{"id":4143,"date":"2021-06-18T00:18:04","date_gmt":"2021-06-18T06:18:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4143"},"modified":"2021-06-12T10:20:35","modified_gmt":"2021-06-12T16:20:35","slug":"lectio-vie-18-jun-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4143","title":{"rendered":"Lectio vie, 18 jun, 2021"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Tiempo\nOrdinario<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2>Oraci\u00f3n inicial<\/h2>\n\n\n\n<p>\u00a1Oh Dios!,\nfuerza de los que en ti esperan, escucha nuestras s\u00faplicas; y, pues el hombre\nes fr\u00e1gil y sin ti nada puede, conc\u00e9denos la ayuda de tu gracia para guardar\ntus mandamientos y agradarte con nuestras acciones y deseos. Por nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<h2>Lectura<\/h2>\n\n\n\n<h4>Del santo\nEvangelio seg\u00fan Mateo 6, 19-23<\/h4>\n\n\n\n<p>\u00abNo acumulen ustedes tesoros en la tierra, donde la polilla y el moho los destruyen, donde los ladrones perforan las paredes y se los roban. M\u00e1s bien acumulen tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el moho los destruyen, ni hay ladrones que perforen las paredes y se los roben; porque donde est\u00e1 tu tesoro, ah\u00ed tambi\u00e9n est\u00e1 tu coraz\u00f3n. Tus ojos son la luz de tu cuerpo; de manera que, si tus ojos est\u00e1n sanos, todo tu cuerpo tendr\u00e1 luz. Pero si tus ojos est\u00e1n enfermos, todo tu cuerpo tendr\u00e1 oscuridad. Y si lo que en ti deber\u00eda ser luz, no es m\u00e1s que oscuridad, \u00a1qu\u00e9 negra no ser\u00e1 tu propia oscuridad!\u00bb\u00a0<\/p>\n\n\n\n<h2>Reflexi\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p>En el\nevangelio de hoy seguimos nuestra reflexi\u00f3n sobre el Serm\u00f3n del Monte. Anteayer\ny ayer hemos reflexionado sobre la pr\u00e1ctica de las tres obras de piedad:\nlimosna (Mt 6, 1-4), oraci\u00f3n (Mt 6, 5-15) y ayuno (Mt 6, 16-18). El evangelio\nde hoy y de ma\u00f1ana presenta cuatro recomendaciones sobre la relaci\u00f3n con los\nbienes materiales, explicitando as\u00ed c\u00f3mo vivir la pobreza de la primera\nbienaventuranzas: (a) no acumular (Mt 6, 19-21); (b) tener la visi\u00f3n correcta\nde los bienes materiales (Mt 6, 22-23); (c) no servir a dos se\u00f1ores (Mt 6, 24);\n(d) abandonarse a la providencia divina (Mt 6, 25-34). El evangelio de hoy presenta\nlas dos primeras recomendaciones: no acumular bienes (6, 19-21) y no mirar el\nmundo con ojos malos (6, 22-23).<\/p>\n\n\n\n<ul><li>Mateo 6,\n19-21: No acumular tesoros en la tierra. Si, por ejemplo, hoy en la tele se da\nla noticia de que en el pr\u00f3ximo mes faltar\u00e1n az\u00facar y caf\u00e9, todos vamos a\ncomprar el m\u00e1ximo de az\u00facar y caf\u00e9 posible. Acumulamos, porque no confiamos. En\nlos cuarenta a\u00f1os de desierto, el pueblo fue puesto a prueba para ver si era\ncapaz de observar la ley de Dios (Ex 16, 4). La prueba consist\u00eda en esto: ver\nsi eran capaces de recoger s\u00f3lo lo necesario de man\u00e1 para un \u00fanico d\u00eda y no\nacumular para el d\u00eda siguiente. Jes\u00fas dice: \u00ab\u00abNo os amonton\u00e9is tesoros en\nla tierra, donde hay polilla y herrumbre que corroen, y ladrones que socavan y\nroban. Amontonaos m\u00e1s bien tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni\nherrumbre que corroan, ni ladrones que socaven y roben.\u201d \u00bfQu\u00e9 significa\nacumular tesoros en el cielo? Se trata de saber d\u00f3nde coloca el fundamento de\nmi existencia. Si lo coloca en los bienes materiales de esta tierra, corro\nsiempre el peligro de perder lo que acumul\u00e9. Si coloco el fundamento en Dios,\nnadie va a poder destruirlo y tendr\u00e9 la libertad interior de compartir con los\ndem\u00e1s los bienes que poseo. Para que esto sea posible y viable, es importante\nque se cree una convivencia comunitaria que favorezca el compartir y la ayuda\nmutua, y en la que la mayor riqueza o tesoro no es la riqueza material, sino la\nriqueza y el tesoro de la convivencia fraterna nacida de la certeza tra\u00edda por\nJes\u00fas de que Dios es Padre\/Madre de todos. Donde est\u00e1 tu tesoro (riqueza), all\u00ed\nest\u00e1 tu coraz\u00f3n.