{"id":4145,"date":"2021-06-19T00:20:39","date_gmt":"2021-06-19T06:20:39","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4145"},"modified":"2021-06-12T10:22:20","modified_gmt":"2021-06-12T16:22:20","slug":"lectio-sab-19-jun-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4145","title":{"rendered":"Lectio s\u00e1b, 19 jun, 2021"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Tiempo\nOrdinario<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2>Oraci\u00f3n inicial<\/h2>\n\n\n\n<p>\u00a1Oh Dios!,\nfuerza de los que en ti esperan, escucha nuestras s\u00faplicas; y, pues el hombre\nes fr\u00e1gil y sin ti nada puede, conc\u00e9denos la ayuda de tu gracia para guardar\ntus mandamientos y agradarte con nuestras acciones y deseos. Por nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<h2>Lectura<\/h2>\n\n\n\n<h4>Del santo\nEvangelio seg\u00fan Mateo 6, 24-34<\/h4>\n\n\n\n<p>\u00abNadie puede servir a dos amos, porque odiar\u00e1 a uno y amar\u00e1 al otro, o bien obedecer\u00e1 al primero y no har\u00e1 caso al segundo. En resumen, no pueden ustedes servir a Dios y al dinero. Por eso les digo que no se preocupen por su vida, pensando qu\u00e9 comer\u00e1n o con qu\u00e9 se vestir\u00e1n. \u00bfAcaso no vale m\u00e1s la vida que el alimento, y el cuerpo m\u00e1s que el vestido? Miren las aves del cielo, que ni siembran, ni cosechan, ni guardan en graneros y, sin embargo, el Padre celestial las alimenta. \u00bfAcaso no valen ustedes m\u00e1s que ellas? \u00bfQui\u00e9n de ustedes, a fuerza de preocuparse, puede prolongar su vida siquiera un momento? \u00bfY por qu\u00e9 se preocupan del vestido? Miren c\u00f3mo crecen los lirios del campo, que no trabajan ni hilan. Pues bien, yo les aseguro que ni Salom\u00f3n, en todo el esplendor de su gloria, se vest\u00eda como uno de ellos. Y si Dios viste as\u00ed a la hierba del campo, que hoy florece y ma\u00f1ana es echada al horno, \u00bfno har\u00e1 mucho m\u00e1s por ustedes, hombres de poca fe? No se inquieten, pues, pensando: \u00bfQu\u00e9 comeremos o qu\u00e9 beberemos o con qu\u00e9 nos vestiremos? Los que no conocen a Dios se desviven por todas estas cosas; pero el Padre celestial ya sabe que ustedes tienen necesidad de ellas. Por consiguiente, busquen primero el Reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas se les dar\u00e1n por a\u00f1adidura. No se preocupen por el d\u00eda de ma\u00f1ana, porque el d\u00eda de ma\u00f1ana traer\u00e1 ya sus propias preocupaciones. A cada d\u00eda le bastan sus propios problemas\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h2>Reflexi\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p>El evangelio\nde hoy nos ayuda a revisar la relaci\u00f3n con los bienes materiales y trata dos\nasuntos de distinto peso: nuestra relaci\u00f3n con el dinero (Mt 6, 24) y nuestra\nrelaci\u00f3n con la Providencia Divina (Mt 6, 25-34). Los consejos dados por Jes\u00fas\nsuscitan diversas preguntas de dif\u00edcil respuesta. Por ejemplo, \u00bfc\u00f3mo entender\nhoy la afirmaci\u00f3n: \u00abNo puedes servir a Dios y al dinero\u201d (Mt 6, 24)? \u00bfC\u00f3mo\nentender la recomendaci\u00f3n de no preocuparnos con la comida, la bebida y la ropa\n(Mt 6, 25)?<\/p>\n\n\n\n<ul><li>Mateo 6, 24:\n\u00abNadie puede servir a dos se\u00f1ores; porque aborrecer\u00e1 a uno y amar\u00e1 al otro; o\nbien se entregar\u00e1 a uno y despreciar\u00e1 al otro. No pod\u00e9is servir a Dios y al\nDinero. Cada cual tendr\u00e1 que elegir. Tendr\u00e1 que preguntarse: \u201c\u00bfQui\u00e9n ocupa el\nprimer lugar en mi vida: Dios o el dinero?