u00e1 el Consolador, oh Padre m\u00edo? \u00bfCu\u00e1ndo llegar\u00e1 a m\u00ed tu Esp\u00edritu de verdad? 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