{"id":4088,"date":"2021-05-28T00:05:04","date_gmt":"2021-05-28T06:05:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4088"},"modified":"2021-04-30T15:50:08","modified_gmt":"2021-04-30T21:50:08","slug":"lectio-divina-vie-28-may-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4088","title":{"rendered":"Lectio divina vie, 28 may 2021"},"content":{"rendered":"\n<h4>Tiempo Ordinario<\/h4>\n\n\n\n<p><strong>Oraci\u00f3n inicial<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se\u00f1or, Padre misericordioso. T\u00fa has elegido a algunos hijos tuyos para que\nanuncien tu amor en el mundo, y as\u00ed haces posible que llegue a todos los\npueblos el fruto sabroso de tu Presencia. Haz que nuestro fruto permanezca a\ntrav\u00e9s de nuestra comuni\u00f3n contigo y con tu Hijo Jes\u00fas; ay\u00fadanos a acogerlo\ncomo al Amigo y Maestro que cada d\u00eda entra en el templo santo de nuestra vida.\u00bb\nQue \u00e9l renueve cada d\u00eda su alianza con nosotros por nuestra fe y nuestra\noraci\u00f3n, que rebosen de confiado abandono. Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Lectura<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h4>Del Evangelio seg\u00fan San Marcos\n11, 11-25<\/h4>\n\n\n\n<p>Y entr\u00f3 en Jerusal\u00e9n, en el Templo, y despu\u00e9s de observar todo a su\nalrededor, siendo ya tarde, sali\u00f3 con los Doce para Betania. Al d\u00eda siguiente,\nsaliendo ellos de Betania, sinti\u00f3 hambre. Y viendo de lejos una higuera con\nhojas, fue a ver si encontraba algo en ella; acerc\u00e1ndose a ella, no encontr\u00f3\nm\u00e1s que hojas; es que no era tiempo de higos. Entonces le dijo: \u00ab\u00a1Que\nnunca jam\u00e1s coma nadie fruto de ti! \u00abY sus disc\u00edpulos o\u00edan esto. Llegan a\nJerusal\u00e9n; y entrando en el Templo, comenz\u00f3 a echar fuera a los que vend\u00edan y a\nlos que compraban en el Templo; volc\u00f3 las mesas de los cambistas y los puestos\nde los vendedores de palomas y no permit\u00eda que nadie transportase cosas por el\nTemplo. Y les ense\u00f1aba, dici\u00e9ndoles: \u00ab\u00bfNo est\u00e1 escrito: \u201cMi Casa ser\u00e1\nllamada Casa de oraci\u00f3n para todas las gentes? \u201c\u00a1Pero vosotros la ten\u00e9is hecha\nuna \u201dcueva de bandidos!\u00bb. Se enteraron de esto los sumos sacerdotes y los\nescribas y buscaban c\u00f3mo podr\u00edan matarle; porque le ten\u00edan miedo, pues toda la\ngente estaba asombrada de su doctrina. Y al atardecer, sal\u00eda fuera de la\nciudad.<\/p>\n\n\n\n<p>Al pasar muy de ma\u00f1ana, vieron la higuera, que estaba seca hasta la ra\u00edz.\nPedro, record\u00e1ndolo, le dice: \u00ab\u00a1Rab\u00ed, mira!, la higuera que maldijiste\nest\u00e1 seca.\u00bb Jes\u00fas les respondi\u00f3: \u00abTened fe en Dios. Yo os aseguro que\nquien diga a este monte: \u00abQu\u00edtate y arr\u00f3jate al mar\u00bb y no vacile en\nsu coraz\u00f3n sino que crea que va a suceder lo que dice, lo obtendr\u00e1. Por eso os\ndigo: todo cuanto pid\u00e1is en la oraci\u00f3n, creed que ya lo hab\u00e9is recibido y lo\nobtendr\u00e9is. Y cuando os pong\u00e1is de pie para orar, perdonad, si ten\u00e9is algo\ncontra alguno, para que tambi\u00e9n vuestro Padre, que est\u00e1 en los cielos, os\nperdone vuestras ofensas.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<h2>Meditaci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<ul><li>\u201cJes\u00fas entr\u00f3 en Jerusal\u00e9n, en el templo\u201d. Una de las caracter\u00edsticas de este pasaje es el continuo movimiento de Jes\u00fas, expresado en la repetici\u00f3n alternativa de los verbos \u201centrar\u201d y \u201csalir\u201d (vv. 11; 12; 15; 19). Realmente el Se\u00f1or viene continuamente a nuestra vida, entra en nuestros espacios, en nuestra experiencia, pasa, anda entre nosotros y con nosotros, pero luego se va, se aleja, se deja buscar y esperar, y vuelve de nuevo y se deja encontrar. No desde\u00f1a entrar en la ciudad Santa, en el templo, ni tampoco dentro de nosotros, en nuestro coraz\u00f3n, ofreci\u00e9ndonos su visita salvadora.