\u201d De esto depender\u00e1 la comprensi\u00f3n de\nlos consejos que siguen sobre la Providencia Divina (Mt 6,25-34). No se trata\nde una opci\u00f3n hecha s\u00f3lo con la cabeza, sino de una opci\u00f3n de vida bien\nconcreta que envuelve las actitudes.<\/li><li>Mateo 6, 25:\nJes\u00fas critica la excesiva preocupaci\u00f3n con la comida y el vestido. Esta cr\u00edtica\nde Jes\u00fas provoca hasta hoy mucho espanto entre la gente, pues la gran\npreocupaci\u00f3n que tiene un padre, una madre de familia es la comida y el vestido\npara los hijos. El motivo de la cr\u00edtica es que la vida vale m\u00e1s que la comida y\nel cuerpo vale m\u00e1s que la ropa. Para aclarar su cr\u00edtica, Jes\u00fas cuenta dos\npar\u00e1bolas: de los pajaritos y de las flores.<\/li><li>Mateo 6,\n26-27: La par\u00e1bola de los pajaritos: la vida vale m\u00e1s que la comida. Jes\u00fas\nmanda mirar a los pajaritos. No siembran, no almacenan, y sin embargo tienen\nsiempre algo que comer, porque el Padre celestial los alimenta: \u201c\u00bfNo val\u00e9is\nvosotros m\u00e1s que ellos?\u201d Lo que Jes\u00fas critica es cuando la preocupaci\u00f3n por la\ncomida ocupa todo el horizonte de la vida delas personas, sin dejar espacio\npara experimentar y saborear la gratuidad de la fraternidad y de la pertenencia\nal Padre. Por eso, el sistema neoliberal es criminal porque obliga a la gran\nmayor\u00eda de las personas a vivir 24 horas al d\u00eda preocup\u00e1ndose por la comida y\npor la ropa, y produce en otra peque\u00f1a minor\u00eda rica el ansia de comprar y\nconsumir hasta el punto de no dejar espacio para otra cosa. Jes\u00fas dice que la\nvida vale m\u00e1s de los bienes de consumo. El sistema neoliberal impide la\nvivencia del Reino.<\/li><li>Mateo 6,\n28-30: La par\u00e1bola de los lirios: el cuerpo vale m\u00e1s que el vestido. Jes\u00fas\nmanda mirar las flores, los lirios del campo. \u00a1Con qu\u00e9 elegancia y belleza Dios\nlos viste! \u201cSi Dios losveste as\u00ed, \u00bfno lo har\u00e1 mucho m\u00e1s con vosotros, hombres\nde poca fe? Jes\u00fas insiste en las cosas de la naturaleza, para que viendo las\nflores y el campo, la gente recuerde la misi\u00f3n que tenemos: luchar por el Reino\ny crear una convivencia que pueda garantizar comida y vestido para todos.<\/li><li>Mateo 6,\n31-32: No ser como los paganos. Jes\u00fas retoma la cr\u00edtica contra una excesiva\npreocupaci\u00f3n por la comida, la bebida y el vestido. Y concluye: \u201c\u00a1Son los\npaganos que se preocupan con todo esto!\u201d Debe de haber una diferencia en la\nvida de los que tienen fe en Jes\u00fas y de los que no la tienen. Los que tienen fe\nen Jes\u00fas comparten con \u00e9l la experiencia de gratuidad de Dios como Padre, Abba.\nEsta experiencia de paternidad tiene que revolucionar la convivencia. Tiene que\nengendrar una vida comunitaria que sea fraterna, semilla de una nueva sociedad.<\/li><li>Mateo 6,\n33-34: El Reino en primer lugar. Jes\u00fas apunta dos criterios: \u201cBuscar primero el\nReino\u201d y \u201cNo preocuparse por el d\u00eda de ma\u00f1ana\u201d. Buscar en primer lugar el Reino\ny su justicia significa tratar de hacer la voluntad de Dios y permitir a Dios\nque reine en nuestra vida. La b\u00fasqueda de Dios se traduce concretamente en\nb\u00fasqueda de una convivencia fraterna y justa. Donde hay esta preocupaci\u00f3n por\nel Reino, nace una vida comunitaria donde todos viven como hermanos y hermanas\ny nadie pasar\u00e1 m\u00e1s necesidad. All\u00ed no habr\u00e1 m\u00e1s preocupaci\u00f3n con el d\u00eda de\nma\u00f1ana, esto es, no habr\u00e1 m\u00e1s preocupaci\u00f3n en acumular.