{"id":4090,"date":"2021-05-29T00:05:23","date_gmt":"2021-05-29T06:05:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4090"},"modified":"2021-04-30T15:52:09","modified_gmt":"2021-04-30T21:52:09","slug":"lectio-divina-sab-29-may-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4090","title":{"rendered":"Lectio divina sab, 29 may 2021"},"content":{"rendered":"\n<h4>Tiempo Ordinario<\/h4>\n\n\n\n<p><strong>Oraci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Oh Se\u00f1or, Padre bueno y misericordioso. T\u00fa has enviado desde el Cielo a tu\nHijo Jes\u00fas para revelarnos la autoridad y la dulzura de tu Amor. Env\u00eda tambi\u00e9n\nsobre nosotros tu Esp\u00edritu Santo, como descendi\u00f3 sobre Cristo despu\u00e9s del\nBautismo en las aguas del Jord\u00e1n; que al abrirse el cielo y al resonar tu voz\nde salvaci\u00f3n: \u201cT\u00fa eres mi Hijo, el amado\u201d, nuestro coraz\u00f3n no se endurezca ni\nse cierre, sino que acoja con plena confianza, hoy y siempre, tu luz y tu\nabrazo de Padre. Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Lectura<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h4>Del Evangelio seg\u00fan San Marcos\n11, 27-33<\/h4>\n\n\n\n<p>Vuelven a Jerusal\u00e9n y, mientras paseaba por el Templo, se le acercan los\nsumos sacerdotes, los escribas y los ancianos, y le dec\u00edan: \u00ab\u00bfCon qu\u00e9\nautoridad haces esto?, o \u00bfqui\u00e9n te ha dado tal autoridad para hacerlo?\u00bb\nJes\u00fas les dijo: \u00abOs voy a preguntar una cosa. Respondedme y os dir\u00e9 con\nqu\u00e9 autoridad hago esto. El bautismo de Juan, \u00bfera del cielo o de los hombres?\nRespondedme.\u00bb Ellos discurr\u00edan entre s\u00ed: \u00abSi decimos: \u00abDel\ncielo\u00bb, dir\u00e1: \u00abEntonces, \u00bfpor qu\u00e9 no le cre\u00edsteis?\u00bb Pero \u00bfvamos\na decir: \u00abDe los hombres?\u00bb\u00bb Ten\u00edan miedo a la gente; pues todos\nten\u00edan a Juan por un verdadero profeta. Responden, pues, a Jes\u00fas: \u00abNo\nsabemos.\u00bb Jes\u00fas entonces les dice: \u00abTampoco yo os digo con qu\u00e9\nautoridad hago esto.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<h2>Meditaci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<ul><li>\u00bf\u201cCon qu\u00e9 autoridad?\u201d La palabra \u201cautoridad\u201d es central en este pasaje y\ncontiene el secreto del camino de fe y de crecimiento espiritual que podemos\nrecorrer al meditar este Evangelio, si nos dejamos guiar por la Palabra. La\nprovocaci\u00f3n dirigida a Jes\u00fas por sus adversarios conduce de inmediato a\napreciar la distancia existente entre \u00c9l y ellos, raz\u00f3n por la que no cabe una\nrespuesta. \u201cAutoridad\u201d, en boca de los sacerdotes y de los escribas, indica\n\u201cpoder\u201d, \u201cfuerza\u201d, \u201cdominio\u201d, \u201ccapacidad de imponer leyes y de juzgar\u201d. Para\nJes\u00fas, en cambio, \u201cautoridad\u201d significa otra cosa, como podremos entender si\ntenemos presente que en hebreo esta palabra procede de la ra\u00edz que significa\n\u201chacerse igual a\u201d. De hecho, Jes\u00fas manifiesta inmediata y claramente en qu\u00e9\nhorizonte se mueve \u00c9l, hacia d\u00f3nde camina y hacia d\u00f3nde nos quiere conducir a\nnosotros: a ser iguales, a parecernos al Padre, a mantener una relaci\u00f3n de amor\ncon \u00c9l, como la de un Padre y un hijo. No por casualidad \u00c9l hace inmediatamente\nalusi\u00f3n al bautismo de Juan.