<\/li><li>\u201cSinti\u00f3 hambre\u201d. El verbo usado por la pluma de Marcos es el mismo que usan Mateo y Lucas al narrar las tentaciones en el desierto (Mt 4, 2: Lc 4, 2), y pretende concretar una situaci\u00f3n de debilidad, de fragilidad, de necesidad, de cansancio. Jes\u00fas busca algo m\u00e1s que un simple alimento para calmar su hambre; no es a la higuera a la que pide algo fuera de tiempo, sino que pide a su pueblo, a nosotros, el buen fruto del amor, que se sirve en la mesa de la alianza, del s\u00ed pronunciado con fe y con confianza.<\/li><li>\u201cuna higuera con hojas\u201d. La figura de la higuera, que en este pasaje ocupa un lugar central, es un s\u00edmbolo muy fuerte del pueblo elegido, Israel; del templo y del culto ofrecido en \u00e9l a Dios; e incluso de nosotros mismos, si as\u00ed lo aceptamos, es decir, de la verdad m\u00e1s profunda que hay en nuestro coraz\u00f3n. Las hojas de la higuera remiten claramente a la experiencia de Ad\u00e1n en el jard\u00edn del Ed\u00e9n, a su implicaci\u00f3n con el pecado, a su desnudez y a su verg\u00fcenza posterior. En realidad, al pararse ante la higuera mientras iba de camino hacia Jerusal\u00e9n y dirigir su mirada a las hojas que ocultan la falta de fruto, Jes\u00fas desvela nuestra verdad y deja al desnudo nuestro coraz\u00f3n, no para condenarlo, sino para salvarlo, para curarlo. De hecho, el fruto de la higuera es dulce; el Se\u00f1or, para hablar a nuestra vida, busca la dulzura del amor. De esta manera, la higuera est\u00e9ril, priva de fruto y de vida, hace presente el tiempo vac\u00edo de sentido y profanado, usado no para la relaci\u00f3n con Dios, sino para la huida y para el no-encuentro. Como sucedi\u00f3 a Ad\u00e1n, as\u00ed sucedi\u00f3 a Israel y tal vez lo mismo nos sucede tambi\u00e9n a nosotros.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<ul><li>\u201clos que vend\u00edan y compraban\u201d. La escena de la purificaci\u00f3n del templo (vv.\n15-17), que Marcos introduce entre los dos momentos del relato, anticipando la\nmaldici\u00f3n de la higuera sin fruto, es muy fuerte y viva. Ahora se nos invita a\nprestar atenci\u00f3n a verbos y vocablos como \u201cechar fuera\u201d, \u201cvolc\u00f3\u201d, \u201cno\npermit\u00eda\u201d, \u201cvend\u00edan\u201d, \u201ccompraban\u201d, \u201ccambistas\u201d, \u201cvendedores\u201d, \u201cbandidos\u201d,\ntransportar cosas\u201d. Jes\u00fas inaugura una econom\u00eda nueva en la que \u201chemos sido\nvendidos sin precio y rescatados sin dinero\u201d (Is 52, 3), \u201chemos sido rescatados\nno por dinero ni por regalos\u201d (Is 45, 13) y \u201chemos sido liberados no a precio\nde plata y oro, sino con la sangre preciosa de Cristo, el cordero sin defecto y\nsin mancha\u201d (1 P 1, 18-19).<\/li><li>\u201ccasa de oraci\u00f3n\u201d. Desde el templo somos conducidos a la casa, Morada de\nDios, donde el verdadero sacrificio es la oraci\u00f3n, es decir, el encuentro con\n\u00c9l cara a cara, como los hijos con su Padre. Aqu\u00ed no se compra nada, no hay\ndinero, sino s\u00f3lo el don del coraz\u00f3n que se abre con toda confianza a la\noraci\u00f3n y a la fe.<\/li><li>\u201cla higuera seca hasta la ra\u00edz\u201d. Realmente estos son los nuevos temas que\nlas palabras de Marcos quieren proponer a nuestra meditaci\u00f3n mientras seguimos\nla lectura del pasaje. Es necesario salir del templo para entrar en la casa, es\nnecesario salir de la compraventa para entrar en el don de la confianza: el\n\u00e1rbol sin fruto est\u00e1 seco y parece estar a nuestro paso s\u00f3lo para indicar el\ncamino nuevo que hay que recorrer, en una nueva ma\u00f1ana (V, 20); un camino hacia\nDios y hacia los hermanos.<\/li><li>\u201ctened fe sin vacilar\u201d. Con esta hermos\u00edsima expresi\u00f3n Jes\u00fas nos ense\u00f1a a\ndescender a lo m\u00e1s profundo de nosotros mismos y a tantear nuestro coraz\u00f3n\ndesde la verdad. El texto griego pone un verbo estupendo, que ha sido traducido\ncomo \u201cvacilar\u201d y que quiere expresar al respecto una ruptura interior, una\ndivisi\u00f3n, un combate entre partes contrarias. De esta manera, Jes\u00fas nos invita\na tener plena confianza en \u00c9l y en el Padre, a fin de evitar rompernos por\ndentro. Podemos acercarnos a Dios de manera plena y total, podemos estar en\nrelaci\u00f3n con \u00c9l, sin que sean necesarias hojas para enmascararnos, sin tener\nque contar monedas y calcular el precio a pagar, sin hacer compartimentos\ndentro de nosotros, sino ofreci\u00e9ndonos totalmente a \u00c9l, tal como somos, los que\nsomos, llevando en nosotros el fruto bueno y dulce del amor.