{"id":4118,"date":"2021-06-07T00:19:33","date_gmt":"2021-06-07T06:19:33","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4118"},"modified":"2021-06-05T10:22:08","modified_gmt":"2021-06-05T16:22:08","slug":"lectio-lun-7-jun-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4118","title":{"rendered":"Lectio lun, 7 jun, 2021"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Tiempo\nOrdinario<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2>Oraci\u00f3n inicial<\/h2>\n\n\n\n<p>\u00a1Oh Dios!,\nfuente de todo bien, escucha sin cesar nuestras s\u00faplicas; y conc\u00e9denos, inspirados\npor ti, pensar lo que es recto y cumplirlo con tu ayuda. Por nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<h2>Lectura<\/h2>\n\n\n\n<h4>Del santo\nEvangelio seg\u00fan Mateo 5, 1-12<\/h4>\n\n\n\n<p>Viendo la muchedumbre, subi\u00f3 al monte, se sent\u00f3, y sus disc\u00edpulos se le\nacercaron. Y, tomando la palabra, les ense\u00f1aba diciendo: \u00abBienaventurados los\npobres de esp\u00edritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados\nlos mansos,<br>\nporque ellos poseer\u00e1n en herencia la tierra. Bienaventurados los que lloran,\nporque ellos ser\u00e1n consolados.<\/p>\n\n\n\n<p>Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos\nser\u00e1n saciados.<\/p>\n\n\n\n<p>Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzar\u00e1n misericordia.\nBienaventurados los limpios de coraz\u00f3n, porque ellos ver\u00e1n a Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos ser\u00e1n llamados\nhijos de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos\nes el Reino de los Cielos.<\/p>\n\n\n\n<p>Bienaventurados\nser\u00e9is cuando os injurien y os persigan y digan con mentira toda clase de mal\ncontra vosotros por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa\nser\u00e1 grande en los cielos; pues de la misma manera persiguieron a los profetas\nanteriores a vosotros.\u201d<\/p>\n\n\n\n<h2>Reflexi\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p>A partir de\nhoy, inicio de la 10\u00aa Semana del Tiempo Ordinario, hasta final de la 21\u00aa Semana\ndel Tiempo Ordinario, los evangelios estar\u00e1n sacados del evangelio de Mateo. A\npartir del inicio de la 22\u00aa Semana del Tiempo Ordinario, hasta fin del a\u00f1o\nlit\u00fargico, estar\u00e1n sacados del evangelio de Lucas.<\/p>\n\n\n\n<p>En el\nEvangelio de Mateo, escrito para las comunidades de jud\u00edos convertidos de\nGalilea y Siria, Jes\u00fas es presentado como el nuevo Mois\u00e9s, el nuevo legislador.\nEn el AT la Ley de Mois\u00e9s fue codificada en cinco libros: G\u00e9nesis, \u00c9xodo,\nLev\u00edtico, N\u00fameros y Deuteronomio. Imitando el modelo antiguo, Mateo presenta la\nNueva Ley en cinco grandes Sermones dispersos en el evangelio: a) el Serm\u00f3n del\nMonte (Mt 5, 1 a 7, 29); b) el Serm\u00f3n de la Misi\u00f3n (Mt 10, 1-42); c) El Serm\u00f3n\nde las Par\u00e1bolas (Mt 13, 1-52); d) el Serm\u00f3n de la Comunidad (Mt18, 1-35); e)\nEl Serm\u00f3n del Futuro del Reino (Mt 24, 1 a 25, 46). Las partes narrativas, intercaladas\nentre los cinco Sermones, describen la pr\u00e1ctica de Jes\u00fas y muestran como \u00e9l\nobservaba la nueva Ley y la encarnaba en su vida.<\/p>\n\n\n\n<ul><li>Mateo 5, 1-2:\nEl solemne anuncio de la Nueva Ley. De acuerdo con el contexto del evangelio de\nMateo, en el momento en que Jes\u00fas pronunci\u00f3 el Serm\u00f3n del Monte, hab\u00eda apenas\ncuatro disc\u00edpulos con \u00e9l (cf. Mt 4, 18-22). Poca gente. Pero una multitud\ninmensa le segu\u00eda (Mt 4, 25). En el AT, Mois\u00e9s subi\u00f3 al Monte Sina\u00ed para\nrecibir la Ley de Dios. Al igual que Mois\u00e9s, Jes\u00fas sube al Monte y, mirando a\nla multitud, proclama la Nueva Ley. Es significativo : Es significativa la\nmanera solemne como Mateo introduce la proclamaci\u00f3n de la Nueva Ley: \u201cViendo la\nmuchedumbre, subi\u00f3 al monte, se sent\u00f3, y sus disc\u00edpulos se le acercaron. Y,\ntomando la palabra, les ense\u00f1aba diciendo: \u00abBienaventurados los pobres de\nesp\u00edritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos.