{"id":4141,"date":"2021-06-17T00:14:51","date_gmt":"2021-06-17T06:14:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4141"},"modified":"2021-06-12T10:17:55","modified_gmt":"2021-06-12T16:17:55","slug":"lectio-jue-17-jun-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4141","title":{"rendered":"Lectio jue, 17 jun, 2021"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Tiempo\nOrdinario<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2>Oraci\u00f3n inicial<\/h2>\n\n\n\n<p>\u00a1Oh Dios!,\nfuerza de los que en ti esperan, escucha nuestras s\u00faplicas; y, pues el hombre\nes fr\u00e1gil y sin ti nada puede, conc\u00e9denos la ayuda de tu gracia para guardar\ntus mandamientos y agradarte con nuestras acciones y deseos. Por nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<h2>Lectura<\/h2>\n\n\n\n<h4>Del santo\nEvangelio seg\u00fan Mateo 6, 7-15<\/h4>\n\n\n\n<p>\u00abCuando ustedes hagan oraci\u00f3n, no hablen mucho, como los paganos, que se imaginan que a fuerza de mucho hablar ser\u00e1n escuchados. No los imiten, porque el Padre sabe lo que les hace falta, antes de que se lo pidan. Ustedes pues, oren as\u00ed:<br>Padre nuestro, que est\u00e1s en el cielo, santificado sea tu nombre, venga tu Reino, h\u00e1gase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada d\u00eda, perdona nuestras ofensas, como tambi\u00e9n nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en tentaci\u00f3n y l\u00edbranos del mal. Si ustedes perdonan las faltas a los hombres, tambi\u00e9n a ustedes los perdonar\u00e1 el Padre celestial. Pero si ustedes no perdonan a los hombres, tampoco el Padre les perdonar\u00e1 a ustedes sus faltas\u00bb<\/p>\n\n\n\n<h2>Reflexi\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p>El evangelio\nde hoy nos presenta la oraci\u00f3n del Padre Nuestro, el Salmo que Jes\u00fas nos ha\ndejado. Hay dos redacciones del Padre Nuestro: la de Lucas (Lc 11, 1-4) y la de\nMateo (Mt 6, 7-13). La redacci\u00f3n de Lucas es m\u00e1s breve. Lucas escribe para las\ncomunidades que ven\u00edan del paganismo. Trata de ayudar a las personas que est\u00e1n\niniciando el camino de la oraci\u00f3n. En el evangelio de Mateo, el Padre Nuestro\nest\u00e1 en aquella parte del Serm\u00f3n del Monte, donde Jes\u00fas orienta a los\ndisc\u00edpulos y a las disc\u00edpulas en la pr\u00e1ctica de las tres obras de piedad:\nlimosna (Mt 6, 1-4), oraci\u00f3n (Mt 6, 5-15) y ayuno (Mt 6, 16-18). El Padre\nNuestro forma parte de una catequesis para jud\u00edos convertidos. Ellos estaban ya\nacostumbrados a rezar, pero ten\u00edan ciertos vicios que Mateo trata de corregir.\nEn el Padre Nuestro Jes\u00fas resume toda su ense\u00f1anza en siete preces dirigidas al\nPadre. En estas sietes peticiones, retoma las promesas del Antiguo Testamento y\nmanda pedir al Padre que Le ayude a realizarlas. Los primeros tres hablan de\nnuestra relaci\u00f3n con Dios. Los otros cuatro tienen que ver con nuestra relaci\u00f3n\ncon los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<ul><li>Mateo 6, 7-8:\nLa introducci\u00f3n al Padre nuestro. Jes\u00fas critica a las personas para quienes la\noraci\u00f3n era una repetici\u00f3n de f\u00f3rmulas m\u00e1gicas, de palabras fuertes, dirigidas\na Dios para obligarlo a responder a sus pedidos y necesidades. Quien reza debe\nbuscar en primer lugar el Reino, mucho m\u00e1s que los intereses personales. La\nacogida de la oraci\u00f3n de parte de Dios no depende de la repetici\u00f3n de las\npalabras, sino de la bondad de Dios que es Amor y Misericordia. El quiere\nnuestro bien y conoce nuestras necesidades, antes que recitemos nuestras\noraciones.