<\/li><li>\u201ccuando os pong\u00e1is de pie para orar, perdonad\u201d. No puede ser de otra\nmanera: en la vida del cristiano, el t\u00e9rmino y el iniciar de nuevo el camino de\nla fe y de la oraci\u00f3n se concretan en la relaci\u00f3n con los hermanos y las\nhermanas, en el encuentro con ellos, en el di\u00e1logo, en el don rec\u00edproco. No\nexiste oraci\u00f3n, ni culto a Dios, ni templo santo, ni sacrificio agradable a\nDios, no existe fruto ni dulzura, sin el amor hacia el hermano y la hermana.\nMarcos lo llama perd\u00f3n, Jes\u00fas lo llama amor, que es el \u00fanico fruto capaz de\nsaciar nuestra hambre, de aliviar nuestro cansancio.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<h2>Algunas preguntas<\/h2>\n\n\n\n<ul><li>Al meditar este pasaje, he encontrado dos figuras muy fuertes: la higuera y el templo, ambos sin fruto, sin vida y sin amor. He visto a Jes\u00fas que con su venida y con su obrar firme y seguro ha cambiado esta situaci\u00f3n y ofrece un nuevo rostro de la vida \u00bfReconozco que necesito dejarme alcanzar por el Se\u00f1or, dejarme tocar por \u00c9l? \u00bfMe veo, en alguno de los aspectos de mi vida, como la higuera est\u00e9ril, sin fruto, o como el templo, lugar fr\u00edo de comercio y de c\u00e1lculos? \u00bfSiento dentro de m\u00ed el deseo de producir el fruto dulce del amor, de la amistad, del compartir? \u00bfTengo hambre de orar, de tener una verdadera relaci\u00f3n con el Padre?<\/li><\/ul>\n\n\n\n<ul><li>Siguiendo a Jes\u00fas a lo largo del camino, tambi\u00e9n yo puedo entrar en la\nnueva ma\u00f1ana de su Ley, de su ense\u00f1anza. \u00bfReconozco las rupturas que hay en mi\ncoraz\u00f3n? \u00bfEn qu\u00e9 siento especialmente que estoy dividido, inseguro y desorientado?\n\u00bfPor qu\u00e9 no consigo fiarme totalmente de mi Padre? \u00bfPor qu\u00e9 a\u00fan cojeo de los\ndos pies, como dice el profeta El\u00edas (cfr. 1 R 18, 21)? \u00a1Yo s\u00e9 que el Se\u00f1or es\nDios y por eso deseo seguirlo! Pero no yendo solo, sino abriendo el coraz\u00f3n a\nmuchos hermanos y hermanas, ofreci\u00e9ndome como amigo y compa\u00f1ero de viaje, para\ncompartir la alegr\u00eda y las fatigas, los miedos y el entusiasmo del camino;\nestoy seguro de que siguiendo al Se\u00f1or ser\u00e9 feliz. Am\u00e9n.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<h2>Oraci\u00f3n final<\/h2>\n\n\n\n<h4>Se\u00f1or, quiero cantar un canto\nnuevo.<\/h4>\n\n\n\n<p>Cantad al Se\u00f1or un c\u00e1ntico nuevo, resuene su alabanza en la asamblea de los\nfieles. Que se alegre Israel por su creador, los hijos de Si\u00f3n por su rey.\nAlabad su nombre con danzas, cantadle con tambores y c\u00edtaras.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque el Se\u00f1or ama a su pueblo y adorna con la victoria a los humildes.<\/p>\n\n\n\n<p>Que los fieles festejen su gloria y canten jubilosos en filas: con v\u00edtores\na Dios en la boca y espadas de dos filos en las manos. <\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:center\">Todos los derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tiempo Ordinario Oraci\u00f3n inicial Se\u00f1or, Padre misericordioso. T\u00fa has elegido a algunos hijos tuyos para que anuncien tu amor en el mundo, y as\u00ed haces posible que llegue a todos los pueblos el fruto sabroso de tu Presencia. Haz que &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4088\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-13W","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4088"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4088"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4088\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4089,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4088\/revisions\/4089"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4088"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4088"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4088"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}