<\/li><li>Buscar\nprimero el Reino de Dios y su justicia. El Reino de Dios tiene que ser el\ncentro de todas nuestras preocupaciones. El Reino pide una convivencia, donde\nno haya acumulaci\u00f3n, y donde haya compartir, para que todos tengan lo necesario\npara vivir. El Reino es la nueva convivencia fraterna, en la que cada persona\nse siente responsable del otro. Esta manera de ver el Reino ayuda a entender\nmejor las par\u00e1bolas de los pajaritos y de las flores, pues para Jes\u00fas la\nProvidencia Divina pasa por la organizaci\u00f3n fraterna. Preocuparse por el Reino\ny su justicia es lo mismo que preocuparse por aceptar a Dios como Padre y ser\nhermanos y hermanas de otros. Ante el creciente empobrecimiento causado por el\nneoliberalismo econ\u00f3mico, la salida concreta que el evangelio nos presenta y\nque los pobres encontrar\u00e1n para su supervivencia es la solidaridad y la\norganizaci\u00f3n.<\/li><li>Una lama\nafilada en la mano de un ni\u00f1o puede ser una arma mortal. Una lama afilada en la\nmano de una persona agarrada con cuerdas es arma que salva. As\u00ed son las\npalabras de Jes\u00fas sobre la Providencia Divina. Ser\u00eda anti-evang\u00e9lico decir a un\npadre de familia sin empleo, pobre, con ocho hijos y mujer enferma: \u00ab\u00a1No\nande preocupado con lo que va a comer y a beber! \u00bfPor qu\u00e9 preocuparse del\nvestido y de la salud?\u00bb (Mt 6, 25. 28). Esto lo podemos decir cuando, al\nimitar a Dios como Jes\u00fas, nos organizamos entre nosotros para poder compartir,\ngarantizando a los hermanos la sobrevivencia. De lo contrario ser\u00edamos como los\ntres amigos de Job, para defender a Dios, contaban mentiras sobre la vida\nhumana (Job 13, 7). Ser\u00eda como \u201cdisponer de un hu\u00e9rfano y traicionar a un\namigo\u201d (Job 6, 27). En boca del sistema de los ricos, estas palabras pueden ser\narmas mortales contra los pobres. En boca del pobre, pueden ser una salida real\ny concreta para una convivencia mejor, m\u00e1s justa y m\u00e1s fraterna.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<h2>Para la reflexi\u00f3n personal<\/h2>\n\n\n\n<ul><li>\u00bfC\u00f3mo\nentiendo y vivo la confianza en la Providencia Divina?<\/li><li>Como\ncristianos tenemos la misi\u00f3n de dar una expresi\u00f3n concreta a aquello que nos\nanima por dentro. \u00bfCu\u00e1l es la expresi\u00f3n que estamos dando a nuestra confianza\nen la Divina Providencia?<\/li><\/ul>\n\n\n\n<h2>Oraci\u00f3n final<\/h2>\n\n\n\n<p>Mi lengua\nproclama tu promesa, pues justos son tus mandamientos. Acuda tu mano en mi\nsocorro, pues he elegido tus ordenanzas. (Sal 119: 172-173)<\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:center\">Todos los\nderechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tiempo Ordinario Oraci\u00f3n inicial \u00a1Oh Dios!, fuerza de los que en ti esperan, escucha nuestras s\u00faplicas; y, pues el hombre es fr\u00e1gil y sin ti nada puede, conc\u00e9denos la ayuda de tu gracia para guardar tus mandamientos y agradarte con &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=4145\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-14R","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4145"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4145"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4145\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4146,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4145\/revisions\/4146"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4145"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4145"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4145"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}