<\/li><li>Mateo 6, 9a:\nLas primeras palabras: \u201c\u00a1Padre Nuestro, que est\u00e1s en el cielo!\u201d Abba, Padre, es\nel nombre que Jes\u00fas usa para dirigirse a Dios. Expresa la intimidad que ten\u00eda\ncon Dios y manifiesta la nueva relaci\u00f3n con Dios que debe caracterizar la vida\nde la gente en las comunidades cristianas (Gal 4, 6; Rom 8, 15). Mateo a\u00f1ade al\nnombre del Padre el adjetivo nuestro y la expresi\u00f3n que est\u00e1s en el Cielo. La\noraci\u00f3n verdadera es una relaci\u00f3n que nos une al Padre, a los hermanos y a las\nhermanas y a la naturaleza. La familiaridad con Dios no es intimista, sino que\nexpresa la conciencia de pertenecer a la gran familia humana, de la que\nparticipan todas las personas, de todas las razas y credos: Padre Nuestro.\nRezar al Padre y entrar en la intimidad con \u00e9l, es tambi\u00e9n colocarse en\nsinton\u00eda con los gritos de todos los hermanos y hermanas. Es buscar el Reino de\nDios en primer lugar. La experiencia de Dios como Padre es el fundamento de la\nfraternidad universal.<\/li><li>Mateo 6,\n9b-10: Las tres peticiones por la causa de Dios: el Nombre, el Reino, la\nVoluntad. En la primera parte del Padre-nuestro, pedimos para que se restaure\nnuestra relaci\u00f3n con Dios. Para restaurar la relaci\u00f3n con Dios, Jes\u00fas pide (a)\nla santificaci\u00f3n del Nombre revelado en el \u00c9xodo en ocasi\u00f3n de la liberaci\u00f3n de\nEgipto;<\/li><li>pide la\nvenida del Reino, esperado por la gente tras el fracaso de la monarqu\u00eda; (c)\npide el cumplimiento de la Voluntad de Dios, revelada en la Ley que estaba en\nel centro de la Alianza. El Nombre, el Reino, la Ley: son los tres ejes sacados\ndel Antiguo Testamento que expresan c\u00f3mo debe ser la nueva relaci\u00f3n con Dios.\nLas tres peticiones muestran que es preciso vivir en la intimidad con el Padre,\nhaciendo con que su Nombre sea conocido y amado, que su Reino de amor y de\ncomuni\u00f3n se vuelva realidad, y que se haga su Voluntad as\u00ed en la tierra como en\nel cielo. En el cielo, el sol y las estrella obedecen a la ley de Dios y crean\nel orden del universo. La observancia de la ley de Dios \u00abas\u00ed en la tierra\ncomo en el cielo\u00bb tiene que ser la fuente y el espejo de armon\u00eda y de\nbienestar en toda la creaci\u00f3n. Esta relaci\u00f3n renovada con Dios, se vuelve\nvisible en la relaci\u00f3n renovada entre nosotros que, a su vez, es objeto de\ncuatro peticiones m\u00e1s: el pan de cada d\u00eda, el perd\u00f3n de las deudas, el no caer\nen la tentaci\u00f3n y la liberaci\u00f3n del Mal.<\/li><li>Mateo 6,\n11-13: Las cuatro peticiones por la causa de los hermanos: Pan, Perd\u00f3n,\nVictoria, Libertad. En la segunda parte del Padre nuestro, pedimos que sea\nrestaurada y renovada la relaci\u00f3n entre las personas. Las cuatro peticiones\nmuestran c\u00f3mo deben ser transformadas las estructuras de la comunidad y de la\nsociedad para que todos los hijos y las hijas de Dios vivan con igual dignidad.