\u201d Las ocho Bienaventuranzas\nforman una solemne apertura del \u201cSerm\u00f3n de la Monta\u00f1a\u201d. En ellas Jes\u00fas define\nquien puede ser considerado bienaventurado, quien puede entrar en el Reino. Son\nochos categor\u00edas de personas, ocho puertas para entrar en el Reino, para la\nComunidad. \u00a1No hay otras entradas! Quien quiere entrar en el Reino tendr\u00e1 que\nidentificarse por lo menos con una de estas categor\u00edas.<\/li><li>Mateo 5, 3:\nBienaventurados los pobres de esp\u00edritu. Jes\u00fas reconoce la riqueza y el valor de\nlos pobres (Mt 11, 25-26). Define su propia misi\u00f3n como la de \u201canunciar la Buena\nNueva a los pobres\u201d (Lc 4, 18). El mismo, vive como pobre. No posee nada para\ns\u00ed, ni siquiera una piedra donde reclinar la cabeza (Mt 8,20). Y a quien quiere\nseguirle manda escoger:\u00a1o Dios, o el dinero! (Mt 6, 24). En el evangelio de\nLucas se dice: \u201c\u00a1Bienaventurados los pobres!\u201d (Lc 6, 20). Entonces, \u00bfqui\u00e9n es\n\u201cpobre de esp\u00edritu\u201d? Es el pobre que tiene el mismo esp\u00edritu que anim\u00f3 a Jes\u00fas.\nNo es el rico. Ni es el pobre como mentalidad de rico. Es el pobre que, como\nJes\u00fas, piensa en los pobres y reconoce su valor. Es el pobre que dice: \u201cPienso\nque el mundo ser\u00e1 mejor cuando el menor que padece piensa en el menor.\u201d<ul><li>Bienaventurados\nlos pobres de esp\u00edritu =&gt; de ellos es el Reino de los Cielos<\/li><\/ul><ul><li>Bienaventurados\nlos mansos =&gt; heredar\u00e1n la tierra<\/li><\/ul><ul><li>Bienaventurados\nlos que lloran =&gt; ser\u00e1n consolados<\/li><\/ul><ul><li>Bienaventurados\nlos que tienen hambre y sed de la justicia =&gt; ser\u00e1n saciados<\/li><\/ul><ul><li>Bienaventurados\nlos misericordiosos =&gt; obtendr\u00e1n misericordia<\/li><\/ul><ul><li>Bienaventurados\nlos limpios de coraz\u00f3n =&gt; ver\u00e1n a Dios<\/li><\/ul><ul><li>Bienaventurados\nlos que trabajan por la paz =&gt; ser\u00e1n hijos de Dios<\/li><\/ul><ul><li>Bienaventurados\nlos perseguidos por causa de la justicia =&gt; de ellos es el Reino de los\nCielos<\/li><\/ul><\/li><li>Mateo 5, 4-9:\nEl nuevo proyecto de vida. Cada vez que en la Biblia se intenta renovar la\nAlianza, se empieza estableciendo el derecho de los pobres y de los excluidos.\nSin esto, \u00a1la Alianza no se rehace! As\u00ed hac\u00edan los profetas, as\u00ed hace Jes\u00fas. En\nlas bienaventuranzas, anuncia al pueblo el nuevo proyecto de Dios que acoge a\nlos pobres y a los excluidos. Denuncia el sistema que ha excluido a los pobres\ny que persigue a los que luchan por la justicia. La primera categor\u00eda de los\n\u201cpobres en esp\u00edritu\u201d y la \u00faltima categor\u00eda de los \u201cperseguidos por causa de la\njusticia\u201d reciben la misma promesa del Reino de los Cielos. Y la reciben desde\nahora, en el presente, pues Jes\u00fas dice \u201c\u00a1de ellos es el Reino!\u201d El Reino ya\nest\u00e1 presente en su vida. Entre la primera y la \u00faltima categor\u00eda, hay tres\notras categor\u00edas de personas que reciben la promesa del Reino. En estos tres\nd\u00faos est\u00e1 el nuevo proyecto de vida que quiere reconstruirla en su totalidad a\ntrav\u00e9s de un nuevo tipo de relaciones: con los bienes materiales (1er d\u00fao); con\nlas personas entre s\u00ed (2\u00ba d\u00fao); con Dios (3er d\u00fao). La comunidad cristiana debe\nser una muestra de este Reino, un lugar donde el Reino empieza a tomar forma\ndesde ahora.