{"id":4112,"date":"2021-06-05T00:17:46","date_gmt":"2021-06-05T06:17:46","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4112"},"modified":"2021-05-30T12:19:49","modified_gmt":"2021-05-30T18:19:49","slug":"lectio-sab-5-jun-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4112","title":{"rendered":"Lectio s\u00e1b, 5 jun, 2021"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Tiempo\nOrdinario<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2>Oraci\u00f3n inicial<\/h2>\n\n\n\n<p>Se\u00f1or, nos\nacogemos confiadamente a tu providencia, que nunca se equivoca; y te suplicamos\nque apartes de nosotros todo mal y nos concedas aquellos beneficios que pueden ayudarnos\npara la vida presente y la futura. Por nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<h2>Lectura<\/h2>\n\n\n\n<h4>Del santo\nEvangelio seg\u00fan Marcos 12, 38-44<\/h4>\n\n\n\n<p>En aquel\ntiempo, ense\u00f1aba Jes\u00fas a la multitud y le dec\u00eda: \u00ab\u00a1Cuidado con los\nescribas! Les encanta pasearse con amplios ropajes y recibir reverencias en las\ncalles; buscan los asientos de honor en las sinagogas y los primeros puestos en\nlos banquetes; se echan sobre los bienes de las viudas haciendo ostentaci\u00f3n de\nlargos rezos. Estos recibir\u00e1n un castigo muy riguroso\u00bb.<br>\n<br>\nEn una ocasi\u00f3n Jes\u00fas estaba sentado frente a\nlas alcanc\u00edas del templo, mirando c\u00f3mo la gente echaba all\u00ed sus monedas. Muchos\nricos daban en abundancia. En esto se acerc\u00f3 una viuda pobre, y ech\u00f3 dos\nmonedas de muy poco valor. Llamando entonces a sus disc\u00edpulos, Jes\u00fas les dijo:\n\u00abYo les aseguro que esa pobre viuda ha echado en la alcanc\u00eda m\u00e1s que\ntodos; porque los dem\u00e1s han echado de lo que les sobraba; pero \u00e9sta, en su\npobreza, ha echado todo lo que ten\u00eda para vivir\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h2>Reflexi\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p>En el\nevangelio de hoy estamos llegando al final de la larga instrucci\u00f3n de Jes\u00fas a\nlos disc\u00edpulos. Desde la primera curaci\u00f3n del ciego (Mc 8, 22-26) hasta la\ncuraci\u00f3n del ciego Bartimeo en Jeric\u00f3 (10, 46-52), los disc\u00edpulos caminar\u00e1n con\nJes\u00fas hacia Jerusal\u00e9n, recibiendo de \u00e9l muchas instrucciones sobre la pasi\u00f3n,\nla muerte y la resurrecci\u00f3n y las consecuencias para la vida del disc\u00edpulo. Al\nllegar a Jerusal\u00e9n, estuvieron presentes en los debates de Jes\u00fas con los\ncomerciantes en el Templo (Mc 11, 15-19), con los sumos sacerdotes y con los\nescribas (Mc 11, 27 a 12, 12), con los fariseos, los herodianos y los saduceos\n(Mc 12, 13-27), con los doctores de la ley (Mc 12, 28-37. Ahora, en el\nevangelio de hoy, despu\u00e9s de una fuert\u00edsima cr\u00edtica contra los escribas (Mc 12,\n38-40), Jes\u00fas instruye de nuevo a los disc\u00edpulos. Sentado ante el arca de las\nlimosnas del Templo, llamaba su atenci\u00f3n hacia el gesto de una pobre viuda, que\nech\u00f3 todo lo que ten\u00eda. Y es en este gesto que ellos tienen que tratar de verla\nmanifestaci\u00f3n de la voluntad de Dios (Mc 12, 41-44).