<\/li><li>Mateo 6,\n22-23: La l\u00e1mpara del cuerpo es el ojo. Para entender lo que Jes\u00fas pide es necesario\ntener ojos nuevos. Jes\u00fas es exigente y pide muchas cosas: no acumular (6,\n19-21), no servir a Dios y al dinero al mismo tiempo (6, 24), no preocuparse de\nlo que bebemos y comemos (6, 25-34). Estas recomendaciones exigentes tratan de\naquella parte de la vida humana, donde las personas tienen m\u00e1s angustias y\npreocupaciones. Es tambi\u00e9n la parte del Serm\u00f3n del Monte que es m\u00e1s dif\u00edcil de\nentender y practicar. Por esto Jes\u00fas dice: \u00abSi tu ojo est\u00e1 malo, \u00ab.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Algunos\ntraducen ojo malo y ojo sano. Otros traducen ojo mezquino y ojo generoso. Es\nigual. En la realidad, la peor enfermedad que se pueda imaginar es una persona\nencerrada en s\u00ed misma y en sus bienes, y la confianza que tiene s\u00f3lo en sus\nbienes.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Es la\nenfermedad de la mezquindad! Quien mira la vida con esta mirada vivir\u00e1 en la\ntristeza y en la oscuridad. El remedio para curar esta enfermedad es la\nconversi\u00f3n, el cambio de mentalidad y de ideolog\u00eda. Poniendo el fundamento de\nla vida en Dios, la mirada se vuelve generosa y la vida se vuelve luminosa,\npues hace nacer el compartir y la fraternidad.<\/p>\n\n\n\n<ul><li>Jes\u00fas quiere\nun cambio radical. Quiere la observancia de la ley del a\u00f1o sab\u00e1tico, donde se\ndice que en la comunidad de los que creen, no puede haber pobres (Dt 15, 4). La\nconvivencia humana debe organizarse de tal manera que ya no es necesario\npreocuparse de la comida, de la bebida, de la ropa y de la vivienda, de la\nsalud y de la educaci\u00f3n (Mt 6, 25-34). Pero esto es posible s\u00f3lo si todos\nbuscamos primero el Reino de Dios y su justicia (Mt 6, 33). El Reino de Dios es\npermitir que Dios reine: es imitar a Jes\u00fas (Mt 5, 48). La imitaci\u00f3n de Dios\nlleva a compartir con justicia los bienes y lleva al amor creativo, que\nengendra la verdadera fraternidad. La Providencia Divina tiene que ser mediada\npor la organizaci\u00f3n fraterna. S\u00f3lo as\u00ed es posible deshacernos de todas las\npreocupaciones para el ma\u00f1ana (Mt 6, 34).<\/li><\/ul>\n\n\n\n<h2>Para la reflexi\u00f3n personal<\/h2>\n\n\n\n<ul><li>Jes\u00fas dice:\n\u201cDonde est\u00e1 tu riqueza, all\u00ed estar\u00e1 tu coraz\u00f3n\u201d. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 mi riqueza: en el\ndinero o en la fraternidad?<\/li><li>\u00bfCu\u00e1l es la\nluz que tengo en mis ojos para mirar la vida, los acontecimientos?<\/li><\/ul>\n\n\n\n<h2>Oraci\u00f3n final<\/h2>\n\n\n\n<p>Pues Yahv\u00e9 ha\nescogido a Si\u00f3n, la ha querido como sede para s\u00ed:<br>\n\u00abAqu\u00ed est\u00e1 mi reposo para siempre, en \u00e9l me instalar\u00e9, que as\u00ed lo quiero. (Sal\n132, 13-14)<\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:center\">Todos los\nderechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tiempo Ordinario Oraci\u00f3n inicial \u00a1Oh Dios!, fuerza de los que en ti esperan, escucha nuestras s\u00faplicas; y, pues el hombre es fr\u00e1gil y sin ti nada puede, conc\u00e9denos la ayuda de tu gracia para guardar tus mandamientos y agradarte con &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4143\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-14P","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4143"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4143"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4143\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4144,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4143\/revisions\/4144"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4143"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4143"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4143"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}