<ul><li>Los tres:\nPrimera d\u00fao: los mansos y los que lloran: Los mansos son los pobres de los que\nhabla el salmo 37. Se les quit\u00f3 su tierra y la van a heredar de nuevo (Sal 37,11;\ncf Sal 37.22.29.34). Los afligidos son los que lloran ante la injusticia en el\nmundo y entre la gente (cf. Sl 119,136; Ez 9,4; Tob 13,16; 2Pd 2,7). Estas dos\nbienaventuranzas quieren reconstruir la relaci\u00f3n con los bienes materiales: la posesi\u00f3n\nde la tierra y el mundo reconciliado.<\/li><\/ul><ul><li>Segundo d\u00fao:\nlos que tienen hambre y sed de justicia y los misericordiosos. Lo que tienen\nhambre y sed de justicia son los que desean renovar la convivencia humana, para\nque est\u00e9 de nuevo de acuerdo con las exigencias de la justicia. Los misericordiosos\nson los que tienen el coraz\u00f3n en la miseria de los otros porque quieren\neliminar las desigualdades entre los hermanos y las hermanas. Estas dos\nbienaventuranzas quieren reconstruir la relaci\u00f3n entre las personas mediante la\npr\u00e1ctica de la justicia y de la solidaridad.<\/li><\/ul><ul><li>Tercer d\u00fao:\nlos puros de coraz\u00f3n y los pac\u00edficos: Los puros de coraz\u00f3n son los que tienen\nuna mirada contemplativa que les permite percibir la presencia de Dios en todo.\nLos que promueven la paz ser\u00e1n llamados hijos de Dios, porque se esfuerzan para\nque la nueva experiencia de Dios pueda penetrar en todo y realice la\nintegraci\u00f3n de todo . Estas dos bienaventuranzas quieren reconstruir la\nrelaci\u00f3n con Dios: ver la presencia actuante de Dios en todo y ser llamado hijo\ne hija de Dios.<\/li><\/ul><\/li><li>Mateo 5,\n10-12: Los perseguidos por causa de la justicia y del evangelio. Las\nbienaventuranzas dicen exactamente lo contrario de lo que dice la sociedad en\nla que vivimos. En \u00e9sta, el perseguido por la justicia es considerado como un\ninfeliz. El pobre es un infeliz. Feliz es el que tiene dinero y puede ir al\nsupermercado y gastar seg\u00fan su voluntad. Los infelices son los pobres, los que\nlloran. En la televisi\u00f3n, las novelas divulgan este mito dela persona feliz y\nrealizada. Y sin darnos cuenta, las telenovelas se vuelven el patr\u00f3n de vida\npara muchos de nosotros. \u00bfQuiz\u00e1s si en nuestra sociedad todav\u00eda hay lugar para\nestas palabras de Jes\u00fas: \u201c\u00a1Bienaventurados los perseguidos por causa de la\njusticia y del evangelio! \u00a1Felices los pobres! \u00a1Felices los que lloran!\u201d? Y\npara m\u00ed que soy cristiano y cristiana, de hecho \u00bfqui\u00e9nes feliz?<\/li><\/ul>\n\n\n\n<h2>Para la reflexi\u00f3n personal<\/h2>\n\n\n\n<ul><li>Todos\nqueremos ser felices. \u00a1Todos y todas! Pero \u00bfsomos realmente felices? Por qu\u00e9\ns\u00ed? \u00bfPor qu\u00e9 no? \u00bfC\u00f3mo entender que una persona puede ser pobre y feliz al mismo\ntiempo?<\/li><li>\u00bfCu\u00e1les son\nlos momentos en tu vida en que te has sentido realmente feliz? \u00bfEra una\nfelicidad como la que fue proclamada por Jes\u00fas en las bienaventuranzas, o era\nde otro tipo?<\/li><\/ul>\n\n\n\n<h2>Oraci\u00f3n final<\/h2>\n\n\n\n<p>Alzo mis ojos\na los montes, \u00bfde d\u00f3nde vendr\u00e1 mi auxilio? Mi auxilio viene de Yahv\u00e9, que hizo\nel cielo y la tierra. (Sal 121, 1-2)<\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:center\">Todos los\nderechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tiempo Ordinario Oraci\u00f3n inicial \u00a1Oh Dios!, fuente de todo bien, escucha sin cesar nuestras s\u00faplicas; y conc\u00e9denos, inspirados por ti, pensar lo que es recto y cumplirlo con tu ayuda. Por nuestro Se\u00f1or. 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