<\/li><li>\u201cEl bautismo de Juan\u2026\u201d. Jes\u00fas nos lleva r\u00e1pidamente y con claridad al punto\nde partida, a la fuente, all\u00ed donde podemos reencontrarnos con nosotros mismos,\nal encontrarnos con Dios. A orillas del r\u00edo Jord\u00e1n, donde \u00c9l recibi\u00f3 el\nbautismo, hay un lugar para nosotros, ya que, encendidos de Amor, descendemos a\nlas aguas como \u00c9l, y nos dejamos marcar con el Sello del Esp\u00edritu Santo, nos\ndejamos alcanzar, visitar y envuelvan por estas palabras: \u201cT\u00fa eres mi Hijo, el\namado\u201d (Mc. 1, 11). Jes\u00fas nos ense\u00f1a que no hay otra autoridad, otra grandeza\nni otra riqueza, sino s\u00f3lo \u00e9sta.<\/li><li>\u201c\u00bfDel cielo o de los hombres?\u201d. \u00bfQueremos estar con Dios o con los hombres,\nseguirlo a \u00c9l o a ellos, entrar en la luz del Cielo que se abre (Mc 1, 10) o\npermanecer en las tinieblas de nuestra soledad?<\/li><li>\u201cRespondedme\u201d. Esta palabra de Jes\u00fas, repetida dos veces (vv. 29 y 30), es\nmuy bonita. Jes\u00fas pide una elecci\u00f3n precisa, una decisi\u00f3n clara, sincera y\nautentica, a fondo. En griego, el verbo \u201cresponder\u201d expresa esta actitud, esta\ncapacidad de distinguir, de discernir bien las cosas. El Se\u00f1or nos quiere\ninvitar a entrar en lo m\u00e1s profundo de nosotros mismos para dejarnos penetrar\npor sus palabras y para que de esta manera, aprendamos cada vez mejor, en\nestrecha relaci\u00f3n con \u00c9l, a tomar las decisiones importantes de nuestra vida e\nincluso las del d\u00eda a d\u00eda. Pero este verbo sencillo y hermoso indica a\u00fan algo\nm\u00e1s. La ra\u00edz hebrea expresa respuesta y, al mismo tiempo, miseria, pobreza,\naflicci\u00f3n y humildad. Es decir, no puede darse una verdadera respuesta sino desde\nla humildad, desde la escucha. Jes\u00fas pide a los sacerdotes y a los escribas, y\ntambi\u00e9n a nosotros, entrar en esta dimensi\u00f3n de vida, en esta actitud del alma:\nhacerse humildes ante \u00c9l, reconocer nuestra pobreza, y la necesidad que tenemos\nde \u00c9l, ya que \u00e9sta es la \u00fanica posible respuesta a sus preguntas.<\/li><li>\u201cDiscurr\u00edan entre s\u00ed\u201d. Estamos ante otro verbo importante que nos ayuda a\nentender mejor nuestro mundo interior. Discurrir es \u201chablar a trav\u00e9s de\u201c, como\nse deduce de la traducci\u00f3n literal del verbo griego usado por Marcos. Las\npersonas de este pasaje est\u00e1n rotas por dentro, atravesadas por una herida;\nante Jes\u00fas, no son de una pieza. Entre ellos hablan aduciendo diversas razones\ny consideraciones; en vez de entrar en aquella relaci\u00f3n y di\u00e1logo con el Padre\nque inaugur\u00f3 en el bautismo de Jes\u00fas, permanecen fuera, a distancia, como el\nhijo de la par\u00e1bola, que rechaza entrar al banquete del amor cfr. Lc 15, 28).\nEllos tampoco creen la Palabra del Padre, que repite de nuevo: \u201cT\u00fa eres mi\nHijo, el amado: en ti he puesto mi complacencia\u201d (Mc 1, 11), por eso siguen\nbuscando y reclamando la fuerza de la autoridad y del poder m\u00e1s que la\ndebilidad del amor.