\nPan de cada d\u00eda: La petici\u00f3n del \u00abPan de cada d\u00eda\u00bb (Mt 6, 11)\nrecuerda el man\u00e1 de cada d\u00eda en el desierto (Ex 16, 1-36). El man\u00e1 era una\n\u201cprueba\u00bb para ver si la gente era capaz de caminar seg\u00fan la Ley de Se\u00f1or\n(Ex 16, 4), esto es, si era capaz de acumular comida s\u00f3lo para un d\u00eda como\nse\u00f1al de fe que la providencia divina pasa por la organizaci\u00f3n fraterna. Jes\u00fas\ninvita a realizar un nuevo \u00e9xodo, una nueva convivencia fraterna que garantice el\npan para todos. La petici\u00f3n de \u00abperd\u00f3n por las deudas\u00bb (6, 12)\nrecuerda el a\u00f1o sab\u00e1tico que obligaba a los acreedores al perd\u00f3n de las deudas\na los hermanos (Dt 15, 1-2). El objetivo del a\u00f1o sab\u00e1tico y del a\u00f1o jubilar\n(Lev 25, 1-22) era de deshacer las desigualdades y empezar de nuevo. \u00bfC\u00f3mo\nrezar hoy: \u201cPerdona nuestras ofensas as\u00ed como nosotros perdonamos a nuestros\ndeudores? Los pa\u00edses ricos, todos ellos cristianos, se enriquecen gracias a la\ndeuda externa de los pa\u00edses pobres. No caer en la Tentaci\u00f3n: la petici\u00f3n\n\u00abno caer en la tentaci\u00f3n\u00bb (6, 13) recuerda los errores cometidos en el\ndesierto, donde el pueblo cay\u00f3 en la tentaci\u00f3n (Ex 18, 1-7; N\u00fam 20, 1- 13; Dt\n9, 7-29). Es para imitar a Jes\u00fas que fue tentado y venci\u00f3 (Mt 4, 1-17).En el\ndesierto, la tentaci\u00f3n llevaba a la gente a seguir por otros caminos, a\nvolverse atr\u00e1s, a no asumir el camino de la liberaci\u00f3n y a reclamar de Mois\u00e9s\nque lo conduc\u00eda la liberaci\u00f3n. Liberaci\u00f3n del Mal: el mal es el Maligno,\nSatan\u00e1s, que trata de desviar y que, de muchas maneras, trata de llevar a las\npersonas a no seguir el rumbo del Reino, indicado por Jes\u00fas. Tent\u00f3 a Jes\u00fas para\nque abandonara el Proyecto del Padre y fuera el Mes\u00edas conforme a las ideas de\nlos fariseos, de los escribas y de otros grupos. El Maligno aleja de Dios y es\nmotivo de esc\u00e1ndalo. Entra en Pedro (Mt 16, 23) y tienta a Jes\u00fas en el desierto.\nJes\u00fas lo vence (Mt 4, 1-11).<\/li><\/ul>\n\n\n\n<h2>Para la reflexi\u00f3n personal<\/h2>\n\n\n\n<ul><li>Jes\u00fas dice \u00abperdona nuestras deudas\u00bb, pero hoy rezamos \u00abperdona nuestras ofensas\u00bb \u00bfQu\u00e9 es m\u00e1s f\u00e1cil: perdonar las ofensas o perdonar las deudas? \u00bfC\u00f3mo sueles recitar el Padre Nuestro: mec\u00e1nicamente o poniendo toda tu vida y tu compromiso en \u00e9l?<\/li><\/ul>\n\n\n\n<h2>Oraci\u00f3n final<\/h2>\n\n\n\n<p>Los montes se\nderriten como cera, ante el Due\u00f1o de toda la tierra; <br>\nlos cielos proclaman su justicia,<br>\nlos pueblos todos ven su gloria. (Sal 97, 5-6)<\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:center\">Todos los\nderechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tiempo Ordinario Oraci\u00f3n inicial \u00a1Oh Dios!, fuerza de los que en ti esperan, escucha nuestras s\u00faplicas; y, pues el hombre es fr\u00e1gil y sin ti nada puede, conc\u00e9denos la ayuda de tu gracia para guardar tus mandamientos y agradarte con &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4141\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-14N","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4141"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4141"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4141\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4142,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4141\/revisions\/4142"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4141"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4141"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4141"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}