<\/p>\n\n\n\n<ul><li>Marcos 12,\n38-40: La cr\u00edtica a los doctores de la Ley. Jes\u00fas llama la atenci\u00f3n de los\ndisc\u00edpulos sobre el comportamiento hip\u00f3crita y prepotente de algunos doctores\nde la ley. A ellos les gustaba circular por las plazas con largas t\u00fanicas,\nrecibir los saludos de la gente, ocupar los primeros asientos en las sinagogas\ny los primeros lugares en los banquetes. Les gustaba entrar en las casas de las\nviudas y recitar largas preces en cambio de \u00a1dinero! Y Jes\u00fas termina diciendo:\n\u201c\u00a1Esos tendr\u00e1n una sentencia m\u00e1s rigurosa!\u201d<\/li><li>Marcos 12, 41-42.\nLa limosna de la viuda. Jes\u00fas y los disc\u00edpulos, sentados ante el arca de las limosnas\ndel Templo, observan como todo el mundo echaba su limosna. Los pobres echaban\npocos centavos, los ricos echaban monedas de gran valor. Las arcas del Templo\nrecib\u00edan mucho dinero. Todo el mundo tra\u00eda alguna cosa para la manutenci\u00f3n del\nculto, para el sustento del clero y la conservaci\u00f3n del altar. Parte de este\ndinero serv\u00eda para ayudar a los pobres, pues en aquel tiempo no hab\u00eda seguro\nsocial. Los pobres viv\u00edan pendientes de la caridad p\u00fablica. Y los pobres m\u00e1s\nnecesitados de ayuda eran los hu\u00e9rfanos y las viudas. No ten\u00edan nada. Depend\u00edan\nen todo de la ayuda de los dem\u00e1s. Pero aunque no tuviesen nada, trataban de\ncompartir. As\u00ed una viuda bien pobre pone su limosna en el arca del Templo. \u00a1Nada\nm\u00e1s que unos centavos!<\/li><li>Marcos 12,\n43-44. Jes\u00fas hace ver d\u00f3nde se manifiesta la voluntad de Dios. Lo que vale m\u00e1s:\n\u00bflos diez centavos de la viuda o los mil denarios de los ricos? Para los\ndisc\u00edpulos, los mil denarios eran mucho m\u00e1s \u00fatiles para hacer la caridad que\nlos diez centavos de la viuda. Pensaban que el problema de la gente podr\u00eda\nresolverse s\u00f3lo con mucho dinero. En ocasi\u00f3n de la multiplicaci\u00f3n de los panes,\nhab\u00edan dicho a Jes\u00fas: \u201c\u00bfQuieres que vayamos a comprar pan por doscientos\ndenarios para dar de comer a la gente?\u201d (Mc 6, 37) De hecho, para los que\npiensan as\u00ed, los diez centavos de la viuda no sirven de nada. Pero Jes\u00fas dice:\n\u201cEsta viuda que es pobre, ha echado m\u00e1s que todos los que echan en el Tesoro\u201d.\nJes\u00fas tiene criterios diferentes. Llamando la atenci\u00f3n de los disc\u00edpulos hacia\nel gesto de la viuda, ense\u00f1a d\u00f3nde ellos y nosotros debemos procurar ver la\nmanifestaci\u00f3n de la voluntad de Dios, a saber, en los pobres, y en el\ncompartir. Hoy muchos pobres hacen lo mismo. La gente dice: \u201cEl pobre no deja\nmorir de hambre a otro pobre\u201d. Pero a veces, ni siquiera esto es posible. Do\u00f1a\nC\u00edcera que viv\u00eda en el interior de Para\u00edba, Brasil, tuvo que irse a vivir en la\nperiferia de la capital, Jo\u00e3o Pessoa, y dec\u00eda: \u201cEn el interior, la gente era\npobre, pero ten\u00eda siempre una cosita para dividir con el pobre que estaba a la\npuerta. Ahora que estoy aqu\u00ed en la gran ciudad, cuando veo a un pobre que\nviene, me escondo de verg\u00fcenza porque \u00a1no tengo nada en casa que compartir con\n\u00e9l!