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<h2>Algunas preguntas<\/h2>\n\n\n\n<ul><li>El Se\u00f1or me ense\u00f1a que su autoridad, tambi\u00e9n en lo que a m\u00ed se refiere, no\nes un dominio, ni una fuerza opresiva, sino amor, capacidad de asemejarse, de\nhacerse cercano. \u00bfDeseo acoger esta autoridad de Jes\u00fas en mi vida, entrar de\nverdad en esta relaci\u00f3n de hacerme iguala \u00c9l? \u00bfEstoy dispuesto a dar los pasos\nque esta elecci\u00f3n pide? \u00bfEstoy decidido a seguir hasta el fondo este recorrido?<\/li><li>Al considerar el pasaje de este Evangelio, tal vez no sospechaba que me\nllevar\u00eda a considerar la relaci\u00f3n con el pasaje del Bautismo y con la\nexperiencia fundamental y motora del trato con Dios Padre. Sin embargo, el\nSe\u00f1or ha querido revelarme una vez m\u00e1s su gran amor; \u00e9l no se echa atr\u00e1s ante\nning\u00fan cansancio, ante ning\u00fan obst\u00e1culo, con tal de alcanzarme. \u00bfC\u00f3mo est\u00e1, sin\nembargo, en este momento, ante \u00c9l mi coraz\u00f3n? \u00bfDistingo la voz del Padre que me\nhabla y me llama \u201chijo\u201d, mientras pronuncia mi nombre? \u00bfConsigo acoger esta\ndeclaraci\u00f3n de amor suya? \u00bfMe f\u00edo de \u00c9l, lo creo, me entrego a \u00c9l? \u00bfElijo el\nCielo, o sigo eligiendo la tierra?<\/li><li>Pienso que no debo acabar esta meditaci\u00f3n sin dar mi respuesta. Jes\u00fas me lo\npide expresamente: su \u201cRespondedme\u201d hoy va dirigido tambi\u00e9n a m\u00ed. He aprendido\nque no puede haber una verdadera respuesta sin una verdadera escucha, y que la\nverdadera escucha s\u00f3lo puede nacer de la humildad\u2026 \u00bfDeseo dar estos pasos? \u00bfDeseo,\npor el contrario, seguir respondiendo guiado s\u00f3lo por mis convicciones, por mis\nviejas maneras de pensar y de sentir, por mi presunci\u00f3n y autosuficiencia?<\/li><li>Una cuesti\u00f3n final. Al mirar mi coraz\u00f3n por dentro, \u00bfme veo tambi\u00e9n yo algo\ndividido, como los adversarios de Jes\u00fas? \u00bfLlevo en m\u00ed alguna herida que me\natraviesa y no me permite ser cristiano de una pieza, amigo de Cristo, seguidor\nsuyo?<\/li><\/ul>\n\n\n\n<h2>Oraci\u00f3n final<\/h2>\n\n\n\n<h4>Los preceptos del Se\u00f1or\nalegran el coraz\u00f3n. La ley del Se\u00f1or es perfecta y es descanso del alma; el precepto del\nSe\u00f1or es fiel e instruye al ignorante.<\/h4>\n\n\n\n<p>Los mandamientos del Se\u00f1or son rectos y alegran el coraz\u00f3n; la norma del\nSe\u00f1or es l\u00edmpida y da luz a los ojos.<\/p>\n\n\n\n<p>La voluntad del Se\u00f1or es pura y eternamente estable; los mandamientos del\nSe\u00f1or son verdaderos y enteramente justos. M\u00e1s preciosos que el oro, m\u00e1s que el\noro fino; m\u00e1s dulces que la miel de un panal que destila. (Salmo 18, 8-11). <\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:center\">Todos los derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tiempo Ordinario Oraci\u00f3n Oh Se\u00f1or, Padre bueno y misericordioso. T\u00fa has enviado desde el Cielo a tu Hijo Jes\u00fas para revelarnos la autoridad y la dulzura de tu Amor. 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