\u201d Por un lado, gente rica que tiene todo, pero que no quiere compartir. Por\nel otro: gente pobre que no tiene casi nada, pero que quiere compartir lo poco\nque tiene<\/li><li>Limosna,\ncompartir, riqueza. La pr\u00e1ctica de la limosna era muy importante para los\njud\u00edos. Era considerada una \u201cbuena obra\u201d, pues la ley del AT dec\u00eda:\n\u201cCiertamente que nunca faltar\u00e1n pobres en este pa\u00eds, por esto te doy yo este\nmandato: debed abrir tu mano a mi hermano, a aquel de los tuyos que es\nindigente y pobre en tu tierra\u201d. (Dt 15, 11). Las limosnas, colocadas en el\narca del Templo, sea para el culto, sea para los necesitados, los hu\u00e9rfanos o\nlas viudas, eran consideradas como una acci\u00f3n agradable a Dios. Dar la limosna\nera una manera de reconocer que todos los bienes pertenecen a Dios y que apenas\nsomos administradores de esos bienes, para que haya vida en abundancia para\ntodos. La pr\u00e1ctica del compartir y de la solidaridad es una de las\ncaracter\u00edsticas de las primeras comunidades cristianas: \u201cNo hab\u00eda entre ellos\nning\u00fan necesitado, porque todos los que ten\u00edan campos o casas, los vend\u00edan y\npon\u00edan el dinero a los pies de los ap\u00f3stoles\u201d (Hec 4, 34-35; 2, 44-45). El\ndinero de la venta, ofrecido a los ap\u00f3stoles, no era acumulado, sino que \u201cse\ndistribu\u00eda a cada uno seg\u00fan sus necesidades\u201d (Hec 4, 35b; 2, 45). La entrada de\nlas personas m\u00e1s ricas en las comunidades hizo entrar en ellas la mentalidad de\nacumulaci\u00f3n y bloque\u00f3 el movimiento de solidaridad y de compartir. Santiago\nadvierte a las personas: \u201cPues, bien, ahora les toca a los ricos. Lloren y\nlam\u00e9ntense por las desgracias que les vienen encima. Sus reservas se han\npodrido y sus vestidos est\u00e1n comidos por la polilla\u201d (Stgo 5, 1-3). Para\naprender el camino del Reino, todos necesitamos volvernos alumnos de aquella\nviuda, que comparti\u00f3 todo lo que ten\u00eda, lo necesario para vivir (Mc 12, 41-44).<\/li><\/ul>\n\n\n\n<h2>Para la reflexi\u00f3n personal<\/h2>\n\n\n\n<ul><li>\u00bfC\u00f3mo es que\nlos dos centavos de la viuda valen m\u00e1s que los mil denarios de los ricos? Mira\nbien el texto y di porqu\u00e9 Jes\u00fas elogi\u00f3 a la viuda pobre. \u00bfCu\u00e1l es el mensaje de\neste texto, para nosotros hoy?<\/li><li>\u00bfCu\u00e1les son\nlas dificultades y las alegr\u00edas que t\u00fa has encontrado en la vida para practicar\nla solidaridad y el compartir con los otros?<\/li><\/ul>\n\n\n\n<h2>Oraci\u00f3n final<\/h2>\n\n\n\n<p>Mi boca\nrebosa de tu alabanza, <br>\nde tu elogio todo el d\u00eda.<br>\nNo me rechaces ahora que soy viejo, <br>\nno me abandones cuando decae mi vigor. (Sal 71, 8-9)<\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:center\">Todos los\nderechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tiempo Ordinario Oraci\u00f3n inicial Se\u00f1or, nos acogemos confiadamente a tu providencia, que nunca se equivoca; y te suplicamos que apartes de nosotros todo mal y nos concedas aquellos beneficios que pueden ayudarnos para la vida presente y la futura. 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